10 años en los Países Bajos

El 1 de julio del año 2000 salía en un avión de Iberia desde Gran Canaria y tras pasar un par de horas en la antigua terminal 3 del aeropuerto de Barajas continuaba mi camino hacia el aeropuerto de Schiphol en los Países Bajos. Esa tarde pisaba por primera vez suelo neerlandés.

Mi primera década en Holanda ha transcurrido volando. No consigo asimilar que estos diez maravillosos años acaban de terminar y en ellos he vivido aventuras increíbles, he conocido gente fantástica, he viajado por todo el mundo y he hecho realidad un montón de sueños.

De alguna manera, siempre supe que mi futuro estaba fuera de Gran Canaria y nunca he lamentado el haber dado ese gran paso y dejarlo todo atrás. Abrí una puerta gigantesca que crucé y me llevó a una vida que otros sueñan.

Mirando hacia atrás he rebuscado y encontré la foto más antigua que tengo en formato digital y que data del año 2002. La he retocado un poco para quitarnos las patas de gallo y eso pero en esencia cualquiera que me haya visto en carne y hueso me podrá reconocer. En la foto aparece mi amigo el Rubio, mi mejor amigo y uno de los soportes en los que me he apoyado durante todo este tiempo cuando ha sido necesario.

Sulaco y el Rubio

Esta anotación la debería haber escrito Waiting que es más empalagosa pero como está perdida y casi no da señales de vida trataré de sintetizar estos diez años en cifras y datos variados. En esta década solo en dos ocasiones me cortaron el pelo fuera de Gran Canaria, he vuelto a mi tierra entre cuatro y cinco veces por año, he recorrido cientos de miles de kilómetros en decenas (o centenares) de vuelos, he visitado un montón de países, he vivido cinco años en un apartamento en Hilversum y otros cinco en mi casa en Utrecht, he sido testigo de la degradación de muchas amistades que creía inquebrantables por culpa de la distancia y quizás por la misma distancia han surgido un montón de otras amistades que han hecho palidecer a las antiguas. He trabajado para dos multinacionales aunque en ese tiempo he tenido cuatro direcciones de correo diferentes y durante los diez años he sido fiel a T-Mobile como mi compañía telefónica. He tenido televisión digital terrestre hace 8 años en mi casa siendo uno de los pioneros de la misma, también televisión por cable analógica, digital, ADSL con una purriada de operadores (prácticamente uno por año), internet por cable y desde hace cinco años internet en mis teléfonos móviles. Cada año he conseguido pagar lo mismo o menos que el anterior por el acceso a Internet o la telefonía y en la actualidad la velocidad de mi conexión es de 20 Mbps por los que pago menos de veinte euros al mes incluyendo el coste de la línea telefónica (y sin tener teléfono).

Una década en la que el colchón económico que te garantiza cierta seguridad para tiempos difíciles ha crecido tanto que ahora me permitiría parar durante unos años, una década sin coche, sometido a la dulce tiranía de un transporte público de primera clase y diez años con diez bicicletas que han pasado por mis manos y de las que aún poseo cuatro de ellas.

Un montón de cine, más de mil películas que he visto en varios países y acompañado por un montón de gente. En esa misma década dejé atrás el sistema operativo de las ventanas y tras un corto paso por el software libre recalé en el universo de la manzana mordida y de ahí no he salido.

Diez años en los que he aprendido jardinería y a preparar un montón de platos, he comprado cuatro cámaras de fotos y un montón de objetivos y la fotografía se ha convertido en mi hobby favorito a menos que contemos el viajar como un hobby.

Y mirando esta década año por año en el 2000 llegué a los Países Bajos, trabajé en Lucent Technologies y conocí a mi mejor amigo. También fue el año de mi primer otoño auténtico. El 2001 llegó con mi primer invierno, con la nieve, el hielo, el patinaje sobre hielo, las visitas a los amigos alemanes, el cambio de empresa a Philips, la pérdida de gran parte de los amigotes españoles que se regresaron incapaces de aguantar un mundo tan distinto de su perfect España y también fue el año en el que visité el Keukenhof en cinco ocasiones con la gente que vino desde España a visitarme. En el 2002 compré mi primera cámara digital, viajé, perdí el contacto con el resto de los españoles emigrantes y comencé a echar raíces y mis amigos el Turco y la Peruana junto con el Rubio me hacían vivir cada día una nueva aventura. En el 2003 llegó mi gran crisis y aunque flaqueé y hasta consideré el marcharme, nunca se pasó por mi cabeza el volver a España. Fue también el año en el que todo lo que escribía y enviaba en enormes correos pasó a hospedarse en la red y la bitácora Distorsiones comenzó a tomar forma. En el 2004 nació Distorsiones de la forma en la que la conocemos en la actualidad y como se puede ver en los archivos. Fue también el año en el que estuve en Nueva Orleans. El 2005 me llevó a Sudáfrica entre otros destinos y mis amigos holandeses comenzaron a visitar Gran Canaria. Fue también cuando la cantidad de amistades holandesas superó a cualquier otra nacionalidad y el año en el que me compré mi casa y me mudé de Hilversum. En el 2006 visité los Estados Unidos de nuevo y pasé por otro montón de sitios. Ese año descubrí la jardinería y comencé a comprar muebles y modificar mi casa para crear mi hogar y me compré mi primera cámara reflex digital. En el 2007 pasé por un montón de lugares distintos de España y por Roma, una ciudad fascinante. Fue también el año en el que Waiting comenzó a orbitar en mi mundo y con la que fui a Pisa y Florencia, acompañados por ese demonio del reverso zarrapastroso que no merece la pena nombrar. En el 2008 volví a los Estados Unidos con mis padres y pasamos diez días en Nueva York, ciudad a la que regreso cada cierto tiempo. Fue también el año en el que el Niño entró en mi universo y aquel en el que me compré la Canon EOS 50D que tengo en la actualidad. En el 2009 salté por primera vez a tierras lejanas en Asia y pasé por Malasia y Turquía, conocí a la esposa de mi amigo el Turco y recuperé una amistad que parecía haberse perdido. Y en esta mitad del 2010 que completa mi primera década he pasado por Hong Kong, Camboya, Malasia y Turquía y he llevado al Niño a Gran Canaria para que vea con sus propios ojos el lugar en el que surgió la Leyenda. He conseguido pasar toda esta década y aún no hablar holandés correctamente.

Seguro que han habido cosas negativas en esta década pero sinceramente, no me acuerdo de ellas. Prefiero quedarme con lo positivo y olvidar lo malo. Si piensas en positivo, las cosas siempre van mejor. En mi segunda década holandesa seguro que habrán grandes sorpresas y las viviré con la misma intensidad o más que las que acabo de dejar atrás.

Acabamos este pequeño resumen dándole las gracias a todos mis amigos por tantas horas de diversión, por las aventuras vividas y los momentos que hemos compartido y los que nos quedan por delante.

14 opiniones en “10 años en los Países Bajos”

  1. Diez añitos bien resumidos, no creo que yo seria capaz de ello…
    Pero claro mi vida está ya bastante gastada en la cuenta de crédito con que nacemos y mi arrastre de culo ha sido por muchos mas países y sobre todo, muchos mas años, 69 para ser exactos, manda huevos como pasa el tiempo chaval…
    En fin, te queda toda una vida por delante y yo te deseo que sea cojonuda…
    Salud

  2. Mira que eres malo y me haces comentar cuando vengo muerta de mi paseo por Uruguay pero muerta por lo bueno que lo he pasado. Si, yo habria escrito algo mas empalagoso pero no se si mejor. Lo bueno de esos 10 años es que te conoci y eso ha sido ganancia para mi. Te quiero un monton y nos vemos pronto.

  3. Se te han pasado volando los 10 años y que rápido has sido simplificandolos.
    Pues nada, que los próximos 10 sean igual o mejores.

  4. Cumpleaños feliz! Y tú no tienes patas de gallo, hombre! No te hace falta retocar nada! (me lo digo a mi misma realmente, que mañana es mi cumpleaños y estoy sensible al tema)…
    Y que cumplas todoslosquequieras más! 🙂

  5. Genín, no te montes el melodrama.

    Waiting, si por pronto se entiende la fecha que yo conocía de vuelta, eso es el futuro muy lejano.

    al resto, gracias.

  6. ¿A veces no te da curiosidad pensar qué habría sido de Sulaco si no hubieses cogido ese avión? ¿O si te hubieses vuelto con el resto de españoles al pasar un añito?

  7. Me ha llegado al alma lo de la peluquería. Enhorabuena, no es tarea fácil, pero la recompensa es enorme. Te deseo lo mejor para los próximos 10.

  8. Bueno, ahora toca mirar hacia la proxima decada (si miras demasiado hacia el pasado te puedes perder parte importante del presente o, como dicen en UK: Life’s too short! (La vida es dos cortos!)) … sigh!

Comentarios cerrados.