Monthly Archive for January, 2005Page 3 of 6

Un poquito de color

La falta de luz en el invierno me termina afectando. Ahora que padezco el oscuro invierno Nórdico, que voy a trabajar de noche y vuelvo de noche, he decidido poner un poco de color en la bitácora para alegrarme la vista.

Si alguien encuentra algo que no esté funcionando bien (y que no sean los colores, que están preciosos), que me lo haga saber.

He cambiado un detallito en los comentarios que debería frenar el Spam, al menos por un tiempo. No sé que coño pasa, pero desde el uno de Enero llevamos casi 800 comentarios de Spam, recomendando casinos de mierda, productos para impotentes de mierda e hipotecas para retardados de mierda. Ya me tienen hasta los genitales con tanta mierda.

También he cerrado todas las entradas hasta finales de noviembre. Ahora sólo se puede comentar en las últimas. Espero que eso ayude algo. :roll:

Pulse y espere

Pulse y espere
Estas navidades, cuando fui tras la cena de Navidad a recoger al amigo con el que suelo salir todos los años de marcha en esa noche, me encontré con algo inesperado. El mensaje que había en el portero, como se ve en la foto, era claro y contundente: Pulse y espere.
A la gente que tiene que ir a esa casa por alguna razón, este mensaje nos despeja las dudas que nos invadieron durante décadas. Una escena típica era llegar, tocar el timbre, oír que hay alguien cerca de la puerta y que no abren. Una mente unicelular no le dará más vueltas, pero yo siempre pensé que me tenían manía y que se parapetaban allí sin querer abrir. En mi casa era todo lo contrario. Suena el timbre y es el pistoletazo de salida en una competición entre personas y perro por alcanzar la puerta el primero. Vale todo: rodillazos, codazos, tirones de pelo, empujones. Lo importante es llegar el primero a la puerta y hacerlo en el menor tiempo posible. Así que siempre que iba a la casa de mi amigo y me veía en la puerta esperando durante minutos, trataba de pensar en lo que había provocado el odio de toda una familia hacia mí y también trataba de encontrar la cámara o el dispositivo que usaban para saber que era yo. Eran tiempos anteriores a la tecnología actual, así que lo que quiera que usasen, no podía pasar desapercibido.
Estas navidades, cuando encontré el cartel en la puerta, supe que no era algo personal, que se lo hacían a todo el que llegaba a la puerta y comprendí que las infinitas quejas de todos los que vivimos esas interminables esperas en la puerta, habían surtido efecto. En la tradicional salida de marcha por los alrededores de la catedral de Las Palmas de Gran Canaria la noche de Nochebuena, pude haber hecho un montón de fotos con los arretrancos que vimos, con los reggaetones de los que nos reímos, con los porteros de locales de moda usando guantes y gorros de invierno pese a que la temperatura era de 19 grados y que sus mastodónticos cuerpos creados a partir de dopaje y horas de gimnasio deberían soportar el frío perfectamente, pero en lugar de todo eso, la foto de la noche, la foto que recordaré siempre, fue la foto de un timbre en un portal de una casa. Esa foto justifica y da sentido a todo el tiempo que esperé en aquella puerta.

Los chicos del coro

A veces hay películas que nos da un poco de miedo ir a ver por el cartel o por el título. En estas pasadas vacaciones, una de las películas que se podía ver en el único cine que se arriesga algo en Las Palmas era Los chicos del coroLes Choristes, conocida en España como los chicos del coro. Visto el cartel, daba un poco de grima, con todos esos chiquillos y los adultos a los lados, sonriendo maliciosamente. Al final, me armé de valor y la fui a ver.

Los chicos del coro es un soberbio drama que cuenta las vivencias de un celador de una escuela para niños difíciles. El hombre es una especie de tutor de clase, con la particularidad de que vive con los niños. La escuela está regida por un hijo de la gran puta que disfruta sádicamente puteando a los niños. El nuevo guardián, se gana la confianza de los chicos y crea un coro en la clase, un coro que actuará de catalizador y los unirá. Los chicos, acostumbrados a ser menospreciados, descubrirán que pueden hacer algo bueno y que la escuela no tiene por qué ser una cárcel. Esta es poco más o menos la historia. Aderezada con mucha canción, mucha travesura y generosas raciones de lágrimas e indignación.

No sé como lo hizo Christophe Barratier, el hombre que dirigió este barco, pero la atmósfera de la escuela es opresiva. Tiene un lenguaje visual bastante escueto pero muy contundente. No se me ocurre un lugar peor en el que pueden estar los chiquillos. Además de la excelente puesta en escena, hay que resaltar que todos y cada uno de los actores (tanto niños como adultos) han desempeñado su papel de forma excelente. No hay ninguno fuera de lugar. Entre todos nos llevan a través de este drama y nos involucran en la historia.

Llegamos al final plenamente identificados con los chicos y con su celador. Por descontado, hay escenas en las que las lágrimas gotean a destajo, pero también hay momentos para la risa. No sé que más que decir. Es una gran película, aunque he de advertiros que os abstengáis de verla si entráis en el grupo de descerebrados e infraintelectuales. Para los que sí son capaces de disfrutar del buen cine, esta debéis verla.
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CCC – Trescientas distorsiones

Más o menos hace un año por estas fechas comencé a preparar la versión 2.0 de distorsiones, la versión actual. Fue el 8 de febrero del año pasado cuando se presentó en sociedad, pero ya estaba funcionando desde unos días antes. En este tiempo han pasado un montón de cosas por aquí y quiero aprovechar este número redondo para destacar aquellas entradas que por algún desconocido motivo, son mis favoritas.

Antes de empezar, os invito a leeros 2000-2003 Tres años de distorsiones, un repaso a lo que sucedió por estas tierras en los años anteriores a la bitácora.

Durante parte del año pasado escribí la serie Arquitectura efímera, historias basadas en el título y las letras de las canciones del disco de Fangoria. Aún me faltan tres historias para completar este grupo. Estas son las que hay hasta ahora disponibles:
- Miro la vida pasar
- La mano en el fuego
- Interior de una nave espacial abandonada
- Nadie mejor que tú
- Retorciendo palabras
- Hoy aquí, mañana vete
- En otro mundo
- Entre mil dudas
- La diferencia entre la fé y la ciencia

Viajar en avión es siempre algo que me inspira. Es un lugar en el que siempre pasa algo diferente. Eso de encerrarte con unos desconocidos para pasar unas horas, genera las situaciones más ridículas. Entre las cosas que viví el año pasado volando, me gustaría destacar las siguientes:
- Fly Quality
- London Heathrow

En mi mundo las cosas siempre están un poco retorcidas. La realidad siempre tira para el lado que no debería. Lo sé, es mi cruz, pero que le vamos a hacer. De entre todas esas historias absurdas, he escogido estas:
- Gallinas cluecas
- Salida de emergencia
- Diva
- Causa y tórrido efecto
- Feromoneando a diestro y siniestro
- avistamientos nórdicos
- Jergas adolescentes
- castañazos
- Adiós Jar Jar Binks

Una parte muy importante de mi vida en el último trimestre del año fue LaMasmo, la mujer que aportó la salsa y el terror más cerval. De entre todo lo que escribí sobre ella, me quedo con:
- La más molona
- La Madonna del norte
- Tienes un correo
- Los lunes la rusa
- LaMasmo moda que viene

Finalmente, una serie de historias que merecen ser revisitadas. Las dos primeras son un cuento y las demás, cosas que escribí sobre mi mundo.
- Comenzó con una brisa
- Análisis científico
- Madonna’s Re-Invention Tour
- Más sobre el Pelos
- Nada es lo que parece

Ahora toca continuar y seguir escribiendo. Ya habrá tiempo el año que viene de volver a mirar atrás.

¿Por qué Walt Disney creó los personajes que creó?

Acabada la consulta popular anterior quiero mostrar mi pequeña decepción por lo igualado de los resultados. Queda claro que al preguntarnos ¿Por qué fruncen el ceño los cantantes de reggaeton? todos llegamos a las mismas conclusiones: son gente con problemas de estreñimiento, que crean una música asquerosa, a los que les gusta llevar los calzoncillos muy apretados y aunque eso les produce dolor, éste no consigue enmascarar sus hocicos de pollardones y tontos del culo.

Esta semana, la pregunta es una sugerencia de Sharingan que he alterado un poco. La pregunta que tendréis que responder es la misma que todos nos hemos hecho desde nuestra niñez: ¿Por qué Walt Disney creó los personajes que creó?

Las respuestas, como siempre, hasta el próximo domingo. Las urnas ya están abiertas, así que ¡a votar!

Leyendas del oriente

Mi amigo el chino lleva años viviendo en los Países Bajos. Cuando llegó, casi no hablaba inglés y el primer año fue un poco traumático. Ahora se defiende bastante bien en inglés y está aprendiendo holandés, como yo. Lo que no ha cambiado en todos estos años es su visión del mundo occidental. Hoy voy a recopilar algunas de sus explicaciones sobre cosas que a nosotros nos parecen normales.

Sobre la comida
Se lo tengo dicho al turco, pero nunca me escucha. Cuando vamos a comer al New King, uno de los mejores restaurantes chinos de Amsterdam, pase lo que pase, no pidas pollo agridulce. Ayer, el turco estaba provocador y le sugirió el pedir ese plato. El chino se quedó más blanco de lo que suele ser habitual en él. Primero hizo como si no hubiese oído nada, supongo que estaba contando hasta diez, pero una vez repuesto del shock, le preguntó si estaba loco. Según nos explicó el asiático, el pollo agridulce es comida que en su país sólo come gente de clase muy muy baja y por supuesto él no la come. Nos expresó sus dudas sobre la calidad del pollo que se usa para hacer ese plato y nos dijo que ser visto comiendo pollo agridulce equivale al suicidio social en la gran China. Aunque el turco lo intentó, no consiguió que cediera y nos quedamos sin comer eso. En venganza el chino se empeñó en pedir cerdo, para provocar al turco, que es musulmán. Yo asistía al combate de culturas, encantado de la vida porque la religión católica nos permite encochinarnos con cualquier cosa. Si es que donde esté el Dios de los católicos, que se quiten los demás.

Sobre la mezcla de razas
En China, cuanto más clara es tu piel, más pura es la raza. O eso nos dice el colega. Así que por descontado, el hombre este no se pone al sol ni de coña. Faltaría más. Por culpa de este prejuicio, tampoco entiende como una mujer “blanca” puede estar con un hombre “negro”. A pesar de no terminar de captar el concepto y ser incapaz de asumir que puede haber amor de por medio, el ha llegado a la conclusión de que las mujeres que se relacionan con negros es porque son unas viciosas que lo que les gusta es que les endiñen aparatos reproductores masculinos de tamaño desproporcionado, porque para el chino todos los hombres de color tienen unos maromos como porras de policias. Así que cada vez que vemos una pareja de este tipo, además de lanzar una mirada reprobatoria, suele hacer un comentario por lo bajo en su idioma. No sé lo que quiere decir, pero siempre me he imaginado que es algo como: ¡zorra viciosilla!

Sobre el pelo
Los chinos son por lo general de poco pelo. Casi no tienen barba. Sólo unos pelillos en el bigote y poco más. El ve nuestras barbas como algo sucio e impuro. El nunca se ha tenido que cortar las patillas, porque sencillamente no le crecen. Nosotros nos afeitamos muy a menudo y eso parece que no es muy bueno para el templo que es nuestro cuerpo. Y la forma en la que el cuerpo nos avisa de su enfado por nuestro mal cuidado es con la barba. Esta teoría nos dejó estupefactos a mí y al turco la primera vez que la oímos. Es más, según el chino, los musulmanes tienen todos barba porque es algo relacionado con su religión, que su Dios parece que es más propenso a forzar a sus fieles a tener barba. Para mí, como católico, no tiene respuesta, pero cuando le dije que las portuguesas y algunas españoles tienen unos bigotes de la hostia se espantó hasta el infinito y más allá. La otra cosa que nos dijo es que cuando a un chino se está quedando calvo, usa unos remedios que tienen para que vuelva a surgir. Si no funciona, es porque no tienes fe suficiente y tu cuerpo no puede regenerarlo. Yo ya le expliqué que nosotros nos hacemos trasplantes de pelo y en el caso particular de los españoles, como somos peludillos por naturaleza, nos quitamos las melenas inferiores y nos las ponemos en la cabeza. Ya le he dicho que se fije atentamente en Julio Iglesias para que note los pelillos rebeldes que tiene en la cabeza :lol:

Politiki kouzina - Un toque de canela

Ya va siendo hora de comenzar con las películas que he visto este año. Y lo haremos a lo grande. Se trata de Un toque de canelaPolitiki kouzina, una coproducción entre Grecia y Turquía que en España ha recibido el nombre de Un toque de canela. Yo hago mucha bulla con las traducciones al español de los títulos de las películas extranjeras, pero en este caso me muerdo la boca porque el título me ha parecido muy apropiado.

Esta película narra la vida de un exiliado turco en Grecia, que después de más de treinta años sin pisar su país de nacimiento, vuelve y se enfrenta a todos sus fantasmas, todo esto aderezado con mucha cocina y unas recetas fantásticas. El exiliado no es otro que Georges Corraface, el único que me sonaba de todos los actores. Quizás lo recordéis de La pasión turca, película en la que le limpiaba las cañerías a Ana Belén a conciencia.

La historia es muy simple y a la vez hermosa. El hombre fue expulsado de Turquía con su familia cuando era niño (por ser de ascendencia griega) y dejó atrás el amor de su vida y a su abuelo. Al volver a Turquía, descubre que todo lo que creía superado con los años sigué ahí, latente, esperando el momento adecuado para aflorar.

A lo largo de la película hay múltiples escenas familiares en la cocina. Todos cocinan o comen, continuamente. La cocina es el centro de sus vidas y las especias les dan un toque especial a sus vidas. Todo este tinglado está dirigido por Tassos Boulmetis, totalmente desconocido, como os podéis imaginar, pero que lo ha hecho muy bien. Todos los actores cumplen sobradamente y uno sale del cine, además de con una hambruna regia, con la sensación de haber visto una buena historia.

No puedo recomendarla a los descerebrados y los que van al cine por el aire acondicionado y las roscas. Pero para los demás, para los que son capaces de disfrutar con un buen narrador de historias, es asignatura obligada.
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Árboles de Navidad Grancanarios

Arboles de navidad subtropicalesEste año el ayuntamiento de las Palmas de Gran Canaria eligió un sistema de iluminación navideño muy peculiar. Literalmente vistió las palmeras de la ciudad con luces desde las hojas hasta la raíz. Lo hicieron en tres colores distintos: habían palmeras con luces azules, palmeras con luces blancas y palmeras con luces amarillas. En todos los casos el efecto fue espectacular.

Yo soy de natural hortera, así que me avergüenza reconocer que me han encantado. Ir conduciendo por la avenida marítima junto a esos árboles de navidad subtropicales en las noches navideñas me parece genial. Supongo que la gente que vive en las tierras frías prefiere los tradicionales con sus bolitas y demás, pero yo me quedo con estos. La foto está tomada frente al Gabinete Literario. Hice varias haciendo uso del flash y solo una a oscuras, que es la que más me ha gustado. Está debidamente distorsionada, con múltiples filtros para darle el aspecto que finalmente ha quedado.

Cómo se hizo “Las vírgenes de San Telmo”

¿Cuáles son los procesos que rigen una mente enfermiza y depravada como la mía? ¿Dónde están los límites entre lo divino y lo humano? ¿Existe salvación para mí?

Estas y un millón de preguntas similares son las que nos han llevado hasta donde estamos, las que nos han traído hasta aquí. Mirando alrededor me sorprende la simplicidad de la gente, su limpia mirada al mundo sin ver nada. Cruzan por este valle de lágrimas y apenas ven lo que se nos muestra, no ven las señales que por todos lados no avisan de los peligros, dándonos pistas, indicándonos el camino.

Hoy vamos a estudiar el proceso por el que un cerebro corrupto como el mío es capaz de generar algo tan deleznable como la historia Las vírgenes de San Telmo, la cual por tanto es de suponer que has leído. Mientras en los confines de este reino llamado bitacoría o blogosfera la gente se limita en muchas ocasiones a copiar y pegar de otros medios, traducir del inglés y regodearse interpretando las estadísticas o las palabras por las que los visitantes llegan a sus cubiertas, por aquí estamos enfrascados en el peligroso y oscuro juego de la exploración del reverso tenebroso. Miramos alrededor buscando con qué sorprendernos, material que nos permita crear, aunque el resultado sea infame.

Así que cuando estoy de madrugada en plena calle con el populacho festejando mi cumpleaños, rodeado de más de cien mil personas, cargando con la cámara por si aparece algo digno de fotografiar, resulta estremecedor que la única foto que tomé esa noche fuera la de las vírgenes. Nada más verlas supe que allí había una historia. Vi los pequeños detalles que las identifican y fui capaz de atraparlos en el documento gráfico.

virginadasFijaros en el detalle del collar de perlas. ¿Cuántas mentes existen capaces de procesar esa información y relacionarla de la forma en la que lo fue? Nada más verlo arrancó un proceso mental que comenzó a hilvanar los datos y a crear la historia. Tuve que convencer a un amigo para que hiciera de cobaya, tuve que esperar el momento oportuno para que el sujeto estuviera en la posición adecuada y nada ni nadie se cruzara en el camino de mi cámara y sabía que no podría repetir la foto sin despertar recelos de la susodicha. Todo esto sucedió en unos pocos segundos, sin explicar gran cosa a mi colega.

chiringuitoEl segundo detalle que me ayudó a desarrollar la trama fue el cartel que podéis ver en esta foto. Una trama religiosa, algo sencillo y a la vez escandaloso. Mi corrupto cerebro pensó en monjas depravadas, misas negras, altares profanados, pero al final los otros detalles nos encaminaron hacia otros derroteros.

perritoEsto tuvo gran parte de la culpa. Perritos calientes, en este entorno y con esta gente nos hacía suponer que se iba a tratar de algo sexual, algo con una carga prohibida.

aquihaytomateFinalmente la botella de Ketchup. El símbolo fálico es evidente. Toda una conjuración masónica. Era una foto perfecta y lo supe desde el principio. Ahí había tomate.

Ahora era cuestión de engarzar todos estos detalles y crear algo. El collar, el tomate, la idea de salchichas, el cartel identificando a la parroquia, la puretona enjoyada hasta las bragas para trabajar en un chiringuito. Lo mezclamos todo, lo agitamos un poco, lo pasamos por los filtros de lo absurdo y lo peripatético, eliminamos lo políticamente aceptable, desvariamos un poco más de lo habitual y finalmente pulimos esa pequeño homenaje al escarnio. Aunque la foto la vi desde el principio y los detalles que quería captar también, pensar el qué hacer con ella y crearlo me ha tomado unos días. Podría escribir cinco historias totalmente diferentes a partir de esa imagen, aunque no lo haré, porque de alguna manera, la que se abrió camino hasta la superficie fue la que ganó el concurso. Así fue como se hizo Las vírgenes de San Telmo.