Archivo de March, 2008

La semana pasada en Distorsiones

Estoy muerto. Llegué a las cuatro de la mañana a mi casa después de una fantástica semana en Gran Canaria en la que el Padre SOL me ha acariciado durante un montón de horas cada día. Ya hablé de la ida en Un viaje tan sencillo como otro cualquiera y seguro que un día de estos comento algo de la vuelta. En Semana Santa estaré trabajando porque los holandeses solo celebran el Lunes de Pascua. Nos adentramos en el espinoso y retorcido tema de los Ciclos, algo que tengo muy claro pero que resulta complicado de explicar y también de esos Ruidos que rodean mi vida.

Las fotos son de Kinderdijk y aprovechando esta serie he añadido a la lista de sitios que se pueden visitar en los Países BAjos la Excursión a Kinderdijk que incrementa la ya no tan pequeña colección de Folclore Nórdico. Las fotos de los Molinos de vientos fueron Molino reflejado en el agua, Molinos en línea, Un molino muy especial, Orgullo de Holanda, Al final del camino y Molinos enfrentados.

El Cine navegó en la ñoñería de The Mist - Stephen King’s La Niebla y la mediocridad de Mr. Woodcock - Cuestión de pelotas.

Finalmente tuvimos una nueva receta que se añade a la sección de Cocinillas. Se trató de los Suspiros.

Mr. Woodcock - Cuestión de pelotas

Mr. Woodcock - Cuestión de pelotasSi no fuera porque tengo un abono ilimitado y al fin y al cabo, vaya o no vaya al cine me cobran lo mismo, hay cosas que jamás vería. El de hoy es un buen ejemplo. No me llamaba la atención pero cuadraba en mi agenda para hacerme una sesión doble y al final le di una oportunidad. La película de la que voy a hablar se llama Mr. Woodcock y en España con la magia de traducción y la gilipollez que rodea a los que ponen los títulos ha terminado como Cuestión de pelotas.

La madre de un julay folla con el profe

Algunos vehículos están pensados para poner un plato caliente de comida en la mesa de actores ilustres. O eso, o no se explica como Susan Sarandon y Billy Bob Thornton han acabado en una película para adolescentes o pre-adolescentes en la que el único que parece saber lo que se espera de él es Seann William Scott haciendo el mismo papel de siempre. El guión es más bien mediocre, los golpes están muy trillados, los diálogos carecen de chispa porque los “grandes actores” no estaban interesados y al final sales del cine con la sensación de haber visto una película más bien sosa y aburrida. Sobre lo que cuentan, es la historia de un niño traumatizado en el colegio por su profesor de gimnasia que lo acusaba de inútil y gordo y que de mayor escribe un libro de esos de autosuperación personal y al volver a su casa se encuentra conque la penca de su madre se ha enrollado con el profesor. A partir de ahí será la guerra total entre ambos, con la madre como premio final.

Para una tarde tonta tumbado frente a la tele y sin ganas de mucho más.
5artuditos

Molinos enfrentados

Molinos enfrentados

Molinos enfrentados, originally uploaded by sulaco_rm.

Conviene saber que salvo uno, todos los molinos de Kinderdijk están habitados. Pertenecen al gobierno holandés el cual los alquila a gente que como pre-requisito debe tener la titulación de molineros, ya que estas glorias del pasado han de funcionar correctamente. Hay lista de espera para conseguir vivir en el lugar y aunque las casas no son precisamente cómodas, a la gente les encanta.

Tienes más fotos de Kinderdijk en el Álbum de fotos de Kinderdijk y si quieres visitar el lugar puedes encontrar la información en Excursión a Kinderdijk. No te olvides tampoco de toda la información turística disponible en la Guía para el turismo en Amsterdam y Holanda.

The Mist - Stephen King’s La Niebla

The Mist - Stephen Kings La NieblaStephen King es mi autor favorito. Devoro todas sus novelas nada más publicarlas en inglés y sigo con gran atención cualquier adaptación al cine o a la televisión que se haga de cualquiera de ellas. Después de unos meses viendo el trailer de The Mist y alucinando por lo que prometía, finalmente la he podido ver. En España creo que se llamará Stephen King’s La niebla y se estrenará en abril.

A unos julays se les acaba el mosfertil y mira que eso jode

Frank Darabont ha hecho carrera a base de adaptar obras de Stephen King al cine. Tampoco es un extraño al cine de terror y por eso despertaba cierta curiosidad el saber lo que iba a hacer en esta ocasión. Esta es una clásica historia de monstruos, de un grupo de personas que se tendrán que enfrentar a ellos y de lo que sucederá cuando el terror primario que todos escondemos se libera y enseña nuestro verdadero aspecto. Además de tener miedo de los bichos que los atacan, los protagonistas tendrán que tener miedo de ellos mismos y de lo que son capaces de hacer. Esa es básicamente la historia. Un puñado de gente encerrada en el Super sin saber que sucede fuera y con un lento goteo de muertes a manos de algo horripilante. A la friki de turno le entra el ramalazo místico y empieza con movidas de juicio final, castigo divino y demás y los tontos del culo que hay en todos lados la creerán.

A priori la cosa tenía que haber ido por buenos derroteros. Simple y efectivo. En la práctica hay algo que no encaja y la película falla en muchos momentos. Las distintas tramas se vuelven densas y simplonas y comienzas a desinteresarte por ellas. Lo único que esperas es que muera alguien más y no toda esa bobería pseudo-cristiana que igual impresiona a beatas y acarajotados pero no a un espectador asiduo al cine de terror. El género se puede sentir insultado si tomamos esta película como un buen ejemplo del mismo porque no da miedo y se acerca más a las de acción de toda la vida. Es entretenida y pese a los parones en el ritmo se deja ver y como siempre tiene un final muy de Stephen King pero podrían habérselo currado un poco más y hacerlo mejor.

Anima a tus amigotes a pasar una tarde de cacería de monstruos y cómprate un cubo bien grande de palomitas.
6artuditos

Al final del camino

Al final del camino

Al final del camino, originally uploaded by sulaco_rm.

Los molinos de Kinderdijk tienen dos puertas para acceder a los mismos. Esto es debido a que la parte superior es móvil y se orienta según el viento y dependiendo del lado de la casa en la que se encuentre, habrá que entrar por el otro lado. Además de las dos tiras de molinos en el canal, hay un par de ellos más en los alrededores, siendo el de la foto de hoy uno de ellos. Tiene un estrecho camino para acceder al molino y si vais en bicicleta pasearéis entre vacas, ovejas, cisnes y patos en un sitio que parece sacado de un cuento.

Tienes más fotos de Kinderdijk en el Álbum de fotos de Kinderdijk y si quieres visitar el lugar puedes encontrar la información en Excursión a Kinderdijk. No te olvides tampoco de toda la información turística disponible en la Guía para el turismo en Amsterdam y Holanda.

Suspiros

Suspiros

Varios de los platos que cocino habitualmente hacen uso de la yema del huevo y desprecian las claras, lo cual me molestaba enormemente. El año pasado ya estuve probando en diferentes ocasiones para ver si conseguí cocinar suspiros, que es como los conocemos en las Canarias, Merengue, que es como lo conoce la mayor parte de la gente o Schuimpje que es el sencillo y modesto nombre de estas delicias en holandés y en este país son unos dulces típicos de la Semana Santa. He de reconocer que mis tres intentos acabaron en un fracaso rotundo. Las razones fueron varias: la temperatura de horneado no era la adecuada, la proporción de azúcar era errónea, el tiempo de horneado estaba mal calculado y finalmente la falta de una manga pastelera para darles la forma adecuada. Por suerte yo no me desanimo fácilmente y he seguido probando hasta que lo he logrado. Por fin puedo cocinar Suspiros y es algo muy fácil y rápido de hacer.

Lo primero que necesitáis es una manga pastelera para poder poner los Suspiros en la bandeja del horno. También tened en cuenta que si usáis un horno de aire caliente, las cosas se tienden a cocinar antes y os sugiero que lo dejéis un poco menos de tiempo. Con las cantidades que yo hago sale más o menos una bandeja llena de suspiros.

Los Ingredientes: 2 claras de huevo, doce cucharadas de azúcar fina (puede ser azúcar normal que pasáis por la minipimer) y un par de cucharaditas de aroma de vainilla.

La Implementación: Se enciende el horno a 150 grados para que se vaya calentando. En un bol se baten las claras hasta que estén a punto de nieve. Lo mejor es usar la minipimer con el accesorio para postres o acabaréis sacando unos músculos de escándalo. Cuando estén bien montadas se va añadiendo poco a poco el azúcar fina y se sigue batiendo. Después se añaden las dos cucharaditas de aroma de vainilla y cuando todo esté bien mezclado se pasa a la manga pastelera. En la bandeja del horno se pone un papel de hornear o una de esas nuevas de silicona y con la manga se van creando los suspiros. A mí me gustan pequeños. Cuando tengáis la bandeja preparada se pone en el horno durante cuarenta y cinco minutos. Es importante no abrir el horno durante este tiempo. Pasado los tres cuartos de hora se para el horno, se abre un poquito la puerta y se deja la bandeja dentro otra media hora para que se vayan enfriando los suspiros gradualmente. Después se saca la bandeja del horno, se dejan hasta que están totalmente fríos y ya tenéis vuestros suspiros.

Como veis no es difícil y lo único es tener en cuenta el no poner el horno a una temperatura muy alta y el truquillo de dejar la puerta del horno tras la cocción un poco abierta para que se enfríen gradualmente.

Si quieres ver otras recetas que he cocinado puedes ir al índice de Mi pequeño libro de recetas de cocina y allí tienes la lista completa

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Orgullo de Holanda

Orgullo de Holanda

Orgullo de Holanda, originally uploaded by sulaco_rm.

No hay ningún otro lugar en el mundo que se pueda comparar a Kinderdijk. Tiene una gran concentración de molinos de viento que aún funcionan. A Kinderdijk llega el agua de Alblasserwaard y desde allí se empuja hacia el mar. Al comienzo del paseo hacia los molinos se puede ver la estación de bombeo que hace el trabajo en la actualidad, una de las más grandes del mundo. Si visitáis Holanda y tenéis la oportunidad, os sugiero que os paséis por Kinderdijk para alucinar con la magia de este lugar.

Tienes más fotos de Kinderdijk en el Álbum de fotos de Kinderdijk y si quieres visitar el lugar puedes encontrar la información en Excursión a Kinderdijk. No te olvides tampoco de toda la información turística disponible en Turismo en Amsterdam - Primera parte.

Ruidos

Toda mi vida salvo en los años que he pasado en Holanda se escuchaba el ruido del mar desde mi habitación. En las tres casas que he vivido en Gran Canaria el mar estaba cerca, presente, y además de olerlo por la noche su ruido de fondo era el que me ayudaba a coger el sueño. Ahora cuando vengo de visita a Gran Canaria me duermo casi al instante, es como si mi cuerpo recuperara esa banda sonora que me falta allá y celebrara su regreso.

En los Países Bajos, en mi casa, hay una asombrosa falta de ruidos. La casa está tan bien aislada que raramente escuchas nada que provenga de fuera y solo de cuando en cuando en el verano, al dormir con la ventana abierta me da la impresión de oír algún tren carguero que pasa durante la madrugada y ni siquiera estoy seguro que sea real, ya que las vías están a casi un kilómetro y es un ruido muy lejano. En el invierno no hay sonidos extraños, sólo la oscuridad más absoluta y el vacío de la ausencia de ruidos. Si se interrumpe esta paz, posiblemente sea el rumor del agua al correr por las tuberías de la calefacción y esto tampoco pasa a menudo porque a la medianoche se apaga y a menos que la casa se enfríe por debajo de cierto umbral, no arrancará hasta diez minutos antes de despertarme.

Me gusta ese silencio tan poderoso, saber que no hay ruidos de coches, motos de escape libre, gente gritando por la calle y demás. En los años que viví en Hilversum, en pleno centro de la ciudad y en una de las calles de bares de copas, los viernes y sábados por la noche eran una sinfonía de sonidos extraños que cruzaban limpiamente a través de las paredes de madera de la vieja casa en la que vivía. A veces eran conversaciones a gritos entre borrachos, otras alguna moto, pitas de vehículos, peleas de novios y de cuando en cuando las sirenas de la policía o los bomberos. No tengo grandes problemas para dormir y una vez me acostumbro a los ruidos, mi cerebro es capaz de aislarlos y ni me entero pero sigo prefiriendo el ruido del mar al romper contra las rocas, esa serenata suave en ocasiones y brava en otras que parece no tener fin y que no tiene dos movimientos iguales.

La contaminación acústica ha pasado a formar parte de nuestras vidas. He estado en multitud de sitios y en todos hay sonidos distintos que la gente ya ni siquiera nota. En Nueva York era la continua presencia de las sirenas de los bomberos. No sé como se las apañan pero cada poco tiempo hay un coche de ellos en la calle haciendo ruido a destajo. En Washington era la cercanía del aeropuerto Washington National y su constante flujo de aviones. En Nueva Orleans el tranvía que pasaba por Charles St. y que parecía rodar dentro de la habitación. En Sudáfrica no era contaminación acústica, era un exceso de naturaleza, con miles de animales gritando tan pronto salía el sol y en el desierto de Omán, en Sur, allí también se escuchaba el mar y un viento insidioso que parecía no parar. En Lanzarote la banda sonora estaba compuesta por viento y más viento y en Madrid o Barcelona escuchaba el tráfico incesante por esas autopistas en que se han convertido las avenidas de las grandes ciudades. En todos los sitios hay algún tipo de ruido y salvo en contadas ocasiones, es nuestra sociedad la que los produce. Allí a donde voy, al acostarme presto atención a los ruidos del lugar, procuro identificarlos y reconocerlos para dormirme tranquilo. Es algo que quizás uno hace inconscientemente pero que a mí me gusta paladear, separar los unos de los otros y una vez ha terminado mi inventario, me duermo sin más problemas.

La banda sonora de la naturaleza parece crear música, ya sea con los pájaros cantando, con las olas del mar, con el viento silbando o con las hojas de un gran árbol rozándose entre ellas. No es así con los ruidos producidos por el hombre. Son rudos, repetitivos, violentos y adolecen de gracia alguna. Aún así tenemos que convivir con ellos.

Un molino muy especial

Un molino muy especial

Un molino muy especial, originally uploaded by sulaco_rm.

Entre todos los molinos que hay en Kinderdijk destaca el de la foto de hoy por su extraño aspecto. Se llama de Blokker y fue reconstruido hace unos años después de un incendio. En uno de sus lados tiene una rueda para mover el agua.

Tienes más fotos de Kinderdijk en el Álbum de fotos de Kinderdijk y si quieres visitar el lugar puedes encontrar la información en Excursión a Kinderdijk. No te olvides tampoco de toda la información turística disponible en la Guía para el turismo en Amsterdam y Holanda.