Archivo para la categoria de ‘Cocinillas’

Risotto de setas

Risotto de setas

La semana pasada tuvimos en esta sección la receta de Risotto de manzana y nueces con gorgonzola y ya dije entonces que pondría otra. Lo que sucedió fue que preparé bastante risotto (en su receta básica) y así pude cocinar dos variantes distintas. Como ya comenté si uno prepara la receta básica, la puede guardar un par de días en la nevera en un tupperware, lo cual lo hace perfecto para impresionar a amigos o visitantes casuales y tener lista la comida en unos pocos minutos cuando estos aparecen.

Imagino que el gandulismo y la desidia habituales harán que no miréis la receta en la otra anotación así que volveré a repetir la parte básica en esta. Comentar que para cocinar este risotto tendréis que hacer una ronda por el supermercado o mejor aún por el mercado y comprar setas variadas. En Holanda se venden bandejas con una selección de tres o cuatro tipos y por supuesto, si vais al mercado podéis encontrar muchísimas más. Podéis aumentar el sabor un poco si conseguís setas secas y las añadís al resto.

Repitamos la receta básica de risotto:

Los ingredientes para unas cuatro personas son: medio litro de caldo de pollo, 1 cucharada de aceite de oliva, una cucharada de mantequilla, una cebolla mediana, un par de ramitas de apio, 300 gramos de risotto y 125 ml de martini o vino blanco seco.

La implementacion: Como ya dije, cocinar risotto toma su tiempo y hay que estar continuamente removiendo, así que a tomárselo con calma. Pela la cebolla y pícala finamente. Pica también el apio y prepara el caldo de pollo. Si quieres guardarlo para terminar la receta más tarde entonces ten preparada una bandeja grande que tendrás que untar con un poco de aceite. Te puede valer la bandeja del horno. Pon en un sartén grande el aceite de oliva y la mantequilla y cocina la cebolla y el apio a fuego no muy fuerte durante unos quince minutos. Pasado ese tiempo la cebolla está borrachita y puedes añadir el risotto (no vale un arroz normal, búscalo en el supermercado o en tu tienda favorita) y pon el fuego al máximo mientras remueves continuamente. Tras un par de minutos removiendo la mezcla y con el arroz silbando añade el martini o el vino blanco y notarás como el alcohol se evapora al momento. Sigue removiendo sin parar hasta que se evapore el martini y quede el arroz. A partir de este momento tendrás que ir añadiendo cada vez un cucharón de caldo de pollo y remover hasta que lo absorba el arroz y cuando esto sucede, añade más caldo. Con el primer cucharón baja el fuego para que el arroz no se cocine muy rápido pero tampoco lo pongas al mínimo o acabarás con un pudding. Sigue añadiendo un cucharón de caldo y removiendo hasta que lo absorba durante quince minutos. Pasado ese tiempo prueba el arroz, debería estar al dente.

En este punto es donde podemos parar la cocción si lo que quieres es hacer la receta más tarde o al día siguiente. Para ello extiende el arroz en la bandeja que untaste con un poco de aceite al principio para que se enfríe. Cuando el arroz esté frío, ráspalo con una espátula (o una cuchara) y guárdalo en un tupperware en la nevera.

Y ahora que hemos preparado la base, vayamos con el risotto de setas:

Los ingredientes: cincuenta gramos de mantequilla, dos manojos grandes de setas frescas variadas, sal y pimienta, media cucharada de hojas de tomillo picadas, 1 diente de ajo picado finamente, 350 mililitros de caldo de pollo, queso rallado parmesano, aceite de oliva, el zumo de medio limón y unas ramitas de hojas de perejil picadas.

La implementación: Calentar una sartén en la que ponemos un poco de mantequilla y cuando se derrita echamos las setas y las sazonamos con sal y pimienta. Cocinar removiendo durante un par de minutos y después de ese tiempo añadir el tomillo y el ajo y seguir removiendo y cocinando un par de minutos más o hasta que las setas se ablanden. Sazonar al gusto.

Después poner una sartén grande a fuego medio tirando a fuerte y echar en ella la mitad del caldo y luego el risotto de la receta básica. Remover continuamente y llevarlo a ebullición. Una vez hierva baja el fuego. Añade las setas y cocinar hasta que el caldo haya sido consumido casi por completo. A partir de este momento ir añadiendo un cucharón de caldo cada vez y seguir removiendo hasta que se evapore. Comprobad antes de añadir cada cucharón porque igual no os hace falta todo el caldo. El arroz se tiene que quedar especito y cremoso.

Cuando ya esté, apaga el fuego y echa el resto de la mantequilla, el queso parmesano rallado, el perejil y el zumo de limón. remover y tapar el caldero y dejadlo reposar durante uno o dos minutos. Ya está listo para servir. Es perfecto como plato principal.

Si quieres ver otras recetas que he cocinado puedes ir al índice de Mi pequeño libro de recetas de cocina y allí tienes la lista completa

Technorati Tags: , ,

Mi pequeño libro de recetas de cocina

De cuando en cuando voy añadiendo recetas al contenido de la bitácora y esas recetas van saliendo de los libros que tengo en mi casa o de un fichero en el que solía apuntarlas antaño. Lo más conveniente es agruparlas todas en este lugar y así cuando quiera buscar alguna lo podré hacer más fácilmente. Mirando las fotos de las recetas antiguas creo que las iré reemplazando por fotos nuevas según las vaya cocinando. a partir de ahora, cada vez que haya una nueva receta aparecerá en este índice y pronto añadiré un enlace en la barra de navegación para tenerlo siempre a mano.

El orden elegido para clasificarlas es alfabético aunque no descarto el buscar alguna otra forma más lógica para archivar esta pequeña lista, que espero vaya creciendo con el tiempo:

Technorati Tags: ,

Risotto de manzana y nueces con gorgonzola

Risotto de manzana y nueces con gorgonzola

Hace unos días me entró antojo de comer risotto, ese delicioso arroz italiano que está para chuparse los dedos. No es un plato que prepare a menudo porque toma algo de tiempo y al contrario que otras cosas que cocinas casi sin darte cuenta, el risotto requiere mucha atención y pasarte cerca de cuarenta minutos junto a la cocina dale que te pego. Lo bueno es que cuando uno lo termina y se sienta a comer seguro que estará de rechupete y te olvidarás enseguida del tiempo empleado. El gran maestro Jamie Oliver explica muy bien como preparar risotto en sus libros y parte siempre de una receta básica que cocinamos siempre y a partir de cierto punto será cuando finalizaremos con la receta específica. La semana que viene pondré otra receta de risotto que tiene la primera parte en común con la de hoy. Algo que yo no sabía y que descubrí en su último libro es que puedes preparar la parte común y guardarla un par de días en la nevera. Esto es genial para cocinar risotto cuando te visitan amigos. Lo puedes hacer durante la mañana o el día anterior y solo tardarás unos diez minutos en acabar el plato.

Voy a dividir la preparación en dos etapas, con ingredientes y cocinado por separado. Comenzamos con la receta básica para risotto.

Los ingredientes para unas cuatro personas son: medio litro de caldo de pollo, 1 cucharada de aceite de oliva, una cucharada de mantequilla, una cebolla mediana, un par de ramitas de apio, 300 gramos de risotto y 125 ml de martini o vino blanco seco.

La implementacion: Como ya dije, cocinar risotto toma su tiempo y hay que estar continuamente removiendo, así que a tomárselo con calma. Pela la cebolla y pícala finamente. Pica también el apio y prepara el caldo de pollo. Si quieres guardarlo para terminar la receta más tarde entonces ten preparada una bandeja grande que tendrás que untar con un poco de aceite. Te puede valer la bandeja del horno. Pon en un sartén grande el aceite de oliva y la mantequilla y cocina la cebolla y el apio a fuego no muy fuerte durante unos quince minutos. Pasado ese tiempo la cebolla está borrachita y puedes añadir el risotto (no vale un arroz normal, búscalo en el supermercado o en tu tienda favorita) y pon el fuego al máximo mientras remueves continuamente. Tras un par de minutos removiendo la mezcla y con el arroz silbando añade el martini o el vino blanco y notarás como el alcohol se evapora al momento. Sigue removiendo sin parar hasta que se evapore el martini y quede el arroz. A partir de este momento tendrás que ir añadiendo cada vez un cucharón de caldo de pollo y remover hasta que lo absorba el arroz y cuando esto sucede, añade más caldo. Con el primer cucharón baja el fuego para que el arroz no se cocine muy rápido pero tampoco lo pongas al mínimo o acabarás con un pudding. Sigue añadiendo un cucharón de caldo y removiendo hasta que lo absorba durante quince minutos. Pasado ese tiempo prueba el arroz, debería estar al dente.

En este punto es donde podemos parar la cocción si lo que quieres es hacer la receta más tarde o al día siguiente. Para ello extiende el arroz en la bandeja que untaste con un poco de aceite al principio para que se enfríe. Cuando el arroz esté frío, ráspalo con una espátula (o una cuchara) y guárdalo en un tupperware en la nevera.

Ahora viene la segunda parte. Queríamos hacer risotto de manzana y nueces con queso gorgonzola.

Los ingredientes son: la base de risotto preparada en la fase anterior, 300 mililitros de caldo de pollo, 50 gramos de mantequilla, un poco de queso parmesano rallado, 100 gramos de queso gorgonzola, 50 gramos de queso de cabra tierno, una manzana, 1 limón, un puñadito de mejorana o mayorana fresca (y si no lo puedes conseguir, yo lo sustituí por orégano fresco), un puñado de nueces peladas, sal, pimienta y aceite de oliva virgen.

La implementación: Partimos del punto en el que tenemos nuestro risotto recién preparado o lo habíamos guardado en la nevera. Lo primero es preparar los ingredientes, como el caldo de pollo, rallar el queso parmesano, pelar y cortar en daditos la manzana y regarla después con el zumo del limón para que no se ponga negra, cortar bien la mejorana (o el orégano). Se pone una sartén grande a fuego fuerte y se añade la mitad del caldo de pollo y la base de risotto que habíamos preparado, removiendo continuamente hasta que hierva. Cuando esto suceda, bajar el fuego y seguir removiendo hasta que haya absorbido el caldo. Después, seguir añadiendo un cucharón de caldo e ir probándolo hasta que esté cocinado (puede que no necesites todo el caldo). Debería quedarte espeso como en la foto y al morder el arroz este ofrece un poco de resistencia. Apaga el fuego y añade la mantequilla, el queso parmesano rallado, el gorgonzola, el queso de cabra, la manzana y la mejorana. Comprueba que no esté soso y si es necesario ponle sal y pimienta. Revuélvelo bien y tápa el sartén y déjalo reposar durante un minuto para que el queso se derrita y se mezcle con el arroz. Se sirve inmediatamente y al hacerlo pon unas pocas nueces por encima y salpica con aceite de oliva virgen.

Ya sé que parece algo complicada pero creedme que no lo es. La primera vez que haces el risotto le tienes que coger el tranquillo y después es coser y cantar. El resultado es espectacular y la mezcla de sabores con los quesos, la manzana y las nueces es sencillamente deliciosa. Un acompañamiento ideal para este plato son los Guisantes con Beicon

Si quieres ver otras recetas que he cocinado puedes ir al índice de Mi pequeño libro de recetas de cocina y allí tienes la lista completa

Technorati Tags:

Lasaña de carne

Lasaña de carne

Uno de los primeros platos que aprendí a cocinar fue la Lasaña boloñesa. Le he cambiado el título a Lasaña de carne porque ya no estoy muy seguro que mi salsa se ajuste a los rigurosos criterios de la salsa Boloñesa. Con los años la receta ha ido variando, simplificándose y cogiendo rodaje. Debo haber cocinado esta lasaña cientos de veces, sin exagerar. En mis primeros años en Holanda cualquier que venía a mi casa de visita era agasajado con la receta de Lasaña de carne. Después fui variando hacia los Calamares rellenos y otras cosas pero eso no quiere decir que haya dejado de cocinarla. De hecho lo que hago en la actualidad es preparar la Lasaña, comerme una porción y congelar las otras para futuras cenas.

Frente a la sencillez de otras recetas que se hacen en un momento hacer una lasaña requiere tiempo y lo que hacemos es preparar diferentes cosas que al final terminarán uniéndose. Tendremos que hacer la salsa de carne, la salsa bechamel y finalmente la lasaña. Cuando no tengo mucho tiempo preparo la salsa de carne el día anterior y la guardo en la nevera o incluso congelada. De esta forma puedo tener una lasaña lista en menos de una hora.

Las cantidades que uso son como para cuatro personas, una bandeja no muy grande. Me suele sobrar algo de salsa de carne que dependiendo de la cantidad uso en algún plato de espaguetis o me los como directamente desde el caldero.

Los Ingredientes:

  • Para la salsa de carne: Medio kilo de carne picada, 1 hoja de laurel, 1 cebolla , 1 zanahoria, 1 dl. de aceite de oliva, un cuarto de litro de vino tinto, 1 bote de puré de tomate (unos 40 cl., sal y pimienta.
  • Para la salsa bechamel: 125 gr. Harina, 125 gr. Mantequilla, 1 l. de leche, nuez moscada, sal y pimienta
  • Para la lasaña: Unas 12 láminas de lasañas (dependerá del tamaño de la bandeja, la salsa de carne, la salsa de bechamel y 50 gramos de queso parmesano rallado.

La Implementación:
Para la salsa de carne cortamos la cebolla y la zanahoria muy finas y rehogamos en el aceite con la hoja de laurel. Cuando está blandita dejamos que se enfríe un poco y añadimos la carne. Sazonar y rehogar hasta que la carne esté medio hecha. Se añade el vino y se cocina hasta que se reduce a la mitad a fuego fuerte, se agrega el puré de tomate y se cocina a fuego no muy alto durante unos veinte minutos o hasta que veáis que la salsa está hecha.

Para la salsa bechamel se derrite la mantequilla en una sartén grande y honda y se añade la harina removiendo constantemente para que no se queme. Añadir la leche tibia poco a poco y remover constantemente para que no se hagan grumos. Esto último es muy importante. Mientras se hace la bechamel no podéis hacer otra cosa, tendréis que permanecer junto a la sartén removiendo. Cuando acabéis de añadir la leche, sazonar con la nuez moscada, la sal y pimienta y continuar cocinando hasta que la bechamel coja cuerpo. Personalmente no me gusta que quede muy espesa pero alguna vez he visto gente que la hace bien espesa.

Con ambas salsas hechas procedemos a preparar nuestra lasaña de carne. Precalentar el horno a ciento ochenta grados. Untar con mantequilla una fuente para horno (más o menos de 30×20 centímetros, según el tamaño variará la cantidad de láminas de lasaña que necesitaréis) y cubrir el fondo con salsa bechamel. Colocar encima una primera capa de lasañas. Recubrirlas con abundante salsa bechamel (por eso me gusta dejar la salsa clarita) y después con salsa de carne. Espolvorear con queso rallado. Componer al menos tres capas de la misma manera. Cubrir la última capa de lasaña con bastante bechamel y si os queda algo de salsa de carne también la podéis poner por encima. Espolvorear con queso rallado y meter al horno durante unos treinta minutos (como ya dije, a 180ºC).

Puede parecer algo complicado pero no lo es en absoluto y el resultado merece la pena. Es una comida muy sabrosa y de esas de plato único que te deja requintado.

Si quieres ver otras recetas que he cocinado puedes ir al índice de Mi pequeño libro de recetas de cocina y allí tienes la lista completa

Technorati Tags: ,

Wok de fideos con gambas

Wok de fideos con gambas

Wok de fideos con gambas, originally uploaded by sulaco_rm.

A veces uno llega a casa sin muchas ganas de cocinar pero aún así le apetece preparar algo sabroso y que podamos tener listo en unos diez minutos. Esos días es cuando el Wok nos viene de perlas porque lanzas la comida en su interior, pones el fuego al máximo, revuelves y en un rato tienes la comida preparada.

No sé como estará la cosa en España pero en Holanda últimamente se están poniendo de moda unos locales de comida rápida en los que eliges lo que le quieres poner a tus fideos y la salsa y te lo cocinan en unos pocos minutos. Es algo delicioso. La receta de hoy va en ese sentido. Como de lo que se trata es de ahorrar tiempo lo que yo hago es comprar una bolsa con las verduras ya preparadas y que se venden en cualquier supermercado de los Países Bajos. Imagino que en España habrá algo similar. Para la salsa se puede usar cualquiera que os guste como la Teriyaki, salsa de soja (que mezclada con miel y zumo de naranja está riquísima) o salsa de chili dulce.

Los Ingredientes: Un nido de fideos de wok Conimek (o similares) por persona, una bolsa de verduras que puede contener pimiento verde y rojo cortado en tiras, tiras finas de zanahoria, brotes de soja, cebolla, puerro, lechuga o cualquier otra combinación de verduras, manices, 1 huevo por persona, la salsa elegida (en mi caso Salsa de chili dulce) y gambas (o champiñones o pedazos de pollo ya fritos o piña en almibar troceada o un filete que os haya sobrado ya cortado).

La Implementación: Se pone a hervir el agua y cuando está hirviendo se añaden los fideos de wok y se cocinan durante tres minutos. Cuando estén se escurren y se reservan. Mientras esto sucede se pone el wok a fuego muy fuerte, se añade un poco de aceite y se echan los huevos revolviendo con una cuchara de palo. Cuando ya están se añade más aceite, se pone la bolsa de verduras, los manices y se sigue cocinando tres o cuatro minutos. En ese punto se añade el acompañamiento (yo puse gambas) y se pone una buena cantidad de la salsa elegida (como una taza de café por persona) y cocinamos un par de minutos más. Finalmente se añaden los fideos, se revuelve todo bien, se deja al fuego un par de minutos y está listo para servir.

Simple y delicioso, no hay más que ver la foto.

Si quieres ver otras recetas que he cocinado puedes ir al índice de Mi pequeño libro de recetas de cocina y allí tienes la lista completa

Technorati Tags:

Guisantes con Beicon

Guisantes con Beicon

Guisantes con Beicon, originally uploaded by sulaco_rm.

A la hora de preparar la comida conviene también prestar algo de atención a los acompañantes y salirnos de las vulgares papas fritas o la sosa ensalada con la que tendemos a adornarlo todo. En ocasiones un puré de manzana resulta mucho más sabroso y aporta más contraste a un plato y en otras podemos hacer algo como los Guisantes con beicon que voy a explicar hoy. Esta es una de esas recetas que se preparan en poco más de cinco minutos y que engrandecen un buen plato de carne o un risotto. Podéis ir un poco más lejos y servirlo como entrante o como plato único si os gustan los guisantes (yo los adoro). La receta salió de uno de los libros de Jamie Oliver, ese genio culinario que tanto ha hecho por acercar la cocina a las masas.

Preparar guisantes no requiere mucha ciencia y son muy socorridos porque se compran congelados y los podéis guardar en casa hasta que los necesitáis. Hay multitud de platos que se pueden hacer con guisantes y todos están como para relamer el plato. Vamos con la receta de hoy:

Los Ingredientes: Un par de buenos puñados de guisantes, cuatro lonchas de beicon, aceite de oliva, sal, pimienta, un poco de mantequilla y un trozo de limón.

La Implementación: Poner un caldero con agua al fuego y cuando esté hirviendo añadir los guisantes y dejarlos cocinar durante unos cuatro minutos. Cuando estén se escurren y se reservan. Si quieres guarda un poco del agua para más tarde. Mientras hierve el agua, poner una sartén al fuego con un poquito de aceite de oliva (un pelín porque el beicon soltará grasa) y freír las lonchas de beicon hasta que estén crujientes. Yo suelo poner el fuego bastante alto y en tres minutos he acabado. Como el beicon al freírse tiende a generar un montón de humo conviene conectar el extractor de la cocina a máxima potencia o el olor se quedará allí de por vida. Cuando el beicon se ha cocinado no tires el aceite, déjalo en la sartén y quítala del fuego. Corta el beicon en tiritas finas con unas tijeras y mézclalo con los guisantes en la sartén (sin encender el fuego). Añade un poquito de mantequilla, un chorrito de zumo de limón y sal y pimienta (si no te gustan las cosas muy saladas y como el beicon ya aporta su toque de sal te puedes saltar ese ingrediente). Si se te queda muy seco siempre puedes poner un poco del agua que habías reservado (aunque yo no suelo hacerlo). Con esto ya tienes el plato preparado.

Es sencillo y absolutamente delicioso. La cantidad que yo he preparado es como para acompañamiento de dos personas. Esta es una de esas recetas que una vez hayas incorporado a tu repertorio seguirás repitiendo a menudo porque no toma mucho tiempo en la preparación y la gente la adora.

Si quieres ver otras recetas que he cocinado puedes ir al índice de Mi pequeño libro de recetas de cocina y allí tienes la lista completa

Technorati Tags:

Potingue Nórdico

Potingue Nórdico

Potingue Nórdico, originally uploaded by sulaco_rm.

A veces uno no tiene todos los ingredientes para cocinar y se ha de buscar la vida e innovar un poco. Me sucedió este invierno un día que quería hacer una ropavieja pero no tenía garbanzos y aquí en Holanda no se puede ir al supermercado y comprar un bote porque no los hay. Las legumbres no son típicas de la cocina holandesa y esta gente no está acostumbrada a comerlas. En el mercado es un poco más fácil encontrarlas pero ese día no tuve suerte y solo conseguí un paquete de esos de garbanzos que hay que poner en remojo un montón de horas antes de poder cocinarlos. Al final decidí improvisar algo nuevo con los ingredientes de siempre y un poquito de suerte y buena voluntad y el resultado se llama Potingue Nórdico en honor a la tierra en la que ha sido creado. No resulta muy complicado de cocinar y consigues un plato sabroso.

Los Ingredientes: Una cebolla, dos dientes de ajo, dos tomates, un trozo de panceta, trescientos gramos de carne troceada, chorizo, laurel, tomillo, azafrán, vino blanco y papas.

La Implementación: Como siempre comenzamos pelando y picando la cebolla, los dientes de ajo, el tomate y sofriéndolo todo en aceite de oliva. Cuando el sofrito tiene buena pinta se añade la carne troceada y se fríe durante un rato. Después añadimos un vaso de vino blanco, un vaso de agua, condimentamos con el tomillo, una hoja de laurel, un sobre de azafrán y le damos un punto de sal. Ponemos el chorizo troceado y se cocina unos cuarenta minutos hasta que huela bien. Se le puede poner también una zanahoria cortada en rodajas.

Aparte se fríen las papas cortadas en dados o si tienes suerte y vives en Holanda usas krieltjes, que son unas papas pequeñas que ya vienen peladas yque tienen un tamaño perfecto. Reservar las papas para el final y cuando falten unos cinco minutos añadir para que cojan sabor, mezclar bien y terminar de cocinar. A mí me gusta comerlo sin acompañamiento porque entre las papas, la carne y el chorizo hay bastante substancia pero si quieres lo puedes acompañar con un puré de manzana o con una ensalada ligera.

Es un plato simple de cocinar y efectivo de sabor, especialmente en esos días frescos en los que apetece llenarse el estómago con algo caliente y que te deje embolichado. Lo que comenzó como una forma de compensar la falta de garbanzos se ha terminado en un plato que cuando lo cocino y la gente lo prueba es siempre muy popular y sorprendente.

Si quieres ver otras recetas que he cocinado puedes ir al índice de Mi pequeño libro de recetas de cocina y allí tienes la lista completa

Technorati Tags:

Pollo con beicon y puerro

Pollo con beicon y puerro

Pollo con beicon y puerro, originally uploaded by sulaco_rm.

Mira que hace tiempo que no pongo recetas de cocina y eso que tengo unas cuantas ya seleccionadas. Como hoy no estoy por la labor de escribir vamos a lo fácil y nos regalamos con una receta muy sencilla de hacer y que está para chuparse los dedos. La receta la tomé de uno de los libros de Jamie Oliver que tengo y os garantizo que hasta el más torpe la puede hacer sin excesivos problemas. El tiempo de preparación es de unos diez minutos, que viene a ser el tiempo que tarda el horno en calentarse y si añadimos los veinticinco minutos de horno, en poco más de media hora puedes tener una receeta sana, original y sabrosa. A mí me gusta comer esto con zanahorias y guisantes hervidos y aderezados con un pelín de mantequilla y algo de puré de manzana pero unas papas fritas también le van bien.

Una de las cosas que me gustan de esta receta es que está pensada para una persona. Si vas a cocinar para varios, las matemáticas son muy simples. Sin más dilación, procedamos a explicar el concepto:

Ingredientes: Una pechuga de pollo, cuatro lonchas de beicon, tomillo, puerro, aceite de oliva, mantequilla, vino blanco, sal y pimienta.

La implementación: Esta es una de esas recetas agradecidas y que se preparan sin esfuerzo. Lo primero es encender el horno a 200 ºC y mientras se calienta poner en un bol la pechuga de pollo (limpia, sin piel), el puerro cortado en rodajas, el tomillo, un buen chorro de aceite de oliva, un poquito de mantequilla, un chorro de vino blanco, sal y pimienta y mezclar todo bien. Se pone en el fondo de la fuente que vais a usar para cocinar el puerro y la salsilla y sobre esto se coloca la pechuga envolviéndola en las lonchas de beicon. Poner un poco de aceite de oliva sobre el beicon y untar. Se cocina durante unos veinticinco minutos y se puede acompañar con papas fritas o un poco de arroz.

Como curiosidad sobre la foto decir que hasta ahora no había usado nunca mi objetivo Sigma 70-200mm f2.8 para fotos de este tipo y no sé que pensarán ustedes pero a mí me ha impresionado la calidad y la nitidez de la comida. Es mirar la foto y me entra hambre.

Si quieres ver otras recetas que he cocinado puedes ir al índice de Mi pequeño libro de recetas de cocina y allí tienes la lista completa

Technorati Tags:

Tofu con puerro

Hablo bastante del Chino y aquí lo tenemos como un engendro extraído de otra galaxia pero también hay que recordar que al menos dos de mis recetas favoritas las conseguí gracias a él. Hace ya tiempo que decidí no comer en su casa porque predominan los platos excesivamente exóticos y la limpieza de su nevera o su fregadero brilla por su ausencia pero años atrás no tenía tantos escrúpulos.

La receta de hoy es algo muy sencillo de preparar y que no toma más de cinco minutos. El único inconveniente puede ser conseguir el Tofu, que no sé si en España es algo que se vende en los supermercados. Aquí en Holanda se consigue por todos lados y se puede comprar fresco o ya frito y cortado en cuadrados. Para esta receta hace falta el fresco, el que viene en un bloque.

Tofu con Puerro

Pasemos sin más a la receta:
Los ingredientes: Un bloque de tofu fresco, un puerro, salsa de soja y opcionalmente un poco de aceite de sésamo.
La implementación: Se corta el bloque de tofu en dados de unos dos centímetros, luego se lava bien el puerro y también se corta en anillos, se mezcla todo en un cuenco o en un plato y se adereza con la salsa de soja y el aceite de sésamo. No hay más. Se sirve como entrante, como acompañamiento a cualquier plato y está riquísimo. Es un plato para disfrutar con las texturas y que permite cualquier variación. Yo he probado a añadirle un poco de zumo de naranja, o mostaza, mezclándola con la salsa de soja y queda también muy sabroso.

Suelo comer este plato bastante en verano. Es fácil de hacer (menos de cinco minutos) y llena. Es sano y cuando tienes visitas les llama la atención, no es una combinación que uno vea a menudo. El tofu es insípido y por eso las salsas que uséis han de ser fuertes de sabor o aquello no sabrá a nada. Se le puede añadir también una lata de atún o cualquier otra bobería que tengáis en la despensa y seguro que cuaja.

Si quieres ver otras recetas que he cocinado puedes ir al índice de Mi pequeño libro de recetas de cocina y allí tienes la lista completa

Technorati Tags: