De mi visita de ayer al Keukenhof me quedo con este nuevo fondo de escritorio para mis PCs. La foto es brutal. Color y alegría de primavera para mi ventana al mundo cibernético. Si la descargáis en otros tamaños está ya preparada para 1024×768.
Monthly Archive for April, 2006Page 2 of 7
Yo no dejo de sorprenderme en mis visitas a España con las cosas que veo por las calles. No sé como hay tanta bitácora sosa y aburrida habiendo tanta barbaridad en las calles. No hay más que mirar alrededor y uno se encuentra de todo. El tema de hoy lo tengo pendiente desde hace casi dos años. El cartel de la foto está cerca de la catedral de Las Palmas y desde que lo vi supe que allí había tomate. Hace cerca de un año le hice la primera foto usando la cámara del móvil y cuando la miré la foto era una puta mierda. Es lo que tienen las cámaras de los teléfonos, que no sirven para absolutamente nada. Si tratas de ver los engendros que producen fuera de la pantalla del telefonino te llevas unos disgustos de cuidado.
En navidades intenté en dos ocasiones hacer la foto pero siempre se me olvidaba la cámara o pasar por aquel lugar. Finalmente estas vacaciones quedé con unos amigos para almorzar en la zona de Triana y después de aparcar el coche y pasear por la zona volví a tropezar con el cartel y tuve la suerte de llevar encima la nueva cámara, la pequeña que me permite atrapar estas joyitas.
Por alguna razón este cartel siempre me ha traído a la memoria imágenes de galaxias lejanas, estrellas naciendo en el frío y vasto vacío del espacio arropadas por nubes de polvo galáctico que las miman en sus primeros pasos y estrellas fugaces corriendo al encuentro de soles en los que acabarán su ciclo de la vida. Un diplomado en cosmetología me suena a una persona que peina las colas de los cometas tratando de desentrañar los misterios de la vida y desempolvar ancestrales teorías que moverán a la humanidad hacia un nivel superior. Imagino a estos genios en lugares elevados alzando sus ojos hacia el cielo y anotando en cuadernillos gastados por el tiempo todo aquello que observan y que puede ser relevante. Ser un diplomado en cosmetología debe ser algo muy especial y a lo que solo tienen acceso unos pocos elegidos que posiblemente lleguen a conseguir ese título tras años de aprendizaje siguiendo y escuchando a un antiguo maestro que les transfiere su conocimiento después de comprobar que cumplen mil millones de requisitos ….
… Hasta aquí el sueño. La realidad …..
Es que el diplomado en cosmetología es un julandrón que pasó su infancia sentado frente al tocador de su madre aprendiéndolo todo y que ahora, en su madurez, pasa las horas muertas en la sección de cosmética del Merkadona arrobado con tanto producto biogenético. Esta es una gran profesión para hombres que dejan huella, esa marca enorme cuando se levantan de una silla y allí queda la mancha de aceite. Un diplomado en cosmetología es el mejor amigo de esas lobas ordinarias que matan las tardes en su local recibiendo consejos para mejorar sus ritos atávicos y deslumbrar a sus coyotes con esos maquillajes a medio camino entre la payasada y el mamarrachismo. Cualquier chocha que se precie atenderá a los consejos de semejante experto y los implementará porque así mejorará sus capacidad pesquera. El hombre les colocará cosméticos de la marca Wo-Man que se promocionan con esa lapidaria frase que dice: para la mujer fuerte que todos llevamos dentro.
Así que en lugar de mirar las estrellas, el colega está estrellado, o quizás más bien es mismamente una estrellona rutilante con más peligro que un caramelo en la puerta de un colegio.
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Seguimos aceptando tulipanes en el club de las 500. Hoy damos la bienvenida al tulipán conocido como Tulipán -A- en honor de uno de los comentaristas más antiguos y con más solera en esta bitácora. Hace tiempo que no da señales de vida pero como siempre, tarde o temprano volverá a aparecer y después de un tiempo retornará a su anonimato.
Este tulipán marca también el día en el que visitó el Keukenhof este año.
En esta última visita a España hubo algo que me llamó mucho la atención. Casi todas mis amigas hablaban de lo mismo, la panacea que las iba a salvar del declive y el ocaso y las pondría como rosas de mármol, de belleza perenne en el tiempo y en el espacio. La solución mágica e infalible es el nuevo método que hace furor: el método Pollates. Las calles estaban llenas de locales publicitando dicho sistema. Ya casi no quedan gimnasios para metrosexuales marikitas de mierda. Los que han logrado salvarse mantienen su carga de machos, machitos y machotes que restriegan sus músculos contra aparatos con aspecto de falos y se hacen los hombretones mientras se quedan ciegos en las duchas mirando los pollones ajenos. Las hembras ya han dejado de acudir a esos antros del julandrismo y se han apresurado a jurar lealtad a su nuevo credo.
Ellas si quieren ser fashion se apuntan a clases de Pollates y para satisfacer la demanda han surgido mil millones de academias de dicho método por doquier. Cerca de la calle Juan XXIII conté hasta tres locales. La pauta es siempre la misma. Gran escaparate en la puerta y decoración a medio camino entre el minimalismo, el japonesismo y la ordinariez hortera característica del pollardón que ha hecho la decoración. Lo más habitual es poner una mesa con un ordenador acompañado de putilla y en un rincón tirar unas cuantas piedritas para que parezca japoné. El mal gusto es tan evidente que ni me detendré a criticarlo. También es muy normal el poner un biombo, también japoné para separar esa zona del resto del local y darle un toque oriental. Todo esto se ambienta con hilo musical de vírgenes japonesas gimiendo de dolor por haberse metido los tampones por el culo. Les falta poner uniforme a la secretaria y que chupe un chupa-chups y aquello satisfaría la más básica de mis fantasías sexuales.
O no, porque en el método Pollates aún no hay muchos machos. Van las hembras únicamente y ahora explicaré la razón. Se juntan en grupos pequeños para trabajar mejor, o eso dicen en casa. Nunca van a la misma hora que las amigas, ni siquiera lo intentan. De hecho se suelen decir sus horarios en caso de compartir local de Pollates para que la otra elija uno distinto. Ya sé que parece increíble pero es así.
¿Qué hacen en el método Pollates? ¿Aún no sabes la respuesta? Varias veces por semana ves como tu compañera sentimental, novia, esposa o hembra con derecho a roce sale para dicho centro y sigues sin conocer la verdad. Eres un pobre desgraciado. Lo que allí buscan es algo que ya se ha dicho aquí.
Cuando están dentro, en la clase, con el profesor, porque siempre, siempre, siempre se trata de un profesor y se cierra la puerta comienza aquello que menos habías imaginado. No es yoga, no es gimnasia, no es nada de lo que te puedan haber dicho para convencerte de las virtudes de dicho método. ¿Por qué crees que vale tan caro? ¿Por qué crees que te camelan y seducen para que lo consientas? allí obtienen sexo, puro y duro, sobre todo duro. ¿Entiendes ahora por qué las clases son siempre reducidas? no se puede satisfacer a veinte o treinta hembras a la vez durante una hora, por eso se juntan en grupitos de cuatro o cinco y el macho ataviado con el uniforme ritual se las ventila durante el tiempo que han pagado, el gigoló porque ese es el término más apropiado para referirnos a los profesores de Pollates.
Esta es la forma que han elegido las hembras de nuestro tiempo para acondicionar su cuerpo, para unificar la filosofía del ejercicio occidental centrado en la física muscular con la filosofía del ejercicio oriental centrada en el control corporal y los fluidos. O dicho de otra forma, para pagar por follar sin que parezca algo sucio e indigno. Este es el advenimiento de los nuevos tiempos, de nuevas y creativas formas de disfrazar aquello que queremos para que la sociedad no nos lo reproche. Por eso ahora las hembras andan como locas con este método y no dejan de alabar las virtudes del mismo, aunque uno las mira y las remira y las ve igual que unos meses atrás, salvo por la tersura del cutis y la alegría macarena que parece rodearlas. Están obteniendo aquello que no encuentran en sus casas por incomunicación y que han tenido que buscar en antros que no despierten los típicos recelos del macho apoltronado en casa frente a la tele.
¿Conoces a alguna que practique el método Pollates? Haz un interrogatorio en condiciones, síguela y verás que todo lo dicho aquí es la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. He dicho.
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¡Hey! Otra semana que consigo sacar esto adelante sin que se me acumule. Y no habrá sido porque esté sobrado de tiempo. En primer lugar me gustaría que os se pasen por mi bitácora para que vean la nueva decoración primaveral. Sí, con retraso casi de chiripa han comenzado las Distorsiones de primavera y llegan cargadas de flores, alegría y cosas buenas. El diario de mi vida sigue incrementando sus páginas. Esta última semana hemos tenido en la sección Reality sucks las dudas que me embargan sobre como continuar las cosa en ¿Cambio de tercio?, mis quejas habituales por la exhausta vida social que llevo en Jesusito dame algo de soledad y mi primera experiencia con la jardinería en Jardinero por obligación.
Las Fotos han sido de flores y para ayudar a encontrarlas más fácilmente las estoy agrupando en una nueva categoría. Como aún no he visitado el Keukenhof me centré en lirios y se ha podido ver Lilium naranja, Lirio amarillo blanquecino, Lilium amarillo, Lirio y el Tulipán Yumiko en el club de las 500.
Hubo tiempo de hablar de Cine con Tsotsi, la película ganadora del Oscar a la mejor película extranjera y Final Destination 3, una saga que no me canso de ver.
Finalmente aquello que mueve esta bitácora, los Desvaríos, con dos piezas antológicas y que seguro se recordarán durante mucho tiempo: Mammoni hablando de esos capullos que nos la juegan continuamente y Se folla poco con un título harto descriptivo.
Esto ha sido todo por hoy. Lo bueno si breve, pues mejor. Aquellos que quieran entrar en el club de los patrocinadores de este emigrante lo pueden hacer visitando los siguientes enlaces y regalando alguna de las cosas que ahí se mencionan:
- Wishlist en Amazon UK
- Wishlist en Amazon USA
Hasta ahora esto de comprarme una casa con jardín había sido algo que no suponía un esfuerzo físico aparente. Nada más recibir las llaves vinieron mis padres y mi tío y prepararon el jardín para el invierno y ahí se quedó … hasta hoy.
La primavera está a punto de llegar, o eso esperamos. Una de las primeras decisiones que he tenido que tomar tenía que ver con la zona del jardín que linda con el parque de niños. Junto a la valla había unas plantas pequeñas que pierden las hojas en invierno. Bonitas pero poco prácticas. No quiero cambiar la valla porque me gusta mucho la madera y el arco que hace la puerta así que después de mirar alternativas he optado por cambiar las plantas por unas coníferas (o algo así). La esposa del rubio pasó a buscarme al mediodía y nos fuimos juntos a uno de esos mega-invernaderos para ver si encontrábamos algo. Ella es la que más sabe de estas cosas dado mi conocimiento cero en el asunto. Yo me preparé algo durante la semana comprando un par de herramientas y guantes para trabajar en el jardín.
De lo que tenían en el invernadero me gustó mucho una planta llamada Thuja plicata Excelsa. Quien tenga interés que busque imágenes en google haciendo clic sobre el enlace. No tenían muchas y solo pude comprar siete. Me garantizaron que esto crece como la mala hierba y las he comprado de cerca de un metro de grande. Las trajimos a mi jardín y de paso me compré una pala y unas cuantas hierbas de cocina para poner en el jardín (perejil, albahaca y similares) y así cuando cocino tengo mis hierbitas frescas.
La mujer de mi amigo me explicó un poco el sistema y se quedó a ayudarme un rato. La teoría como siempre era sencillísima. Había que quitar las plantas antiguas, ensanchar un poco la zanja y meter las nuevas. Después cubrir,regar un poco y listo. En la práctica resultó que las plantas anteriores habían desarrollado unas raíces de escándalo. Casi no termino de sacar los putos matojos. Estuve más de dos horas cavando, cortando y sacando las malditas raíces. Después de terminar de arrancarlas tuve que ensanchar la zanja y entonces me encontré con más raíces. Mi vecino se vino a ayudarme. Estábamos los dos allí bajo una fina y jodida lluvia arrancando las nuevas raíces que aparecían a cada momento. El hombre optimizó mi proceso porque uno la verdad que en estas cosas no está muy ducho. Todo esto hablando holandés y sudando como un cochino. Al menos me alegraban la vista dos jóvenes que se han comprado la casa que linda con la de mi vecina. Yo no quiero levantar el rumor pero para mí que son tortilleras. Las dos están follables que diría mi amigo el turco y ya me ha confirmado que vendrá pronto por mi casa para comenzar a trabajar en su curación.
Cuando la zanja era del tamaño apropiado pusimos los nuevos arbustos y recubrí de tierra. Después de tanto esfuerzo mi espalda era un dolor continuo. Supuestamente hoy iba por la tarde a Ámsterdam para ir al cine y a cenar con el otomano pero lo llamé para cancelar. No tengo los huesos como para estar agitándolos. Tras cubrir hubo que limpiar algo el césped de ese lado del jardín y podar una mata que al parecer da unas flores preciosas. Eso espero porque me tomó un rato largo. Ya haré alguna foto esta semana porque tengo algunas flores preciosas. Creo que hay narcisos púrpura y otras de las que desconozco el nombre. A ver si hago también un inventario de las plantas del jardín con sus nombres en español, holandés e inglés.
Además de trabajar mi tierra con mi propio sudor he puesto una mesa y cuatro sillas en el jardín y de esta forma se declara abierta la temporada de cenitas en la terraza, barbacoas y lo que se tercie. Ya hay varias semanas reservadas así que los que planean visitarme este año mejor me hacen llegar sus intenciones y las fechas que tienen disponibles para ver como cuadramos agendas. Les recuerdo que mi casa y mi jardín han sido declarados territorio de NO fumadores y esa regla se respetará escrupulosamente.
Otra preciosidad de tulipán que llega al club de las 500. Es el tulipán Yumiko.
Hay películas que prefiero ver cuando voy a España por culpa del idioma. No tengo ningún problema con el cine en inglés pero si es en otro idioma y lo tengo que ver con subtítulos en holandés me vuelvo literalmente loco porque no puedo traducir tan rápidamente y al final no me entero de nada. Por eso aproveché que estaban dando en España Tsotsi para ir a verla. Es una película sudafricana rodada mayormente en zulú y afrikans pero gracias a la magia del doblaje todos hablaban un perfecto español de la meseta. Hubiera preferido un subtitulado al español pero es mucho pedir. La razón del doblaje de esta película es que ganó el Oscar a la mejor película extranjera y por eso ha logrado resonancia mundial.
La historia cuenta seis días en la vida de Tsotsi, un delincuente que vive en Soweto y que al robar un coche se lleva un bebé que estaba dentro y decide quedárselo. El chico no tiene ni puta idea de lo que debe hacer con el niño pero no quiere renunciar a él y de alguna manera consigue sacarlo adelante durante esa semana. En Soweto las cosas no son nada fáciles y se puede ver que aquello es zona de guerra y que allí sobrevive el más fuerte.
Esta es una pequeña joya. Desde el primer plano hasta los títulos de crédito finales te ves envuelto en un universo violento y terrible en el que la supervivencia es el pan nuestro de cada día. Todos están dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de llegar al día de mañana y se huele la tragedia continuamente. Es una película bien dura, sin concesiones, sin polladas romanticonas que enganchen y cautiven. Es una realidad cruda que asusta en muchos momentos y que no puede deparar nada bueno. Asistimos consternados a este espectáculo con música hip-hop cantada en zulú o en algún otro idioma de ese país. La música se ajusta como un guante a una mano a la historia y la combinación cae en gracia. Todos los actores y actrices están impecables, absolutamente reales. Hay racismo a porrillo. Racismo entre blancos y negros, entre negros y blancos y entre negros y negros. Todo el mundo parece odiar a todo el mundo con una inquina no vista antes. Aquí no hay ni ganadores ni perdedores. Todos pierden. Es su mundo y se desintegra por momentos.
Seguramente podrás encontrar la película en alguna filmoteca o en uno de esos cines que se arriesgan con el cine no convencional. Es una película con muchísima violencia así que elige muy bien con quién quieres ir a verla. Olvídate de descerebrados y ñangas y procura acompañarte de alguien que disfrute del cine de verdad, desnudo, sin efectos especiales ni giros absurdos de historias que buscan sorprenderte. Aquí no lo encontrarás.





Hay muy pocas series de terror que consigan especializarse en su nicho y mantener el interés a lo largo de las diferentes partes. Casi siempre lo que empieza como una buena idea deriva y termina parodiándose a si mismo hasta que el público los abandona y se han de dedicar a otra cosa. No es el caso de Final Destination 3 tercera parte de una saga bien atípica. A diferencia de muchas otras películas de miedo aquí no se repiten protagonistas y en realidad si seguimos yendo al cine es por un pequeño detalle que diferencia a estas películas: todos sabemos que allí muere hasta el gato, la cosa es ¿cómo los matarán esta vez? ¿serán las muertes más espectaculares que en la película anterior?
La trama es la misma de siempre: Un grupo de putillas y pajeros escapa a una muerte segura por culpa de una zorra visionaria y por su culpa tendrán que morir posteriormente de uno en uno con gran dolor y aparatosidad, ya que la venganza de la muerte es siempre terrible. El chiquillerio descubrirá pronto que la muerte los persigue y tratarán de evitarla lo cual ayuda a crear situaciones aún más espectaculares y muertes más indignas.
Este cine es fantástico. Ya en la escena del comienzo se sientan las bases mediante una brutal introducción y a partir de ahí, pan y gloria. Las tías son todas perfectamente guapas y estúpidas y la palman entre estertores que no terminan de ajar su belleza y los tipos siempre aparecen estereotipados como jugadores de fútbol americano sin cerebro y con los penes magnetizados hacia su propio culo y que tienden a pararse a y mirarse en cualquier espejo que se cruce en su camino, algo que como todos sabemos solo hacen los metrosexuales julandrones de mierda, ese residuo de la sociedad actual en el que se han parapetado aquellos que fracasaron y no pudieron convertirse en humanos. Volviendo a la película, en esta tercera parte las muertes son aún mejores que en la anterior. Las ves venir y no terminas de creerte lo que les va a suceder y según lo vas viendo en la pantalla has de cerrar los ojos entre gritos de asco y disgusto. Cada una de las muertes podría ser un perfecto corto, una pequeña película completa. El cuerpo humano es una mierda de envoltorio que se puede aplastar completamente, cortar, deshuesar, despedazar, quemar, diluir y en cada uno de esos procesos se saca un montón de placer maligno para los espectadores.
No importa ni quien la dirige ni quien la interpreta. Siempre pondrán caras bonitas para que los orcos que pululan por nuestro mundo disfruten al saber que es la gente guapa la que ha de morir de esa manera tan cruel.
Si te gusta la violencia en extremo, las muertes elaboradas, el sadismo, la crueldad gratuita y ver tías perfectas en sus momentos finales, esta no te la puedes perder. Procura no ir con intelectuales y personas sensibles porque aquí no hay nada para esa gentuza.




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ACTUALIZACIÓN OFF-TOPIC: Esta anotación hace el número 1111 - Mil ciento once. ¡Guau! nunca pensé que llegaría tan lejos. Tendrá que pasar una cantidad igual para volver a tener cuatro dígitos idénticos.




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