Monthly Archive for February, 2007Page 2 of 7

Rocky Balboa

Rocky Balboa¡Jesusito de mi vida! Si me dicen que voy a escribir lo que voy a escribir no me lo creo ni de coña. Esto al que más ha sorprendido es al sufrido autor de esta bitácora. Hoy vamos a hablar de Rocky Balboa, la nueva película de Sylvester Stallone.

La historia trata de un julay poliadicto y pastillero que tras fallecer la putilla que se la comía tiene que volver al sufrido arte de las pajas y el hombre sufre porque con tantos músculos en los brazos no puede agitársela bien. Su hijo le ha salido enclenque tirando a metrosexual y le niega el saludo cuando lo ve, lo cual le duele una jartada y lo obliga a buscarse una nueva zorra con hijo adjunto para que se la coma con ganas. Una mañana se despierta y después de tomarse su dosis de pastillas decide que es hora de hacer ejercicio y se apunta a un combate contra un gorila negro y malo que da más asco que un obispo del Opus o un testigo de Jehová. A partir de ahí ponen música de la buena y se terminan dando de hostias hasta el gran final que incluye chimpún se acabó.

Estamos hablando de un clásico, de una joya que pese a todos los recelos, pese al desprestigio de una de las sagas más legendarias de los últimos treinta años, ha conseguido cerrar el ciclo con un final grandioso. Sylvester Stallone en su múltiple papel de director, guionista y protagonista lo borda. Es el puto amo, un genio de cuidado. La película comienza despacio, contándonos los últimos años de este hombre, el cómo ha llegado al presente, toda una leyenda pugilística pero que también es humano, que ha perdido a su esposa, que se siente rechazado por su hijo y que trata de buscar consuelo y cariño en otros. a partir de ahí van desarrollando el personaje, te vas encariñando con él, lo respetas y no te importa esa forma tan rara que tiene de hablar, que parece que está medio borracho. Sylvester Stallone se toma su tiempo para lanzar la historia, lo hace de una forma elegante, con una precisión de maestro y cuando lo cree conveniente nos introduce al malo de la historia, un boxeador negro que pese a ser el mejor es odiado por la gente. También se toma su tiempo para que veamos que no es más que una víctima de su leyenda, que el hombre hace lo que puede.

Con ambos contendientes en pantalla, llega el anuncio del combate. Stallone comienza a entrenarse y la fanfarria que se hizo famosa hace más de treinta años revienta los altavoces de la sala de cine. Es el acabose, una orgía inenarrable. La gente salta en sus asientos, la adrenalina nos exalta y nos lleva a niveles ni siquiera soñados. El entrenamiento casi consigue que gritemos y animemos a ese hombre ya viejo, de vuelta de todo, pero decidido a jugársela porque no tiene nada que perder. Su hijo se da cuenta que el padre lo necesita y se une a su causa. La velocidad de la película va en aumento, el climax se anuncia y sabemos que está a punto de suceder algo extraordinario. Llega la hora del combate y en la sala se puede respirar la excitación. Incluso los locutores que retransmiten el combate en la película lo comentan. Es un instante mágico. Si alguien nos dice que volveríamos a ver a Rocky en un combate no nos lo creeríamos. Toda la secuencia de la lucha es absolutamente grandiosa, el tiempo pasa lentamente, los asaltos se suceden y tú no puedes evitar el gritar y animar a ese campeón. Llegamos al final poco menos que de pie. Lo he dicho y lo vuelvo a repetir. Esta es una obra maestra, es una de las historias que recordaremos del año 2007.

Absolutamente recomendada para todos. Tienes que verla, con tus amigos, con tu novia, solo o en compañía de otros. Has de ir al cine.
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Divas follables

Divas follables

Divas follables, originally uploaded by sulaco_rm.

Estas dos se lo tenían muy creído. Se hicieron un hueco entre dos carrozas y pasaban como si estuvieran en una pasarela de moda. A propósito, no es que parezcan alta, lo son.

Madison Square Garden

Madison Square Garden

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Quien no ha escuchado alguna vez el nombre de esta cancha o no ha visto un partido de baloncesto televisado desde allí. Es uno de los templos de la ciudad de Nueva York. Está muy cerca del Empire State Building y aunque es un edificio impresionante, está rodeado por unas moles tan grandes que lo hacen parecer minúsculo.

Si quieres ver otras fotos del viaje a Nueva York las puedes encontrar en el álbum de fotos de Nueva York y si quieres leer el relato de dicho viaje, comienza en Desde Washington a Nueva York

Naciones Unidas y un paseo por la historia del rock

Si quieres leer el relato del viaje al completo, retrocede hasta Es un mundo muy muy seguro - primera parte

Llegamos al quinto y último día en Nueva York ya que la mañana siguiente comenzaba mi largo regreso a casa. Con la temperatura volviendo a valores más tolerables tenía nuevamente una agenda algo apretada y ese día llena de caminatas en la calle. Comencé dirigiéndome a Union Square en donde por ser sábado había un mercado de granjeros vendiendo sus productos (greenmarket). Mi prima me lo había recomendado así que me pasé y me compré una tartaleta de frutas del bosque y otra de manzana que estaban de morirse de buenas. El lugar además es bastante curioso para visitar. Esto es algo que sorprende de Nueva York. Hay un montón de mercadillos de granjeros que se suceden por diferentes partes de la ciudad y la gente gusta de comprar vegetales y productos de calidad en los mismos. En una sociedad tan moderna, resulta extraño este apego por lo tradicional. Aproveché para darme un paseo por la calle 14 y comprarme una mochila nueva por 10 dólares porque mi maleta ya iba llena y necesitaba espacio adicional para todos los vaqueros y camisetas que me compré en el viaje. La mochila era tan grande que puse dentro la que llevo habitualmente con la cámara y su equipo y con eso a la espalda anduve todo el día.

Volví a coger el metro y fui hasta la parada de Bleecker St en donde comenzaba mi paseo por el East Village, la tierra de los roqueros. Esto es un paseo por la historia musical de la ciudad en parte del siglo XX y por supuesto es prescindible para quien prefiera el ver museos. Además es una zona diferente de la ciudad, sin rascacielos. Comienza pasando junto al CBGB, el local desde donde se dieron a conocer los Ramones. Un poco más adelante llegas a Cooper Union, lugar en donde Abraham Lincoln dio un memorable discurso en 1860 denunciando el racismo, el cual le ayudó a ganar las elecciones. Por las calles se ven punkies y similares pero no hay peligro alguno. Seguí caminando y pasé por el Dom, lugar en el que Andie Warhol montó uno de sus espectáculos en 1966. Después entré en Love Saves the Day, una tienda dedicada a la parafernalia de la Guerra de las Galaxias, la mayor y mejor saga de la historia del cine como todos sabemos. Allí no encontraréis hobbits mierdosos ni elfos julandrones. Esa tienda salía en la película Buscando a Susan desesperadamente, un clásico de los ochenta. Seguí andando hasta llegar a Fillmore East, local en donde los Who estrenaron la ópera rock Tommy y besé la puerta del local antes de seguir hacia Tompkins Square Park. Pensad que allí tocaba Jimmy Hendrix, que Ethank Hawke jugaba al baloncesto en ese parque y que gran parte de la historia musical de los últimos cuarenta años surgió de la zona. Ahora el parque se ha convertido en un lugar para pasear perros fuertemente vigilado por la policía, ya que hace unos años pasear por el lugar era poco menos que impensable si querías seguir con vida. Había algún músico tocando en la zona con su público correspondiente. En una esquina del parque está el 7B, un bar que aparece frecuentemente en películas, incluyendo el Padrino II. Desde allí caminé hasta el edificio que fue la Primera casa de Madonna en Nueva York. Besé ese suelo sagrado y me restregué por esas paredes bendecidas por la Divina antes de continuar mi paseo hacia la estación de metro Delancey St, lugar en donde acababa el paseo por East Village.

Sin tiempo para descansar me tele-transporté hacia Greenwhich Village, la zona de los bohemios, los artistas, la universidad y demás fauna exótica. Comencé en la Christopher St y desde allí caminé hasta Christopher Park para ver la famosa estatua con dos parejas del mismo sexo, o sea, dos julandrones y dos tortilleras, todos impecablemente blancos y ubicados en el parque. En esta zona lo mejor es caminar con una mano tapándote el ojete por lo que te pueda entrar, que uno no se puede fiar ni de su sombra. Hay multitud de tiendas de libros y discos con banderas del arco iris y los hombres no te miran a los ojos al pasar, sino que lo hacen directamente al paquetillo. Desde ese parque caminé hasta el Chumley’s un local muy relacionado con el socialismo y el comunismo y todos esos ismos marginales. Las calles de esa zona son pequeñas y coquetas y solo por el paseo en el lugar merece la pena ir. Un poco más abajo te paras a fotografiar un restaurante mejicano sobre cuya fachada aún se puede leer Fat Black Pussycat y ahí, en ese mismo lugar escribió y cantó Bob Dylan por primera vez Blowin’ in the Wind. En la misma zona está el Café Wha? en donde el susodicho Dylan cantaba para los locales antes de reconvertirse en productor de MP3 descargados sin pagar derechos de autor por casi todos vosotros. Hay un montón de bares en esa zona que suelen ser frecuentados por los famosos de la ciudad y también está el Café Reggio, el lugar en donde la noche anterior me había tomado un capuchino. Volví a pasar por el Washington Square Park e hice la foto del Washington Square Arch que ya habéis visto. Pasé de nuevo por debajo del arcoy caminé por la Quinta Avenida hasta llegar a la infame Weathermen House, un antro en donde vivían un grupo de terroristas radicales y que fue destruido por una explosión accidental que mató a tres de esos hijos de puta. Un poco más abajo en la misma calle está la casa en la que vivió brevemente Oscar Wilde.

Desde allí volví a coger el metro y fui a la Grand Central Station, edificio que había visitado de noche. Almorcé en los bares que hay en su sótano e hice unas cuantas fotos, descansando un poco antes de pasar frente al Edificio Chrysler en mi ruta hacia las Naciones Unidas. Era sábado y las banderas no ondeaban pero aún así el lugar impone. Es un poco cutre en su interior, se nota que no sobra el dinero pero sigue siendo el parlamento del Mundo. Me apunté para una visita guiada que nos llevó a través de la Asamblea General, el Consejo de Seguridad, el Consejo Económico y Social y otros rincones del edificio. En mi cabeza veía a Nicole Kidman moviéndose por allí. Nuestra guía era una joven austriaca con un marcado acento alemán que nos fue contando la historia de las diferentes zonas del edificio. En la parte exterior del edificio hay varias esculturas con temas relacionados con el pacifismo. Mientras esperas para que comience tu gira estás en una sala presidida por los retratos de todos los que han dirigido las Naciones Unidas desde su creación. Esos retratos fueron regalo de Irán.

La visita a las Naciones Unidas tomó un par de horas y para cuando terminó comenzaba a anochecer. Volví paseando a la Quinta Avenida y en el camino me encontré con una tienda de vaqueros tan barata que salí de allí con cuatro más y catorce camisetas. La enorme mochila a mis espaldas ya iba llena. Ese sábado a las seis de la tarde la Quinta Avenida era casi misión imposible. No se podía andar de la cantidad tan grande de gente que había. Me costó casi una hora llegar a Times Square para un último paseo por el lugar. Prácticamente agotado, decidí volver pronto (es un decir) al apartamento y cuando llegué fui a uno de los locales de venta de productos rusos a comprarme la cena. No sé lo que comí pero estaba delicioso y después de ver la variedad de comidas que tenían me apetece bastante el ir de vacaciones a Moscú. De hecho, ya lo tengo en mi lista de posibles destinos. Las últimas horas las pasé recogiéndolo todo y preparándome para la marcha, que al día siguiente me tenía que levantar temprano para la larga vuelta a casa. Así terminó mi quinto día en Nueva York.

El relato de este viaje termina en Todo viaje tiene un final

Brujas feas

Brujas feas

Brujas feas, originally uploaded by sulaco_rm.

Tenemos muy idealizado lo del carnaval y siempre que ponen imágenes en la tele vemos esas tías perfectas y esos cuerpos danone pero lo cierto es que uno sale, se emborracha, se enrolla con una chavala y cuando se despierta por la mañana a su lado se encuentra algo más parecido a lo que podemos ver en la foto. No sé cual me da más miedo. De elegir una, preferiría caer en coma etílico y ahorrarme el disgusto mañanero.

Puente de Brooklyn

Puente de Brooklyn

Puente de Brooklyn, originally uploaded by sulaco_rm.

Ya había comentado que me apetecía repetir fotos de algunos de los lugares que he visitado y esta del puente de Brooklyn es una de ellas. Aquí lo tenéis en toda su gloria, con los arcos al fondo y los cables que sujetan el tablero naciendo justo a mi lado.

Si quieres ver otras fotos del viaje a Nueva York las puedes encontrar en el álbum de fotos de Nueva York y si quieres leer el relato de dicho viaje, comienza en Desde Washington a Nueva York

Aplicaciones imprescindibles para tu Mac

A veces algunos amigos me preguntan si he tenido problemas con mi Mac, si es cierto que no se encuentran aplicaciones y que todo hay que pagarlo. Es una de las miles de falacias que los resentidos difunden sin haber usado uno de estos ordenadores en su puta vida o al menos no en los últimos años. Existe un montón de software de calidad y gratuito para los Mac, software que hace todo aquello que necesitas. La siguiente es la lista de las cosas que yo uso habitualmente:

Si hay una aplicación útil esa es Skype. Añades algo de dinero y puedes llamar a todo el mundo por cuatro perras gordas. Gracias a esta maravilla me mantengo en contacto con un montón de gente poruqe es el puente entre la Red y los viejos sistemas de comunicación. Yo para mensajería uso el Yahoo Messenger. Gracias al acuerdo con Microsoft puedes comunicarte con tus amigos que usan el Live Messenger y siempre me ha gustado más la interfaz y las funciones de Yahoo así que al emigrar a Mac opté por este. Para aquellos que no puedan vivir sin estar conectados con el Yahoo Messenger, el MSN Messenger, ICQ, AIM, GMail y todo lo que se os ocurra, para esos está el Adium.

Todos sabéis que tengo esta bitácora y para gestionar las anotaciones, prepararlas y publicarlas llevo más de un año usando el Ecto. Es una aplicación Shareware pero que tras 21 días de uso te permite reiniciarla y seguir usándola gratuitamente.

Para escribir además del AppleWorks uso el Abiword. Para aquellos que lo prefieran también está disponible el NeoOffice, basado en OpenOffice e integrado en Mac. Como veis hay varias opciones y todas gratuitas, salvo AppleWorks que solía venir con los Mac pero ya no lo hace. Si quieres un editor de texto, entonces lo mejor es instalarte el Smultron, otro proyecto de código abierto que hará vuestra vida más sencilla.

Si se trata de grabar un CD o DVD entonces uso el Burn, una aplicación gratuita y de código abierto que rivaliza con cualquier otra de pago en funciones y facilidad de uso.

Por supuesto mi productividad no sería la misma si no usara el Quicksilver, una aplicación que por si sola hace que merezca la pena el cambiarte a un Mac. Ya he hablado de ella. Además no podría vivir sin el Desktop Manager, gracias al cual tengo dos escritorios en los que trabajo, usando uno para navegar por la red y el otro para escribir y publicar sin que se me mezclen las cosas. Además incremento la velocidad a la que escribo gracias al TextExpander, una pequeña aplicación que te permite crearte atajos para escribir, expandiendo una palabra clave en aquello que quieres. Por desgracia ha dejado de ser gratuito pero ya tenemos alternativa de código abierto. Se llama RapidoWrite y hace más o menos lo mismo. Finalmente controlo mi correo y mi agenda con el Google Notifier

Para cerrar la boca de aquellos que os dicen que con los Mac no podeís ver peliculas, XVid, DivX o lo que sea, para esos conviene instalar el VLC, un reproductor gratuito y multiplataforma con el que podréis ver casi todo.

Si por casualidad necesitas un programa FTP, entonces te sugiero el OneButton FTP, una maravilla muy simple de manejar que le da de bofetones a todo lo que había visto hasta que lo descubrí.

Yo mantengo mi correo electrónico en tres sistemas operativos distintos. Por eso prefiero el Thunderbird, porque así independientemente de la plataforma siempre puedo tener acceso a mi correo. Algún día quizás me decida y comience a usar el Mail de Apple, el cual no está nada mal.

Por último tenemos algunas aplicaciones que pueden ser últiles. Cada vez que llevo mi portátil por el mundo y ando rastreando alguna red Wifi desprotegida arranco el coconutWifi y a esperar que me avise. Cada cierto tiempo conviene repasar la casa y dejarla en condiciones y para ello nada mejor que el ultimateTask, una aplicación gratuita con la que entre otras cosas podéis desactivar el Dashboard si no usáis los Widgets.

Y bueno, de las aplicaciones que vienen con el mac no podría vivir sin iTunes, iPhoto y iCalc, tres pilares básicos sobre los que se asienta mi experiencia como usuario de un Mac.

Ya lo véis, sin gastaros un duro tenéis un montón de aplicaciones que hacen aquello que necesitas de una forma sencilla y efectiva.

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Lekker Pijppee Lekker Beffe

Lekker Pijppee Lekker Beffe

Lekker Pijppee Lekker Beffe, originally uploaded by sulaco_rm.

El título y el texto que podéis ver en la foto es algo complicado de traducir y si me equivoco espero que Psikke me corrija. La primera parte de la frase, el Lekker Pijppee se refiere a lo buenas que son las mamadas, especialmente para el que pone el rabo para que se lo chupen. Con mi holandés cochambroso a veces he vivido situaciones complicadas porque la palabra es parecida a otra que significa cerveza y a veces pido una cerveza en un pub y la tía piensa que lo que quiero es que me la chupe. La segunda parte, el Lekker Beffe viene a ser lo mismo pero para las chicas, o sea, que mola que les coman la almeja. Y con esto acaba la clase de ordinarieces avanzadas en holandés de hoy.

Edificio Chrysler y Manhattan desde el Empire State

Ya iba siendo hora de subir al Empire State y echar un vistazo al barrio. Como he repetido en otras ocasiones, la visión desde la planta 80 del Empire State Building es apabullante. En esta imagen estamos mirando en dirección hacia el Chrysler Building, el cual seguro que podéis reconocer fácilmente.