Archivo de October, 2007

Pražský Hrad - Castillo de Praga en el Club de las 500

El Castillo de Praga domina la ciudad y se puede ver desde cualquier lugar del centro. Esta imagen está tomada desde el puente de San Carlos y en ella se pueden ver varios de los edificios que forman dicho castillo. Hoy le damos la bienvenida a este Castillo de Praga al Club de las 500.

Chochos típicos

Chochos típicos

Chochos típicos, originally uploaded by sulaco_rm.

España es famosa por muchísimas cosas y es uno de los destinos turísticos favoritos para millones de personas. Esta competencia entre ciudades hace que cada vez sea más difícil descubrir el elemento diferenciador, eso que te distancia de la mediocridad del resto y te sirve como reclamo para atraer turistas. En Salamanca parece que lo han encontrado en sus CHOCHOS, los cuales parecen tener algo que los vuelve únicos e irrepetibles.

No sé que tendrán esas mujeres que no tengan otras pero quiero dejar constancia que si lo que buscas son chochos típicos los mejores los encontrarás en Salamanca

Setas en otoño en el Club de las 500

Setas en otoño

Setas en otoño, originally uploaded by sulaco_rm.

Hoy tenemos otra preciosa seta de las que se pueden encontrar en los alrededores de Hilversum en otoño. Las Amanita Muscaria son siempre hermosas. Esta se escondía entre las hojas caídas y como suele ser habitual estaba acompañada por varios miembros de su familia. Hoy le damos la bienvenida al Club de las 500 a estas Setas en otoño.

Bronstexcursie - La berrea en Oostvaardersplassen

Hace un par de semanas tenía una cita muy especial. No me canso de repetir la cantinela aunque sé que no sirve de nada. En lugar de estar sentados detrás de vuestras pantallas horas y horas creyendo que sois los amos del mundo deberíais estar en la calle, descubriendo el mundo con vuestros ojos, presenciando las maravillas que os esperan ahí afuera. No escuchéis a los charlatanes que se pasan horas y horas buscando y recomendando vídeos y hablando de cosas de las que solo reciben información por sus ordenadores. Caminad por los bosques, subid montañas, nadad en la playa, bajad a grutas y mirarlo todo como si fuera la última vez porque quizás lo sea.

Recordaréis que en agosto hice un Safari fotográfico en Oostvaardersplassen y allí descubrimos que podíamos apuntarnos para presenciar eso que los Holandeses llaman de Bronst o la Berrea que es como imagino que se traduce al español. Nos tomamos medio día libre para acudir a verlo y después de comer salimos en dirección al lugar. Durante cuatro semanas en Oostvaardersplassen, uno de los parques nacionales holandeses, los guardas forestales permiten a un limitado grupo de personas entrar en el mismo y ser testigo presencial de la Berrea. A la hora indicada nos pusieron una pequeña presentación en la que nos explicaron lo básico y después nos montamos en una especie de remolque descubierto en el que nos arrastraban con un tractor para llevarnos al lugar.

Cuando salimos a campo abierto nos cruzamos inmediatamente con un zorro. Yo ni sabía que teníamos zorros en Holanda. Son unos animales muy hermosos y que tienen una gran elegancia al moverse. Después pasamos junto a un grupo de toros salvajes y finalmente vimos un ciervo, con una cornamenta enorme, el lomo mojado en barro y protegiendo su terreno mientras berreaba sin descanso para atraer a las hembras. Pensé que todo sería así pero me equivoqué. Un poco más adelante nos topamos con cientos de ciervos, un rebaño enorme de hembras y un montón de machos que parecían distribuidos siguiendo alguna regla matemática. Cuando alguno se salía de su área los machos colindantes lo embestían y se organizaban unas peleas absolutamente increíbles. El ruido de los cuernos al chocar es brutal. Los demás berrean y berrean y había instantes en los que el ruido era tan fuerte que ni siquiera podíamos hablar. Nosotros estábamos entre medio de todos ellos, que nos ignoraban y no se preocupaban en absoluto por marcharse del lugar. Estaban a lo suyo, a atraer a las hembras e impresionarlas para copular con ellas. El sol mientras tanto descendía rápidamente y eso parecía animarlos aún más, gritando más y más fuerte y peleando con más agresividad. Las hembras los miraban y seguían buscando comida acercándose de cuando en cuando a alguno de ellos. Según nos explicó el guarda forestal digan lo que digan las mujeres EL TAMAÑO SÍ IMPORTA y ellas se fijan muy mucho en la cornamenta y el paquetón que arrastra cada uno de ellos, razón por la cual tienen esas enormes cornamentas y les crece el cipote al doble del tamaño.

Las treinta personas que presenciamos el evento alucinamos en colores. Ha sido lo más increíble que he visto en mucho tiempo y sé que a partir de ahora iré cada año a la Berrea, es otra de las cosas que haré mientras permanezca en Holanda, como la visita al Keukenhof, los paseos en los bosques buscando setas o las excursiones en bicicleta.

Esto no es algo a lo que los turistas tengan acceso. Está más bien pensado para la gente del país. Hay que apuntarse con un par de meses de antelación, la cantidad de gente es muy limitada al igual que las oportunidades, ya que solo permiten la visita 3 veces por semana y solo a treinta personas. El lugar está dejado de la mano de Dios y no hay transporte público para llegar al mismo. Aún así, si vives en Holanda te recomiendo que lo veas. No lo lamentarás.

Espero poner algunas de las fotos en la bitácora pero tendréis que esperar unos meses para verlas.

Setas en el Club de las 500

Setas

Setas, originally uploaded by sulaco_rm.

Estamos en otoño, el tiempo de los colores, de los juegos de luz, de las hojas regadas por todos lados y especialmente el tiempo de las Setas, esas pequeñas preciosidades que surgen por todos los rincones y que rebosan belleza.

Me parece increíble pensar que esta Seta a la que hoy damos la bienvenida en el Club de las 500 tiene ya cuatro añitos. Hay que ver como pasa el tiempo.

Perfecto holandés

Mi tercera semana de clases de holandés comenzó con un pequeño examen para ver si habíamos captado los conceptos. A mi lo de los exámenes ya no se me da tan bien como antes, posiblemente porque cuando uno se acomoda en su nube de triunfo y éxito absoluto le resulta difícil bajar a la arena en la que batallan el común de los mortales. Pero si he de hacerlo, lo hago. Me pongo mis ropas de faena y a lomos de La Dolorsi voy a donde haga falta. Y hago esto ya sea primavera, verano u otoño y os juro por las bragas de las vírgenes lesbianas que viven en mi calle que ir en bici con cinco grados de temperatura es algo sacrificado. Mi cerebro no estaba como para responder a preguntas básicamente porque algunas partes se habían congelado pero hice lo que pude y al final he logrado pasar la prueba.

Por culpa del frío me resfrié y el jueves en clase fue un drama, moqueando sin pausa y gastando kleenex tras kleenex sin que la fuente en la que se había convertido mi nariz mostrara ninguna señal de desfallecimiento y produjera litros y litros de mocos. Las rusas me miraban asombradas y farfullaban en su lengua bárbara entre ellas, seguramente un poco asqueadas porque yo le tiraba los kleenex usados a la morruda de la coreana, ya que no hay forma de que se vaya y creedme, ya he intentado lo de decirle eso tan lindo de: ¡Mira que eres fea hijaputa!, ¡cabezuda!, ¡bicho!, ¡monstruo! y mil cosas más, que en esta bitácora no aceptamos a los coreanos como seres humanos y estamos totalmente a favor de la solución final con esos insectos.

Una de las rusas apareció el jueves con bragas y minifalda a juego y posiblemente por culpa de mis estornudos se le reviró la estructura y acabé siendo testigo de lujo de aquello que atesora para el hombre que la ha comprado y sacado de su miseria. Nadie me creerá cuando afirme que no todas se afeitan el chichi y algunas no es que lo tengan poblado, es que lo tienen masificado. Supongo que haberse criado en un país tan frío ayuda a la hora de asimilar estas temperaturas definitivamente no tropicales generando felpudo porque yo voy por ahí más tapado que una afgana con burka y esas tías salen a la calle prácticamente como Dios las dejó en el mundo, aunque con exceso de vello.

Por fin hemos dejado atrás el presente y hemos entrado en los pantanosos terrenos del perfecto holandés, un tiempo verbal pasado que equivale a nuestro pretérito perfecto, un pasado aún cercano al presente y que por desgracia se prolonga hasta este. Esto aún nos limita mucho en nuestras conversaciones porque por ejemplo uno no puede decir ayer cagué, ha de arrastrar la acción hasta el momento actual y transformarla en he cagado y esto implica que la acción sucedió en un tiempo pasado que posiblemente no fue mejor pero que terminó unos instantes antes de expresar la acción con todo lo que ello conlleva. Para hacerlo más difícil la forma en la que se conjuga el perfecto holandés es usando los verbos ser y haber, siendo el primero en acciones que implican movimiento hacia un destino y el segundo para el resto de verbos y teniendo una lista tan grande de verbos irregulares que me pregunto para qué se molestaron en hacer la regla de los regulares si al final está casi vacía.

Aún así doy gracias a los grandes poderes porque ahora ya puedo expresar acciones que han acabado y mi holandés atarzanado empieza a tomar forma y parecer un idioma.

La semana pasada en Distorsiones

La semana pasada la recordaré como aquella en la que me resfrié y anduve renqueando de esquina a esquina cargado con kleenex y maldiciendo mi mala suerte. Nada de eso cruzó la línea que separa el mundo real de este mundo irreal en el que muchos creen conocerme tan bien. Durante esos días también hablamos de El presente y sus consecuencias o aquello que puede suceder al ir uno a clases de holandés. Estos días ando algo ocupado y tratando de decidir que haré a finales de noviembre con la semana de vacaciones que tengo por ahí. Es más que probable que cruce el océano de nuevo y esta vez creo que elegiré San Francisco. Lo único que me detiene a la hora de planificar es el sorteo de la semana que viene en el que si gano acabaré en la calle y tendré que buscar un nuevo trabajo.

Seguimos con el Viajes a Pisa y Florencia, el cual concluyó con Tercer día - Campanile di Giotto y San Gimignano y Una vergüenza de aeropuerto.

El Cine ha vuelto. Tengo un abono para ver tanto cine como pueda pagando una cantidad fija al mes y pienso recuperar la inversión. Hemos comenzado con la maravillosa y altamente recomendable Stardust, una película que veré cada semana hasta que la quiten de la cartelera.

Hubo un nuevo Libro. Se trató de Empire, de Orson Scott Card, una visión catastrofista sobre lo que terminará por suceder en nuestro presente.

Las Fotos elegidas para esta semana son nuevos miembros del Club de las 500. Tuvimos Staroměstské náměstí en el club de las 500, Zlatá Ulička en el club de las 500 y Karlův most en el Club de las 500 del Viaje a Praga en el 2005 y también un par de flores: Caos en tulipanes rojos y blancos en el Club de las 500 y Tulipán rosado en el club de las 500. También Apaga mi fuego en el club de las 500, foto del AGP del 2005.

Tras un descanso de unas semanas volvimos a Cocinar. Se trató de un delicioso Pollo en yogur cremoso que está riquísimo.

Y por ultimo, lo más especial de esta semana fue un Relato llamado Dos universos más allá a la izquierda … que se puede considerar también un Desvarío y que seguro que os gusta.

Esto fue todo. A continuación podéis ver la lista de cosas que deseo de Amazon en un nuevo y más espectacular formato:

Stardust

StardustDespués de unas semanas de abstinencia he vuelto al cine. Mi ausencia no ha sido algo premeditado. Simplemente sucede. Hay miles de cosas que hacer, sitios que ver, aventuras que te reclaman y no siempre encuentro el tiempo que necesito para pasar un par de horas en una sala oscura. Para mi regreso a casa he elegido una película muy especial, una historia de la que sabía me iba a enamorar desde el primer segundo. Antes de hablar de esta película quiero que retrocedamos a 1987, un año buenísimo por muchas razones pero especialmente porque fue el año de La Princesa Prometida (The Princess Bride). Hay películas que ni siquiera cuento entre mis favoritas porque están más allá de listas y esta es una de ellas. Puedo cerrar los ojos y verme en el cine disfrutando como un enano, totalmente enamorado de los protagonistas, fascinado por un universo tan hermoso que resultaba imposible de imaginar nuestra vida antes de ese momento. Es la magia del cine o de la literatura o de la buena música. Cuando se alinean las estrellas y consiguen despertar esas conexiones que permanecen aletargadas en nuestro interior, descubrimos universos maravillosos y un torrente descontrolado de emociones nos recorre desde los pies a la cabeza y no podemos parar de disfrutar. Después de haber visto el trailer sabía que Stardust prometía mucho y no me ha decepcionado.

Amor es todo lo que necesitamos

Hace falta tener imaginación para ver una película como Stardust. No todo el mundo es capaz de cerrar los ojos y presenciar justas o recorrer el espacio en una nave espacial siendo perseguido por un Imperio malvado. La imaginación es quizás lo más único que tenemos, ese pequeño detalle que nos distingue del resto de los animales. De la imaginación surgen mundos mágicos, países legendarios en los que todo es posible. De la imaginación nacen maravillas como Stardust, toda una obra maestra, una película que solo se puede describir como mágica. Al acabar de verla sentí una necesidad imperiosa de volver a verla, algo que haré el próximo fin de semana. No pienso hablar de la historia porque estropearía la sorpresa pero hay príncipes, hay brujas, hay magia, hay personajes excéntricos, hay misiones imposibles, tesoros, secretos y misterios. Todo eso y mucho más. He revivido emociones que sentí cuando en 1987 vi por primera vez La Princesa Prometida, he aplaudido junto con otros al acabar la película porque lo merecía.

Si a veces eres un caballero o una damisela en apuros, si has pilotado un caza X-Wing y has luchado en batallas de las que dependía todo, si has bajado al fondo de los océanos y has encontrado allí la respuesta a todas esas preguntas que nos hemos hecho los humanos y si solo necesitas mirar una pequeña flor en el camino para imaginar toda una aventura de final romántico, no puedes dejar de ver Stardust porque sin lugar a dudas es una de las mejores películas que podrás ver este año.
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Apaga mi fuego en el club de las 500

Apaga mi fuego

Apaga mi fuego, originally uploaded by sulaco_rm.

Hoy agarramos la manguera y nos vamos de juerga a apagar los fuegos que veamos. Hace ya dos años que estos bomberos del amor aparecieron por primera vez en Distorsiones y durante ese tiempo seguro que se han divertido un montón. Finalmente damos la bienvenida a Apaga mi fuego al Club de las 500.