Archivo de September, 2005

9. Las verdades de los amigos der Dani

A pesar de haberla aparcado unas semanas, la vida y obra der Dani en el día de su cumpleaños no está acabada ni mucho menos. Ya habréis leído en los comentarios que mis visitas a Málaga han terminado, que mi vida corre peligro en aquellas tierras y puesto que no tengo nada que perder, continuaré desgranando la verdadera historia de lo que sucedió aquella noche. Este es un momento tan bueno como otro cualquiera para recordar y leer de un tirón esta serie que comenzó con 1. Todos queremos ser como er Dani, continúa con 2. Conozcamos ar Dani, y se desarrolla plenamente en 3. Lugareños der Dani, 4. Conocidos der Dani y 5. La Carmen, hermana der Dani. No hemos acabado ni mucho menos, la cosa sigue en 6. Er Dani y la metrosexualidad y a partir de aquí dejamos el local en el que estábamos y emigramos en 7. Camino del restaurante con er Dani. El último capítulo fue .
8. La Gayola y los amigos der Dani en donde finalmente entrábamos al restaurante y se producía el esperado encuentro de la Gayola con los amigos del festejado protagonista.

Llegar hasta aquí no ha sido fácil. Durante todas estas semanas hemos ido desgranando los eventos que sucedieron una noche de marzo. Han sido instantáneas de algunos de los momentos cumbre de esa noche. Aún no hemos terminado. La historia continúa y la retomamos en el punto en el que nos habíamos quedado, en el restaurante.

La cena debería haber pasado sin pena ni gloria. Si todos hubieran mantenido sus bocas cerradas o al menos ocupadas en el comer no tendríamos nada que contar. Pero no fue así. Estábamos comiendo, todos los hombres cordero y la Gayola devoraba su ensalada “vegetal”. Comía con el mismo envite que un chancho aplica a la tarea. Levantaba el dedo meñique de la mano con la que sujetaba el tenedor. Era su interpretación particular de la clase y el estilo.

Uno de los individuos hizo alguna broma grosera sobre ella, broma que no consigo recordar. Ponía en duda la capacidad de esa hembra para dar cuenta de todos los hombres que la acompañaban, más si tenemos en cuenta que según er Dani, allí follábamos tooós. La Gayola alzó una ceja, dejó los cubiertos sobre la mesa, miró hacia el individuo y le empetó: No hay suficientes machos aquí para acabar conmigo. Una risa colectiva recorrió el grupo. Comenzaron a hacer comentarios soeces y a rebatir la aserción de dicha hembra. Ella se levantó y cruzó la mesa de lado a lado, mirándolos a todos cuidadosamente. Cuando volvió a su sitio les pidió que se presentaran.

El primero dijo su nombre y ella lo calificó sobre la marcha: el Pajero, porque lo único que haces es cascártela. El tío perdió el color y todo el mundo comenzó a reírse de él. Por las reacciones de todos ellos debía ser cierto. Fue a por el segundo, que tras nombrarse recibió su calificación: el impotente, porque estás especializado en gatillazos. Tras las risas y los aplausos que siguieron dicha aserción llegaron los primeros temores. ¿Cuánto sabía la Gayola sobre ellos? ¿Cuanto le había contado er Dani? Las dudas sobre la lealtad del amigo se hicieron patentes. Las risas se apagaron. Ahora había algo de temor en el aire, un regusto amargo.

Cuando llegó el turno del que la había ofendido y dijo su nombre, una sonrisa cruzó la cara de la Gayola. Todos nos quedamos en silencio, expectantes. Ella se regodeó en ese momento de gloria y cuando habló, sus palabras fueron como lozas que cerraban una tumba. Tú eres el que se metió en un baño con una maricona para que te la chupara y todo porque querías que la maricona te pagara unas copas. Si hubo un instante en la historia en el que se debía haber parado el mundo fue este. El silencio era tan duro que se podía ver. Incluso los camareros quedaron temporalmente congelados, expectantes. Una mosca cruzaba la sala y sus alas creaban todo el ruido que había allí dentro.

Dicen que tras recibir un golpe uno trata de levantarse. Después de ese derechazo nos quedamos todos mirándonos, sin saber que hacer o que decir o como reaccionar. El dedo de la Gayola señalaba al pobre totorota al que había acusado. El calado de sus palabras continuaba reventando barreras en nuestro cerebro, destrozando todo aquello en lo que habíamos creído. Tras una o varias eternidades volvimos a respirar, las luces recuperaron su brillo y er Dani trató de romper el hielo con un comentario insustancial y vulgar. Otro de los que allí estaban miró al acusado y le preguntó directamente: ¿De verdad te la chupó una maricona?. En su cara se reflejaba incredulidad. Bueno, no fue exactamente asín. La Gayola volvió al ataque. ¿Cómo que no? ¿Cómo que no? Te fuiste con la maricona al baño para que te la chupara a cambio de pagarte unas copas y encima era una maricona vieja, en la disco esa que está a las afueras de Benalmádena, la Pollola, amos.

Estos nuevos detalles fueron como clavos sobre el ataúd de aquel pobre. ¿Te la chupó la Pollola? Pero como has podido tío, como has caído tan bajo. Aquel hombre se encogió hasta la mínima expresión. Trató de excusarse pero no cabía ninguna duda. Nadie le dijo más nada, pero se suspendieron las presentaciones. Aquel era un juego muy peligroso y ahora sabíamos que la Gayola venía con armas de destrucción masiva.

Hubo intentos de romper la tensión pero ninguno podía evitar el mirar hacia aquella alma en pena y pensar que un día no muy lejano estaba en el baño de una disco, con los pantalones bajados siendo succionado por unos labios colagenados y carnosos de otro tío ya viejo y vestido de lo que él pensaba debe ser una con estilo. La conversación tomó otros derroteros y nuestra heroína continuó con su sorna devorando su ensalada vegetal. Tras los postres llegó la ceremonia de entrega de regalos de cumpleaños, pero esa es otra historia.

En el próximo capítulo continuaremos ahondando en la degradación humana con el reparto de regalos en el episodio llamado Regalos para er Dani.

Ciprés y hombre

Ciprés y hombre

Ciprés y hombre, originally uploaded by sulaco_rm.

Si ayer veíamos un ciprés junto al agua de los páramos, hoy le toca el turno a uno de los más antiguos que queda en la zona. El hombre que se puso al lado del árbol era nuestro guía. Podéis comparar el tamaño del tronco con él. Nos dijo que este posiblemente tenía unos mil años. Estaba allí mucho antes de que los españoles llegáramos a América. Entre el siglo XIX y el XX los americanos arrasaron con ellos para vender su madera. Este sobrevivió porque tiene al menos tres golpes de rallos y no se podía usar. Todos sus hermanos y hermanas hace décadas que desaparecieron. Un terrateniente compró los terrenos, construyó un pueblo en medio de la nada, lo comunicó con vías férreas para transportar el material y esquilmó hasta que no quedó nada. Por descontado se hizo millonario en esta honesta tarea. Cuando terminó, despidió a todo el mundo, cerró ese pueblo fantasma y si te he visto no me acuerdo.

Esta es una de las muchas injusticias que se han cometido en Luisiana en los últimos años, un estado pobre (aunque con petróleo) en el que terratenientes y espabilados han campado a sus anchas destruyéndolo todo. Una anécdota de la foto es que cuando el hombre caminaba para colocarse junto al tronco se encontró una serpiente que espantó con el bastón que llevaba y siguió hablándonos como si tal cosa. A mí se me pusieron los pelos como escarpias.

The Dukes of Hazzard – Dos chalados y muchas curvas

The Dukes of Hazzard El por qué voy a ver una película y no otra es un gran misterio, incluso para mí mismo y mis intríngulis. Si es de miedo, voy porque me gusta el género, lo mismo que la ciencia ficción. La fantasía la raciono más porque siempre me ha parecido un cine más mariquita con sus elfos y sus pollabobas brincando con leotardos y haciendo el panoli. El cine de acción me gusta pero también selecciono bastante y los dramas sólo cuando no huelen a sobremesa de Antena Tré. Con las comedias tanto de lo mismo. Unas las veo y otras espero a que las pongan en el avión y me las pego sobrevolando Europa.

The Dukes of Hazzard entra en el grupo que pasa la criba, sobre todo porque el trailer me parecía cachondo. Mirando en Internet he descubierto horrorizado que a mi país llegó como Dos chalados y muchas curvas en lugar de como Los duques de Hazzard. Maldito sea el traductor y el que le paga el salario.

Para quien no sepa de que va la cosa es bien sencillo. Dos primos entre abobancados y gilipollas han de salvar al pueblo en el que viven de una desgracia medioambiental en la forma de especulación industrial. Nadie los cree salvo su prima, algunos otros miembros de su familia y los otros frikis del pueblo. En su lucha pasarán por todo tipo de situaciones absolutamente increíbles y siempre saldrán airosos, a pesar de su torpeza. La película es fresca, divertida, tiene buenos golpes y un par de tetas de escándalo que te dejan abobado.

Dirige un tal Jay Chandrasekhar del que estoy seguro que todos habréis oído hablar a menudo, al igual que yo, porque aquí somos todos intelectuales. Es una comedia y el hombre no se molestó en aportar su grano trascendental o similares. Hay cachondeo, hay volatadas y hay todas esas cosas que esperamos en el cine de amigotes, risotadas y gritos. Para los dos papeles principales se escogió a un dúo alucinante: Seann William Scott y Johnny Knoxville. Ambos se lo curran y te hacen pasar un buen rato. Hay momentos en los que no son más tontos porque no se entrenan con Forrest Gump y tienen sus instantes enternecedores, que duran lo que un caramelo en la puerta de un colegio. Ambos tienen bastante química entre ellos y eso se nota. Se ve que se divirtieron y logran transmitir esa sensación. A su lado está ELLA, una mujer que ha debutado en el cine a LO GRANDE, Jessica Simpson y sus tetas y sus labios y su todo, todo, todo. Sólo por ver semejante hembra merece la pena pagar la entrada. Cada uno de sus planos es digno de un visionado a cámara lenta. Calculo que hubo al menos cincuenta pajas en el cine, la lefa volaba por la sala como serpentina en un desfile. El director no se andó con chiquitas y la vistieron casi sin ropa y apretando en los sitios adecuados para que la masa corporal resaltara esas cosas que merecen ser resaltadas. Creo que hasta la dieron algunas frases pero he de ser honesto y decir que estaba tan abobado que no me acuerdo. Cualquier macho que vea la película y no sea capaz de apreciar ese pedazo de actuación de la Jessica Simpson debería ser honesto consigo mismo y salir del armario.

Así como de pasada decir que salía también Burt Reynolds, sí, el tío ese que hacía Westerns hace mil millones de años. Que queréis que os diga. Entre ver un tostón o una de esas mierdas producidas con dinero público y que duermen hasta a las butacas del cine y pasármelo bien yo lo tengo bien claro. De cañón a esta película. No hace falta que os llevéis el cerebro con vosotros aunque es ABSOLUTAMENTE necesario el ir con las gafas y sentarse bien cerca de la pantalla para disfrutar de esa hembra antológica en toda su gloria.
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Tronco de ciprés

Tronco de ciprés

Tronco de ciprés, originally uploaded by sulaco_rm.

Ahora se comienza a hablar del daño al ecosistema en la zona de Nueva Orleáns y alrededores. Una refinería perdió miles de barriles de petróleo y otras empresas químicas también contaminaron. La zona de Luisiana tiene unas leyes medioambientales muy lasas, muy ligeras para favorecer que esas empresas que normalmente eligen la India y otros países del tercer mundo por sus graves índices de contaminación, se instalen allí. Hasta ahora los políticos y cuatro espabilados han cogido el dinero y llenado sus bolsillos. Desde hace quince días el daño está hecho y posiblemente sea irreparable.

El swamp (zona pantanosa) de esa parte de los Estados Unidos está condenado, al igual que los pobres y aquellos que se ven obligados a vivir en los condados que no interesan a ciertos políticos.

Disfrutad de la foto del ciprés porque este paisaje será historia en muy poco tiempo.

Cinderella Man

Cinderella ManCuando sales del cine temblando y aún con tu cabeza en otro mundo es que o el aire acondicionado estaba muy fuerte o has visto un clásico. En mi caso fue lo segundo. Ayer al volver andando a casa pensaba en todas las cosas que me habían sucedido durante las más de dos horas que dura la película que vi. Se trataba de Cinderella Man, traducida al español como Cinderella Man, posiblemente porque el pollaboba de turno que le puso el título desconoce que Cinderella es Cenicienta en español, así que se lo podían haber currado y llamar la película como El hombre cenicienta por ejemplo.

Dejando de lado el desaguisado de la traducción del título, que honestamente me la suda puesto que he visto la película en versión original, estamos ante una joya, una de las pocas historias de este 2005 que trascenderán el tiempo y posiblemente uno de los caballos que competirá en los próximos Oscars. La historia es la de un hombre que después de haberse quedado a las puertas del título mundial de ligeros y perderlo todo en la debacle bursátil de finales de los veinte, vuelve a boxear y a pesar de que nadie daba un duro por él, con determinación y rabia gana pelea tras pelea.

Ya sé que pensaréis, uhm, otra película de boxeo, pero no es así. Para mí ha sido la historia de un hombre que hizo lo que pudo por mantener su familia unida en tiempos muy duros. A lo largo de la historia, hay momentos en los que te ríes, momentos en los que lo pasas muy mal, te enojas, sufres, disfrutas la victoria, caes en el pozo del fracaso, rezas para que esta gente pueda salir adelante y te ves envuelto en la vida de una familia que desconocías antes de entrar en el cine. Es algo mágico que no sucede todos los días. Se podía cortar el aire en la sala de la atención tan extrema que tenían las más de trescientas personas que estábamos en el cine. Es una montaña rusa de emociones en la que hay a veces estás arriba y lo puedes ver todo y hay veces en las que piensas que no se puede caer más bajo. Es un retrato bastante duro de lo que fue la Gran Depresión para las familias humildes, para esos que nunca salen en las fotos y cuya única aspiración es llegar a fin de mes. El hilo conductor es este hombre que se convirtió en un símbolo para todos los desposeídos de un país asolado. Aunque el boxeo es lo que llama la atención y lo que se recuerda, en realidad este es un retrato de esos tiempos y esas gentes.

El director fue Ron Howard, un gran director de cine de quien recordaréis A Beautiful Mind, Apollo 13 o Backdraft. Posiblemente esté en el grupo de nominados este año por esta soberbia pieza. Su control es tremendo. La historia avanza a un ritmo constante y mantiene la atención durante todo su desarrollo, algo que no siempre sucede en estas películas tan largas, en las que siempre hay lagunas que se podían haber cortado. La forma en la que muestra la recesión americana es bastante curiosa. Siempre se ven los grupos de hombres agarrados a una verja tratando de ser elegidos para trabajar ese día y muy poco más. El resto de la depresión está simbolizado en la familia y en las carencias que tienen para vivir, en lo que les falta y en lo que ya no se pueden permitir, porque poco a poco van prescindiendo de cosas y se tienen que autoconvencer que ya no son necesarias.

El hombre que interpreta el papel de Jim Braddock es Russell Crowe, un actor que no se prodiga mucho. No hay adjetivos para calificar su actuación, pero de tener que elegir uno, me quedo con magistral. Da igual que esté siendo machacado en el ring en un combate o que esté abrazando a sus hijos en casa tratando de aparentar que no pasa nada. Tiene un rango tan amplio que en cada instante es capaz de mostrar distintas emociones y transmitirlas limpiamente a los espectadores. A su lado se encuentra Renée Zellweger, otra actriz que escoge cuidadosamente sus papeles y que da lo mejor de sí misma. Ella representa a la madre coraje, la mujer que tiene que apoyar a su marido aunque interiormente odie el boxeo y que debe mantener la familia unida. Hay momentos en los que se te parte el alma al verla poner una sonrisa para transmitir tranquilidad a los escuálidos chiquillos. Seguramente tendrá nominación para ambos.

Resumiendo. La temporada de otoño arranca a lo grande. Se acabaron las películas de palomitas y manoseos y llega el cine de verdad, el que se paladea tanto durante como después de que ha terminado, el que cuenta historias interesantes y asume que los espectadores no somos una banda de descerebrados y pelanduscas. Recomiendo la película a todo el que disfrute del buen cine y sepa apreciar una buena historia.
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Casa de Anne Rice

Casa de Anne Rice

Casa de Anne Rice, originally uploaded by sulaco_rm.

Una de mis escritoras favoritas es Anne Rice. Muchas de sus novelas transcurren en Nueva Orleáns y uno de mis objetivos en nuestra estancia en aquel lugar era visitar su casa y los escenarios en los que transcurrieron las aventuras del vampiro Lestat y amigos. Cuando llegué a casa de Anne Rice me la encontré con el cartel de Se Vende. Su casa está en el Lower Garden District, muy cerca del Bed & Breakfast en el que nos hospedábamos.

Más tarde el guía turístico que nos acompañó en una visita por la zona nos dijo que se estaba deshaciendo de algunas de sus propiedades en la ciudad y mudándose a Florida porque no podía soportar el seguir viviendo en la ciudad en la que había muerto su esposo. Fue una pena porque antes de que este hombre falleciera, era posible visitar su casa al menos una vez por semana y en ocasiones ella aparecía para saludar a los visitantes.

Equilibrio cósmico

Los pollardones y los que viven del cuento suelen decir que hay una balanza cósmica que lo regula todos. Esa misma miasma dice lo que quieras si les invitas a comer a un buen restaurante, que ser asesor de lo etéreo no es más que ser un muerto de hambre con recursos lingüísticos. Hoy les voy a dar la prueba definitiva que necesitan para justificar sus teorías.

Quedo el sábado con el turco en Ámsterdam como suele ser habitual. Otros quedan en Ciudad Real, en Teruel, en San Nicolás o en Tegueste. Yo quedo en Ámsterdam, que se ve como de más estilo, más propio de alguien tan extra-ordinario y vulgar como yo. Hacía como tres semanas que no nos veíamos. Entre mis vacaciones en España, la visita de su novia fantasma y mi incursión de la semana pasada en territorios salvajes para ver ciervos no había habido ocasión. Como sucede siempre que llevamos mucho tiempo sin vernos, ambos tenemos un millón de cosas que contarnos y que luego no hacemos. Le hablé al turco de lo popular que es en mi bitácora pero él sigue sin creerme. Por más que le digo que la gente me pide conocerlo, él no reacciona. He intentado embaucarlo para llevarlo conmigo a Canarias en las siguientes vacaciones y así puedo hacer varias galas y sacarme un dinero con los chous pero no sé si vendrá. Le he dicho que hay tías que estarían incluso dispuestas a pulírselo, a menearle la turquiña hasta que produzca algún tipo de jugo, pero ni con esas. Dice que las mujeres españolas son como las portuguesas, todas con su maquinilla Mach 4D en casa. La verdad que no se lo pude discutir porque conozco a unas cuantas que tienen más pelo que el felpudo de mi casa.

Fuimos al cine y de copas, término que incluye un subconjunto de actividades. Cuando ya estábamos listos para partir me dijo que se tenía que comprar una nueva bicicleta robada porque le habían robado la anterior bicicleta robada que había comprado. Es la tercera en lo que va de año y sólo en cadenas de seguridad lleva más dinero gastado que mi presupuesto de estos cinco años en bicis. En Ámsterdam quien quiere hacer este tipo de negocio tiene que ir a la zona de la Universidad, que es donde están los vendedores de artículos de segunda mano de dudosa procedencia. Nos fuimos paseando y una vez llegamos tuvimos que esperar un rato hasta que apareció el profesional que hace estos encargos, hombre que mi amigo conoce por transacciones anteriores. El hombre le dijo que teníamos que esperar porque habían al menos tres personas por delante de nosotros, así que nos sentamos en una terraza junto a un canal a tomar unas cervecillas y disfrutar del último sol del verano. Veíamos pasar las pequeñas motoras con chulos de mierda vestidos de blanco y que trataban de fardar. Muchos de esos chulos van acompañados de unas tías de escándalo, unas chochas de morirse. Está clara la relación entre acción y reacción. La chocha se despatarra y paga con su coño por el uso y disfrute de un vehículo con el que navegar y dejarse ver, aunque sea con un tipo con menos gusto en el vestir que el padre de Julio Catedrales. Algunas de las tías levantaban aplausos de la hinchada que llenábamos los laterales del canal, unas tías con un escote delantero hasta el canalillo trasero, no se puede decir que medio desnudas porque en realidad iban casi desnudas. Las papayas aquellas nos sonreían con sus dentaduras de diseño, aclaradas con Blanco Nuclear y en ocasiones saludaban. Ninguna hablaba con el tipo que las paseaba ya que estas cosas se hacen rigurosamente por negocio, que hay que mantener una buena distancia entre la vida social y el sexo industrial. Ya le he dicho al turco que necesitamos uno de esos barcos, que el lo puede dejar frente a su casa y así el año que viene hacemos los paseillos. Las podemos recoger en el hotel Amstel que da mucho glamour y deberíamos exigir que vengan con boa y gafas de sol de pasta para que luzcan más y queden mejor en las fotos, porque posaríamos para todo el mundo.

Vimos llegar al profesional de la substracción de velocípedos y completar una transacción. Después se fue andando y volvió con dos más que repartió y se marchó andando de nuevo a la búsqueda de la que debía ser para mi amigo. Cuando volvió traía una bicicleta plegable como la que el colega me vendió y a él no le gustó demasiado, así que el hombre dijo que traería otra. Seguimos bebiendo y disfrutando del paisaje y del paisanaje. Tras lo que me pareció una eternidad el hombre llegó con una Oma fiets, una bici de esas enormes y de puro hierro que suelen usar las viejas holandesas. Mi amigo se levantó para ir a pagarle con el dinero que yo le había prestado y en ese momento su teléfono móvil decidió recuperar la libertad de la que había estado privado tanto tiempo. Saltó del bolsillo, rebotó en el suelo y se marchó de cabeza al canal. Sonó un Chof y se sumergió para siempre. Tuve que agarrar al turco que casi se tira a esas aguas empozoñadas para sacarlo. Perdió su agenda con todos los teléfonos, todo un drama. A mí me dolió más el medio giga que tenía la tarjeta de memoria de su telefonino, que aunque no lo usaba para escuchar emepetrés venía con ella. Nos fuimos al encuentro del ratero y el turco trató de explicarle el drama existencial de su vida, aunque el hombre no le hizo mucho caso y le explicó que él había estado en el hospital esa misma mañana y que no sabía cuanto más podría vivir. Con esas artimañas consiguió que el turco le pagara veinticinco euros por la bici, lo cual se puede considerar todo un robo. La vez anterior también le contó la misma historia y también le sacó un montón de pasta. El resto de la gente paga cinco o diez eurolos pero mi amigo dice que hay que valorar el trabajo que hace ese pobre tipo y que no vamos a racanear por algo tan útil como una bici.

Yo me quedé callado, miré hacia el agua y le dije que mi Dios ya había decidido el valor de la bicicleta y que le había reclamado el teléfono como pago para que comprenda que lo que está haciendo no está bien, ya que él valoraba muy mucho sus contactos y su agenda. El pareció sopesar la idea durante unos segundos, los que tardó en pasar una tía en bici con minifalda y enseñándonos el coño, momento en el que salimos los dos corriendo tras ella.

La semana pasada en Distorsiones

Esta ha sido una semana marcada por los recuerdos del viaje a Nueva Orleans. He tratado de terminar mi diario de aquel viaje, al menos la parte que corresponde a Luisiana. Los capítulos publicados en el American Tour 2004 han sido: Capítulo Sexto: Nueva Orleans 2 que fue el día en el que visité Chalmette, Capítulo Séptimo: Nueva Orleans 3 en donde atendí un curso de cocina Criolla y Capítulo Octavo: Nueva Orleans 4 con la visita al Acuario de las Américas y la cena en el Jacques-Imo’s Café. Para aquellos que quieran aprovechar y refrescar toda la historia la secuencia completa es la siguiente:

Las Fotos también fueron de esa ciudad, destacando: Catedral de San Luis y general Jackson, Balcón andaluz en Nueva OrleansTranvía en Saint Charles Avenue y Lafitte’s Blacksmith Shop.

Por supuesto que seguí hablando de Cine. Aún me quedan películas en lista de espera y sigo tratando de sacarlas lo antes posible. Esta semana les llegó el turno a The Skeleton Key - La llave del mal, Dark Water - La Huella y Mr. & Mrs. Smith - Sr. y Sra. Smith. Las dos primeras son supuestamente películas de miedo y la última es una supuesta comedia. Si he de elegir una, me quedo con The Skeleton Key - La llave del mal.

Como en ocasiones anteriores, no me he podido resistir a comentar los vídeos musicales de Tele-Jinco, vídeos que tuve el placer de ver en mi reciente visita al archipiélago. La anotación cayó en la categoría de Música y se llama La música de una semana de Agosto . También traduje al cristiano la letra de una de mis canciones favoritas del disco de Keane Hope & Fears, Somewhere only we know - Un lugar que sólo conocemos nosotros y dentro de Mi mundo repasamos Los más populares de Agosto.

Esto ha sido todo por esta semana. Seguimos en la cuenta atrás final para la firma del contrato de venta, lo que sucederá el 7 de Octubre. Sigo amarrando cabos, lo cual me tiene bastante ocupado. Por lo demás, seguro que algunos me regalarán cosas de mis listas de Amazon para celebrar la nueva vivienda y ayudar a amueblarla. Podéis encontrar esos pequeños detalles en: 
- Wishlist en Amazon UK
- Wishlist en Amazon USA

Mr. & Mrs. Smith - Sr. y Sra. Smith

Mr. & Mrs. SmithHay películas que no me llaman la atención y que trato de evitar, aunque en ocasiones no es posible. La de hoy es una de ellas. La vimos porque no había nada más interesante en el cine y tanto bleuge como un servidor queríamos pasar un rato en una sala de cine. Vistas las alternativas, entramos a uno de estos blockbusters veraniegos. La película se llama Mr. & Mrs. Smith y el traductor, en un alarde de ingeniosidad y buen gusto la tradujo como Sr. y Sra. Smith. Supongo que lo habrán despedido porque no suele ser lo habitual.

La historia es la de dos asesinos que llevan una vida encubierta, tan encubierta que están casados y no saben que el otro también trabaja en el negocio. Una vez se destapa la bomba, se pasarán parte de la peli entre arrumacos, tiros y carreras. Recuerda un poco a La guerra de los Rose y similares. Para que la película cuele la montaron en plan comedia y he de decir que fue un acierto, quizás uno de los pocos. La historia es rebuscada y a cada instante la complican más y más, aunque tras un rato ni os enteráis porque estaréis más pendientes de las tetas de la protagonista.

El director de esta cosa fue Doug Liman, el mismo chaval que dirigió aquella entretenida película de acción que fue The Bourne Identity. El hombre quizás debería haber cogido las tijeras y quitar minutos, porque dos horas para esto se me antoja demasiado. Hay momentos en los que uno sólo quiere que acabe. Los protagonistas son la pareja de moda: Brad Pitt y Angelina Jolie. Ambos suelen quedar mejor en comedias, sobre todo ella cuando se quita la ropa. Ambos vienen de una serie de desafortunadas películas y ambos están más que retocados en quirófano. A propósito, sigo pensando que Brad Pitt está como hinchado, la cara se le ha puesto redonda y rara. El contrapunto a este dúo es Vince Vaughn, quien posiblemente hace el mejor papel y el que tiene las frases más divertidas. El hombre casi sin esfuerzo les roba protagonismo a los dos que cobraron los cheques engordados en ceros.

A mí me aburrió un poco, sobre todo por lo larga que se hace. Pese a todo, se deja ver y no está mal del todo. Si tenéis otra opción mejor, dejarla ir, que este es el tipo de cine que se puede ver bien en casa con la parienta, un buen vino y una mantita. Si realmente necesitáis ir al cine, llamad a unos cuantos amigos/as, comprad roscas y cervezas y a gritar y jalear en el cine como Dios manda.
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