Archivo de July, 2008

El país de los puentes y los canales

Todos los días, al ir desde mi casa a la estación de tren paso por varios puentes y todos tienen en común que se pueden izar para que pasen los barcos y esto sucede con cierta frecuencia en el verano. El más espectacular de los que cruzo es el de la foto que podéis ver, un puente por el que cruzan todos los barcos que quieren entrar hacia el Oudegracht, el canal interior de la ciudad de Utrecht.

La vida parece tener otra velocidad en este país. Todo el mundo se relaja y se detiene a contemplar los puentes cuando comienzan a levantarse. Hay puentes incluso en las vías de tren y en el trayecto entre Hilversum y Amsterdam puede suceder y sucede que el tren se pare para esperar a que pase algún barco. Hay puentes en las autopistas, que detienen completamente el tráfico para que una familia cruce con su barco mientras los coches paran motores y esperan pacientemente. Los hay para bicicletas, para peatones y para cualquier medio de locomoción que pueda existir en este país. Bajo cada uno de esos puentes hay un canal, a veces enorme, otras grande, o mediano o pequeño, pero siempre un caudal de agua que se mueve de un lado a otro.

Los Países Bajos para mí es la tierra de los puentes y los canales, el sitio en el que ambos se casan y se juran amor eterno, se cortejan y juegan los unos con los otros mientras nosotros, las personas que vivimos en este maravilloso país, disfrutamos de esos momentos deliciosos en los que algún puente se levanta lentamente para dejar pasar un barco y pasados unos minutos vuelve a descender para que reanudemos nuestra marcha.

Los escaparates de las putas en el Barrio Rojo

En Madurodam también encontramos la réplica en miniatura del famoso Barrio Rojo de Amsterdam, con sus putas en los escaparates de las casas y los pervertidos como tú y como yo babeando mientras las miran y sigilosamente se tocan ciertas partes. Puesto que hacerle fotos a esos escaparates en el Barrio Rojo auténtico es un deporte de alto riesgo, esta es una buena oportunidad para llevaros vuestra fotillo de las putas del Barrio Rojo.

Tienes más fotos de la Haya en el Álbum de fotos de la Haya y si quieres visitar el lugar puedes encontrar la información en Excursiones desde Amsterdam: Rotterdam o la Haya. No te olvides tampoco de toda la información turística disponible en la Guía para el turismo en Amsterdam y Holanda.

La primera semana con el iPhone

mi iPhone blanco

Mi iPhone blanco, originally uploaded by sulaco_rm.

Después de una semana completa como propietario de una maravilla tecnológica va siendo hora de comentar un poco mis primeras impresiones.

Solo hay una forma de comenzar alabando el iPhone y es con iTunes. Tras más de cuatro años usando iTunes, no concibo como pude vivir con aplicaciones complicadas y que me forzaban a perder horas en tareas de mantenimiento con mi música. Posiblemente la primera de las grandes decisiones informáticas que he tomado en mi vida fue permitir a iTunes tomar control de mi música. Después vinieron los podcasts, los audiobooks y ahora el iPhone.

Esta mañana, cuando veía a un compañero maldiciendo y frustrarse porque no conseguía sincronizar su teléfono Sony Ericsson con su agenda a través del software que usa me di cuenta de lo afortunado que soy. Desde el primer segundo iTunes puso todos mis contactos, mis tres calendarios, configuró mi correo usando mi cuenta personal e importó mis favoritos en el teléfono automáticamente, toda la información que necesitaba, todo aquello que uso diariamente y además lo mantiene al día sin que yo me haya de preocupar por el cómo, el cuándo o el por qué. Aunque suene pedante, soy un usuario, no necesito perder mi precioso tiempo en configurar cosas, en averiguar como crackear esto o aquello o en aprender complicados trucos para hacer las cosas que quiero.

Una vez cruzas el umbral de iTunes y tienes en tus manos el iPhone, todo llega de forma natural. No viene con un complicado manual de instrucciones, en realidad, no trae manual de instrucciones alguno porque no hace falta. Lo puedes usar intuitivamente desde el primer instante y en un par de minutos eres un experto. Tienes un teléfono, con sus funciones habituales y que funciona perfectamente. Para probarlo hicimos la legendaria prueba de Hollandse Rading. Todas las mañanas, cuando voy en el tren desde Utrecht hasta Hilversum paso por este lugar, un poblacho en el medio de un enorme bosque, un sitio tan hermoso que se te saltan las lágrimas si tienes el privilegio de visitarlo y lugar famoso porque la cobertura telefónica apesta ya que no dejan poner antenas. Mi Samsung D500 nunca superó la prueba y perdía las llamadas al cruzar Hollandse Rading en tren y lo mismo le sucedía a mi MDA Vario y mi Sony Ericsson k800i. El iPhone superó la prueba Hollandse Rading sin problemas, la comunicación no se perdió y ni siquiera hubo una pérdida significativa de calidad. La integración del teléfono con la agenda es sencillamente increíble. Mandar mensajes, llamar a la gente o escribir un correo es algo sencillo y rápido. A ello ayuda el mágico teclado que aparece en pantalla y que funciona mucho mejor de lo que esperaba, particularmente después de haber sufrido durante dos años con las diminutas teclas del MDA Vario y haber sudado tinta intentando escribir algo decente con el mismo.

El acceso al correo es eficiente y rápido. Te mueves entre las diferentes vistas de tu correo sin problemas, se sincroniza con mi cuenta en GMail automáticamente, puedo preparar y enviar mensajes rápidamente y tras configurar en el teléfono los idiomas holandés, español e inglés, salto de uno a otro en milésimas de segundo y el teléfono siempre está ahí, preparado para servirte. Comparando de nuevo con mis otros teléfonos, ninguno de ellos ha tenido jamás el idioma español instalado y únicamente he podido usarlos en holandés e inglés. El programa de correo hasta te muestra los mensajes en formato HTML, algo que me parece mágico después de dos años de Internet a través del teléfono y de no poder ver correctamente esos mensajes.

Yo quiero el teléfono para dos cosas. La primera es para escuchar mi música y en este aspecto el iPhone sobresale. el iPod que lleva dentro es una maravilla, una gran evolución desde el iPod mini que tengo desde hace más de cuatro años. Pensé que echaría de menos la rueda del iPod pero no ha sido así. Hay muy poco que se pueda decir sobre los iPods, son cuasi-perfectos. Me fascina el poder configurar el menú del iPod y poner aquello que uso más a menudo.

Lo otro para lo que yo uso el teléfono es para navegar por Internet, ya sea en el tren, en el trabajo, en mi casa, en la calle, usando mi conexión telefónica o las redes Wifi. El teléfono Sony Ericsson k800i no tenía Wifi y recibía un aprobado en lo referente a Internet. Su navegador es un poco cutre y aunque me descargué el Opera mini, prácticamente no lo he usado porque el teléfono no permite añadir atajos hacia las aplicaciones y para ejecutar el Opera mini tenía que navegar un par de menús, algo que nos recuerda que no todos son capaces de diseñar una buena interfaz de usuario. Una vez entrabas en el navegador, el que traía el teléfono integrado era prácticamente inútil con pa´ginas que no estuvieran preparadas para dispositivos móviles y el del Opera tiene una interfaz rarísima para navegar, supongo que pensada para los cejijuntos que siempre quieren tener mil opciones configurables. En el iPhone todo es distinto, el navegador no tiene igual. Safari en un iPhone es una auténtica gozada, con tus dedos amplias y navegas por las páginas sin problemas y las ves en toda su gloria. Tienes todos tus favoritos importados de tu ordenador y han añadido una opción increíble con la que puedes añadir los sitios web que visitas directamente al menú principal del iPhone como botones y así cuando quieres ir a alguno, pulsas el botón correspondiente y se abre en Safari. Sencillamente genial. El Wifi tiene una potencia bárbara y se conecta sin problemas, nada que ver con el poco menos que inútil Wifi de mi MDA Vario, con el cual jamás he conseguido engancharme a una red a menos que esté a cinco metros del router. Ahora puedo subir a la planta alta de mi casa y seguir conectado vía Wifi y esto, que parece simplón y sencillo, no lo podía hacer con el otro teléfono.

Del resto de aplicaciones, el Calendario se sincroniza perfectamente con mis calendarios de Google Calendar y me permite verlo con la sencillez y elegancia a la que están acostumbrados los usuarios de iCal. Puedo llevar un montón de Fotos conmigo y enseñarlas usando esa interfaz inigualable que hace babear a la gente cuando ven las fotos. La Cámara produce imágenes cutrillas con sus dos megapixels, aunque si lo comparamos con la calidad de la cámara Cybershot de mi Sony Ericsson k800i de tres megapixels, las fotos son de la misma calidad. El sistema de Mapas está genial, te ubica en seguida y puedes montarte una ruta usando Google Maps con facilidad, muy práctico cuando voy en bicicleta por los alrededores de Utrecht y me pierdo, lo cual sucede a menudo. Esto será totalmente inútil cuando viajas al extranjero por culpa del Roaming, pero bueno, uno se pasa la mayor parte del tiempo en este país. Del resto de aplicaciones que vienen instaladas, he descubierto que puedo pasar un buen rato viendo vídeos en Youtube a través del teléfono, particularmente todos los episodios de la última temporada de Que Vida más Triste. El Tiempo es otra de esas pequeñas aplicaciones muy útiles.

En general, el teléfono ha sobrepasado todas mis expectativas, es una máquina increíble, potente, bien diseñada y fácil de usar. Cuando lo tienes en las manos da una sensación de solidez que no tienen otros teléfonos y la pantalla es una delicia, por su tamaño y por la calidad de la imagen y los colores. La pila aguanta un montón, mucho más que la de mi Sony Ericsson, el cual, con mi uso habitual de Internet y juegos, tenía que recargar cada día. Las aplicaciones gratuitas disponibles en iTunes son legión, hay cientos y algunas son geniales. Me he enganchado a un par de juegos y tengo algunas otras muy útiles como el editor para poder escribir en mi blog directamente desde el iPhone o un programa para comprobar el mapa de nubes por radar en Holanda que es obligatorio cuando vas a todos lados en bicicleta y puede llover en cualquier momento.

Resumiendo, he logrado juntar el iPod, el teléfono, el GPS e Internet en un solo dispositivo que puedo llevar conmigo a todos lados y que funciona maravillosamente. No creo que se pueda pedir mucho más.

Madurodam, Holanda en pequeño

Madurodam, Holanda en pequeño

Madurodam, Holanda en pequeño, originally uploaded by sulaco_rm.

Cuando emigré a Holanda, al volver a España la gente siempre me preguntaba por Madurodam y si había estado allí. Era (y puede que aún lo sea) la atracción turística más conocida del país. En mis primeros años en este país visité el lugar en un par de ocasiones aunque no termina de convencerme. Madurodam es una ciudad en miniatura que recrea una ciudad holandesa en la que se encuentran todos los hitos turísticos del país. Puede que sea interesante para gente que va al lugar con niños, los cuales se lo pasarán pipa corriendo entre maquetas de trenes, edificios, calles y demás. Para llegar tendréis que ir en tranvía desde la estación central de la Haya.

Tienes más fotos de la Haya en el Álbum de fotos de la Haya y si quieres visitar el lugar puedes encontrar la información en Excursiones desde Amsterdam: Rotterdam o la Haya. No te olvides tampoco de toda la información turística disponible en la Guía para el turismo en Amsterdam y Holanda.

La Catalpa reina en el jardín

La Catalpa reina en el jardín

La Catalpa reina en el jardín, originally uploaded by sulaco_rm.

En el ecuador de mi jardín y muy cerca de la caseta en la que viven mis cuatro bicicletas (aunque tengo una quinta en Hilversum), tenemos mi Catalpa, un precioso árbol que año tras año resurge al final de la primavera y se convierte en una maravilla de hojas enormes que adornará mi jardín hasta el otoño. En mayo, la Catalpa no tenía ninguna hoja y un amigo y su mujer me dijeron que se había muerto, dándome un gran disgusto. Yo no les hice caso y esperé hasta que llegó el primer brote, luego otro y en un par de semanas ya estaba en plena efervescencia. Si tenemos en cuenta que en menos de dos meses se ha puesto como lo podéis ver en la foto, es casi un milagro.

Cuando compré la casa, en mi primer año no lo podé porque no tenía ni idea y el árbol creció demasiado. Después me enteré que lo debía podar en octubre o en marzo y el segundo año lo podé tímidamente, quedando mucho mejor pero aún no estaba bien del todo. El pasado otoño le di una buena podada y en marzo lo volví a ajustar hasta dejarle las ramas principales de menos de veinte centímetros. Daba algo de pena ver aquel tronco que parecía muerto pero es ahora cuando se puede disfrutar con su hermosa forma y figura y el esplendor de sus enormes hojas, del tamaño de folios. Hasta mi vecino ha tenido que reconocer que he hecho un trabajo espectacular y que luce bonito.

A la izquierda de la foto se puede ver un poco del césped del Ala Norte y el sendero hacia la puerta trasera, la cual se abre a un parque infantil por detrás de mi casa. Junto a la Catalpa hay un par de hortensias y otros arbustos de los que desconozco el nombre.

Ridderzaal

Ridderzaal

Ridderzaal, originally uploaded by sulaco_rm.

El corazón del Binnenhof es la Ridderzaal o Sala de los Caballeros. Allí llega la reina, el tercer martes de septiembre, en su carroza dorada para abrir las sesiones del parlamento y soltar un discurso. Es también el lugar en el que se hacen las recepciones reales. Curiosamente, es también el primer edificio construido en el Binnenhof, todo lo demás se hizo a su alrededor y a lo largo de los más de siete siglos que lleva en ese lugar, ha servido para multitud de tareas, entre las que destaca el haber alojado las oficinas de la lotería estatal. Se puede visitar su interior de lunes a sábado entre las diez y las cuatro de la tarde y cuando entréis, mirad el techo de la sala con su forma de barco invertido.

Tienes más fotos de la Haya en el Álbum de fotos de la Haya y si quieres visitar el lugar puedes encontrar la información en Excursiones desde Amsterdam: Rotterdam o la Haya. No te olvides tampoco de toda la información turística disponible en la Guía para el turismo en Amsterdam y Holanda.

¡Ay que calor!

Con treinta grados en la calle y veintisiete dentro de la casa, te cagas en la puta madre que parió al cabrón que diseñó estas viviendas para mantener la temperatura a cualquier precio. Esto es un infierno del que no podemos escapar. Me paso el día tirado, añorando esas noches de Julio con catorce grados, ese fresquito que todo el mundo denostaba y que ahora se me antoja maravilloso. Espero que esto pase pronto o terminaré comprando una máquina de aire acondicionado y destrozando la fantástica línea de control del gasto energético en mi casa, que ha vuelto a batir un nuevo récord y durante los próximos doce meses tendrá una huella de sesenta y nueve euros mensuales entre gas y electricidad. Mi casa es la mejor de todo el barrio y no ha habido que sacrificar la calidad de vida, solo cambiar las bombillas, optimizar el uso de la calefacción a los momentos en los que estoy en casa y tener un montón de electrodomésticos de bajo consumo energético. Según la compañía eléctrica, ahorro un sesenta por ciento comparado con la media del consumo en mi código postal. El lado negativo es que ya no hay nada que pueda optimizar, así que imagino que a partir de ahora volverá a subir poco a poco. Cuando la compré, en el año 2005, el consumo era de noventa euros al mes así que el descenso es significativo.

Con este calor infernal, el menú para la semana va a constar de Gazpacho asado y Tortilla de papas con cebolla. Ambos están preparados y en la nevera para que adquieran la temperatura adecuada. Los acompañaré con Wieckse Witte, una cerveza de trigo o witbier deliciosa y perfecta para los días calurosos y a la que se añade un trozo de limón que se aplasta con un utensilio especial para añadir un toque ácido. Mientras paladeas la cerveza y regodeas la vista en el jardín, seguro que se me ocurren un montón de historias que a menos que el calor afloje no pienso escribir.

Y así, sin más, me vuelvo a poner en modo PAUSA para no incrementar la disipación de energía y sudar.

La semana pasada en Distorsiones

Desde que era un niño pequeño yo siempre lo tuve claro y me imaginaba usando toda esa tecnología que veíamos en las películas de ciencia ficción, teleportándome al retrete para jiñar, contactando por holograma con la Princesa Leia gracias a sus enormes moños/antena y llegando a casa con mi super deslizador aéreo. A eso le añadimos más adelante los ordenadores personales y ese mayordomo silencioso y eficiente que va contigo a todos lados y te resuelve la vida. Llevo soñando décadas con esto y hasta la semana pasada nada se había cumplido. Ahora que tengo en las manos Mi Jesus iPhone os puedo decir que es infinitamente mejor de lo que esperaba y que por fin siento haber cruzado el umbral del siglo XXI y alcanzado un nirvana tecnológico aceptable. Esto ha sido un Suceso extraordinario que recordaré toda mi vida.

Por lo demás, desbarro con los temas habituales en El ritmo de la vida …, una mezcla entre éxito personal y profesional en este verano en el que el calor deja paso a la lluvia con una velocidad pasmosa y cuando tenemos uno, añoramos el otro y viceversa.

En Mi casa vimos Mi girasol enano busca el sol y esta semana seguiremos fijándonos en el jardín, que con el tiempo que le dedico hay que sacarle algo de provecho.

Estamos viendo fotos de la ciudad de la Haya y Scheveningen. Comenzamos con Binnenhof desde el Hofvijver, Binnenhof y el Hofvijver, Fuente y Ridderzaal, Hoftoren, Zurichtoren y Castalia y La fuente del Binnenhof.

La ración habitual de Cine llega con una excelente y divertida Kung Fu Panda, la entretenida Then She Found Me y la mediocre y aburrida Hancock.

Finalmente, seguimos descubriendo cosillas del Folclore Nórdico y esta vez tuvimos una estampa increíble de lo que han puesto en el porche de una casa para Comunicar la buena noticia.

Hancock

HancockTodos los veranos tenemos un puñado de películas que son las que revientan taquillas, agotan palomitas de maíz y mueven masas de descerebrados hacia los cines para ver lo más grande. El tiempo, ese arma mágica contra la que no hay defensa, pone posteriormente a todas estas películas en su sitio y pronto las olvidamos. Es un producto de consumo instantáneo, usar y desechar y así hay que tomárselo, sin más expectativas. Uno de los reyes de este cine insubstancial y vulgar es Will Smith y la última de sus películas se llama Hancock, título que por alguna obscura y retorcida razón siempre me hace sonreír porque yo escucho hand y cock o lo que es lo mismo, mano y polla o eso que entre los intelectuales denominamos como gayola.

Un hijoputa julay se ensaña con los malos para liberar su intención sexual

No hay mucho que contar. Una especie de desecho humano hijoputa y cabrón que tiene la suerte de ser una especie de superhéroe del reverso poligonero se busca enemigos entre la gente a la que pretende ayudar hasta que conoce a un julay medio retardado que se empeña en limpiar su imagen y convertirlo en una bella persona. En medio de esta campaña las cosas se complican, los malvados se multiplican y los efectos especiales se reproducen hasta el infinito y más allá.

Lo cierto es que la cosa empezó muy bien y pintaba fantástica. Teníamos una visión retorcida y diferente de algo que vemos varias veces al año en el cine y el guión parecía marchar como la seda. Sorprendía el que existieran personajes con algo de profundidad y una dinámica más bien propia del buen cine. Por desgracia, alguno de los miembros del equipo de producción se dio cuenta y en cierto momento la película se va al carajo por el camino de los efectos especiales y la ordinariez. En la parte final, uno no sabe si está de nuevo reviviendo la pesadilla de Transformers con una serie de sucesivas decepciones a cargo de todos y cada uno de los protagonistas. Podría haber quedado como una buena película y acabó convertida en una payasada.

Salvo por lo agradable que es pasar un rato en una sala con aire acondicionado o si eres seguidor del cine con efectos especiales a porrillo no hay muchas más razones para ver esta película totalmente prescindible.
5artuditos