Ant-Man

Por la puta manía de verlo todo, he sufrido en carnes propias la segunda fase del universo cinemático de la Marvel, o sea, todas esas películas de tíos amariconados y vestidos con lycras que como no ganan el concurso de Reinona del Carnaval chicharrero, se rebotan todos y se pasan el día salvando el mundo. En ese segundo ciclo tuvimos la mierda de Iron Man 3, la más entretenida Thor: El mundo oscuro – Thor: The Dark World, la amena Capitán América: El soldado de invierno – Captain America: The Winter Soldier, la patética Vengadores: La era de Ultrón – Avengers: Age of Ultron, la divertidísima Guardianes de la galaxia – Guardians of the Galaxy y ya dábamos el círculo por cerrado cuando resultó que quedaba una especie de nuevo superhéroe por conocer. Así llegué a Ant-Man, película que se estrena en España con el mismo nombre porque todo el mundo sabe que el título significa truscoluña no es nación.

Un julay se viste de torrebruno para mangar en kelis de julays ajenos

Un puto perdedor cibernético o algo parecido sale de la cárcel e intenta enderezar su vida sin éxito. Con unos amigos criminales planea robar en casa de un abuelete y cuando lo hace, solo encuentra un traje raro que resulta que lo transforma en un retaco más pequeño que Torrebruno. Después se entera que hay un malo malísimo que ha inventado esa misma tecnología y tendrá que ayudar al abuelo y a su hija calenturienta acompañado de hormigas para salvar el mundo y el universo y todo lo demás.

Esta es la más estúpida e infantil de todas las películas de la segunda fase. Comienza como una historia chorra y sigue siempre por ese camino insubstancial y vulgar. Lo de la movida en la cárcel es patético y los amigotes del supuesto super-héroe, los que se encuentra en la calle, son patéticos. Lo mismo sucede con su ex y con el nuevo marido de la misma, un tipo que más bien parece sacado de una telenovela venezolana y que ni entrenándolo a conciencia podrían haber conseguido que parezca más mal actor. El protagonista de la película es Paul Rudd, que siempre se ha movido más bien en películas chorras con comedia y al que esta movida le viene muy grande. El colega lo intenta pero no lo consigue, aunque la culpa es del patético guión y de un director que no sabía como hacerlo. Para tapar carencias, aquí abusan hasta más allá del infinito con los efectos especiales y oscurecen todo con el puto TresDé que no aporta nada y solo sirve para cansar la vista. La hembra que pusieron a su lado y con la que no hay química alguna es Evangeline Lilly, que no me suena de nada y que mirando en IMDb resulta que es uno de los travelos de la reciente saga del Señor de los Julandrillos. Para tratar de poner algo digno y darle un poquito de respeto a la película sacaron la chequera y convencieron a Michael Douglas para que haga de abuelete. El colega tiene que estar muy necesitado de dinero porque este manchón no lo necesitaba en su currículo. La película es estúpida y previsible y tiene un cameo de uno de los personajes menores de los iron-man. Se trata del negro que tiene un traje para volar, que aquí hace el payaso una y otra vez en los momentos en los que sale.

Con el sobre-exceso de efectos especiales, esto igual les mola a los miembros del Clan de los Orcos. Para los sub-intelectuales de GafaPasta y aquellos a los que les mole el buen cine, es algo a evitar.

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