Monthly Archive for February, 2008

Pechugas de pollo envueltas en hojaldre

Pechugas de pollo envueltas en hojaldre

No me canso de repetir una y otra vez que yo soy fans de Jamie Oliver. Tengo casi todos sus libros y siempre que sale alguno nuevo, lo tengo reservado en Amazon desde antes de la fecha de publicación para recibirlo en la primera oleada. Me gusta su forma sencilla y creativa de cocinar, la manera en la que explica las cosas y la sensación de buen rollito que transmite. Además, Al cocinar sus recetas el resultado es tan bueno o mejor que el que podía ver en la foto. Hoy volvemos a su universo culinario para hacer unas pechugas de pollo fantásticas que además de saber deliciosas seguro que impresionan a los que tengan el placer de estar sentados a vuestra mesa. Es una curiosa mezcla entre hojaldre y pollo. He adaptado un poco los ingredientes a mi gusto y os sugiero que hagáis lo mismo si se tercia. En este caso la cantidad es para dos personas.

Los Ingredientes: 150 gramos de setas variadas, cualquier combinación vale (como último recurso tendréis que echar mano a los socorridos champiñones), 2 dientes de ajo, perejil, 2 pechugas de pollo, 250 gramos de masa de hojaldre, 1 huevo, 2 cucharadas de mostaza francesa, belga o alemana (de esas que vienen con los granos y que son un pecado divino), 1 vaso de vino blanco y 140 ml de nata líquida.

Comentar que la mostaza es el elemento sorpresa. No vale usar una de esas de bote en plan gitano, estropearéis toda la gracia a la salsa.

La Implementación: Calentar el horno a 200 grados. Mientras, trocear las setas, la mitad finita y la otra mitad más gruesa. En una sartén caliente, poner un par de chorritos de aceite de oliva y freír el ajo bien picado junto con las setas durante unos diez minutos. Salpimentar y añadir el perejil picado bien fino. Dejar que se enfríe un poco.

Abrir un poco la pechuga y rellenar con parte de esta mezcla. Después, coger la mitad de las hojas de hojaldre y estirarlas hasta formar un rectángulo de tamaño suficiente para envolver la pechuga rellena. Apretad bien las juntas y una vez tengas ambas envueltas, untar con el huevo, el cual se bate previamente. Poner al horno durante unos treinta y cinco minutos.

Mientras, en un caldero pequeño se añaden las cucharadas de mostaza, el vino blanco y se cocina hasta que se reduce liberando el alcohol. después, se añade la nata líquida y se mezcla bien.

Para servir, se corta la pechuga en tres y se pone por encima la salsa y si se quiere, unas gotas de aceite de oliva. Se puede acompañar con una ensalada o unas papas pequeñas al horno y por supuesto con el sofrito de setas sobrante. La salsa es una golosina, creedme.

Si quieres ver otras recetas que he cocinado puedes ir al índice de Mi pequeño libro de recetas de cocina y allí tienes la lista completa

Technorati Tags:

El cielo sobre el Alcázar

El cielo sobre el Alcázar

El cielo sobre el Alcázar, originally uploaded by sulaco_rm.

Si no fuera por el cristal de la ventana, esta misma vista es la que tenían los habitantes del Alcázar de Segovia cuando miraban al cielo. Una estructura sólida, en la que vivían y se sentían protegidos. El tiempo no le ha restado ni un ápice de encanto a este edificio y espero que siga ahí por muchos siglos más.

Trocitos de realidad

Esta semana estoy resfriado y un par de días me he quedado en mi casa trabajando en plan “remoto” y algunos de mis compañeros ni siquiera se han enterado que no estaba en el lugar. Me veían responder a correos en cuestión de segundos, mantener conversaciones por el programa de mensajería corporativo y hacía y deshacía como suele ser habitual sin que la organización se resienta. Lo cierto es que al no tener la máquina de café para conversar y despistarme y tener que centrarme en el asunto he estado más productivo en esos dos días que en una semana completa en la oficina.

Hoy arrastré mis estornudos, mis velas interminables que no dejaron de gotear durante todo el día y una molesta sensación de malestar general mientras volvía al trabajo. La razón no era puro masoquismo sino que mi compañero de despacho se marcha y era su último día. Estuve allí, capeando el temporal y como odio estar solo en un despacho, me he apalabrado un nuevo compañero de oficina. Ni el mismo se lo creía. Yo siempre elijo a la gente que comparte mi espacio y cuando aceptan apaño la mudanza. Es algo sencillo si sabes qué cuerdas tocar y cómo hacerlo. Será algo temporal porque ambos nos vamos a otra parte en nuestro edificio, al ala que ocupa la gente de mi nuevo departamento. Ya he escogido mi sitio, aunque no estoy seguro que los demás lo sepan, pero lo harán, cuando sea preciso. Sobre el que se marcha, pierdo un compañero de trabajo agradable, pero mantengo a un amigo. Habrá que organizar quedadas y nos costará más el mantenernos al día de todos los pequeños asuntos de los que hablamos tan a menudo pero seguro que con correo electrónico y llamadas telefónicas lo solucionamos.

Si consigo billete estaré en Gran Canaria para mi sesión habitual de barbería en un par de semanas. Creo que esta será la primera vez en la que no vea cine que no sea español. Desde que tengo mi abono ilimitado a los multicines Pathé no doy abasto. Solo en febrero he visto trece películas y a este ritmo a menos que los americanos produzcan más basura para multicines, tendré que empezar a repetir películas. Vamos, ni en el tercer o cuarto mundo pagan 1.3 euros por película en un cine de primera clase, con lo último en sonido, imagen y demás.

Y para acabar. Ya es oficial, mi cocina está funcionando al doscientos por cien y están saliendo auténticas delicias prácticamente a diario.

Catedral de Santa María de Segovia

La catedral de Santa María de Segovia es un edificio enorme y majestuoso que resalta en lo alto de la ciudad. Se puede ver perfectamente desde el Alcázar. Se construyó entre los siglos XVI y XVIII y tiene una mezcla de estilos, predominando el gótico y el renacentista. Se suelen referir a ella como la Dama de las Catedrales, por su gran elegancia.

El fondo de nubes de mi foto no ayuda mucho, la hace parecer siniestra y más bien uno de esos edificios de las historias de H.P. Lovecraft.

¿Góticas? ¿Neogóticas? ¿Astrogóticas? … o simplemente Petates

¿Góticas? ¿Neogóticas? ¿Astrogóticas? … o simplemente Petates

Nuestra capacidad para la distorsión o más concretamente, el despellejamiento ajeno es casi infinita y con una ínfima cantidad de información somos capaces de soltar la lengua viperina y sacar nuestras propias y erróneas conclusiones. Siempre ha sido así y siempre lo será. No hay nada malo en ello y gracias a eso tenemos boberías tan entretenidas como esta bitácora.

En mi visita a Salamanca del año pasado nos cruzamos por la calle con las chicas de la foto, las cuales veis de espalda para proteger sus intimidades en el hipotético caso de que las tengan. Las vimos posteriormente dentro de la Catedral, paseando y observando toda la parafernalia que adorna el local y que la iglesia ha ido acumulando durante siglos. Todo el mundo las miraba con cara de saber cuál es su profesión y si aún tienes alguna duda, o eres abobancado, o tú también forma parte del gremio. Las señoras mayores las miraban con disgusto y entre ellas cuchicheaban reproches sobre esos petates.

Nuestra forma de vestir condiciona la percepción de los demás sobre nosotros. Quizás en tu propia banda te acepten y tus compañeros te vean de una forma normal pero fuera de ese círculo las cosas pueden ser muy distintas. En el caso de las chicas de la imagen, la incapacidad para evolucionar las abocará a trabajos con una remuneración baja, a arrastrar múltiples sambenitos que las seguirán allí adonde vayan y a crear un resentimiento contra el resto de la sociedad y será solo porque gustan de vestir con ropas negras, exóticas, sienten una gran fascinación por los tatuajes y con su maquillaje dan algo de miedo.

Por suerte este tipo de comportamientos los tenemos al comienzo de nuestra larga y fructífera vida y seguro que tienen tiempo de enderezar la ruta y volverse sosas, aburridas y convencionales como prólogo a su matrimonio de conveniencia y a esos niños que llevarán al hipermercado arrastrándolos por los pasillos mientras no hay forma que dejen el pitillo que les cuelga de la boca.

Catedral de Segovia desde el Alcázar

Desde lo alto de la torre del Alcázar de Segovia se tiene una vista preciosa de la ciudad con la catedral al frente. También de los campos de los alrededores. Como fortaleza está en una posición envidiable, tiene buena visibilidad y por la orografía del lugar, parece casi inexpugnable.

Cheque en blanco

Hace unos días terminé de escuchar el audiobook del último libro de Stephen King, una novela llamada Duma Key que trataba de la amistad, de los demonios interiores y de un montón de cosas más que como siempre este maravilloso autor retuerce y transforma hasta que nos parecen algo más siniestras de lo que realmente son. En un momento determinado el protagonista está hablando de los cheques en blanco que hacemos a los buenos amigos, esos contratos que se dan por sentado y en los que uno les garantiza que sea lo que sea, cuando te necesiten, tú estarás allí para cumplir con tu parte. Esto forma parte del concepto de amistad, nuestro deber para con aquellos a los que llamamos amigos y nuestra lealtad ciega, sorda y muda, que a veces nos mete en problemas. El hombre decía que damos esos cheques en blanco a nuestros amigos porque se sobreentiende que jamás los cobrarán, que incluso en un momento de máxima necesidad preferirás buscar otra alternativa antes que hacerle esa putada a un amigo.

Yo tengo un montón de amigos y conocidos. Gente a la que quiero de corazón y por los que estaría dispuesto a muchísimas cosas. Uno de ellos, mi mejor amigo, sabe que tiene esa chequera de la que puede echar mano siempre que quiera y sabe que yo no preguntaré nada, que ni dudaré ni me negaré, simplemente lo haré porque para eso es mi amigo. Quizás está en nuestra naturaleza el ser desprendidos con aquellos que forman el núcleo duro de los tuyos, con esos con los que sabes que puedes eliminar las barreras que construimos a nuestro alrededor porque no te harán daño. Mientras nos tomábamos una cerveza, la enésima de una larga noche, hablábamos sobre el tema y yo le preguntaba si llegaría a usar uno de esos cheques, si me pediría algo que posiblemente está más allá de la línea y esperaba que yo lo hiciera. Por supuesto que todos creemos que ese momento no llegará, pero tenía curiosidad por saber lo que diría. Ahora sé que no lo hará, porque según él hay líneas que no se cruzan ya que si las pasamos, el precio a pagar posiblemente sea el de la amistad y no merece la pena perder algo tan valioso e intangible. En eso estamos de acuerdo. Yo tampoco dilapidaría el cheque en blanco. No abusaría de un amigo obligándolo a cruzar la línea.

Puede que sea en circunstancias extremas, en esos momentos en los que nuestra realidad desaparece volada por eventos fuera excepcionales y sea cuestión de muerte, puede que sea ahí cuando nos traguemos el orgullo y procedamos a pedir aquello que no está escrito. Espero no llegar a averiguarlo nunca y poder llegar al final de mi camino con mi chequera al completo.

Salón en el Alcázar de Segovia

Salón en el Alcázar de Segovia

Salón en el Alcázar de Segovia, originally uploaded by sulaco_rm.

El interior del Alcázar de Segovia es lo más. Unos salones fastuosos que dan fe del poderío que tenía el castillo como residencia real. Mira que he visitado castillos y fortalezas de todo tipo y he pasado por muchos de ellos sin que se me cambe una pestaña pero tengo que reconocer que se ha colado en mi lista de favoritos sin más problemas.

Portavoz de los muertos

La esposa de uno de mis amigos es Maestra de Ceremonias o como ella misma prefiere que la llamen, Portavoz de los muertos. Su trabajo es ayudar a las familias en el momento en el que fallece uno de sus miembros y hay que despedirse para que este comience el Gran Viaje. Hasta ahora las posibilidades eran muy pocas y estaban más bien vinculadas a la religión. Para nosotros, aquellos que crecimos bajo la influencia de la Iglesia Católica, el espectáculo es más bien neutro y pensado para ensalzar al supuesto fornicador de chavales más que ayudar a las familias con algo tan doloroso. Los funerales son actividades mecánicas a las que uno acude por obligación y en los que si hay suerte escucharemos el nombre de la persona que se marcha y por la que estamos allí para rendir nuestro respeto. En muchas de las variantes y sabores del cristianismo el problema es similar. Los supuestos Agentes, esos que deberían trabajar de intermediarios entre nosotros y el Gran Dios se han convertido en mercaderes peseteros que solo quieren cobrar y hacer lo menos posible mientras nos amenazan con el infierno y todo tipo de horribles desgracias que por alguna razón su Jefe no incluía en su repertorio en las ocasiones en que daba alguna gala.

Cuando la gente se comenzó a quitar este manto de falsas religiones surgió la preocupación de qué hacer cuando alguien muere, como honrarlo y como celebrar su vida y por eso aparecieron los Portavoces de los muertos. Una de las diferencias fundamentales entre los Países Bajos y España es el tiempo que pasa desde que uno muere hasta que es enterrado. En España suelen ser veinticuatro horas, con lo que no da tiempo para avisar a todo el mundo y por eso el funeral tiene lugar unos días más tarde. En Holanda ambas ceremonias no se han desvinculado y lo que hacen es mantener el cuerpo del difunto durante unos días y al llegar el entierro tenemos también el funeral. Como en todos lados, los crematorios se han vuelto la opción favorita y los tanatorios parecen grandes templos, fastuosos y equipados con todo tipo de tecnologías de última generación, como pantallas planas, efectos de sonido y de luz y grandes salones para las recepciones.

Los Portavoces de los muertos tienen alrededor de una semana para preparar su ceremonia y se dedican a ello completamente. Hablan con familiares y amigos, buscan información y recopilan todo tipo de cosas. Sugieren posibles formas para la despedida y son los suyos los que eligen su preferida, a menos que el fallecido deje algo ya escrito. A falta de elementos religiosos, la ceremonia se rodea de la música favorita de esa persona, películas, vídeos y demás. El Gran Viaje es algo que se recuerda y no resulta extraño que lo graben con cámaras para que los niños pequeños y aquellos ausentes lo puedan ver en el futuro. La primera vez que me lo explicaron me chocó profundamente porque era algo que iba totalmente en contra de aquello que yo conocía pero ahora que lo pienso, es algo que cada vez me gusta más y que es más natural.

La Maestra de Ceremonias que conozco me enseñó un par de esos vídeos. En uno escuchaban música de los Beatles y en la pantalla enorme que presidía el lugar se veían vídeos de la fallecida. Después hablaron su esposo, sus hermanos y algunos amigos contando anécdotas de su vida y haciendo hincapié en hechos de la vida de esa persona. La mujer había dejado dos niños pequeños y estos pintaron el féretro con dibujos de todo tipo que eran para que su madre los pudiera tener con ella en ese gran viaje que comenzaba. No recuerdo cuando fue el último funeral al que acudí y lloré, pero este, uno de alguien que no conocía y que vi en vídeo, me tocó bien adentro y me emocionó profundamente. Más tarde un grupo de amigas cantaba una canción y terminaban todos comiendo y bebiendo en el lugar y hablando tranquilamente.

Los Portavoces de los muertos suelen aceptar un único trabajo por semana ya que prefieren centrarse en una sola persona y averiguar tanto como puedan de la misma, además de organizar una ceremonia hermosa y bien hecha. Son personas que no están vinculadas a un tanatorio o una religión específica y cada vez más y más gente prefiere que este acto final no esté dictado por sus creencias religiosas sino por el cariño y el respeto de aquellos a los que amó y por los que fue amado.

Hay un libro de Orson Scott Card en el que trata el tema de una forma parecido. Es la continuación del famoso El juego de Ender presentaba exactamente a una persona que hace esto mismo. Siempre procuramos evitar el tema de la muerte y no hablamos de esto, lo dejamos pendulando en algún lugar oculto y quizás incluso pensamos que por no mentarla, no llegará, aunque también sabemos con certeza infalible que a la muerte no se la engaña y que es cuestión de tiempo que estemos frente a ella. Espero que mi Portavoz, el día que me llegue la hora, sea capaz de contar una bonita historia con mi vida y todos aquellos mundos que visité.