Monthly Archive for February, 2005

Los Oscars

El año pasado ya me arriesgué a comentar los premios de la academia de las artes cinematográficas norteamericanas en El mamón de los ganchillos. Este año no me voy a quedar atrás y repetiré experiencia, aunque no tengo tanta bilis negativa como en aquella ocasión. La culpa es de ellos mismos, que este año se han enmendado y han escogido una selección de películas muy buenas. Me limitaré a las categorias principales para evitar que esto se alargue hasta el infinito.

A estas alturas, los que entran aquí esporádicamente saben que si hay algo que yo hago es ir al cine tanto como puedo. Y cuando digo ir al cine me refiero a pagar una abusiva entrada y disfrutar de la película en el ambiente para la que fue creada. Sé que no me creeréis pero las películas que puedo ver por la tele cada año se pueden contar con los dedos de las manos. Me repugna enormemente el ver como se mutila y se comprime algo tan hermoso para que entre en 625 líneas.

Volviendo al tema, de las nominadas a mejor película he visto cuatro de ellas y mi premio, de haberlo dado hubiera sido para Finding Neverland que fue la que me tocó más fibras sensibles de todas las candidatas. Me falta por ver Sideways. De las otras candidatas, tanto The Aviator como Million Dollar Baby y Ray son excelentes películas que merecían haber ganado. Me pregunto por qué en los Oscars no pueden haber premios ex aequo porque este es uno de esos años en los que premies a quien premies te queda una penita en el cuerpo.

En la categoría de mejor director estoy totalmente de acuerdo con el premio a Clint Eastwood por Million Dollar Baby. Creo que de todos los nominados es el que más se jugó y el que hizo la película más personal. Martin Scorsese también se merecía haber ganado, pero estoy seguro que uno de estos años le dan un premio a la carrera y nos ponemos todos en pie con un nudo en el estómago a aplaudirle como locos. Este hombre ha filmado parte del mejor cine que se ha visto y se merece eso y más. Desde aquí creo que deberíamos iniciar una colecta para comprarle una muñeca chochona y mandársela.

En la categoría de mejor actor me parece que han cometido una injusticia. Se lo merecía y se lo debería haber ganado Johnny Depp por Finding Neverland, en donde se monta un papelón que está a milenios luz del pobrecito Jamie Foxx que consiguió el premio en unas rebajas. Es lo que pasa siempre que uno hace de minusválido, que le dan el Oscar. Desde ya os digo que deberían descalificar para los Oscars a actores principales a los que interpretan a minusválidos de cualquier tipo. Incluso Leonardo DiCaprio merecía más que él haber ganado.

Para el premio a la mejor actriz no voy a quejarme porque la única película que vi fue la de la ganadora, así que siendo injusto con las otras apoyo totalmente el premio a Hillary Swank, que borda su interpretación de boxeadora en Million Dollar Baby. Esta mujer, a la chita callando se está haciendo un carrerón de escándalo. Esperemos que sea capaz de mantener el nivel de calidad en el futuro.

En la categoría de mejor actor secundario tampoco puedo objetar nada porque me encantó Morgan Freeman en Million Dollar Baby y creo que es un justo ganador. De haberle dado el premio a otro, se lo hubiera dado a Alan Alda que lo hizo muy bien en The Aviator. El que no tengo ni puta idea sobre lo que pinta ahí es el Jamie Foxx, que aparece nominado por ese esperpento peripatético y ramplón de Collateral.

Para mejor actriz de reparto también apoyo el premio a Cate Blanchett por The Aviator, en donde hace de una Katherine Hepburn absolutamente magistral. Si no habéis visto la película en versión original y tenéis la oportunidad, no la dejéis pasar. Esta tía se merece cuatro Oscars más por ese papel. No hubiera protestado si hubieran premiado a Natalie Portman por Closer. Yo la tenía como muy modosita, pero desde que vi esta película me la imagino como la reina de las erecciones. Esta tía es capaz de empalmar hasta velas sin mecha. Pero bueno, es joven y seguro que tendrá ocasión de levantar las astas en un futuro cercano.

Del resto, comparto por patriotismo el premio a Mar adentro, un excelente drama. Mucho se ha hablado sobre si Javier Bardem merecía haber sido nominado, pero honestamente, aplicando la teoría de la exclusión de los que interpretan papeles de minusválidos, me alegro de que no lo hayan hecho.

La semana pasada en distorsiones

Más que nada por pereza y por las razones expuestas ayer en la sequía, esta semana os voy a poner el resumen que mando por correo a mis amigos los domingos contándoles un poco como fue la semana en distorsiones. Visto que la navegación por las anotaciones se ha vuelto un poco más complicada, esto debería ayudaros, sobre todo si entráis de cuando en cuando por esta vuestra casa.
Superada la crisis de los malos rollos de la semana anterior y con las libertades de los comentaristas seriamente mermadas, continuamos con la producción más relajados y sin tener que preocuparnos de los indeseables y zarrapastrosos que andaban tocando genitales por aquí. Esta semana viene variada. En Cine, tenemos Ray una de esas películas que merece la pena ir a ver. En Literatura la reseña del primer tomo de la saga de la Fundación, al menos desde el punto de vista cronológico. Se trata de Prelude to foundation – Preludio a la Fundación. Muchos ni siquiera sabéis que ahí fuera hay Software gratis y bueno. Podéis encontrar más información en Programas gratuitos: antivirus y firewall. El mundo del Firefox ha vivido la primera actualización de seguridad. Miraros Mozilla
Firefox 1.0.1
y no os olvidéis de descargar esta nueva versión. Tenéis un par de fotos en Hilversum sin nieve y Estamos aquí …

Hacía muchísimo tiempo que no hablaba de mi amiga la peruana, años diría yo. Esta semana ha vuelto a la palestra en La pizzería, una de esas cosas extrañas que siempre me suceden y que nadie cree. La ya longeva tradición de los Desvaríos se ve representada esta semana con Copitos de nieve y podéis terminar el paseo sobre lo que sucedió en Distorsiones la semana pasada leyendo Alcohólicos reunidos y Sequía, que son esas cosas que sólo suceden en Mi mundo.

Y como siempre, imploraros por un regalito, una dádiva que me alegre el corazón. Ya sabéis que podéis encontrar esas cosillas que me gustan aquí:
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Sequía

Estoy en crisis. Tengo una pájara pseudo-literaria de cuidado. Me siento frente el ordenador y no se me ocurre sobre qué escribir. No me preocupa en demasía porque seguro que se pasa en unos días, pero os aviso por si notáis una degradación en el habitualmente bajo nivel de esta mi bitácora. Puestos a buscar culpables, yo se lo achaco a la falta de invierno. Estar en un país nórdico y no disfrutar de una de sus pocas ventajas es algo que está minando mi moral.

En una semana y media visitaré a los fans de Málaga durante cinco días. Espero recopilar información por aquellos lares para variar un poco y contar otras cosas. Mis amigos de las Canarias me tienen muy limitado. Es lo que tiene que todo el mundo conozca la página, que la gente me cuenta los trapos sucios y me sellan la boca y las manos. Así no puede ser. De que me sirve saber quien está poniendo los cuernos a su pareja, quien moja con alguien dos generaciones mayor, quien pasó por quirófano si no puedo contarlo. Desde aquí os digo que es super-injusto. Me estáis coartando mi libertad de expresión. Me terminaréis provocando sabañones en las manos como sigáis limitando mi creatividad. Voy a tener que dedicarme a hacer como los otros y copiar noticias de webs en inglés, traducirlas al español y ponerlas aquí. Es lo que hacen todos los grandes. Espero no tener que llegar nunca a eso.

Sólo por nombrar un ejemplo de limitación de creatividad os diré que esta semana mi amigo el sueco me mandó las fotos de su boda con la indonesia en Yakarta. Las fotos no tienen desperdicio. El turco, el chino y yo llevamos toda la semana partiéndonos la polla de risa. Hasta nos hacemos los caretos de las fotos, imitando las posturas de la gente y nos descojonamos vivos. Pero el sueco, que es listo como el hambre, me prohibió enlazar o copiar las mismas en mi página, porque intuye la baja calaña de su colega latino. Me hierve la sangre por dentro sólo con pensar que ese material de primera calidad no verá la luz. Lo único que me consuela es la acelerada rotación de mis amistades, que debería poner al sueco fuera de mi órbita de lealtad en menos de dos años y eso romperá el sello de la promesa.

Visto que no puedo escribir sobre nada de eso, me devano los sesos buscando ideas. El tema de los arretrancos aéreos está muy tocado y mis mejores amigas me han pedido encarecidamente que me mantenga lejos de las temáticas sobre deposiciones y escusados, dos de mis materias favoritas de discusión en la intimidad. Con mis nuevos compañeros de clase de neerlandés, tan sosos, no hay tema y de la única que podría hablar ha sido de una que hasta ahora he mantenido en la intimidad y de la que nunca he mencionado nuestros intercambios de correos.

Así que para no hacer esto infinito yo os sugeriría que os releáis un clásico como 15 segundos, una de mis grandes obras mundialmente aclamadas. Y si el drama no os va, entonces siempre os quedan las peripecias culinarias de Kike, la introducción de una nueva versión del Opera que hace bleuge, descubrir lo bien que se lo pasa Yumiko con sus compañeros de japonés en un chino, darse un paseo por la bitácora de pepa para averiguar algunas curiosidades de Amsterdam o sencillamente leer sobre lo a gusto que se queda Rodolfo después de obrar pese a la contaminación acústica.

Alcohólicos reunidos

Ya sabía yo que a este segundo curso le sacaría bastante provecho. Que me dejaran elegir a los estudiantes fue un puntazo. Me traje a la élite de mi empresa, todos los que han demostrado en repetidas ocasiones sus facultades para soportar la bebida. Cuatro alemanes que son como esponjas, dos holandeses que sólo poseen alcohol en su organismo y un inglés que jamás ha bebido agua. Por requerimientos de mi jefe tuve que incluir a mi compañera con pene y a dos pollabobas de mi oficina. Uno de ellos se ha tomado una semana de vacaciones a cuenta de la gripe y al otro le hicimos un vacío mediático, aunque a él no parece afectarle. Sobre la compañera empenenada, siempre es bueno competir por ver quien es el primero que le detecta el paquetón.

Así que estos dos días han pasado entre risas y resaca. Eso también explica mi sequía de ayer, que no pude escribir y tuve que poner unas fotos de emergencia para combatir la incapacidad creativa. Ayer por la tarde nos organizamos para salir, todo muy en secreto ya que no queríamos indeseables en nuestro grupo. De hecho, conspiramos en el ascensor ante la asombrada mirada de dos suecas que subían con nosotros a la cantina y que se quedaron con la boca abierta al escuchar las crueldades que escupíamos sobre los otros. Por la tarde, cada uno se fue por su lado y a la hora prometida, en el sitio acordado, nos agrupamos. Elegimos un antro de gran solera, muy famoso en la ciudad. El Café Cartouche está situado justo al lado de la estación de tren y es desde siempre uno de mis bares favoritos. Tienen una selección de cervezas holandesas, alemanas y belgas excelente y cocinan los costillares más ricos del mundo mundial. No soy yo sólo el que sostiene esta aseveración, sino que todo el que haya comido allí una vez lo recordará mientras viva. Yo he visto a un vegetariano llorando lágrimas de cocodrilo mientras se endiñaba un costillar, sufriendo por el puto cerdo que habían matado para que él disfrutara de esos múltiples orgasmos culinarios.

Ni nos planteamos mirar el menú. Costillas para todos. Las hay en tres variantes. Personalmente me gustan las picantes, que tienen una mezcla perfecta entre miel y salsa chili. También las hay dulces y las típicas costillas a la americana, aunque ya quisieran los yankis cocinarlas tan ricas. Al contrario que otros bares de la ciudad, en los que te permiten repetir todo lo que quieras, en este sólo te traen una tanda, pero es un costillar y medio. Más que suficiente. Esta mañana me he llevado el disgusto de la semana cuando he comprobado que mi peso ha aumentado en más de un kilo. Supongo que tendré que pasar los próximos días a base de agua y té con limón para recuperar el peso, ya que lo del deporte está totalmente fuera de mi alcance, como cualquiera que se haya leído Deportista de élite sabrá.

Que me quiten lo bailado. Me pegué una sentada de costillas de morirse. Este tipo de comida saca lo mejor que tenemos todos dentro. Un grupo de machos cabríos, todos bebiendo cerveza y con las manos pringadas de aliño, devorando la carne a base de dentadas mientras gritamos y competimos por liderar la conversación. No es moco de pavo el reunirse con un grupo tan variado. Cualquiera que haya salido de su barrio alguna vez sabrá que el inglés que se habla en el Reino Unido es ininteligible. Así que cada vez que el británico dice algo, requiere la unión de las mermadas capacidades cognitivas de los demás para desencriptar la información y obtener como recompensa la comprensión del contenido. Lo mismo se puede decir de los alemanes, que torturan el inglés con ese acento tan marcado. A los únicos a los que entiendo sin problemas es a los holandeses, ya sea en su idioma o en la lengua común. Después de unas cuantas cervezas y bastantes costillas, uno de los germanos decidió que teníamos que tomarnos unos chupitos de algo extraño pero que tenía más de cuarenta grados. Para quitarnos el mal sabor de boca del dichoso chupito seguimos tomando birrillas hasta casi la medianoche.

Volví a casa con el piloto automático y hoy no sé ni como sobreviví a la mañana en clase. La verdad es que dábamos lástima. Todos con la voz rota, con ojeras, demacrados y sin capacidad de reacción. Para el profesor ha sido maravilloso. No hemos hecho una cochina pregunta salvo para pedir pausas para café. A la hora del almuerzo dábamos el cante en la cantina, todos en un rincón, callados como putas, tomando sopitas para asentar el estómago. No sabemos cuando podremos organizar otro encuentro, pero esperamos que sea antes de las próximas navidades.

Mozilla Firefox 1.0.1

Atención. Ha salido una actualización de seguridad del Firefox. Deberíais descargarla e instalarla. Por lo pronto solo está disponible en inglés y en Español (Argentina). Esta nueva versión es la 1.0.1

El enlace para descargar la versión en inglés es el siguiente: Haz clic aquí.
El enlace para descargar la versión en Español (Argentina) es el siguiente: Haz clic aquí.

Para instalar, ejecutar el fichero y seguir las indicaciones. No os olvidéis de cerrar el Firefox antes de comenzar el proceso.

Tras la instalación, al arrancar el Firefox, es posible que os aparezca un mensaje diciendo que ha deshabilitado algunas de las extensiones. En este caso, Id al menú Tools > Extensions (Herramientas > Extensiones), y haced clic sobre cada extensión con el botón derecho, elegid Disable (Deshabilitar) e inmediatamente volved a hacer clic y elegir Enable (Habilitar) . Eso debería solucionar el problema. No os olvidéis de cerrar Firefox y volverlo a abrir después de haber hecho esto.

En caso de dudas, dejadlas en los comentarios.

Estamos aquí …

Vela para ayudar a los dioses de la nieve
Mi amigo el chino me tiene contaminado. Visto que mi buen Dios católico no responde adecuadamente e incluso amenaza con llevarse a nuestro Papa, he decidido poner la vela, tanto en la ventana de mi casa holandesa como en esta ventana de mi casa virtual. Espero que los dioses de la nieve sean capaces de encontrar el villorrio en el que vivo e inundarlo de nieve. Se nos acaba el invierno y aún no he podido hacer esas fotos preciosas que quiero hacer. Camino de esta su ciudad se equivocaron en algún cruce y han acabado en España. Espero que este pequeño faro sea suficiente para que puedan llegar sanos y salvos. Prometo recibirlos con un ágape a base de delicias de la tierra y buen vino español.

Hilversum sin nieve

Nieve en Hilversum
Este invierno no va a poder ser. Llevo rezando desde noviembre pero no voy a poder hacer fotos con nieve. Me tendré que conformar con ésta, tomada desde mi ventana a las ocho de la mañana y antes de que se fundiera la poca nieve que había en el tejado de la casa de enfrente.

Espero que el próximo invierno se porte mejor con nosotros.

Copitos de nieve

Exclusión de irresponsabilidad: Seré breve y conciso. Sensibleros, panolis y pollabobas abstenerse de seguir leyendo. Lo que sigue es la pura deformación de la realidad fruto de una mente sometida a condiciones de presión extrema.

Esta semana mi amado jefe me la ha dedicado a la formación, ese supremo arte que consiste en sentarte en un aula con un montón de panolis a los que en la mayor parte de los casos no conoces y dormitar colectivamente hasta que llega la siguiente pausa para tomar ese delicioso café holandés que es lo más próximo al agua chirria. Estos tres primeros días he tenido un curso y los próximos dos días tendré otro que promete ser más interesante, sobre todo porque me permitieron elegir a los participantes y he creado una mezcla explosiva que debería darme temática para despertar esta aletargada bitácora.

Hablando del curso que acabo de completar, me tuve que sentar junto a un tipo al que no había visto en mi vida. La culpa fue mía por llegar tarde el primer día, lo que me impidió poder elegir asiento. El tipo es un hombre en la cuarentena a simple vista normal. Tras pasar estas veinticuatro horas juntos (repartidas en tres tandas de ocho horas, que no quiero que penséis mal), me ha provocado severos daños cerebrales de dudoso alcance y me temo que tendré que pedir asistencia psicológica al chino o al turco para que evalúen las pérdidas.

Lo primero que pasó fue que el curso era en neerlandés. O sea, tres días sentado oyendo a un tipo hablar en su lengua materna, pillando el 70 o el 80 por ciento y el resto imaginándolo. Tiene mérito que haya sacado un ocho en el examen final. Me he sentido tan orgulloso de mi mismo que se me ha olvidado recordarle al mariquita de mi planta que por mucha minifalda que se ponga sigue teniendo rabo entre las piernas y esto es algo que hago todos y cada uno de los días de su vida para mantener el buen rollito entre compañeros.

Hablando del que me tocó en suertes, tardé un tiempo en captar la pauta. Al principio, con mi máxima concentración en el profesor no me daba cuenta de lo que pasaba allí. Ahora que lo pienso, la primera vez que noté algo raro fue la tarde del lunes. Se me ocurrió mirar hacia la ventana y pensé que estaba nevando. Veía los copos flotando en el aire, dejándose acariciar por el aire en su lenta caída al suelo. Me pareció algo hermoso como siempre que veo nevar. Es lo que tiene el haber nacido en las Canarias, que a fuerza de criarme sin ver la nieve, ahora no me canso de verla. Y por eso el Dios de los católicos me ha castigado con estos inviernos tan blandengues, que aquí no hay forma de que nieve. Parece que ahora el famoso invierno nórdico es propiedad exclusiva de la España peninsular y por estos lares nos tenemos que conformar con medio centímetro de nieve de vez en cuando, una cantidad tan ínfima que ni cuaja ni permite hacer unas fotos decentes.

Así que estaba mirando esa poca nieve caer y pienso para mis adentros: “Está nevando dentro de la clase ….. Coño, eso no puede ser. Lo dejé pasar y seguí a lo mío. La mañana siguiente se hizo la luz. El tipo que estaba al lado mío comenzó a limpiarse los hombros. Volvió a nevar dentro de la clase. Era caspa, masivas cantidades de caspa que acumulaba al rascarse compulsivamente la cabeza y que después de un rato liberaba lanzándola a la atmósfera. Nunca había visto una capa tan grande y repugnante. Eran como unos grisáceos copos de maíz de cierta marca que a muchos gustan para desayunar. Al mirar su cabeza vi que las raíces de su pelo eran la mayor factoría de caspa del universo universal. La caspa se agarraba al pelo hasta que las ennegrecidas uñas del colega la arrancaba del lecho materno y la lanzaba hacia los hombros, primera parada en su viaje hacia el suelo.

Me entraron unos picores por todo el cuerpo horribles, pero especialmente en la cabeza. Traté de alejarme del tipo pero no hay mares lo suficientemente grandes para que me vuelva a sentir seguros. Me pasé el resto del martes y todo el día de hoy obsesionado, esperando que comenzara a sacudirse los hombros para levantarme rápidamente y salir del aula, con cualquier excusa. Espero no volver a verlo en mi vida. Veo caspa por todos lados. Y mi cerebro no para de imaginar crueles escenas. Me dijo que estaba casado y no puedo dejar de pensar en su esposa debajo de él, en la postura del misionero y este tipo lanzando esos pedazos de copos sobre sus ojos cuando se la está endiñando o el hombre entrando a la cocina y sacudiéndose los hombros mientras preparan la cena y aliñando la ensalada con ese toque tan especial, o esa toalla que usa para secarse el cabezón, que debe tener una textura repugnante. En fin, prefiero pasar página y no volver a pensar más en ello.

Programas gratuitos: antivirus y firewall

Cuando me obligáis a mirar vuestros equipos, siempre me sorprende vuestra capacidad para despreocuparos completamente por la protección de los mismos, o la alegría con la que usáis software ilegal por desconocer las alternativas gratuitas. Por esto mismo voy a empezar una tanda de anotaciones sobre aplicaciones gratuitas que se encuentran en Internet esperando que os dignéis en descargarlas. Esto no quiere decir que tenéis que quitar las que estáis usando y sustituirlas por estas, líbreme Dios de tal osadía. Lo único que pretendo es mostraros donde están esas alternativas. Si sois usuarios de pago, más que mejor. Siempre que compráis un producto tenéis acceso al soporte técnico en donde estarán más que encantados de ayudaros a solucionar vuestros problemas.

Hoy revisaremos un antivirus gratuito y un par de firewalls. Hoy en día tener un PC sin protección conectado a Internet es una osadía, eso lo sabemos todos. Hace cuatro años uno podía estar conectado sin ninguna protección y sólo con tener un poco de cuidado y no abrir ficheros adjuntos de dudosa procedencia era más que suficiente. Esos tiempos ya son historia. Ahora cuando uno sale a la red tiene que estar perfectamente equipado con su armadura. Parte de esa protección es el software antivirus. Hay muchas soluciones y todas tienen sus ventajas e inconvenientes. Casi todos los antivirus os permiten el uso gratuito durante un mes, con lo que os podéis dedicar a instalar, usar por un mes y luego desinstalar. Yo he hecho esto en algunas ocasiones, por mirar lo que hay en el mercado. En la actualidad utilizo el GRISOFT AVG Antivirus una potente solución que es totalmente gratuita para el usuario particular. Pese a ser gratuito, se mantiene actualizado conectándose cada día via Internet con su servidor, comprueba el correo tanto el entrante como el saliente, puede realizar controles completos del equipo diarios y tiene muchas otras ventajas. Cuando lo instalé pensé que tendría algún tipo de truco, pero no. Ofrece todo esto y encima es gratis. Es la protección que uso en estos momentos. Para los lentos de entendederas repito: Es gratis. Es software legal. ¿qué más queréis? El único fallo que le he encontrado es que no está traducido al español y muchos de los panolis que me leen carecen del módulo cerebral adecuado para otros idiomas. Por lo demás, si no tienes ningún antivirus, entra en GRISOFT AVG Antivirus y descargalo. (He puesto el enlace a la página de descarga ;-)).

Ahora que tenemos un antivirus decente instalado, hay que pensar en el firewall. Si tenéis un router correctamente configurado es muy posible que no os haga falta. Si sois minusválidos cerebrales y tenéis cierta estúpida tendencia a pulsar el botón de SI cada vez que os aparece un pop-up en la pantalla, entonces deberías tener un software de firewall personal en vuestros equipos. Estáis de suerte porque hay varias alternativas gratuitas. El más famoso es el ZoneAlarm, el cual encima está en español. Si hacéis clic en el enlace iréis a la página de descarga de la versión gratuita en español. Yo la he usado durante años y es más que suficiente. Si queréis probar otras alternativas gratuitas, aunque sólo están disponibles en inglés, entonces miraros el Kerio Personal Firewall o el Agnitum Outpost. El enlace de Kerio es a la página de descarga y el enlace de Agnitum es directamente el fichero con la aplicación. Estos tres firewalls son gratuitos y son perfectamente capaces de proteger vuestros equipos. Por supuesto, todas las opciones avanzadas, todas las chorradas como el bloqueo de pop-ups, bloqueo de cookies y demás no estarán disponibles, pero ¿quién necesita todo eso cuando estamos navegando con Firefox, el navegador seguro?

Y ahora unos cuantos consejos. Nunca, repito, NUNCA abráis ficheros con extensiones sospechosas, como .PIF, .SCR y por descontado los .EXE. Huelga decir que lo mejor que se puede hacer con correos de desconocidos es borrarlos. Tened mucho cuidado con ficheros Word y Excel porque pueden contener virus. Ante la duda, borrad. Y si queréis comprobar lo bien protegido que está vuestro equipo, os sugiero el siguiente sitio: Security Scan Sygate, ejecutando las diferentes entradas del menú que tenéis a la izquierda podréis comprobar lo bien protegido que está vuestro ordenador frente a ataques externos. Sobre todo si creéis a pies juntillas en vuestro flamante router firewall, deberíais pasar todos los tests y así quedaros tranquilos.

La próxima vez os enseño un par de aplicaciones para comprobar y limpiar el equipo de software “spyware”. Seguro que cuando se las paséis a vuestros ordenadores os lleváis un sorpresón con la cantidad de basura que hay dentro.