A Film with Me in It

En la cartelera de los cines de Praga tenían una película con el exótico título de V hlavní roli Já que la página web de los cines traducía como A Film with Me in It y tras buscarla en la red descubrí que era una comedia negra irlandesa que quizás merecía la pena. En la taquilla fue toda una aventura porque cuando me acerqué a la agradable chica que atendía a los clientes y que más bien parecía estar a punto de tener una sucesión de orgasmos que la harían levitar y reunirse con alguna santa católica, la joven no conocía el título en inglés y pensaba que en realidad yo me había equivocado de cine. Por suerte allí estaba el iPhone para ayudar y con un poquito de voluntad y mostrarle que la única película que empezaba a cierta hora era la que yo quería ver me dio mi entrada para V hlavní roli Já. Hasta donde la luz alcanza a iluminar mi universo no parece que esta película se vaya a estrenar en España a menos que algún festival la salve del olvido. A propósito no tengo foto del cartel porque no la he encontrado en ningún lado.

Un julay gafe ve como a su alrededor hasta las moscas mueren como susodichas y se pone de los nervios

Un perdedor que dice ser actor comparte piso con su novia y su hermano minusválido. El edificio está poco menos que para desahuciar y como no pagan el alquiler el dueño no arregla nada. Su novia le informa que lo va a dejar y en una sucesión de incidentes que no puedo revelar para no arruinar la película a quien quiera verla el entorno social del protagonista cambia drásticamente. A su ayuda viene su mejor amigo, otro capullo perdedor como él que tiene unas ideas estúpidas que hasta un niño sabe que no se deberían realizar pero ellos siguen adelante porque ya sabéis que la esperanza es lo último que se pierde.

Esta es una comedia de humor negro que se basa en una única y simple idea. Aunque no llega a los noventa minutos de duración hay momentos en los que se hace larga y da la sensación de ser un corto que estiraron como el chicle para tener una peli. En muchos momentos recuerda a una obra de teatro por los escenarios cerrados con un mínimo de protagonistas que hablan y parecen estar colocados de forma que la cámara no ha de moverse y está en la posición del público. Aún así, tiene instantes en los que el humor macabro funciona muy bien y te ríes y otros en los que algunos de los que estaban en la sala se marcharon indignados. Yo soy de los que llegamos al final y pese a todo el balance es positivo.

No puedo decir mucho más ya que estropearía la historia. Dudo que podáis verla en un cine pero si algún día se cruza en vuestro camino y tenéis una vena retorcida para el humor, igual hasta os gusta y la disfrutáis.

06/10