Después de haber leído Odd Thomas y Brother Odd y haberme declarado fan incondicional de este extraño joven me moría de ganas para echarle el diente a Forever Odd, el último capítulo de su vida. Yo solo sigo a un par de escritores y Dean Koontz es uno de ellos. Me gusta la forma que tiene de desenvolver sus personajes, lo exótico de las historias y la sensación que siempre tengo al leer sus libros de conocer a la gente de la que habla e incluso haber estado en los lugares que describe. Por supuesto es un autor de bestsellers y seguro que por eso no está al alcance de muchos que rechazan ese tipo de libros en busca de autores más respetables. Yo seguiré con mi filosofía de leo lo que me entretiene espero que por mucho tiempo.
Odd Thomas se ha marchado de Pico Mondo buscando algo de paz y tranquilidad. El lugar elegido es un monasterio en el medio de la nada en algún lugar de California, un sitio en donde espera no tener que lidiar con muertos y con desastres a gran escala. Nuestro héroe se las promete felices en el lugar, entre monjas y monjes y con un asilo de niños abandonados. Sin embargo el destino le tiene reservada una gran tormenta que los aislará y durante la misma aquel que ya lo ha perseguido volverá a hacer de las suyas y a intentar sembrar la muerte en el lugar. Odd recibirá la ayuda como siempre del espíritu de Elvis Presley que desde el primer libro lo acompaña sin hablar adonde quiera que vaya.
El cambio de escenario le ha sentado de escándalo a Odd Thomas. La exposición a los monjes y su tipo de vida le da un cierto encanto e incrementa su aura de misterio. Toda la introducción de la historia es fascinante y la forma en la que la cosa se va torciendo y el cómo reaccionan nuestros protagonistas te atrapa y te obliga a seguir y seguir hasta que has terminado el libro. Por ser una tercera parte pensaba que caería mi interés y se repetiría demasiado pero lo cierto es que este es mi favorito de entre los libros de Odd Thomas, es el más completo y el que mejor ha quedado.
El extracto habitual viene en esta ocasión de la página del libro en la editorial Bantam Dell:
St. Bartholomew’s Abbey sits in majestic solitude amid the wild peaks of California’s high Sierra, a haven for children otherwise abandoned, and a sanctuary for those seeking insight. Odd Thomas has come here to learn to live fully again, and among the eccentric monks, their other guests, and the nuns and young students of the attached convent school, he has begun to find his way. The silent spirits of the dead who visited him in his earlier life are mercifully absent, save for the bell-ringing Brother Constantine and Odd’s steady companion, the King of Rock ‘n’ Roll.
But trouble has a way of finding Odd Thomas, and it slinks back onto his path in the form of the sinister bodachs he has met previously, the black shades who herald death and disaster, and who come late one December night to hover above the abbey’s most precious charges. For Odd is about to face an enemy who eclipses any he has yet encountered, as he embarks on a journey of mystery, wonder, and sheer suspense that surpasses all that has come before.
Salvo que seas capaz de leer en inglés tendrás que esperar un buen tiempo antes de verlo publicado en español. Si la barrera idiomática no te supone ningún problema, esta es una historia que no puedes perderte.
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Technorati Tags: libros, Dean Koontz, Brother Odd
Después de ver la película
De cuando en cuando merece la pena revisitar viejas historias y ver si aguantan con dignidad el paso del tiempo. Leer libros es una actividad muy ingrata. Cuando acabas un libro por primera vez puedes tener una gran opinión del mismo y unos años más tarde, en base a esos recuerdos vuelves a coger en tus manos ese libro que tienes guardado desde hace tanto tiempo y terminas renegando del mismo antes de llegar al final porque es malo. No sucede en muchas ocasiones pero cuando pasa es frustrante. Toda esta introducción no viene a cuento porque a mí me ha vuelto a gustar el leer esta historia pero quiero explicarlo porque no siempre es así. Aún recuerdo cuanto odié El Señor de los anillos al intentar volver a leerlo. Dejé el libro asqueado en la página cuarenta y mi opinión sobre esa historia es que es basura estirada como el chicle. Más tarde fui al cine a ver la primera parte y los efectos especiales no fueron suficientes para tapar las carencias de una historia que me aburre hasta el infinito y más allá . Huelga decir que no vi las dos siguientes películas, ni las veré. Si me hubiera quedado con mis recuerdos de los catorce años ahora pensaría que es una buena historia pero no es así. Volviendo al tema, he escuchado el audiobook de
En la ciudad de Moonlight Cove algo está cambiando. Atrás quedan los días de un lugar idílico donde puedes criar a tus hijos y vivir una relajada vida. El FBI manda un investigador que pronto se dará cuenta que allí hay cosas que non van bien. Conforme avanza el tiempo aumentarán las desapariciones, los asesinatos y algunos de los ciudadanos irán cambiando hasta convertirse en personas distintas. Algo malo se ha cebado en este lugar y tendrán que detenerlo para que no se extienda por todo el país. ¿Extraterrestres? ¿Demonios? ¿Enfermedad contagiosa? Son casi dieciseis horas de audiobook para descubrir la solución.
Sigamos con el gran maestro 
Cuando comencé a escuchar
El redescubrimiento de Dean Koontz me ha regalado grandes momentos mientras escuchaba sus audiobooks. Ya sé que mucha gente tiende a despreciar a esos autores que han logrado triunfar porque saben como contar una historia y consiguen que el lector se sumerja en su mundo pero a mí no me importa reconocer a los que leo y este hombre me encanta. Tiene libros un poco flojos pero cuando golpea en la diana te lleva hasta mundos que no creías posible y terminas sus historias con pena porque sabes que pasará bastante tiempo hasta que puedas disfrutar con otra. Hoy quiero hablar de Life Expectancy, una de las historias de Dean Koontz que he escuchado este año. La duración del audiobook es de unas diez horas y como suele suceder, está en inglés.
Hace más de un año que descubrí a
Han pasado diez meses desde la última vez que hablé de un libro en estas tierras y alguno puede pensar que me he chichonizado y abandonado los buenos hábitos pero no es así. He seguido escuchando audiobooks a un ritmo constante pero por gandulismo, desidia o por no tener demasiados problemas para escribir sobre otras cosas he ido dejando que la lista de libros a revisar siga aumentando. Intentaré ir dejando caer algunos por aquí, quizás los sábados, quizás no.
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