90-60-90

Lo mejor del centro comercial de Vecindario es la observación de la mercancía del país, aunque ya empiezo a dudar que seamos país vista la degradación máxima que sufre nuestra raza. Estoy por allí, sentado y se me ponen los ojos como botones de albornoz de grandes al ver pasar todas esas hembras encochinadas medio desnudas y sin vergüenza. Es que hay que decirlo claro y alto: ¡Un poquito de por favor!

Lo que más me asombra es la reconversión que ha sufrido en esta tierra el sistema métrico decimal. Antes el ideal de belleza femenina estaba establecido en el 90-60-90, con los primeros en las tetas, los segundos en el ombligo y los terceros en las caderas. Ahora, agarramos cualquier hambrón de esos que pululan por las calles canarias y o estamos hablando en pulgadas y no en centímetros o aquí pasa algo raro. Cualquiera de estas hembras michelín tiene trescientos sesenta de pecho. Yo me acuerdo que se usaba el concepto de copa al hablar de las coñas esas que se ponen para mantener el tetaje en posición. Eso era antes. Ahora con estas niñas hay que olvidarse de las copas y emplear el término de champaneras, porque con los racimos que se gastan, más que unas cuantas copas se pueden llenar dos champaneras.

Después bajamos y supuestamente su cinturita de avispa debería marcar sesenta. De nuevo me pregunto si ha cambiado el tipo de unidad, porque a la altura de la cintura estas tías llevan como unas alforjas de grasa que seguramente les permitan sobrevivir en condiciones extremas durante años. Esas alforjas descansan bajo el peso de los tetones campaneros y a veces se confunden con los mismos. Como vergüenza hay poca o ninguna, van con tops para dejar esa carnita al aire y que los machos que pululan a su alrededor babeen ante la promesa de tanta carne curada.

Quizás creáis que no puede empeorar, pero es posible. Ya vienen cargaditas desde arriba pero es que en la zona en la que supuestamente deberían haber otros noventa, estas tías tienen un volumen cercano al infinito. Esos culos como zambombas ondean al viento pesadamente mientras se deslizan por todos lados bamboleándose, agitando esas bragas tamaño super-maxi-cosi que sólo se pueden hacer usando velas de velero. Si creéis que ellas andan preocupadas por su pequeña desviación del estándar del siglo veinte, olvidaros. Andan tan felices como las nuevas hembras del veintiuno, esas hembras que revientan camas, rompen tapas de retretes y son capaces de joder la suspensión de cualquier vehículo.

He intentado hacer alguna foto, pero la cámara de mi móvil no tiene una lente panorámica y no hay forma de conseguir que una entre completa en la foto. Como mucho podría poner uno de los jamones o quizás un cuarto de teta y medio de michelín. Tendremos que buscar nombre para esta nueva especie. Yo propongo el de mujeres MACHUTONAS

6 opiniones en “90-60-90”

  1. Algo hay que agradecerles a estas chicas. A las que no somos como modelos, pero sí normales (vamos, una talla 40 o M), nos basta una visita a la piscina para sentirnos las reinas del mambo. Tras el dañino efecto de un paseo por las páginas de Vogue, Elle y revistas por el estilo, con sus modelos biafreñas, es un reconstituyente de agradecer.
    Por otra parte, ver cómo las adolescentes enfoquecen a tan temprana edad me hace pensar que seremos las mayores las que les quitaremos a sus hombres y no como hasta ahora… ya pueden temblar, una generación de Señoras Robinson se acerca…

  2. Y que lo digas. Una de esas tías se te pone encima y te aplasta el torax. Mejor una madura en forma. En la piscina de nuestro bungalow va una por las mañanas que cuando hace la bomba al agua, tiembla el pueblo entero y la hijaputa no para de reirse mientras los bebés se ponen a llorar como locos. Y en la playa ni te cuento. Las vez sacarse un pack de cuatro yoghurt y pegárselos de una tacada como aperitivos.

  3. desde luego ke tu comentario solo se basa en un pueblo, y seguramente las chicas que viste en vecindario probablemente no sean canarias sino de cualquier otra raza, la gente canaria es muy wapa por dentro y por fuera y sobre todo x fuera no en vano, cualquier peninsular que viene se quedan babeando ante tan buen gusto, creo que confundes y generalizas mal el concepto de la mujer canaria, que hayas visto 3 o 4 gordas no significa ke todas las mujeres sean asi, ya te gustaria a ti probar mas de una mujer canaria, he visto mundo y bastante y te puedo asegurar ke la belleza de la mujer canaria solo es comparable a la de las mas bellas del mundo…asi que me gustaria creer ke lo ke he visto sea fruto de tu frustración, de ir a un sitio donde hay de todo menos canarias y donde sin duda hay mujeres muchisimo mejores ke en donde tu vives o resides un saludo

  4. yogurt: bendita razon tienes, las canarias en general estan todas bien buenas, he estado mucho en península y de visita en holanda y no hay color, como las canarias no hay otras!, te sales por ahi un fin de semana y lo pasas bien mal!
    tambien es verdad que aquí disfrutamos de un clima que permite que se pongan encima 3 trapos minúsculos todo el año… en madrid en invierno solo ves abrigos y bufandas
    sulaco lo que pretende es arrancar unas risas y distorsionar un poco, escandalizar y provocar estrés por ahí
    VIVAN LAS CANARIAS!!

  5. que falso eres. En el centro comercial de Vecindario, por cada tía decente hay 200 muñecas Michelín, con esos culos como neumáticos de camión, sudadas como coños de putas viejas y arrastrándose por todo el centro comercial para pasear sus toneladas de grasa. Si has visto Caminando entre dinosaurios, ese precioso documental de la BBC, verás que caminan igual que ellos.

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