Monthly Archive for April, 2007Page 3 of 7

Tulipán elegante

Tulipán elegante

Tulipán elegante, originally uploaded by sulaco_rm.

Siempre he sentido una debilidad particular por los tulipanes amarillos y estos que he plantado en mi jardín son preciosos, con esas hojas afiladas que le dan tanto estilo.

Wok de fideos con gambas

Wok de fideos con gambas

Wok de fideos con gambas, originally uploaded by sulaco_rm.

A veces uno llega a casa sin muchas ganas de cocinar pero aún así le apetece preparar algo sabroso y que podamos tener listo en unos diez minutos. Esos días es cuando el Wok nos viene de perlas porque lanzas la comida en su interior, pones el fuego al máximo, revuelves y en un rato tienes la comida preparada.

No sé como estará la cosa en España pero en Holanda últimamente se están poniendo de moda unos locales de comida rápida en los que eliges lo que le quieres poner a tus fideos y la salsa y te lo cocinan en unos pocos minutos. Es algo delicioso. La receta de hoy va en ese sentido. Como de lo que se trata es de ahorrar tiempo lo que yo hago es comprar una bolsa con las verduras ya preparadas y que se venden en cualquier supermercado de los Países Bajos. Imagino que en España habrá algo similar. Para la salsa se puede usar cualquiera que os guste como la Teriyaki, salsa de soja (que mezclada con miel y zumo de naranja está riquísima) o salsa de chili dulce.

Los Ingredientes: Un nido de fideos de wok Conimek (o similares) por persona, una bolsa de verduras que puede contener pimiento verde y rojo cortado en tiras, tiras finas de zanahoria, brotes de soja, cebolla, puerro, lechuga o cualquier otra combinación de verduras, manices, 1 huevo por persona, la salsa elegida (en mi caso Salsa de chili dulce) y gambas (o champiñones o pedazos de pollo ya fritos o piña en almibar troceada o un filete que os haya sobrado ya cortado).

La Implementación: Se pone a hervir el agua y cuando está hirviendo se añaden los fideos de wok y se cocinan durante tres minutos. Cuando estén se escurren y se reservan. Mientras esto sucede se pone el wok a fuego muy fuerte, se añade un poco de aceite y se echan los huevos revolviendo con una cuchara de palo. Cuando ya están se añade más aceite, se pone la bolsa de verduras, los manices y se sigue cocinando tres o cuatro minutos. En ese punto se añade el acompañamiento (yo puse gambas) y se pone una buena cantidad de la salsa elegida (como una taza de café por persona) y cocinamos un par de minutos más. Finalmente se añaden los fideos, se revuelve todo bien, se deja al fuego un par de minutos y está listo para servir.

Simple y delicioso, no hay más que ver la foto.

Si quieres ver otras recetas que he cocinado puedes ir al índice de Mi pequeño libro de recetas de cocina y allí tienes la lista completa

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Una entre un millón

Una entre un millón

Una entre un millón, originally uploaded by sulaco_rm.

Llegar la primera parece ser lo que ha movido a esa florecilla a no esperar por el resto de su familia y salir al mundo antes que el resto.

Un domingo de gira turística

El domingo había quedado con un compañero de la división americana de nuestra empresa para enseñarle algo de Holanda. El hombre lleva tres semanas en el país y salvo Amsterdam no había conocido nada. Mucha gente tiene problemas para hacer turismo en solitario, es como si tuvieran una cadena con un gran bloque de hormigón amarrado a la misma que les impide moverse, que los bloquea y les fuerza a quedarse encerrados durante todo el fin de semana. Yo no concibo ese tipo de actitudes pero soy un espíritu libre y que no depende de otra gente para hacer cosas. Me asocio libremente con quienquiera que me interese y hago lo que me place.

Como el hombre me daba algo de pena quedé con él para enseñarle algunos de esos lugares legendarios que jalonan este país. En principio íbamos a ir con su coche pero visto que no ha conducido mucho por Holanda le dije que yo iría a Hilversum y allí nos encontrábamos. Para mí suponía media hora más pero así nos evitamos el que se pierda al venir a Utrecht. Ya he conocido a otros americanos que cuando se enfrentan a las indicaciones de las carreteras holandesas no reaccionan bien. Salí de mi casa y el autobús llegó a tiempo. Una vez en la estación subí al tren a dormitar un rato y a la hora de salir anunciaron que el tren se había cancelado y que teníamos que vaciarlo. Subí con una multitud nerviosa a la estación y allí nos encontramos con una empleada de la empresa ferroviaria totalmente colapsada. En estos días hay obras durante los fines de semana en las vías de tren que van de Utrecht a Amsterdam y a Rotterdam para doblarlas e incrementar la frecuencia y esas obras han de terminar antes del día de la Reina así que los sábados y domingos trabajan a destajo y reducen el tráfico. Todo el mundo le preguntaba a la mujer como llegar a un punto o a otro y ella no podía responder. Decía que había un problema en la línea y que los trenes no podían circular.

Llamé al americano y le expliqué la situación y me contó que justo en el paso a nivel frente a su hotel había un tren detenido con un montón de policías y que habían puesto como un telón enorme para que no se viera nada, que debía haber ocurrido un accidente. Le expliqué como llegar a Utrecht y como teníamos un día soleado me senté en un banco en un parque a hacer la fotosíntesis. Media hora más tarde me llama el hombre y me dice que aún no había conseguido salir de la ciudad, que estaba perdido en Hilversum. Le volví a explicar como salir y cuando me volvió a llamar me dijo que ya estaba en Utrecht. Esta vez le di indicaciones para llegar al centro pero no funcionaron. Cuando me llamó, en base al sitio en el que me dijo que estaba deduje que andaba en un carril solo para autobuses. Traté de corregir su ruta y me dijo que volvería sobre sus pasos. Diez minutos más tarde vuelve a llamarme y está aún más perdido. Mientras hablamos se le acerca un policía y escucho como le dice que está prohibido hablar por teléfono mientras conduces. Aquí se pierde la conexión pero por lo que me contó más tarde el hombre le dijo que la multa era de ciento treinta euros, aunque finalmente por ser extranjero, de Texas y estar en el país de turismo se lo perdonó y lo escoltó con su moto hasta la estación donde nos encontramos. Su moto estaba oculta por nuestro coche y en ese instante un colega decide saltarse un semáforo en rojo frente a nosotros y el policía salió en su persecución.

Decidimos seguir adelante con el plan, activo mi GPS y enfilamos en dirección hacia Kinderdijk, un lugar cerca de Rotterdam famoso porque allí hay unos veinte molinos de viento junto a un canal, una postal idílica de Holanda. El sistema de navegación nos lleva a la autopista y cuando estamos entrando está cerrada por mantenimiento durante el domingo. Es como si el mismo diablo nos hubiera echado el ojo encima. Calculamos una ruta alternativa y de nuevo estábamos en ruta. Cerca de Rotterdam hay una gran marathon en el centro de la ciudad y han cortado el tráfico en un montón de carreteras y particularmente en la autopista que necesitamos para llegar al lugar así que de nuevo hemos de buscar un camino distinto. Doy gracias a Dios porque sin un GPS estaríamos totalmente perdidos. No quiero ni imaginar como sobrevivía la gente en el pasado, hace un par de años o así cuando no teníamos estas maravillas.

De alguna forma conseguimos llegar y mereció la pena. Es un lugar mágico, con todos esos molinos flanqueando el canal. El americano alucinaba. Después de nuestra visita turística seguimos hacia Delft, una ciudad universitaria muy vinculada a la familia real y que le da mil vueltas a Amsterdam. Es pequeña y coqueta y en la plaza mayor tenemos un duelo de titanes. A un lado un ayuntamiento al que la palabra precioso se le queda corta y al otro una iglesia majestuosa en donde se celebran los funerales y algunas bodas de la familia real. En la plaza aprovechamos para tomarnos algo y disfrutar del día de abril más caluroso de la historia en Holanda y después paseamos un rato por la ciudad antes de visitar Royal Delft, la última fábrica de cerámica azul que queda en Holanda y en donde te explican como fabrican sus piezas. Es algo bastante interesante y que no toma más de media hora.

Por la tarde volvimos parándonos en Gouda, la ciudad famosa por el queso. Cuando buscaba casa pensé en comprarme allí un apartamento pero todos mis amigos holandeses me disuadieron porque decían que es una ciudad invadida por los musulmanes (aunque ellos no usaban palabras tan suaves). Lo cierto es que el centro de la ciudad también es precioso. El edificio del ayuntamiento es aún más bonito que el de Delft y detrás se encuentra el edifico del Mercado del Queso en donde se pesaban los quesos y se subastaban en el pasado. Hoy en día creo que los jueves durante el verano se sigue haciendo para los turistas. Después de ver esa parte de la ciudad fuimos a una iglesia que hay cerca y que tiene unos jardines preciosos y desde allí vimos otra iglesia y un molino así que nos acercamos a hacerles fotos. Era como dos calles más atrás y nos metimos por un atajo. Cien metros más adelante estábamos en otro mundo, un mundo de musulmanes sospechosos y un anciano comenzó a seguirnos, lo cual despertó nuestro recelo. Llegamos hasta el molino y le hicimos las fotos con unos cuantos moros pisándonos los talones y desde allí volvimos atajando hacia la calle principal. Ahora veo que mis amigos tenían razón y que no era una buena idea lo de comprar casa allí.

Desde Gouda cerramos el círculo yendo a Utrecht, aparcamos su coche junto a mi casa, hicimos la gira turística de rigor por mi fastuoso jardín y después nos fuimos al centro de la ciudad para fotografiar el Dom al atardecer. Paseamos por las calles de Utrecht y terminamos cenando en la terraza del Oudaen, mi sitio favorito de esta ciudad. Con los treinta grados la habían abierto y estaba que se caía de gente. Para llegar a la terraza hay que cruzar a través de la cervecería y pudimos ver y fotografiar los barriles en que fabrican la cerveza, algo para lo que normalmente hay que pagar.

La cena fue fantástica y después de la misma buscamos una iglesia, Buurkerk, que con el paso del tiempo, la desgana de los feligreses y la desidia de los protestantes ha acabado convertida en el museo nacional de instrumentos autómatas musicales (National Museum van Speelklok). La mujer de este hombre trabaja en una galería de arte y allí tienen una obra de un pintor holandés de hace doscientos años en la que se puede ver dicha iglesia. Le hicimos unas cuantas fotos y dimos por finalizada esta intensa visita a la otra Holanda de un día. No todo es Amsterdam en este país.

Hélice

Hélice

Hélice, originally uploaded by sulaco_rm.

Todas las formas geométricas que podáis imaginar existen en la naturaleza. Si nos fijamos con atención las encontraremos por todos lados. Husmeando en el interior de un tulipán me encontré con una hélice en su pistilo.

OFF-TOPIC: Desde esta mañana hasta el lunes de madrugada estaré de vacaciones por Castilla y León, visitando Segovia, Salamanca y Ávila además de pasar una tarde por Madrid. Os he dejado la ración habitual con más de lo mismo pero dudo muy mucho que participe de la conversación colectiva así que no seáis muy malos.

China contra china

Las grandes batallas se pueden suceder en cualquier lugar de este mundo, a cualquier hora y por cualquier razón. Preferimos creer que las guerras ocurren lejos de nuestras casas y lo cierto es que cualquiera que camine sobre la superficie de este planeta es soldado en una o en varias de esas confrontaciones. Párate a pensar y te darás cuenta que hoy, aquí y ahora estás luchando con tu vecino por algo, con tu jefe o con tus amigos por imponer tu opinión o tus ideas. Lo llevamos en nuestra sangre, forma parte del éxito de nuestra especie aunque algunas veces lo llevamos muy lejos …

… Son las ocho de la mañana de una mañana cualquiera en la ciudad de Nueva York. Los engranajes que mueven el mundo han comenzado a girar y ya pronto alcanzarán la velocidad crucero y mientras la ciudad se quita las legañas yo avanzo hacia el corazón de Manhattan para otro día de visita turística. Después de salir del apartamento voy a uno de los comercios rusos y me compro algo para desayunar. Me acerco a la parada del metro y cuando llega está vacío porque es una de las primeras paradas. Tomo asiento y me concentro en la gente que va entrando. Cuatro paradas más tarde el vagón está casi al completo, con un solo asiento libre. La gente va leyendo el periódico, escuchando música con sus iPods o hablando por teléfono mientras el metro traquetea por Brooklyn camino de Manhattan. Llegamos a una parada y se abren las puertas. A través de una de las puertas entra una dulce ancianita china, todo arrugas y bondad, renqueando y se dirige hacia el único asiento que queda libre. A través de otra puerta algo más lejana entra otra china, joven y de rasgos duros, con ese hocico de zorra rastrera que se les pone a las chinas cuando llevan ropa de oficinistas. Analiza la situación y avanza hacia el mismo asiento. La viejita continúa su lento camino y ya casi ha alcanzado la meta. Todos las observamos atentamente porque sabemos que allí va a tener lugar la siguiente gran batalla, esa que recordaremos durante mucho tiempo.

La viejita parece ser la ganadora. Va tranquila hacia ese asiento que tanto necesita y al llegar comienza la maniobra para sentarse. Se gira lentamente mirando hacia adelante para lanzar el culo hacia atrás y en ese mismo instante la china joven hace un esfuerzo final y se lanza por detrás de ella robándole el asiento. La anciana está sentándose cuando descubre horrorizada que el asiento está ocupado. Se incorpora lentamente y le lanza una ristra de desgracias en chino a la joven que no se calla y le responde. Ambas se regalan adjetivos de todo tipo y la joven opta por ignorarla totalmente, saca de su bolso unas agujas de tejer ganchillo y se pone a tejer sin prestar atención a la anciana a la que acaba de robar su asiento. Ninguno nos esperábamos este despliegue de crueldad, esa carencia total de escrúpulos. Un señor se levantó y le cedió su asiento a la anciana, la cual se lo agradeció amablemente. Yo mantuve la vista fija en la china forzándola a mantener los ojos bajos. Cada vez que los alzaba encontraba los míos mirándola, fijamente, acusándola por lo que había hecho.

Se bajó antes que yo y aunque ganó aquella batalla, seguro que perderá la guerra, el equilibrio del mundo se basa en reglas sencillas, perro muerde a perro, hoy la haces y mañana la pagas y esas cosas que se dicen.

Muscari Armeniacum - Nazareno

Muscari Armeniacum - Nazareno

Muscari Armeniacum - Nazareno, originally uploaded by sulaco_rm.

Otra de las bellezas que tengo en el jardín es el Muscari Armeniacum que creo que en España se le llama Muscari a secas, Nazareno o jacintos en racimos. Es una pequeña preciosidad que crece año tras año en el lugar en el que lo has plantado y que cuando florece tiene estos racimos de pequeñas flores que huelen muy bien y que al abrirse parecen pequeñas campanas. En el Keukenhof hay un lugar en el que han creado un río con plantas de estas, con su forma sinuosa y cruzando entre árboles, igual pongo alguna foto más adelante.

El Primer Avistamiento primaveral

El momento en el que para mí se declara abierta la temporada de la primavera es el día del Primer Avistamiento. Es en ese instante supremo cuando todo mi ser y gran parte de mi espíritu se percata de la vuelta del espíritu primaveral, del retorno de la Luz, los mosquitos y las cosas aún más buenas que tiene la vida. Aquellos capaces de usar el buscador de esta bitácora seguro que podrán encontrar esas anotaciones y aquellos que llevan años leyendo las boberías que escribo saben que siempre va de lo mismo, que alguien tan modesto y sencillo como yo no se complica demasiado ni se preocupa por repetirse cada temporada. Sé que el 90% de los lectores suelen llevar menos de un año por estas tierras y también sé que muy pocos de ellos son capaces de escarbar entre miles y miles de palabras así que volvamos a recorrer el círculo y narrar el Primer Avistamiento.

Este año en que estamos batiendo todos los récords en cuanto a temperaturas hemos comenzado mucho antes de tiempo. Con más de veinticinco grados anunciados para el pasado fin de semana estaba claro que iba a pasar el sábado y el domingo tirado en la calle. Para el domingo organicé una sesión turística intensiva con un americano que después de pasar tres semanas en el país solo había visto Amsterdam. Igual hablo un día de estos de la odisea de ese día porque es como para contarla. El sábado me levanté peleón y salté directo a mi jardín a arreglar las plantas y darles unos cuidados básicos. He terminado por aficionarme a esto de recorrer mis dominios con las tijeras de podar, los guantes y buscar malas hierbas y arrancarlas de cuajo. Es una actividad relajante. Este año estoy viendo como todo crece día a día, controlo mis tulipanes, jacintos, hortensias, margaritas, perejil, cilantro y los veo como avanzan día a día tratando de alcanzar el cielo. Aproveché también para hacer unas cuantas fotos y ya sabéis lo que sucede, sea en mi casa o en el Keukenhof es siempre un escándalo. Mi vecino no se lo podía creer cuando sale y me encuentra tirado en el suelo, con trípode, cámara, objetivos y demás tratando de conseguir una foto decente. El hombre me miraba con curiosidad mientras ponía aire en los neumáticos de sus bicicletas lo cual me recordó que mi amigo El chino tenía mi fuelle. Lo llamé y pasé por su casa a buscarlo. Como siempre tenía todas las persianas y cortinas bajas, según él para que el calor no entre en la casa. Se ha trabajado a pulso lo de friki y en el barrio lo miran con recelo. Entre el cabezón que se gasta y que parece que tiene algo que ocultar a la gente no le hace mucha gracia. Yo colaboro esparciendo rumores sobre el colega y extendiendo su leyenda, algo que los asiduos ya conocen.

Después del mediodía la temperatura era de veintipico grados y le puse aire a las ruedas de mi bicicleta de montaña, la cual llevaba desde finales del verano esperando que volviera a sus brazos. Esta bicicleta es la Poderosa o De Machtige y surca los caminos rauda y veloz con una elegancia solo menoscabada por la oronda figura que la cabalga. Una vez estaba preparada cogí mi GPS, el mapa de bicicletas del Suroeste de Utrecht, la mochila de la cámara y algo de agua y me puse en ruta. Ese día hice cuarenta y cuatro kilómetros y pasé por Houten, corrí varios kilómetros junto al Amsterdam-Rijnkanaal que es uno de los pedazos en los que se divide el río Rin al entrar en Holanda, pasé junto a ‘t Goy, Wijk bij Duurstede y en la vuelta por Cothen, Odijk y Bunnik.

Fue en el regreso y recuerdo perfectamente que estaba en Langbroeker Dijk admirando las fastuosas residencias que lo jalonan y haciendo fotos de todas ellas. En el mapa las señalan como castillos pero para mí son más bien mansiones. Así y todo hay que reconocer que el lugar es idílico, los mosquitos son como abejas y mientras respiras puedes oler la mierda de las vacas y esa naturaleza que no ha llegado a dormirse porque no hemos tenido un invierno apropiado. Iba feliz y dichoso cuando a lo lejos veo un punto negro que fue creciendo poco a poco, una de esas bicicletas holandesas sin marchas, contrapedales y muy altas que suelen comprar las ancianas. Al acercarse el punto negro se convirtió en una mezcla de negros y blancos, con un blanco inmaculado que se meneaba y que deduje serían sus piernas. Efectivamente, al poco podía ver que lucía unas piernas infinitas y lavadas con blanco nuclear que impulsaban toda aquella masa sin esfuerzo aparente. Cuando estaba cerca vi que mientras pedaleaba iba erguida y hablando por su teléfono móvil con una mano y sosteniendo un cigarro en la otra, el típico alarde holandés de excelencia en la conducción de bicicletas. Era rubia, con una melena larga y de pelo lacio que corría detrás de ella acariciada por el viento y dejaba ver unas orejas saltonas. Sus uñas no estaban pintadas y sus brazos eran tan blancos como sus piernas. Llevaba una blusa celeste y bastante etérea que al ser presionada contra el cuerpo revelaba unas tetas pequeñas, del tamaño de flaneras individuales y con unos pezones bien marcados. Más abajo se podía ver su ombligo que asomaba desafiante y blanco.

No sé si a lo que cubría la parte inferior lo podemos llamar minifalda aunque atendiendo a la definición de nuestro espléndido diccionario sí que lo era, ya que parecía ser una falda corta que quedaba muy muy por encima de las rodillas. En realidad estaba tan por encima que no lograba tapar aquello que supuestamente protegía, la flor, el potorro, la pipilla o como queráis llamarla. Las piernas se movían y con tanto sube y baja allí se le veía todo a través de unas minúsculas bragas que querían pero no podían ofrecer la protección debida. Yo derivé hacia el centro de la carretera para hacer una pasada rasante y mi vista y todos y cada uno de mis otros sentidos se concentraron en aquel bodegón espléndido, aquella oferta de carne fresca con la que la madre naturaleza anunciaba la llegada de una nueva estación. La chica me vio y fue perfectamente consciente de la dirección de mi mirada pero con ambas manos ocupadas y pedaleando como iba no pudo hacer nada por evitarlo y se limitó a lanzarme una mirada de odio infinito de la que ni siquiera fui consciente porque no era precisamente su cara la que me interesaba en ese momento en que en mis oídos sonaba la canción con la que abre el juego Kingdom Hearts y que es la música que escucho en esas situaciones majestuosas.

Fue cosa de unos pocos segundos, los suficientes para recordar que la primavera de este 2007 comenzó en algún lugar perdido y cuando pasó tuve que pararme a coger aire y dar gracias al gran Dios por permitirme año tras año ser testigo de estas cosas.

Flor de Jacinto

Flor de Jacinto

Flor de Jacinto, originally uploaded by sulaco_rm.

Los Países Bajos son los principales productores de Jacintos del mundo. Los podemos ver por todos lados en esta época del año. Siempre me ha gustado la fuerza de los colores que tienen sus flores y como no podía ser de otra forma, acabé plantando algunos en mi jardín. La foto de hoy es de una sola de las florecillas de uno de mis jacintos.