Monthly Archive for June, 2006Page 2 of 6

Just my luck - Devuélveme mi suerte

Just my luckQué será será lo que tienen las comedias románticas que pese a tratar un tema más trillado que el césped del Bernabeu seguimos yendo al cine a disfrutar con ellas. La última que he tenido el placer de ver ha sido Just my Luck que sufrió una transformación metafísica de alta densidad y acabó como Devuélveme mi suerte en español.

No hay que ser muy listo para adivinar la trama de esta película: Una chocha de barriada fizna se empolla con un pavo de periferia con unos granos como lunares de traje de faralaes y terminan haciendo la caidita de Roma al ritmo de música de adolescentes. Ambos intercambian gallumbos y la chica desde ese momento vive sin vivir en sí porque le pica el chichi por culpa de las ladillas que llevaba el otro mientras el jovenzuelo afortunado respira por fin aliviado por no sentir esas malas bestias que le estaban taladrando los gregorios una y otra vez.

Los americanos tienen que tener universidades que dan cursos de producción de comedias románticas o no me explico como pueden sacar decenas de estas películas al año. Y lo más alucinante es que casi siempre el nivel es bastante bueno. Todo depende de a quién pongan como protagonistas. En este caso han optado por la nueva reina adolescente, Lindsay Lohan, una chica que se está haciendo un carrerón a base de llevarse disgustos con los machos con los que tiene que copular. Esta vez le acompaña un chaval desconocido que como suele ser habitual tiene un cuerpo danone y menos cerebro que un mosquito aunque no es que le haga falta porque de lo que se trata es que saque el aguijón y corra detrás de ella hasta que salgan los títulos de crédito enseñando de cuando en cuando los pezones para que las adolescentes que van al cine a verlo se restrieguen los vasos de coca cola por cierta parte alfombrada.

A estas películas no se les pide mucho y si tienen unas cuantas escenas divertidas, buena música, algo de moraleja y la gente viste con ropa de colores alegres ya está todo resuelto. Yo me lo pasé muy bien y salí del cine con una sonrisa tonta dibujada en la cara.

Si después de años escondido tras una bolsa de cartucho por fin te has echado una novia llena de granos, si quieres precalentarla adecuadamente sin que la boca te acabe sabiendo a jareas, sin es la tarde del domingo y por obligación tienes que sacar tu inexistente lado romántico para que la parienta siga pensando que lo vuestro es amor y no sexo, no llames a ninguno de tus amigos para que no se rían de ti, agarra a la piba del brazo, cómprale roscas y refresco grande y prepárate a pasar un buen rato en el cine viendo esta película.
gallifantegallifantegallifante

Technorati Tags: , ,

Un secretillo y algo más

Os voy a contar un secretillo. Algo que muy pocos han sabido. Desde el domingo he estado en Gran Canaria de vacaciones. Ha sido una visita de incógnito. Para recuperar energía, tirarme al sol un montón de horas al día y por descontado, celebrar la noche de San Juan metiéndome en el océano Atlántico a medianoche. No he visto a casi nadie y el único que ha figurado en mi agenda todos los días ha sido el sol y la playa. Vuelvo a lucir un moreno playero, vuelvo a estar con las baterías cargadas y el domingo por la mañana regreso a Holanda para comenzar el verano nórdico.

Cuando acabe la participación holandesa en el mundial distorsiones se pondrá la ropa de verano y aclararemos la casa para que se sienta el fresco. Cruzaremos el verano entre historias cortas, sucedidos de una vida del revés y similares. Esta bitácora no cerrará por vacaciones y seguiremos con nuestro retorcido camino.

De los días que he pasado en Gran Canaria lo que más me choca es algo que ya me temía pero sobre lo que ahora estoy convencido: Yo ya no puedo volver a vivir a España. No soportaría la gente gritando en todos lados, ni los conductores que van de rally por las calles, ni la imposibilidad de ir en bicicleta, no podría ver la televisión española ni escuchar la radio. No me siento identificado con el rumbo que lleva el país y tampoco veo que ninguna de las alternativas valga mucho más que los que están en el poder. Escucho a la gente hablar y el mercado laboral solo se puede defender como una mierda y no tengo paciencia para comer el culo a jefillos incompetentes que abusan de la gente para satisfacer su impotencia. Yo tampoco viviría con los sueldos miserables que se pagan aquí y me niego a pagar una hipoteca que se come tu salario solo para poder comprar un cuchitril en una colmena con paredes de papel que terminarás de pagar el día que los tuyos lloran por ti en tu velatorio.

Seguiré en el norte y en lugar de prorrogar mi estancia allá arriba un año más, como solía hacer hasta ahora, creo que no me plantearé volver al menos hasta dentro de diez años. En seis días se cumplen seis años de mi marcha del país y ya va siendo hora de aprender el idioma del país que me ha adoptado. No necesito mucha más integración porque por suerte gran parte de mis amistades son holandesas. Observaré desde allá arriba lo que sucede en el sur de Europa y seguiré escuchando los lamentos y las quejas de los que quedaron atrás y pese a su insatisfacción no hacen nada por cambiar su país desde la base.

Mañana por la mañana vuelvo a casa.

Hard Candy

Hard CandyUn cartel de lo más enigmático con una niña que parece caperucita roja, un montón de premios en el festival de cine de Sitges y un rumor que corre boca a boca avisando que esta no te la puedes perder. El cine de terror produce de cuando en cuando alguna joya que te deja clavado en el asiento sin aliento y esta es una de ellas. Estoy hablando de Hard Candy.

La historia nos cuenta como un hijoputa metrosexual de mierda intenta mojar con una pava a la que le salieron los pelos del chichi dos días antes y como la puta niña lo jode bien vivo hasta que él grita basta y le toca el premio gordo y la chiquilla le corta las uñas de los pies que le habían crecido a lo largo de los siglos y finalmente se toman unos cócteles mientras la vecina china pasa por la casa pero el metrosexual no está por la labor de frotarle la cosita con su rajita porque le gustan más las pre-teen.

Prácticamente es como una obra de teatro que transcurre en un par de escenarios. En el noventa y nueve por ciento de la película solo hay dos personas en pantalla, la niña de catorce años y el atractivo intelectual de treinta y dos que le quiere meter el churro hasta las amígdalas. Más que terror es una historia de agobio máximo, con frases contundentes y un desarrollo que te va poniendo enfermo según avanza y te hace desear que todo acabe de una vez sea de la forma que sea para poder salir de allí y volver al mundo alegre y dicharachero en el que te mueves todos los días. Hacía tiempo que no lo pasaba tan mal y en algunas de las escenas hubiera preferido no escuchar lo que decían para no agitar mis chacras. La chica culpa al joven de un crimen y lo engatusó a través de Internet para que caiga en sus redes y poder cantarle las cuarenta a la calle.

Después de ver esto uno se lo toma con calma a la hora de conocer en persona a todos los malajes que te hablan a través de la red. Vete a saber lo que hay suelto por ahí afuera. Ambos protagonistas hacen un trabajo soberbio y es un gustazo el verlos en pantalla. El director los lleva muy bien y es de ley felicitarlos a todos por el producto final.

Este es el tipo de películas que vas a ver con una chati que se agarre a ti y gima como una loca mientras tu aprovechas para meterle el rejo.
gallifantegallifantegallifantegallifantemedio gallifante

Technorati Tags: ,

Culo sobre cerveza

Culo sobre cerveza

Culo sobre cerveza, originally uploaded by sulaco_rm.

Hay gente que se pasa por el culo lo de beber con moderación y este es uno de esos ejemplos. El tipo debe estar hasta arriba de cerveza y ha decidido que lo mejor es jincárselas por vía anal para que le haga efecto más rápidamente y ahí lo tenemos, sentado sobre la cerveza preparándose para su absorción.

Hablando en serio el tipo se quedó dormido sobre las cervezas, enroscado en una chorba que estaba tan borracha como él y mientras tanto la gente les pasaba por encima sin que ellos se dieran cuenta.

Ultraviolet - Ultravioleta

UltravioletNo sé por qué Dios no me dotó de freno con ABS para poder detenerme a tiempo y evitar los desastres en los que siempre acabo metido. Los veo venir pero no puedo hacer nada por evitarlo. Si una película es de ciencia ficción empiezo a escuchar un canto bellísimo que me arrastra hacia el cine y aunque sepa que saldré desilusionado, iré de cualquier forma. Así me pasó con Ultraviolet o Ultravioleta.

La temática de esta cinta es la de siempre: Unos julays de polígono agarran la fiebre del pavo y se les desarrollan los pezones hasta adoptar la forma de grifos de cerveza. Junto con esos nuevos superpoderes se les pone unos cuerpos de danone caducado que quitan el hipo y se hacen un peinado inspirado en pumuki que está muy a la moda de las actualidades. A los nuevos maestros cerveceros se les antoja adoptar a un niño que es más raro que las mierdas de loro y al final terminan todos en una celebración de boda. Todo esto con mucha ilusión y fantasía.

Los primeros diez minutos son flipantes. Me recordaba un montón a las películas Tron, El quinto elemento y otros clásicos de ciencia ficción. Aquello prometía un huevo. Una auténtica pasada. Y después de ese tiempo se desinfló completamente y salió la mierda que el director lleva dentro. Podría haber sido un clásico y se ha estrellado miserablemente. Ni siquiera el placer visual que es la Milla Jovovich salva este desaguisado y eso que la chica procura enseñar chicha para mantener nuestra atención.

El problema es el guión que no existe. La historia hace agua por todos lados, cada nueva frase de cualquiera de los actores es un aldabonazo en el ataúd que contiene los buenos deseos y las ganas de hacer dinero de los productores. Los actores van de escenario a escenario para tener escenas espectaculares llenas de efectos especiales y muchas chorradas futuristas sin que se sepa muy bien por qué han de hacerlo. El puto niño no da ni pena, solo ganas de que se lo folle una gorda y lo aplaste con su peso. Los malos ni se sabe quienes son ni son realmente malos, son personas sensibles que lloran ante la belleza de un cuadro de Vultó y que suspiran porque solo buscan un mundo mejor. Resumiendo: una castaña.

Si te aburres de verdad, si se te rompió una uña y necesitas liberar esa energía negativa o hay una ola de calor y buscas resguardo para un par de horas con un buen aire acondicionado, esta es tu película. Si quieres diversión y entretenimiento y pasar un buen rato, olvídate de esto y busca cualquier otra cosa.
gallifantemedio gallifante

Technorati Tags: , ,

KEANE - UNDER THE IRON SEA

Yo jamás habría ido al Pinkpop de no estar en el cartel del festival el MEJOR GRUPO DEL MUNDO, KEANE. Tocando ellos no podía perdérmelo. Encima su concierto era cinco días antes de que saliera al mercado su nuevo disco, UNDER THE IRON SEA del que ya hablo un poco más abajo.

P6050402

Cuando saltaron al escenario la gente rompió a gritar. Tom Chaplin, Tim Rice-Oxley y Richard Hughes estaban frente a nosotros y desde el primer instante fue algo mágico. Su música en directo suena casi como en estudio. Es increíble. Me imaginaba que su sonido perdería un montón cuando tocan en vivo y la voz de Tom Chaplin no estaría a la altura pero no fue así. Suenan fantásticos, apabullantes y montan un espectáculo increíble. Tocaron durante una hora sin pausa clásicos como Somewhere only we know, This is the last time, Everybody’s Changing, We might as well be strangers, Bedshaped y algunas canciones del nuevo álbum como Is it any wonder?, Crystal ball, Atlantic, Leaving so soon y A bad dream. No se echa para nada en falta el sonido de la guitarra y son tan cañeros como cualquier otro grupo. En el escenario Tom Chaplin salta, corre, gira y se mueve como si estuviera poseído con el mal de San Vito. Grabé algún pequeño vídeo con mi cutre cámara de fotos y cuando los he escuchado es que suenan geniales.

Ha sido uno de los momentos cumbre de este año, imposible de entender para cualquiera que jamás haya estado en un concierto rodeado por sesenta y cinco mil personas que gritan y vibran en sincronía. Cada uno de los minutos de ese concierto no tiene precio. Cuando acabó te quedas en una nube de dicha máxima y te mueves como entre sueños. Semanas más tarde aún puedo cerrar los ojos y revivir el concierto y ya he decidido que los seguiré a algún otro concierto de su gira de promoción del nuevo álbum.

Keane

Revisando las canciones de Under the Iron Sea una a una tenemos:

  • Atlantic - Sonidos fuertes y sinfónicos para abrir el álbum. Una voz desgarrada canta desde lo lejos, un piano nos regala notas que acarician la voz de Tom Chaplin. Todo un clásico desde la primera vez que lo escuchas.
  • Is it Any Wonder? - Un sonido fresco y dinámico para bailar sin parar. El sello de la casa se deja sentir aunque hay nuevos sonidos que completan la melodía. Una canción de la que enamorarse y escucharla sin parar mientras das vueltas sobre tí mismosobre la arena de la playa y el sol te besa la espalda.
  • Nothing in My Way - Si hay algo que Keane borda son las baladas y con esta han conseguido matrícula de honor. Enciendes las velas, apagas las luces y subes la música al máximo para crear un ambiente de ensueño en el que no se te puede resistir nadie.
  • Leaving so Soon? - Otra canción ligera y movidita para bailar. El peso descansa en la voz del cantante que hace lo que quiere con nosotros y nos obliga a mover el esqueleto.
  • A Bad Dream - Otra balada de ensueño y mi canción favorita de este álbum. Me encanta el estribillo, el sonido del piano y la forma en la que los diferentes instrumentos construyen la música y le dan ese toque mágico.
  • Hamburg Song - Frente al resto de canciones de este álbum que están bien arropadas de sonidos aquí tenemos un piano, una voz y una batería para recordar algunos de los sonidos minimalistas de su primer álbum. Una auténtica joya.
  • Put it Behind You - Otra canción cañosa y pegadiza que seguro será número uno. De entre las rápidas es la que más me gusta. Por momentos me parece oír una guitarra hasta que recuerdo que a esta gente no les hace falta, que su sonido es perfecto sin usarlas.
  • Crystal Ball - La música es alegría y buen rollo y así lo demuestran con este tema. Esto lo bailan hasta los árboles del parque romano.
  • Try Again - Una nueva balada para disfrutar en la intimidad a la luz de las velas.
  • Broken Toy - Música muy elaborada y en cierta forma barroca. Si me obligaran a elegir un tema de este álbum como el menos favorito creo que me quedaría con este.
  • The Frog Prince - El tema que cierra la selección. Música ligera y positiva. Te quedas con una sonrisa en la boca e inmediatamente vuelves a comenzar a escucharlo todo de nuevo.

The Assassination of Richard Nixon - El asesinato de Richard Nixon

The Assassination of Richard NixonHay películas de las que uno no ha oído hablar jamás pero alguien te dice de ir a verlas y bueno, tiras el dado al cielo y te arriesgas. Si además está en un cine que habitualmente pone películas de calidad pues asumes que la probabilidad de éxito es mayor. De esta forma llegamos a la puerta del cine y decidimos ver The Assassination of Richard Nixon o El asesinato de Richard Nixon que es como quizás la conozcan aquellos que no están metidos en lo del cine original. Lo que sucedió durante los noventa minutos que dura la película me debe haber producido daños internos que no sé si algún día podrán sanar.

La película narra la historia de un julay de pueblo de interior que a lo largo de los años ha ido evolucionando hacia hijo de la gran puta mora. El panoli tiene más tics que un reloj de pared y repele tanto que hasta su desodorante lo ha abandonado. Se ha embarazado de cerveza mierdosa americana y se traba con una pinza de tender la ropa que le provoca almorranas duodenales y se le antoja que quiere pasar a la historia por ser asesino de estrellones. La cosa van tan mal que su ex-mujer se caga en todos los muertos del día que decidió casarse con ese gilipollas solo por los veintiocho centímetros de cuerda y se tiene que mamar unos marrones de cuidado.

Poner a Sean Penn delante de la pantalla continuamente no es garantía de éxito. El hombre es un buen actor, pero si lo dirige un cabrón de mierda que no sabe ni cascársela con moderación los resultados están a la vista. Un bodrio de cuidado. Una basura que aliena al espectador y te obliga a considerar el harakiri como forma de evasión. Después de los primeros diez minutos pensé que me moría. El protagonista tenía todo tipo de tics anormales que ponen nervioso hasta al proyector de cine. El tipo no vale para nada y todos los sabemos y por eso no nos podemos creer la historia. Pasear a Sean Penn por la pantalla con unos gallumbos roñosos y un barrigón de embarazada de ocho meses no aporta mucho a la historia y termina de asentar el disgusto con unas arcadas de cuidado.

Seguro que esta cinta es una joya de cuidado y que todos los intelectuales del universo se revolverán en sus sábanas de Ikea por mi ignorancia y mi incapacidad para apreciar la delicadeza y la sensibilidad que me paso por el forro del culo pero yo solo puedo decir que esto es una mierda, una pérdida de tiempo, un pastuño de los gordos y que desde ya recomiendo a todos mis enemigos.

Si te sudan los huevos, si te huele el aliento, si eres fea de vicio, si la gente huye despavorida cuando te ven, esta es la película que estabas esperando, un cine vacío en el que no te sentirás rechazado. Si quieres romper y buscas amodorrar a tu pareja para clavar la estacada, no te pierdas esto. Ni se te ocurra invitar amigos porque los perderás. Las mierdas hay que verlas solo.
medio gallifante

Technorati Tags:

Príncipe de la blogosfera

Cuando comenzamos a caminar por estos terrenos pantanosos entraban en mi hacienda de media unas veinte personas al día. Aquello era el acabose. Yo ni me lo creía. Mi ego se me puso elefantiásico, no podía ni pasar por debajo de escaleras porque las tiraba con el ego que me rebosaba. El tiempo transcurrió y un día alcanzo las cien visitas por día. Tuve que meter la cabeza en una bolsa y respirar para tranquilizarme porque me hiperventilé de la impresión. Aquello era lo más que le había podido suceder a cualquier ser humano desde el invento de la rueda. Cogí una calculadora y me quedé de piedra cuando descubrí que en unos veintiocho años llegaría al millón de visitas. Comencé a tener problemas con el tamaño de mi ego, ya que viviendo en un apartamento de treinta y ocho metros cuadrados casi no podía entrarlo. Mis amigos me miraban con envidia y veían esa aureola mágica que rodea a cualquier bitacorero de éxito. Yo empecé a usar la tercera persona para hablar de mí mismo porque mis verdades eran como puños y me parecía injusto la reducción de tamaño que sufren al usar la primera persona. De esos días recuerdo que mandaba todos los correos con una firma que dejaba meridianamente claro mi éxito en Internet.

Pasaron los meses y con mucho sacrificio y perseverancia rozamos las trescientas visitas en una sola jornada. Lo celebramos a lo grande. Llamé a mis ochenta mejores amigos y los obligué a leer mis últimas anotaciones al menos dos veces para poder presentarse a un examen de amistad con estrella blogosférica. Empecé a buscar casa para comprarme porque el apartamento de Hilversum ya no tenía espacio suficiente para mi ego y Yo. A mi vecina la china le retiré la palabra porque no tenía bitácora. Me pasaba medio día dejando comentarios por todos lados para poder atraer nuevos visitantes. En esa época ya usaba wordpress y permitía a mis íntimos que me besaran las manos y les guardaba las uñas de los pies cuando me las cortaba para que tengan algo con lo que sacarse un dinerito en el futuro en Ebay. La presión mesiánica era tan grande que algunos días no se me ocurría nada sobre lo que escribir y me agobiaba enormemente.

Para cuando me mudé a mi nueva casa, noventa y cinco metros cuadrados repartidos en dos plantas, con ático y cien metros cuadrado de jardín mi ego era del tamaño de una vela de catamarán y las seiscientas visitas al día se me antojaban insuperables. Creía que había tocado techo. Ahora solo necesitaría cuatro años para llegar al millón de visitas. Seguía sin entender el por qué la gente se para a leer cuatro boberías que se le ocurren a un emigrante y que normalmente no tienen pié ni cabeza. Soy consciente que aquí nunca ha existido contenido de calidad como el que se puede leer en bicubic o mala hostia legendaria como la de borjamari, ese pequeño Dios al que los ángeles caídos llaman Borgiamari porque con la mala leche que tiene solo puede pertenecer a esa familia.

Convencido de estar en mis años bárbaros con tanto público, casa nueva y un sol espléndido que iluminaba mi futuro ya creía que nada podía ser mejor. Unos meses más tarde miro por vigésimo segunda vez en el día los contadores de mi bitácora y me entra flato. Había cruzado la sagrada e increíble barrera de las mil visitas en un día. Directamente a Champions league, entre los más mejores. Y todo eso sin publicidad ni ayuditas de los santones blogosféricos, esos dinosaurios que comenzaron al menos dos meses antes que yo en este negocio y aún no se han enterado que están extinguidos. Después de romper esa barrera por tercera ocasión me sentía especial. Ser una estrella inmediática con una proyección intranacional como la mía se merece algo de respeto por parte de los mortales comunes. A la perra de mis padres la obligaba a postrarse cuando iba a visitarlos en señal de respeto y adoración máximos y a mis amigos les pedí que me hablaran de usted que por algo me he ganado ese respeto universal.

La tarde en que conseguí más de mil visitas por tercer día consecutivo estaba yo en mi jardín para que me cogiera algo de aire el ego. Hablaba con mi vecina de más de ochenta años con dentadura postiza y unos dientes bailarines que me fascinan. Cuando pronuncia la erre los dientes se mueven solos. Es fantástica. Volvamos al tema. Estoy discutiendo con la mujer sobre posibles mejoras de mi fantástico jardín cuando se abre el cielo sobre nosotros y aparece una luz blanca muy fuerte. La mujer se echa a llorar pensando que le ha llegado la hora. La luz nos da calor y entre tanto blanco saturado vemos que hay unos puntos negros que van creciendo y cuando llegan a nuestro lado son cuatro querubines vestidos con ropa de Zara. La mujer está con sudores fríos pero los putos bichos la ignoran y me anuncian mi nombramiento como príncipe de la blogosfera. Ellos serán mi escolta, los que anuncien mi presencia a los pobres mortales y los que prepararan el camino para mí regándolo con hojas de tunera para que pueda caminar sobre ellas. La vieja estaba un poco mosqueada por la falta de interés que despertaba en los enviados divinos así que le di una galleta y la mandé a su casa y le dije que si quiere ser algo en esta vida, que se ponga a escribir una bitácora y haga algo digno de ser recordado.

Mis querubines son fantásticos. Causan sensación allí adonde van. Únicamente tengo problemas con ellos en el cine, ya que me niego a pagarles la entrada y no se lo toman muy bien cuando los dejan fuera esperándome. Mis querubines me informaron que cada día que no publico nada, un ángel pierde sus alas y cae fulminado al infierno. La noticia me la dieron el nueve de diciembre y desde entonces me han puesto tanta presión que no he podido dejar de publicar algo todos los días porque no quiero ser responsable de la caída de un pobre ángel. Lo otro que me contaron es que la categoría de príncipe de la blogosfera se pierde si se te acaban las visitas, así que los días que noto que la gente no está por la labor de visitar esta magnífica y excelsa bitácora, pues lo hago yo los cientos de veces que haga falta, que ahora que me han puesto tan cerca del reino de los cielos no voy a dejar que nada ni nadie me ponga la zancadilla.

Y aquí seguiremos. Me pregunto que sucederá el día que lleguemos a las dos mil visitas por primera vez. Seguro que se acabarán las guerras en el mundo o Cindy Lauper sacará un nuevo álbum o por fin rodarán la segunda parte de la película Los Gooneis.

Technorati Tags:

Banderas

Banderas

Banderas, originally uploaded by sulaco_rm.

Algo que me llamó la atención en el Pinkpop fue el sistema que adoptan los grupos para no perderse. Vienen con banderas con unos postes enormes y así señalan su presencia. Aquello parecía un campamento de soldados medievales con los diferentes señores feudales señalando su posición.