La foto lo dice todo.

Mirad que ricas que están. Es mi homenaje final al invierno que acaba.
Au revoir mon ami, good bye my friend, tot ziens mijn vriend, auf wiedersehen mein freund, Αγαθό αντίο ο φίλος μου, Arrivederci il mio amico, Adeus meu amigo, Хороший мой друг, adiós amigo, nos veremos de nuevo tras el otoño.
Uno no puede despedir el invierno así sin más. Hay que hacerlo con clase y con estilo y ¿que puede tener más glamour que una comida hispana con ingredientes traídos del terruño en los múltiples viajes que hago cada año? La respuesta es sencilla: Nada.
Así que ayer mismo realicé mi particular homenaje al invierno que se nos va.
Los ingredientes, para aquellos de vosotros que aún no sabéis cocinar este manjar (Dios os condene al peor de los infiernos por blasfemos) son los siguientes:
Bote de lentejas ya cocinadas (los puristas pueden usar lentejas de paquete), 2 chorizos ESPAÑOLES y con esto no se juega. De España y de los caros joder. 1 patata (papa en Canarias), 1 zanahoria, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, sal gorda al gusto, ½ cucharadita de pimentón picante (o dulce) y aceite de oliva.
La implementación es sencilla: se sofríe en el aceite de oliva la cebolla con el ajo. Cuando están medio borrachitos se ponen los chorizos para que se vayan friendo. Mientras tanto se pela y corta en dados la papa y se corta la zanahoria en rodajas.
Se sacan los chorizos y se cortan en rodajas. Se vuelven a añadir junto con las lentejas, las papas y la zanahoria. Se añade agua hasta cubrirlo todo, se pone el pimentón (yo prefiero el picante pero el dulce también vale), se añade sal (probarlo para ver que tal va de sabor) y se cuece a fuego bajo-medio durante 25 minutos (o hasta que las papas y la zanahoria estén cocinadas).
Una vez cocido, se saca una foto tan buena como esta, te sientas y te pegas una jartááá.
Tras la comida haced como yo. Iros al cine después de un par de horas para continuar la digestión. La película que vi ya os la comentaré otro día.
Un atleta como yo, al 120% de capacidad, totalmente dopado de lentejas se mete en el cine, se apagan las luces, comienza la película con la sala medio llena y cuando todos están concentrados en la historia lanzas la primera carga de profundidad.
El gas letal, muy pesado, cae al suelo y se empieza a extender por la sala. Tras diez o quince segundos alcanza a las víctimas y las noquea. Sabréis que habéis tenido éxito cuando escuchéis esa música divina que es el ¡God Verdomme! (Me cago en Dios), seguido de similares expresiones castizas del tipo: La Hostia Puta, Hijodelagran…, Me cago en tu puta madre y similares.
Ese es el momento más duro, porque hay que contener la risa y aguantar estoicos para no delataros, ayudados por la oscuridad de la sala.
Os volvéis a concentrar en la película, esperáis quince o veinte minutos y cuando la tropa se haya olvidado, lanzáis la bomba final, esa que cuando sale te hace temer que te vas a cagar los calzoncillos, esa que te deja una sensación de vacío por dentro similar a la del descenso de los aviones. Este segundo ataque químico-bacteriológico se extenderá lentamente y arrasará el campo de batalla. No sobrevive ni Dios. Lo mejor del segundo pedo (o bufo) es que desconcertará a los espectadores, que se mirarán acusadoramente entre ellos y se reirán, lo que os permitirá aprovechar la complicidad del momento para descojonaros. Como estáis en el epicentro del ataque, el efecto es mucho menor que en las zonas periféricas. Si conseguís, como logré yo, que al menos dos personas se levanten y salgan de la sala a respirar, sabréis, con una certeza abrumadora, que las lentejas con chorizo estaban muy bien hechas.
Si quieres ver otras recetas que he cocinado puedes ir al índice de Mi pequeño libro de recetas de cocina y allí tienes la lista completa
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Macho, que me perdone tú mamá pero, por la pinta que tienen, apenas compraste una lata en el supermercado y la calentaste. De todas las maneras, queda muy bonita la foto y, por supuesto, no le digas adios tan pronto, piensa que en esos lares no es difícil que la temperatura no sea lo suficientemente alta como para no comerte un platito de éstos granos de vez en cuando.
Mamón, ponte a currar y verás como te queda igual. No tengo la culpa si las putas papas y el chorizo se van pa’l fondo. La proxima vez las saco y las pongo por arriba

Y lo del clima, no sabes cuanta razon tienes. La temperatura ha caído 10 grados desde el viernes. Estamos de nuevo entre 3 y 10. Así que tendré que volver a la cocina de invierno.
como dicen cloaka company: hardcore y nada mas que hardcore
ayeah
Anormal eres mi ídolo. Cuando sea mayor NO quiero ser como tú
Te diré que cocinar no tiene mas ciencia que preparar las cosas sabrosas y con harto amor.
Pero en realidad como vas comentando ese cocimiento y con los resultados finales en realidad que te deben quedar supersabrosas las comidas.
Siempre me bajo una pagina en internet ya que tengo la oporunidad de deleitarme de los comentarios como los tuyos.
Gracias por hacer amenas las recetas.
ROBERTO
Gracias Roberto. Cocinar, al menos para mí, es disfrutar con la realización de la comida. Yo lo veo como una actividad relajante y de la que se consiguen resultados al momento.