Archivo de June, 2006

Pissoir

La historia del día que fuimos al festival Pinkpop comenzó en Asesino de mierda, continuó en Dios, mira que eres cabrón y culminó en Pinkpop.

El pequeño momento que narro hoy sucedió durante el concierto pero por lo extraordinario merece un capítulo propio. Fue antes de la actuación de Franz Ferdinand. Avanzábamos desde el escenario 2 al principal y vi que a la izquierda había un enorme biombo que se prolongaba más de cien metros y que de cuando en cuando tenía una entrada. En todos lados decía Pissoir, palabra que imagino significa meadero en francés, holandés, alemán o cualquier otro idioma que no sea el español. Las reservas de líquido en el interior de mi excelso organismo comenzaban a superar las barreras de contención y era cuestión de minutos el que se me antojara mear así que opté por utilizar aquellas instalaciones habilitadas al efecto y echarme una buena meada.

Elegí una puerta aleatoriamente y al pasar me encontré con una valla de obra, de esas que se pueden ver en cualquier ciudad del mundo para proteger a los ciudadanos de zanjas, maquinaria y demás. La valla abarcaba todo el pissoir y tras ella había una gran zanja con césped. La gente estaba meando a través de la valla directamente sobre el césped. A mi izquierda se encontraba un grupo de unos diez tíos meando y a mi derecha estaba vacío durante unos quince metros. Tiré para la derecha que todos conocemos las leyes que regulan el meado en lugares públicos. Me refiero específicamente a la primera ley, la que estipula que NUNCA TE PONGAS A MEAR JUNTO A ALGUIEN SI HAY MÁS SITIOS LIBRE. Solté los botones de mi vaquero Levi’s 501, extraje el pajarito y en cuestión de unos instantes estaba lanzando mi carga sobre la hierba.

Imagino que tendrán que arrancar toda la hierba una vez acaben los conciertos y plantar nueva porque después de tres días de continuas meadas esas plantas deben ser poco menos que radioactivas.

El mear es uno de esos placeres con los que nos equiparon de serie. Es una gozada el sentir ese flujo de líquido abandonando las premisas de nuestro cuerpo y cruzando la frontera que lo separa del exterior. No sé cuanto tiempo estuve allí lanzando mi lluvia dorada pero ya debía haber expulsado más de medio tanque cuando aparecen dos tíos y se vienen para mi lado. Se podrían haber puesto dos o tres metros separados de mí y no pasaría nada, no habría violación de la primera ley pero no lo hicieron. Se pusieron a mi lado o más concretamente uno a cada lado y prácticamente hombro con hombro. Tenían aspecto de moteros con sus tatuajes, sus pantalones de cuero y unas pintas de macarra de plaza de pueblo. Se soltaron los pantalones, se sacaron sus aparatos genitales y se lanzaron a mear en cruzado.

Todas las alarmas sonaron simultáneamente. El alcohol no te permite una reacción instantánea y quizás tuve un retardo de cincuenta milésimas de segundo pero pasamos a Defcon 1 inmediatamente. Aún no había acabado de mear y decidí sobre la marcha que no lo haría. Corté el flujo como buenamente pude, guardé el interfaz de salida y salí de allí por patas.

Menuda experiencia chunga en el jodido pissoir. Aquellos putos julandros no debían venir con buenas intenciones. Me recordaron a las historias que cuentan algunos colegas de los meaderos que ponía (o quizás sigue poniendo) el ayuntamiento de las Palmas en los carnavales. Algún colega entra en ellos y no hay más nadie. Comienza a regar el mundo con su agüita amarilla y en un instante hay un tío a su lado que le agarra el rabo. Del shock se quedan sin saber como reaccionar y cuando quieren hacerlo tienen que controlar primero la meada y acabarla lo que da tiempo a huir al hijoputa toca-pollas.

Los que yo me encontré quizás solo querían hacer la gracia y provocarme algo de stress y si era eso he de decir que lo consiguieron plenamente, o quizás querían agarrármela y mi salida de emergencia les impidió ejecutar la maniobra. Nunca lo sabremos. La próxima vez que esté en un concierto y tenga que usar ese tipo de instalaciones, me llevaré a alguien conmigo que las manadas en este tipo de actos siempre espantan a esos cabrones malnacidos.

Technorati Tags:

Marea humana

Marea humana

Marea humana, originally uploaded by sulaco_rm.

Sesenta y cinco mil personas avanzan al unísono hacia la salida después de haber pasado un día de conciertos.

Pinkpop

La historia del día que fuimos al festival Pinkpop comenzó en Asesino de mierda y continúa en Dios, mira que eres cabrón.

La actividad principal de este día era ir al Pinkpop, el mayor festival de los que se celebran en Holanda. Yo estaba particularmente interesado en la actuación de KEANE el mejor grupo de música del Universo como bien sabe todo el mundo. Cinco días más tarde presentaban su segundo álbum y estaba convencido que cantarían canciones del viejo y algunas cosas del nuevo.

Pinkpop

En la estación me recogieron Dani y su novia y desde allí continuábamos en coche. En circunstancias normales habríamos llegado en hora y media. Nos tomó cuatro horas y media. Pasamos tres de esas horas haciendo los diez últimos kilómetros. La organización fue un desastre completo. La caravana no se movía en absoluto. Miles de jóvenes iletrados como nosotros ansiosos de música detenidos en una carretera de mierda porque un gilipollas al que le deseo que le reviente el corazón y muera escupiendo sangre por la boca mientras un doberman le come los huevos no se le ocurrió preparar ningún operativo especial sabiendo que SESENTA Y CINCO MIL personas acudían allí ese día. Como teloneros de KEANE teníamos a los Red Hot Chili Pepper, Franz Ferdinand, Morrissey, Skin, Pete Murray, Bl0f y algunos otros que no recuerdo. Por culpa del retraso nos perdimos las actuaciones de Skin y Pete Murray y llegamos a tiempo para ver media actuación de Bl0f. Al hijoputa que no pensó en organizar la cosa también se le olvidó que los coches necesitan aparcamientos y terminamos dejando el auto en el quinto coño.

Los conciertos fueron fantásticos y el clima acompañó con un día delicioso, ni muy frío ni muy cálido. Sobre los divinos ya hablaré otro día. De los demás decir que me encantaron Franz Ferdinand en directo. Hacen una música que invita a bailar. Yo soy muy reacio a incorporar nuevos grupos en mi iPod, que está lleno de grandes bandas de los ochenta pero a esta gente ya les he reservado un rinconcito. Bl0f tiene una música muy fuerte y perfecta para el directo. A la mayoría no les sonará de nada, lo cual demuestra vuestra incultura. Esta es una banda holandesa, la más famosa.

Red Hot Chili Peppers

La actuación de Red Hot Chili Peppers fue de infarto y eso lo admite alguien a quien nunca le han llamado mucho la atención y mira que llevo escuchando su música desde 1985 o así. Esta gente llevan en el negocio desde el principio de los tiempos. Eric Flea está más estropeado que los tangas de Marujita Díaz pero así y todo brinca como una pelota de goma y no para de moverse, decir boberías y montar espectáculo, que es de lo que se trata. El guitarra parece el más cuerdo de todos y el único al que los excesos no lo han convertido en una caricatura de dibujos animados. El cantante andaba por lo menos cuatro pueblos pasado. Esta gente sabe como montar un espectáculo que no olvides y tienen suficientes canciones detrás para lelvarte de una cima a la siguiente. Lo suyo es ARTE con mayúsculas, la música te entra por los poros y te transforma en una bella persona que solo quiere hacer el bien y eso.

Cuando acabó el festival (el lunes era el último día pero los dos días anteriores no había anda que me gustara) nos unimos a una marea humana que avanzaba hacia la única salida. Allí tomamos la dirección equivocada y tardamos el doble de tiempo en llegar al coche. Por el camino pudimos comprobar que el hijo de la gran puta que controla aquel villorrio de mala muerte no pensó que las decenas de miles de coches que habían tardado tanto tiempo en entrar en su mierda de pueblo debían salir. Nos volvimos a mamar otro atasco, solo que este a medianoche. Unicamente UN policía en un punto del camino parecía controlar el tráfico.

Durante el transcurso del festival comimos cosillas de las que venden por allí. Justo antes del concierto de los Red Hot Chili Peppers me endiñé dos salchichas alemanas con pan y mostaza. Aún no habían tomado tierra y mi estómago ya estaba en modo centrifugado. Me sentaron un poco mal o al menos combinadas con cerveza no terminan de cuajar. Al llegar al coche yo era como un pez tamborín, con la barriga inflada de aire hasta el infinito e incapaz de tirarme un buen peo (pedo en otras latitudes) que liberara presión. Una vez sentado en el coche pensé que me moría. Estaba de parto. Mi embarazo debía ser similar al de Ripley en la película Aliens, una auténtica pesadilla y la maldita bestia quería salir allí mismo y conocer el mundo que tanto le habían prometido. Dentro de mí corrientes huracanadas sacudían mis entrañas y me hacían temer que me cagaba allí mismo. Cerré todos mis chacras, entoné el mantra del Puma y tras un rato logré liberar presión en forma de aire. Gracias a eso pude continuar el viaje con normalidad

Llegué a mi casa cerca de las tres de la mañana y del cansancio tan grande que tenía ni siquiera podía dormirme. Tenía un asunto pendiente. Me arrastré hasta el trono, me senté en el mismo y de un solo golpe parí el puto bicho que llevaba dentro desde unas horas antes. Me quedé tan a gustito que si llego a tener puros en mi casa me fumo uno.

Así transcurrió el día que fuimos al Pinkpop

Rebelde sin causa

Rebelde sin causa

Rebelde sin causa, originally uploaded by sulaco_rm.

A uno de ellos le ha dado un ataque de rebeldía y procura destacar de sus hermanos.

Si estás pensando visitar Holanda para poder ver estas maravillas, tienes más información en la anotación Guía para el turismo en Amsterdam y Holanda y también puedes ver el Álbum de fotos de tulipanes en el Keukenhof o el Álbum de fotos de Amsterdam

Dios, mira que eres cabrón

El relato de este día comenzó en asesino de mierda por si quieres leer primero lo que sucedió antes de este momento.

Subí al tren y me coloqué al comienzo del vagón, en un asiento individual. Así no tenía nadie a mi lado y podía disfrutar del trayecto sin problemas. Un poco antes de partir se subió al tren una ciega con su perro lazarillo y un hombre que la acompañaba. El hombre colocó a la ciega frente a mí y se sentó un poco más adelante. El perro se acomodó junto a sus pies. De verdad que admiro a esos animales que hacen más llevadera la vida de esas personas, aunque por otra parte me dan un poco de pena porque les ha tocado vivir como esclavos y renunciar a muchas cosas.

La mujer debía tener unos cuarenta y cinco años, cien arriba o cien abajo. llevaba un vestido horroroso que demuestra que quien le compra la ropa le tiene una manía terrible. A su lado iba sentada una chica de esas que te hacen babear, una diosa nórdica de pechos turgentes y sonrisa embaucadora. Ella iba frente a mí. Yo la miraba arrebolado pero con la llegada de la nueva pasajera dividí mi atención entre ambas. Eran como la bella y la bestia, una en plena eclosión de encanto, preciosa como una flor recién cortada y la otra fea y siniestra, con esos ojos de ciego que miran hacia lugares misteriosos y que parecen portales a mundos oscuros. Algo me llamó la atención en su cara, algo que no debería estar allí. Tardé un poco en darme cuenta del defecto que alteraba mis insensibles sentidos. Tenía barba de tres días. No un pelillo o dos sino una barba cerrada y tupida que se debía haber afeitado por última vez un par de días antes. La barba le cubría toda la cara, como a cualquier hombre. Nunca había visto algo así en una mujer. Me fascinó hasta tal punto que no dejé de mirarla durante los veinte minutos que duró el viaje en tren. Ella por su puesto no se daba cuenta, con esas pupilas vacías. La chica que estaba a su lado también lo notó y se escoró hacia la ventana procurando poner algo de aire de por medio seguramente temiendo que se le pueda pegar el virus de la otra.

Por razones desconocidas y que únicamente mi parapsicólogo conoce me acordé de Dios y pensé en lo cabrón que es. Joder, que en el reparto de putadas le endiñe barba y ceguera a la misma tía se me antoja excesivo. Eso es algo que solo un cabrón haría, o eso o la tipa no es trigo limpio. A lo mejor después de unas cuantas reencarnaciones haciendo la puñeta finalmente la han jodido a ella, aunque abandoné esa línea argumental porque que yo recuerde de las clases de religión, los católicos no teníamos reencarnaciones, eso es más típico de las sectas asiáticas de mierda, lo nuestro es más de todos al cielo y la gentuza al infierno. Después de pensarlo unos días ahora me gusta más la idea de la guerra entre dioses y las putadas que se hacen unos a otros. Igual el dios de los morangos puteó a esta pobre porque era del bando de los cristianos o el dios/es de los hindúes se ensañó con la chica en venganza por cuatro vacas que le mató nuestro Dios. Vete tú a saber que los asuntos divinos siempre han sido muy complejos.

A medio camino apareció el revisor controlando los billetes. La chica se sacó una tarjeta del bolsillo y se la enseñó junto con su billete. Todo fue perfectamente normal salvo la cara de horror absoluto del revisor, que tenía hasta miedo de tocar aquel billete, posiblemente pensando que se le llenarán los pelos de huevos o algo por el estilo. El hombre siguió haciendo su trabajo y cuando llegó al tipo que había traído a la ciega este le comenzó a contar una historia sobre la pobre ciega que iba más atrás y que venía con ella y su billete no lo tenía él, todo un drama de culebrón venezolano. El revisor trataba de atajar aquel masque y decirle que ya había comprobado el billete. La ciega, que será fea, ciega y barbuda pero tenía un oído muy fino se volvió a sacar el billete y la tarjeta y los ondeaba locamente en el aire amenazando con arrearnos un moquetazo a mi o a la joven agraciada que iba a su lado, el resto de los pasajeros elucubrando teorías al respecto. Aquello parecía un gallinero cuando entra el macho del corral. La ciega hizo hasta un amago de levantarse para acudir hacia la fuente de la discusión, que no era tal porque el revisor ya había comprobado el billete, solo que aquel pollaboba parecía incapaz de comprender este concepto y seguía insistiendo sobre su acompañante. El revisor terminó por ignorarlo y continuar su camino sin hacerle ni puto caso.

Tras este ameno viaje llegamos a mi estación de destino que era en una ciudad llamada Den Bosch.

Asesino de mierda

Después de dejarlo reposar durante un par de semanas para que se asiente la información y fluyan las palabras, me siento con ganas y con ansias de contar uno de esos días grises y aburridos de mi vida. Pese a que fue tan vulgar como cualquier otro, creo que lo dividiré en pequeñas historias que cuentan momentos específicos de ese día y las cosas que viví en el. Enlazaré todas las historias para que quien quiera puede leerlo de una forma continua.

Ese lunes madrugué a pesar de ser festivo porque iba al Pinkpop con Dani y su novia. Salí de casa pasadas las ocho y media para coger la guagua que me llevaría a la estación.. Por no ser laborable el servicio de transporte público seguía los horarios de los domingos y no quería perder el tren, así que añadí algo de tiempo en los previos. Fue una buena decisión porque la guagua apareció cuatro minutos antes de tiempo. Iba vacía, salvo por el conductor. Subí y me apoltroné en la parte de atrás. En la siguiente parada se subió un hombre que se sentó cerca de mi y después de avanzar un par de cientos de metros se para la guagua. Delante de nosotros había dos coches de la policía, una ambulancia y una multitud silenciosa de cabezas de queso. Me cambié de sitio para poder ver mejor y siguiendo las leyes de la atracción por la desgracia ajena vi que el objeto de tanto revuelo era una joven ciclista a la que había atropellado un coche. La chica yacía en el suelo mientras unos cuantos paramédicos y policías revoloteaban a su alrededor y le hacían preguntas. La bicicleta estaba en el suelo, completamente destrozada. La gente que miraba no decía nada, únicamente miraba a la chica. Era una joven rubia y posiblemente por debajo de los veinte años que seguramente iba hacia el trabajo porque ese día todas las grandes superficies, tiendas de muebles, de jardín y similares abrían para aprovechar las sinergía que produce el tener al resto del país de vacaciones y en disposición de comprar y tirar dinero.

De repente se oye un pequeño revuelo. La policía estaba quitando los coches que bloqueaban la carretera para que nuestra guagua pudiera seguir y al moverlos vimos que el coche que había atropellado a la chica estaba allí. Era uno de esos vehículos tuneados por algún gilipollas al que le han comido el tarro y que se gasta el dinero en tener un coche acorde con su monstruosa y amorfa personalidad. Hay que ser gilipollas profundo para tirar el dinero de esa forma pero bueno, cada tonto que juegue con su palo.

El revuelo se formó porque el conductor del vehículo y atropellador de chabalas era un negro con más pinta de musulmán que los talibanes que salen por la tele. La policía lo tenía tirado en el suelo con los brazos en cruz, dos polis aplastándolo contra el asfalto y tres más contemplando la operación. Le estaban haciendo el tratamiento completo de Al-Qaeda, el servicio integral y con extras. El tipo trataba de hablar pero como no lo dejaban moverse, cada vez que intentaba liberarse aumentaban la presión. La poli podía sentir el cariño y el apoyo de toda la gente que estaba allí. Se trataba de un maldito asesino y posiblemente terrorista descendiente de toda esa gentuza que está viniéndose a Europa y tratando de arruinar nuestra excelsa herencia cristiana, conseguida tras miles de años de batallas, guerras y pachangueo. Tenía la cámara y seguramente podría haber hecho una foto pero me temo que si me descubren haciéndolo a mí también me aplican el mismo tratamiento.

El hijoputa asesino de mierda seguía buscando la forma de zafarse y su cara se le había puesto roja del esfuerzo. Seguro que se dañó la mejilla que tenía contra el asfalto al forcejear. Alguno de los espectadores dijo algo que supongo fue una frase de ánimo para arengar a los polis y que lo liquiden allí mismo y los demás murmuraron con aprobación. Por la calle aparecieron un grupo de chiquillos negros corriendo a los que seguía una mujer que berreaba como una loca. Debía ser la madre de aquel tipo. A la señora la pararon en seco los policías y los niños trataban de hablar con el otro pero no lo hacían en holandés y no sé lo que decían.

Finalmente quitaron el bloqueo y nuestra guagua continuó su camino hacia la estación sin más contratiempos. Está claro que hay racismo en todos lados. Si la persona que atropella a la chica es rubia, o una anciana de esas con carita de santa o cualquier otra persona cuya herencia genética provenga del país el tratamiento de la policía habría sido distinto. El castigo quizás sea igual pero la forma de ejecutar el arresto seguro que no es la misma. El tipo aquel, con su mierda de coche podrá ser un gilipollas integral y todo lo que queráis y seguramente atropelló a la joven por saltarse una señal de ceda el paso y su color de piel y su aspecto lo convertía en un potencial terrorista al que había que dar una lección que no olvide. Esto lo podemos extrapolar fácilmente a cualquier sociedad y cambiando el color de piel seguro que sucede.

Analbike

La división industrial de esta ilustre bitácora ha desarrollado un nuevo producto y está ultimando su lanzamiento mundial. Hasta ahora lo hemos mantenido en secreto porque la competencia en el mercado es muy grande y la gente muy mala. Con tanto copiador sin escrúpulos que rastrean sin cesar las bitácoras para chupar contenido impunemente y llenar sus miserables clones uno se debe andar con mucho ojo a la hora de desarrollar sus nuevos productos.

AnalBike

Hoy anunciamos la ANALBIKE, un nuevo producto que seguro satisfará los vicios de los más exigentes. Orientado a ese sector del mercado altamente pudiente y generalmente sin hijos, la ANALBIKE les proporcionará grandes placeres al tiempo que practican algo de deporte en el exterior, tonifican sus músculos y se broncean.

Esta bicicleta, de estilizado diseño, posee un asiento ergonómico que se ajusta a las necesidades del usuario, el cual se lo puede meter tan profundamente como le plazca. En el futuro se podrán solicitar a fábrica con asientos de diferentes longitudes y grosores para que cada uno llene su culo como quiera.

La ANALBIKE también puede ser usada por mujeres hambrientas de sexo sin complicaciones y por bolleras de pro. Gracias a su ausencia de suspensión se intensifican las sensaciones y en carreteras campestres y circuitos de montaña promete proporcionar momentos inolvidables a sus usuarios.

El especial asiento de la ANALBIKE puede ser cubierto con un condón y ser usada por más de una persona. Para aquellos que prefieran el Bareback Mountain o el Pedaleo A PELO se les recomienda no compartir sus bicicletas con otros usuarios por motivos higiénicos. Asimismo tenemos el gusto de recordarles que este es un producto para mayores de edad y que su uso y disfrute implica la aceptación de las condiciones de venta y la exoneración de responsabilidad para el vendedor.

Próximamente esperamos poner algunas fotos de esta maravilla de la tecnología en este mismo anuncio. Precios y modelos disponibles dependerán de los mercados en que se vendan.

Producciones sulaco es una compañía NO inscrita en ningún lado y que NO cotiza en ninguna bolsa. Desde su creación esta compañía no ha producido nada y no aspira a producirlo .

Technorati Tags:

Land Hup Hup Hol

Hoy juega Holanda. Nadie sabe lo que pasará esta tarde a las seis cuando el hombre ese al que le gusta tocar el pito de comienzo al espectáculo pero la expectativa de triunfo se puede palpar en el aire. Todo el mundo está contento, todos visten de naranja en el trabajo, en la calle, en el tren el revisor iba con una bufanda naranja, las casas de mis vecinos han aparecido con banderas del país y la furia naranja se palpa en el aire. Hoy será uno de los días de mayor consumo de cerveza del año. Los aviones de aerolíneas holandesas que estén en el aire durante el encuentro darán cumplida información a sus pasajeros de lo que suceda.

Esta tarde el país se llenará de gente. Al contrario que en España, donde las calles se vacían, aquí se abarrotan. En mi calle van a sacar televisiones enormes para ver el partido con los vecinos. Se cortará el tráfico y los chiquillos corretearán jugando y gritando mientras sus padres viven una experiencia colectiva. La gente te regalará cervezas, algunos llevarán comida y durante unas horas seremos chusma de barriada.

Si se producen goles (que espero que sí), a cada gol, dieciséis millones de bocas se desgañitarán celebrándolo. Cada impacto en la portería del contrario vendrá acompañado de un estallido de colores naranjas y canciones patrióticas. Habrá abrazos, besos, pasión y una gigantesca borrachera colectiva.

Si perdemos todos se irán en silencio a sus casas y se emborracharán para curar las penas entre los suyos, en la intimidad. No estará todo perdido pero la cosa se pondrá cuesta arriba. Todo dependerá del último partido y de unas caprichosas matemáticas.

Hoy juega Holanda. Land Hup Hup Hol
Land Hup Hup Hol

La gran cena

Hoy tengo la GRAN CENA en mi casa. Mi jefe visita con su novia territorio español en Holanda y tendré que agasajarles. En lugar de una comida tradicional con tres platos y algo de chimpún he optado por jugar con tapas y hacer algo que recuerden con el paso de los siglos.

Tomaré algunas fotos porque esto es contenido fresco para la sección de cocinillas. El menú de hoy está compuesto por una barra de pan, dátiles con beicon y corazón de almendra, una pipirrana, champiñones rellenos de chorizo, gambas al ajillo, pimientos asados y flan de vainilla de postre, todo acompañado de vino rosado. Les va a gustar, eso seguro.

La logística para el evento ha sido considerable. Aprovechando que ayer era día de mercado en Hilversum compré todas las verduras en el mismo. Me di un madrugón de cuidado para llegar pronto al trabajo y cuando estoy en la estación hubo un problema con la energía eléctrica y toda la estación de Utrecht se colapsó así que al final llegué a Hilversum a la misma hora de siempre. Ayer también aproveché y cociné el flan de vainilla y los pimientos asados. Creo que la última vez que hice flan fue hace como tres años porque será delicioso, pero es una puta bomba energética. Me veo el resto de la semana a base de dedos en la garganta para reajustar mi cuerpo al peso perfecto que no es otro que los 69 kilos.

Con el desajuste de trenes el chino se me colapsó y se le hizo la picha un lío. Él veía los horarios de los trenes en la estación pero ante la duda cogió el equivocado. Además con su manía de llamar la parte trasera del tren al vagón delantero jamás nos vimos. Yo es que ya paso, que se pegue dos semanas de programas de Barrio Sésamo a ver si aprende los conceptos básicos.