Archivo de July, 2005

Zlatá Ulička - Callejón del oro

Hoy nos detenemos frente al número 22 del callejón del Oro, en el interior del castillo de Praga. En esta casa vivió Franz Kafka con su hermana entre 1916 y 1917. En la actualidad es una tienda de recuerdos, como todas las casas de dicho callejón. En este lugar vivían los miembros del cuerpo de alabarderos del rey. Más tarde fue ocupado por los joyeros reales, de ahí el nombre del callejón del oro. Imagino que habréis adivinado que se trataba de judíos, que suelen estar muy apegados al oro y los diamantes por todo el mundo. Tras la decadencia de la corona y demás se convirtió en lugar de morada de artistas, allá por los tiempos de la primera guerra mundial y en esa época fue cuando vivió en dicha morada el famoso Franz Kafka.

Por lo reducido del callejón y por la cantidad de gente que se mueve por el resulta casi imposible hacer una foto de la fachada sin gente. De las varias que he hecho he escogido esta en la que tenemos un arretranquillo con dos tetas como dos carretas a un lado y nos enseña una visión de su traserillo. Seguro que el mismísimo Kafka apreciará el detalle.

Ya puestos me gustaría contar algunos detalles del lugar que pueden ser útiles, sobre todo para los que tengan pensado ir. La ciudad tiene un sistema de transporte público excelente, formado por una red de metro, tranvías y autobuses. Si llegáis por el aeropuerto, allí mismo hay una ventanilla en la que os podéis comprar vuestro billete. Los más interesantes son los de 1 día, 3 días y 7 días. Esos billetes os dan derecho al uso ilimitado de todo el transporte público sin excepciones y se cuenta el tiempo desde el momento en el que validáis el billete por primera vez. Hay controles frecuentes en el metro, así que os sugiero que paséis por caja. El billete para 3 días me costó 280 coronas, lo que equivale a poco más de ocho euros. Desde el aeropuerto sale una guagua (el famoso autobús peninsular) cada diez minutos en dirección a una estación de metro y desde allí podéis llegar a cualquier lado. La ciudad tiene tres líneas de metro que se cruzan en algunos puntos. Los tranvías se alternan entre los nuevos y unos que deben tener bastantes batallas a sus espaldas. Incluso por la noche hay una buena red de tranvías nocturnos que pasan cada media hora, por lo que os sugiero que evitéis como la peste el uso de taxis, especie autóctona que se educa en la universidad de Alí Babá y los cuarenta ladrones.

Puedes ver más fotos de Praga en el Álbum de fotos de Praga y comenzar a leer el relato del viaje en Día 1. Nos vemos en Praga

Shadow Puppets – Marionetas de la sombra

Shadow PuppetsEl libro de hoy es el séptimo tomo de la saga de Ender, aunque el mismo desapareció en el quinto y ahora sólo lo tenemos en el recuerdo, recuerdos que son parte del pasado ya que la mayor parte de los libros de dicho joven transcurren en un futuro que conocemos pero que no sabemos como se ha forjado. Son las maravillas de la ciencia ficción, que riza el rizo de formas sutiles y brillantes. Este séptimo libro se llama Shadow Puppets y creo que en español recibió el extraño título de Marionetas de la sombra.

Una vez metieron a Ender en una nave espacial y lo sacaron de la tierra, esta cae en lo que mejor se nos ha dado desde siempre: la guerra, la traición y la dominación. Diferentes facciones tratan de controlar el planeta e imponer su voluntad. Por un lado están los americanos, tan sobrados de orgullo y tan superiores que no ven como les quitan la alfombra, por otro los musulmanes, guiados únicamente por su fe y sin ideas muy claras, también los hindúes, siempre pasivos pero dispuestos a hacer bulla si es necesario y los más dinámicos que son los rusos y los chinos, ambos al quite y esperando para hincar el diente a cualquier pequeño país que se descuide. Esta nueva entrega dura casi once horas en la versión audiolibro. Son once horas de trapicheos políticos, de corrupción, traición y guerras sin cuartel, con todas las naciones usando los jóvenes que lucharon al lado de Ender para defender la tierra del ataque extraterrestre. Frente a las fascinantes tramas centradas en Ender y unos pocos caracteres, la historia toma un cariz político y se convierte en una inmensa partida de RISK con un hatajo de niños genios como maestros que mueven las fichas de sus países.

De alguna manera el cambio en la trama de la serie funciona y vuelve a resultar entretenida. Después de tantos libros con movidas psicológicas de Ender y amigos, resolviendo pequeños rompecabezas que parecían tan importantes pero lejanos, ahora estamos en un mundo que se puede reconocer, con unas situaciones que pueden ser similares a las actuales y eso le da bastante vidilla. El hecho de que casi todos los chiquillos sean viejos conocidos nuestros lo pone más fácil.

Como en otras ocasiones, pongo una reseña de la trama, sacada de la página del autor:

Earth and its society have been changed irrevocably in the aftermath of Ender Wiggin’s victory over the Formics. The unity forced upon the warring nations by an alien enemy has shattered. Nations are rising again, seeking territory and influence, and most of all, seeking to control the skills and loyalty of the children from the Battle School.
But one person has a better idea. Peter Wiggin, Ender’s older, more ruthless brother, sees that any hope for the future of Earth lies in restoring a sense of unity and purpose. And he has an irresistible call on the loyalty of Earth’s young warriors. With Bean at his side, the two will reshape our future.

Una buena opción para este verano y una obligación para los seguidores de esta saga.
gallifantegallifantegallifantemedio gallifante

Kostel sv Mikuláše - Iglesia de San Nicolás

Hace un par de fin de semanas estuve en Praga. Personalmente encontré la ciudad preciosa y me gustaría comenzar una serie de fotos con los lugares y las vistas que más me gustaron.
Praga es una ciudad milenaria que ha sabido sobrevivir a todo tipo de regímenes y desastres. Como primera foto de la ciudad he elegido una vista de la cúpula de la Iglesia de San Nicolás con algunos rascacielos al fondo y todo acompañado con el río que cruza la ciudad cortándola en dos. Me gusta la imagen porque aúna el pasado, el presente y el futuro de dicho enclave.

En próximos días seguro que hablaré más de Praga y de ese fin de semana, pero por ahora os tenéis que conformar con esta imagen.

Puedes ver más fotos de Praga en el Álbum de fotos de Praga y comenzar a leer el relato del viaje en Día 1. Nos vemos en Praga

7. Camino del restaurante con er Dani

Nos adentramos en terrenos cenagosos y en los que los conceptos del bien y del mal se cruzarán y copularán creando aberraciones de leyenda. Llegar a este punto no ha sido sencillo. El camino iniciático que te permitirá comprender las revelaciones de las que te has hecho merecedor comienzan con 1. Todos queremos ser como er Dani, continúan con 2. Conozcamos ar Dani, y se desarrollan plenamente en 3. Lugareños der Dani, 4. Conocidos der Dani y 5. La Carmen, hermana der Dani. Una vez has avanzado por cada una de esas etapas, sólo te queda 6. Er Dani y la metrosexualidad para estar preparado y poder recibir el conocimiento en su estado más puro y aterrador. Aquellos que han seguido el proceso en reducidas dosis, recordad que hemos abandonado el bar y vamos camino de la aventura

Abandonamos el local multiusos con la pena de quien deja atrás el paraíso sin haber tenido tiempo de explorarlo completamente. Quizás algún día el buen Dios me permita volver a respirar ese aire cargado de humo y echar unas partidas en ese bingo de barrio rodeado de todas esas mancebas pasadas de kilos y de lengua afilada. En el coche, er Dani se afanaba en hacer llamadas gratis aprovechando el teléfono de Sergio, un dispositivo de última generación del tamaño de un piedrafono de los picapiedra, porque imagino que fue última generación en el jurásico, antes de que se miniaturizaran los chips y se hicieran cacharros que se pueden llevar en el bolsillo. Con nuestro nuevo pasajero, opté por el asiento trasero. Er Dani hizo las veces de copiloto y comenzamos a recoger la ciudad, esa Málaga legendaria fuente de inspiración de tantos y tantos novelistas y presentadores de programas de televisión.

Er Dani contactó con la hembra que debía reunirse con nosotros, a la que quisiéramos proteger en la medida de lo posible de la infamia y el escarnio público y que por tanto denominaremos la Gayola. Ella se movía con su coche por las mismas calles y de alguna forma convergimos hacia un punto en el que se produjo el inevitable encuentro. Esperándola en una parada de guagua (eso que en la península y en otras tierras se llama autobús) consumimos los últimos instantes de sabiduría compartida con er Dani, que continuaba con su frenético agitar de la botella del doce años. Nunca antes un whisky sufrió tal meneo durante su corta y reposada vida.

Un coche de cristales tintados se colocó tras el nuestro. Tras haber escuchado tanto hablar del coche de la Gayola reconozco que me decepcionó bastante encontrarme con un vulgar SEAT. No es que tenga nada contra esta marca, pero en mi enorme cabezón asocio la potencia y las líneas deportivas con otras marcas de más solera y SEAT para mí no es más que el IBIZA y todos esos coches que han motorizado al español medio los últimos cincuenta años. Er Dani sin embargo parecía estar en extasis de puro placer al ver aquella máquina y no dejaba de repetir algo que sonaba como Peazo de máquina ¿ein?. No tuvimos el placer de ver a la conductora en ese momento. Quedó oculta tras sus tintadas lunas y decidimos que a partir de aquel momento nos dividiríamos en dos grupos. Sergio y Yo haríamos las veces de coche escoba y nuestro celebrado anfitrión y compañera de Kikis nos precederían hacia el destino, el cual no era más que un restaurante en el centro de la ciudad, uno de esos famosos locales que están atestados a esas horas y que basan toda su fama en Dios sabe qué porque al final uno siempre acaba algo decepcionado.

Después de esbozar las líneas de semejante plan lo llevamos acabo. La chica, envalentonada por la potencia sin límites de sus cuatro ruedas y por llevar a su lado a ese hombre que tanto gozo le había dado, no dejaba de dar tremendos acelerones seguidos de bruscos frenazos. Para ella debía ser eso que llaman conducción deportiva. Para nosotros no era más que otra mujer al volante. Sus maniobras sobraban y la convertían en un peligro público, aunque imagino que detrás de todo aquel alarde de superfluo e inútil espectáculo debía estar er Dani jaleándola para que nos mostrara lo mucho que podía dar de sí su vehículo.

Pasamos el centro de la ciudad y decidieron buscar aparcamiento allí donde no lo hay, en la parte más concurrida. Dimos una y mil vueltas sin suerte. En cada paseo se ampliaba el radio de búsqueda. Tras lo que me pareció una eternidad, se decidió consensuadamente el buscar alguna plaza en barrios menos céntricos. Os puedo confirmar que incluso en Málaga existen zonas poco seguras y hacia allí nos encaminamos para dejar uno de los vehículos. Creo que lo dejamos en algún lugar cerca del estadio, no muy lejos de una urbanización en la que ni siquiera los cuerpos de operaciones especiales osan poner un pie. Obviamente, el coche que dejamos atrás fue el de Sergio y nosotros terminamos en el asiento trasero del coche de la Gayola. Si por fuera era ostentoso, su interior es definitivamente ostentóreo. Un alarde de falso cuero lo recubría todo y aquellos rincones a los que no llegaba la piel del bicho estaban forrados en algún tipo de madera exótica. Hasta esa noche pensé que el interior de los coches era uno de esos lugares a los que el mal gusto no había podido llegar, pero ahora sé que con algo de dinero y mala voluntad uno puede joder hasta su propio coche.

En el salpicadero, rodeado de caoba resplandecía un aparato de música multifunción, que hacía las veces de ordenador de abordo y sistema de posicionamiento global o aquello que los que se las dan de cultos llaman GPS. El trasto languidecía rodeado de tanto boato esperando que la inculta de la dueña se estudiara el manual para manejarlo, algo que la pobre juró hacer algún día antes de morir. Sobre la propietaria no hablaré hoy, que no conviene quemar toda la munición y aún queda mucho por contar. Con tres machos y un pseudo-deportivo entre sus piernas, la Gayola era imparable. En aquellos instantes en los que nuestras vidas pendían de semejante hilo, me dió por pensar que Dios creó el mundo en siete días y que esta hembra cañón se lo podía follar entero en cuatro, uno de esos pensamientos tontos que tenemos los cortos de cerebelo.

No quise mirar hacia el exterior y me concentré en algo que había en el techo sobre mí y que debía ser mi propio sistema de audio. Si ya desde fuera aquel coche se veía inseguro, ir en él sometido a bruscas aceleraciones y deceleraciones no es algo grato de padecer y mucho menos de recordar. Esos minutos que a mí me parecieron eones y en los que veía los callejones del centro de la ciudad pasar raudamente por los lados mientras tremenda hembra soltaba sapos por su boca cuando algún despistado peatón se ponía en su camino y amenazaba con mancillar la perfección de la pintura de su capó llegaron a su fin cuando finalmente la convencieron para entrar en un aparcamiento subterráneo. Siempre recordaré que mi profesor de autoescuela me decía con lágrimas en los ojos que lo peor era el que una mujer aparcara el coche en una de esas trampas diseñadas por algún mariquita que fracasó como artista y acabó como arquitecto y ahora sé a qué se refería. Pensé que empotraba el coche en la rampa. Llegué al interior abrazado a Sergio, llorando como un niño chico que espera que al abrir los ojos la pesadilla haya pasado. La chica, toda buena voluntad nos ofrendó un rally gratuito en aquel lugar, esquivando columnas por milímetros y cuando finalmente encontró una plaza en la que poner sus cuatro ruedas, consiguió desbocar nuestros corazones ante lo inminente del fin. Fue tan mala la cosa, que tras cinco minutos de batalla decidió que Sergio debía ser quien terminara de aparcar el coche, o más bien quien comenzara y finalizara la maniobra, ya que en ningún momento había conseguido apuntar con éxito hacia el hueco que quería ocupar. El por qué Sergio y no Er Dani parece ser que se debía a las nulas capacidades automovilísticas de este último, al menos según ella.

Tras dejar el coche a buen recaudo, paseamos por el centro de la ciudad hacia el restaurante en el que se desarrollará el siguiente acto. Fue una carrera a destiempo, con er Dani metiéndonos prisa porque llegábamos con más de una hora de retraso. Fue también mi primer y único paseo por el centro de Málaga, que en todos los años que he visitado a mis amigos en aquellas tierras jamás planté las pezuñas en aquel lugar.

Suspendemos aquí el relato, en la entrada del restaurante, a donde finalmente llegamos el equipo fantástico constituido por er Dani, la Gayola, Sergio y Yo. Lo que sucedió a continuación será relatado en La Gayola y los amigos der Dani.

La dos semanas pasadas en Distorsiones

Otra vez vuelvo a saltarme una semana y se acumulan las cosas. La semana pasada no mandé el correo porque después de volver de Praga estaba agotado y pasé de sentarme a escribir. Por lo demás, la modorra veraniega se está haciendo notar y hay una producción inferior a lo que suele ser habitual. Aún no sé cuando iré a las Canarias a pasar una semana aunque espero que sea en algún momento de Agosto.

Entrando en materia, en estos pasados quince días han seguido apareciendo textos con lo que piensan los lectores sobre Sulaco, unos Sucesos extraordinarios que han quedado debidamente registrados en Inés escribe sobre Sulaco, Emo escribe sobre Sulaco y Bleuge escribe sobre Sulaco. Aún quedan al menos dos más por aparecer y sigo animando a los lectores a sentarse y escribir unas líneas y así nos conocemos todos. Hasta ahora no me puedo quejar.

El Cine ha vuelto a Distorsiones y lo ha hecho con fuerza, con títulos como A Good Woman, Saint Ange – El internado, Repitiendo cine, Madagascar y El cine de Enero a Julio del 2005. De las películas tendréis que leer las anotaciones si queréis saber algo. La última de ellas, El cine de Enero a Julio del 2005 es un mapa de todo el Cine que he visto en esta primera mitad del año ordenado por número de gallifantes.

Otra categoría que tiene bastantes entradas es la de Fotos. Continué y acabé con las fotos de molinos de viento en Barco y Molinos De Huisman y De Gekroonde Poelenburg, Molino de viento, Molino de viento junto al Amsterdam-Rijnkanaal, Molino de viento y Muelas de molino. Una vez terminé con las fotos creé el Álbum de fotos de molinos de viento que las engloba a todas. También he hecho un Álbum de fotos de Hilversum con todas las fotos que han aparecido sobre la ciudad en la que vivo. Podéis encontrar ambos álbumes en el menú de navegación.

Con el cambio de la página del mes pasado se perdieron las viejas historias y estoy reincorporándolas dentro de la bitácora, todas en la categoría Grandes Historias. Por ahora podéis releer 15 segundos y Las minifaldas no son para las bicicletas. En semanas sucesivas seguirán apareciendo otros viejos conocidos de estas páginas. Al mismo tiempo, la cuasi-legendaria serie de Desvaríos ha seguido su crecimiento imparable con dos nuevos episodios de las aventuras der Dani, los llamados 5. La Carmen, hermana der Dani y 6. Er Dani y la metrosexualidad. De esta forma, esa saga queda conformada por las siguientes anotaciones:
1. Todos queremos ser como er Dani
2. Conozcamos ar Dani
3. Lugareños der Dani
4. Conocidos der Dani
5. La Carmen, hermana der Dani
6. Er Dani y la metrosexualidad

Terminamos con aquellas entradas que suelen dar algo de información sobre mi vida y obras: ¿Viven los norteamericanos en un mundo paralelo?, Fin de semana en Praga, Flor de loto y Un día en la playa aunque esta última es algo más genérico.

Y eso fue todo por Distorsiones. Como siempre, acabo recordándoos los enlaces a las páginas en las que podéis encontrar los regalos que me gustaría recibir. Puesto que seguimos celebrando el quinto aniversario, es un momento perfecto para que os rasquéis el bolsillo:
- Wishlist en Amazon UK
- Wishlist en Amazon USA

Un día en la playa

Pasar un día en la playa en Holanda requiere cierta planificación. Primero has de comprobar el tiempo al menos con tres fuentes fidedignas, por ejemplo viendo la predicción meteorológica en alguna de las televisiones, mirando la página Web del instituto de meteorología holandés (KNMI son sus siglas) y comprobando también alguna página de Internet especializada en este negocio, como AccuWeather. No está de más comprobar las imágenes de las webcams que emiten desde la playa, que ya sabéis que una imagen vale más que mil palabras. Una vez se está seguro de que se dan las condiciones climáticas, conviene pasarse por la página de la compañía ferroviaria neerlandesa, la NS por si se les ocurre trabajar en las vías que llevan hacia la playa.

Con todo en orden, se impone salir pronto de casa, meterse en un tren sin aire acondicionado y que estará lleno y recorrer los campos verdes del país a la búsqueda de ese mar del Norte tan frío. Alguno puede pensar en ir en coche, posiblemente algún gilipollas o retardado. Los que se arriesgan a llevar su vehículo ya pueden salir de casa antes de las nueve de la mañana porque en algún momento entre las diez y las once se llenarán los aparcamientos y la policía cortará el tráfico hacia ellos, dejando a miles de coches en un tremendo atasco que suele durar horas. Por eso es conveniente el uso del tren, el cual te deja a unos doscientos metros de la playa. Al llegar al lugar, me refiero a Zandvoort, los miles de viajeros que abandonan los atestados vagones se repartiran por los kilómetros de costa. Las familias irán hacia la zona que tiene diversiones para los niños, los amantes de los deportes de vela se dirigirán frente al circuito de Formula 3000, en donde se pueden alquilar velas para practicar. Los más jóvenes cogerán una guagua y continuarán hacia Bloemendal, la sección de la playa que equivale al Sensación de Vivir de la playa de las Canteras, en donde todas esas chiquillas que recién estrenan pelos en el chichi se pasean casi desnudas luciendo sus nuevos apéndices y calentando a los machos que babean mirándolas al amparo de las manadas. Paradójicamente, Bloemendal es el lugar en el que menos mujeres practican el top-less. Las nuevas hornadas de este tierra ven como algo hordinario y vulgar el enseñar las domingas y prefieren cubrirlas con telas de bellos estampados. De esa forma, privan a sus pretendientes de una visión cuasi-completa del material y favorecen el negocio de la pornografía en Internet, ya que los pobres especímenes de género masculino tendrán que buscar en la red lo que las hembras les niegan en la playa.

Si uno opta por no ir a esa zona y prefiere algo más pachanguero se encontrará que hembras más maduras pero aún de muy buen ver no tienen ningún reparo en despelotarse en la arena. Hay varias zonas nudistas en la costa y suelen estar bastante llenas. Por supuesto que hay mirones, mayormente turcos y marroquíes, que recorren la orilla con sus pantalones arremangados mientras se les salen los ojos de las órbitas al ver tanto coño al sol.

La moda de este año son las orgías en lugares públicos. Todo empieza en un foro o en uno de esos sistemas de envío de SMSs que se pueden ver en el teletexto de algunas cadenas. Alguien organiza la reunión. Se establece día y hora. Nadie sabe cuantos van a aparecer, pero por lo general son decenas e incluso cientos. Se reúnen en aparcamientos de autopistas y cuando están todos tiran hacia la playa elegida, o el parque natural o cualquier otro lugar en abierto y aquello se convertirá en Sodoma y Mangorra, puro vicio y perversión de gente que posiblemente no se conoce y que seguramente no se volverán a cruzar. Este nuevo deporte está disparando las alarmas de las autoridades, ya que allí por donde pasan no vuelve a crecer la hierba, de tanto condón usado que queda tirado. Con la ley en la mano no se les puede detener, ya que no hacen nada constitutivo de delito, al menos según la liberal ley de este país, que te deja follar donde te plazca siempre y cuando la persona con la que interactúes consienta.

En cualquier lugar de los kilómetros de playa en el que te encuentres, pronto verás venir hacia ti un tractor que arrastra algo parecido a un remolque. En realidad es una tienda completa, o un bar, muy especializado. Los hay que venden pescado frito, los hay de frutas, de helados o de bebidas exóticas. También están los clásicos con perritos calientes y hamburguesas. Uno espera hasta que la comida que se le antoja está cerca y cuando se detienen compra lo que quiere. Encuentro este sistema bastante cómodo, aunque por otra parte si te place un helado y el colega acaba de pasar, puede que tengas que esperar bastante hasta que el mismo u otro pasen a tu lado. Un día en la playa no está completo sin comida de estos establecimientos ambulantes, que para vergüenza y oprobio de los chiringuitos españoles, venden sus productos a precios muy competitivos y nada caros.

El único pero del día en la playa es cuando te apetece darte un baño. Tendrás que comenzar a andar hacia la orilla, pasando por una pequeña depresión en la que un montón de agua estancada de color dudoso y sobre la que descansa una espuma que no apetece rozar. Una vez pasas este obstáculo y llegas a la orilla, ármate de paciencia y comienza a andar mar adentro, porque después de cien metros el agua seguirá llegándote por las rodillas o quizás si tienes suerte por la cintura. Cuando estás en el quinto coño, temblando como un pajarito por la baja temperatura del agua, en ese instante margullas un poco para asegurarte un buen dolor de cabeza y sales escopeteado de vuelta a tu toalla, caminata que suele llevar varios minutos.

Todo esto que he descrito serían actividades normales de cualquier día de playa, pero en Holanda, en Julio es algo utópico. La última vez que tuvimos un buen día de playa fue a finales de Junio. En Julio, como siempre, llueve todos y cada uno de los días y nos tenemos que chupar toda el agua que se niega a ir a otros lugares de Europa. Todas nuestras esperanzas de poder ir a la playa se centran en Agosto, mes caprichoso y en el que o nos morimos de calor, o sacamos los abrigos y nos preparamos para el invierno. Pronto lo sabremos …

El cine de Enero a Julio del 2005

Últimamente ando fascinado con las representaciones visuales de todo tipo y jugando un poco con lo que he escrito hasta ahora me ha salido la clasificación que veis más abajo. Aquí están todas las películas que he visto por primera vez en esta primera mitad del año (he omitido repeticiones antiguas y nuevas). Están ordenadas por el número de gallifantes lo que hace que las películas que más me han gustado suban a la superficie y las malas caigan al fondo de dicha tabla. El segundo criterio de clasificación fue la antigüedad. A igualdad de nota, la más antigua aparece primero. Haciendo clic sobre las imágenes llegaréis a las entradas en la bitácora con mi opinión sobre las mismas.

The Interpreter – La intérpreteStar Wars Episodio III: La venganza de los Sith - Star Wars Episode III: Revenge of the SithSin CityMillion Dollar BabySideways – Entre copasTravellers and Magicians
Batman BeginsLos chicos del coroThe Aviator - El AviadorRayUn long dimanche de fiançailles - Largo domingo de noviazgoThe Grudge - El Grito
CloserA Home at the End of the WorldA Good WomanNational Treasure - La BúsquedaResident Evil: ApocalypseMeet the Fockers - Los padres de él
White Noise - Más alláRobotsThe Ring Two – La señal 2The Pacifier – Un canguro superduroHitch - Hitch, especialista en liguesWar of the Worlds - La guerra de los mundos
MadagascarBlade: TrinityAssault on Precint 13 – Asalto al distrito 13Guess Who – Adivina QuiénSaint Ange – El internadoOuija
ConstantineCursedAfter the Sunset – El gran golpeBe CoolKingdom of Heaven – El Reino de los cielosHouse of Wax – La casa de cera
Seed of Chucky - La semilla de ChuckyAlexander - Alejandro Magno

Madagascar

Hace ya cosa de un mes que fui al cine a ver Madagascar, pero por hache o por be no he hablado de dicha peli. En los últimos años ha subido muchísimo el nivel del cine de animación y se ha hecho un esfuerzo bastante importante por parte de las productoras para atraer a ese tipo de cine no sólo a los niños sino también a los adultos. De alguna manera se están pasando de vueltas y están llegando a un punto en el que aparte de por los colores vivos y las imágenes en movimiento constante, los chiquillos no creo que sean capaces de seguir las tramas de estas películas, las cuales se han vuelto muy complejas.

En Madagascar nos cuentan la historia de un grupo de animales que van en busca de un lugar en el que ser libres, cansados de su relajada y agradable vida en el zoológico. En realidad sólo uno de ellos quiere ir a ese lugar, pero los otros, buenos amigos, deciden seguirlo. La película nos muestra como era su vida antes, el viaje y como se tienen que adaptar a un nuevo mundo supuestamente hostil, el mundo salvaje. Fue dirigida por Eric Darnell y Tom McGrath. El primero ya fue director de la excelente Hormigas y del segundo no aparece nada conocido en imdB. Obviamente se buscaron conocidos para poner las voces, algo que los simples mortales que vean la película en España no podrán apreciar debido al doblaje, esa lacra social de la que mejor no hablo o termino cogiéndome un berrinche. Aquellos que tengan el placer de ver esta cinta en versión original escucharán a Ben Stiller, Chris Rock, David Schwimmer y Jada Pinkett Smith, los tres primeros grandes estrellones y la última una actriz algo conocida y a la que seguro que habéis visto en alguna película. Sobre las voces de esta gente no hay nada que decir. Son voces conocidas y uno las asocia sin problemas a sus caracteres animados.

El principal problema de la película es de guión. Parece como si se les hubieran agotado las ideas. Lo que hace dos años era original e innovador, ahora es vulgar y repetitivo. No hay chispa ni una buena historia que te enganche a la butaca hasta el final. Te ríes en algunos momentos, te lo pasas bien, pero sales del cine e inmediatamente lo olvidas todo y ni siquiera recuerdas los momentos cumbre de la película tres días más tarde. Esto no es muy bueno. No puedes juntarte con los amigotes a comentar aquel golpe, aquella escena tan divertida porque simplemente se te ha ido de la cabeza, su recuerdo ha sido reemplazado por el de la lista de la compra o cualquier otra bobería que tengáis en mente. Otra cosa de la que no estoy muy seguro es de que le pueda gustar a los niños pequeños. Hay bastante violencia (cacerías y demás) y gran parte de la trama se basa en elaborados diálogos que un chiquillo no puede seguir.

Aún así, pese a las limitaciones, tiene un pase, sobre todo si el cine tiene aire acondicionado. No os esperéis algo tan divertido como Shrek 2 pero seguro que es mejor que las películas que habitualmente pueblan las salas durante el verano.
gallifantegallifantegallifante

Repitiendo cine

Como suele suceder en verano, la falta de estrenos me obliga a repetir películas. Bueno, esto no es estrictamente cierto, porque mirando las estadísticas veo que suelo ver más de una vez alrededor de un diez por ciento de las películas que tengo el placer de visionar en una sala de cine. Las dos últimas veces que he ido al cine fueron repeticiones. Primero volví a ver Sin City, esa obra maestra que te deja sin aliento y totalmente arrebatado. Esta segunda vez me llevé al turco conmigo y flipó en colores, alucinó con la estética, se empalmó en los momentos adecuados, cuando las chochas que abundan en dicha peli mostraban carne a destajo, jaleó a los buenos y a los malos cuando se entretenían en el sano arte de matarse mutuamente y para no alargar más la cosa, creo que le gustó. Salimos del cine y nos fuimos de copas a celebrarlo. La primera vez que vi la película también fui acompañado, por uno de los colegas que prefieren no salir en estas páginas y cuya existencia permanece en el más oscuro de los silencios. Lo he intentado con el puto chino, pero dice que no le interesa y que él no paga la entrada para ver cine en blanco y negro y encima dirigido por un amigo de Quentin Tarantino. No voy a ser yo quien juzgue la ignorancia del pobre asiático, que ya tiene el pobre bastante con la cruz de cargar con ese pedazo de cabezón que el Dios de los amarillos le ha dado.

La otra película que he vuelto a ver fue Batman Begins, otra excelente creación que cumple con los rigurosos criterios que un servidor busca cuando acude a un cine, que no es más que pasárselo bien y entretenerse. La primera vez que vi la película fue en España, con bleuge. Se imponía repetir para poder disfrutar de la versión original, que a mí eso del cine doblado me empieza a provocar urticaria. Espero que algún día me nombren ministro de cultura y chimpún para prohibir el cine doblado y obligar a los españoles a ver el cine tal cual fue creado. Me pregunto por qué no escucháis la música doblada. Me gustaría veros con el disco nuevo de U2 doblado al español por algún panoli y adorando dicho grupo como lo hacéis. O entrar en un hipermercado y escuchar por megafonía lo nuevo de Coldplay cantado en español por los dobladores oficiales, que por supuesto serían los mismos que ponen las voces en los anuncios de tampones Trapax. Seguro que esto os resulta chocante. Pues con el cine es lo mismo, así que despertad de una puta vez y alzad vuestra voz para reclamar que no os jodan las películas con un alienante y absurdo doblaje que las maltrata. Lo de la versión doblada es una aberración y os juro que Alia la asesina os esperará en la puerta del cielo para cortaros una oreja si no hacéis nada.

Retornando al tema, que enseguida me embalo y pierdo el norte, volví a ver la película para disfrutar de los tonos guturales de Christian Bale cuando se metamorfosea como Batman y también porque me apetecía verla en un cine IMAX. Desde hace cosa de un año machacan mucho con la existencia de una sala de este tipo en uno de los multicines de la periferia de Ámsterdam, concretamente uno que está junto al estadio Ámsterdam Arena, así que la ocasión la pintaban calva. Después de hacer la ronda de rigor entre los amigotes me di cuenta de que tendría que ir solo. El turco no puede ir entre semana y el chino no está interesado en ver una película que ya se hizo hace un montón de años y que era tan mala (¡sic!). Tanteé a otros colegas pero todo fueron negativas. Visto el patio, cargué las pilas de mi iPod mini, lo llené con un buen audiolibro, me metí en el tren después del trabajo y me planté en el cine. Al llegar mi sospecha se confirmó. Lo que han hecho es instalar la máquina de proyección en la mayor sala que tenía ese multicine, pero no han hecho nada nuevo. Yo no es que sea un experto en este tipo de salas, pero vamos, he estado en varios IMAX de verdad. Decidí arriesgarme, compré mi entrada y a esperar por la peli. Cuando nos permitieron subir descubrimos que no se podía entrar en la sala porque la estaban limpiando, según decía un cartel que habían puesto en la puerta. La multitud permaneción en ese silencio típico holandés hasta que quedaban sesenta segundos para que comenzara la proyección. En ese momento, un chiquillo echó a un lado el cartel y se metió en la sala. Lo seguimos todos en tropel. Tomamos posiciones y nos preparamos para la película.

Cuando el último de los panolis se había sentado, apareció un encargado y nos pidió que saliéramos ordenadamente porque iban a limpiar el puto local. Lo abucheamos y aprovechamos para tirarle palomitas de las que habían regadas por el suelo, pero al final no nos quedó más remedio que salir, sobre todo porque los limpiadores eran dos negros como armarios que no parecían buena gente. Nos apilamos en la puerta hasta que vimos marcharse a los negros y nos dimos de hostias para entrar y coger un buen sitio. Yo corrí hacia la parte delantera mientras que la mayoría optó por la parte trasera. El tipo que nos había pedido que saliéramos estaba allí, a un lado de la pantalla con un micrófono en la mano. Me dio mal rollo porque pensé que nos iba a salir en plan karaoke y lo último que te apetece después de dejarte un dineral en entrada y refresco es que un gilipollas se crea que está en Operación Triunfo delante de tus narices. Cuando nos callamos comenzó a hablar y contar un poco la historia de los cines IMAX y el porque la experiencia de la película en ese tipo de sala es tan especial. Me miró, le devolví la mirada y largó algo en holandés que puedo traducir chabacanamente como que sólo unos pocos sabíamos que para disfrutar de una película en ese formato hay que sentarse hacia adelante y que la gente que estaba en las cuatro últimas filas no notaría diferencia con una película convencional, pese a haber pagado casi un cincuenta por ciento más de precio de entrada. Todos los desgraciados del fondo se levantaron y corrieron como mariconas hacia la parte delantera para pillar alguno de los sitios libres. Ya con todo el mundo en posición, apagaron las luces y comenzó la película. Una auténtica pasada. La experiencia del cine en este formato es brutal. Todo tu campo de visión está cubierto por la pantalla. Los doce mil watts de sonido te envuelven completamente. Salí del cine alucinando en colores dos horas más tarde. Definitivamente, le recomiendo a todo el que tenga oportunidad que vea las películas en este formato. Creo que en Noviembre se estrenará Harry Chapa-Potter 4 y ya me veo allí, en medio de la sala, disfrutando del tetamen de la Hermione en versión super-mega-grande.