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La música de este interludio canario

Uno de los clásicos de esta bitácora es el repaso a las nuevas tendencias musicales con las que telejinco castiga a los televidentes canarios en esas pausas publicitarias que suelen durar más que los programas de los que supuestamente nos están relajando. Aunque no he tenido mucho tiempo para disfrutarlas, sacando un rato de aquí y otro de allá y a base de apuntarlas en unos cuantos papeles he conseguido realizar la siguiente recopilación:

  • El más popular parece ser un tal Pepe Benavente cantando algo llamado la Rielera. Son unas rancheras vomitivas que canta este pobre diablo que por alguna razón está consiguiendo minutos de promoción a porrillo. Yo no tengo nada contra la música mexicana, pero es que este hombre es malo de vicio y sus vídeos más rancios que las bragas centenarias de la reina holandesa.
  • Otra que pega fuerte es una tal Marlenn con su tema No se toca. La pobre tiene pinta de putorra chaflanera que se ha hartado a chuparse vídeos de Britney Spears y similares y ha decidido copiarlos cantando en cristiano. Como dicen en los anuncios que ponen en el cine, la piratería es un delito y lo que ella hace es copiar descaradamente sin aportar nada y además dando lástima con su patético vídeo.
  • Reconozco que cuando escuché por primera vez al grupo Kardomillo cantando Agüita con las gasolineras no me lo podía creer. Aún no tengo claro si el vídeo es un anuncio pagado por alguien o realmente van en serio. Por el título de la canción yo diría que son un grupo local, aunque ya no me atrevo a jurar nada. En realidad podrían tener su punto divertido, pero les falta el arte y el salero de los Toreros Muertos, en los que parecen haberse inspirado.
  • Y siguiendo con el producto local, casi se me caen los calzoncillos cuando vi por primera vez al grupo K-Narias cantando su Reggaetunning. Es oficial, nuestra tierra se ha contaminado y después de miles de horas reventando los oídos de la gente, han conseguido que esa bazofia que jamás debió haber nacido que es el reggaeton tenga representantes locales. Se trata de dos pelanduscas con pinta de ser más putas que las gallinas cuya incapacidad de vocalizar debe ser la consecuencia lógica de la frecuente ingestión de pollas demasiado grandes para sus sucias bocas. Creo que lo que cantaban era alguna variante de Canario, aunque si se ponen el micrófono en el hocico y se lo sacan del coño quizás hubiera podido pillar algo de la letra.
  • Creía que no podían sorprenderme y que lo había visto todo y entonces llega Arístides Moreno con su Agua con gas y me deja con un mal cuerpo de que te cagas. Es una especie de refrito de la canción Love is in the air con tintes melovomitivos de pimpinela y con un cantante que lleva una mierda de peluca a lo afro, o al menos eso espero porque si es su pelo, el pobre está más que condenado al infierno y a la abstinencia sexual. Advierto que este vídeo musical es dañino y puede causar daños permanentes tanto a las retinas como a los tímpanos.
  • Echaba de menos el género de las baladas de susto de muerte, así que cuando escuché a Eduardo Marante y su Depende de ti me quedé más tranquilo. Es una especie de Camilo Sesto de tercera división regional de puta pena. El pobre espero que encuentre un trabajo decente y honrado porque como cantante no vale dos duros.
  • Y también hay recopilatorios. El más publicitado es Flow callejero con el reggaeton más zafio y más chaflanero. Imagino que habrá quien compre esto y espero que algún día se avergüencen de ello porque irán de cabeza al infierno.
  • Los esfuerzos de teleJinco por alienar a sus espectadores han culminado con otro recopilatorio, el Caribe 2005. Después de experimentar en las Canarias durante mucho tiempo, han encontrado la selección perfecta de música basura y lo anuncian hasta la saciedad en ese programa nocturno que está a punto de desaparecer. Esta música no debería ser legal. No voy a añadir más, porque no lo merece.
  • Y aunque no es una canción, la contaminación del reggaeton en nuestra tierra es tan profunda que ha surgido el Yugui Pan, con el primer anuncio estilo reggaeton para anunciar un pan que desde aquí animo a boicotear. Ni una sola casa con este pan. Saquémoslo del mercado para que se den cuenta del error que han cometido.

Keane – Hopes and Fears

Uno de los últimos CDs que me he comprado ha sido el de Hopes and Fears, del grupo Keane. Los descubrí en diciembre, cuando una de las canciones que salían en la película Finding Neverland me tocó la fibra sensible.

Se trataba de Somewhere only We Know. Después de pasarme por una de esas tiendas de la red en las que puedes oir un poco de cada canción, decidí que merecía la pena. Ahora con el iTunes, ni siquera sales de casa y te ahorras una pasta.

El disco merece la pena. Cada una de las canciones es un pequeño clásico. Es música bastante suave, bien montada, sin estridencias ni saltos de comba que te dejen patinando. La voz del cantante del grupo es bonita y se mantiene en el duelo con la música. Suenan un poco a Radiohead. Keane es un grupo compuesto por Tom Chaplin como vocalista, Tim Rice-Oxley al piano y Richard Hughes en la batería. Su estilo nos recuerda las grandes baladas de antaño, música que se cuidaba hasta el más mínimo detalle. Como sé que muchos sois seguidores del Reggaeton, quiero avisaros que esto está en las antípodas de dicha basura.

Hay mucho uso de piano en la música, lo que le da un tono fresco y desenfadado. La lista de canciones del disco es la siguiente, con un pequeño comentario sobre cada una de ellas:

1 Somewhere Only We Know. Mi canción favorita este año. No me canso de oirla. Es todo un clásico. Cuando la escucho recuerdo las mejores escenas de Finding Neverland. Esta canción tiene el mayor número de audiciones en mi iPod.
2 This is the Last Time. El piano suena fuerte por detrás mientras el vocalista nos cuenta una bonita historia. Perfecta para una velada romántica.
3 Bend and Break. Un poco más acelerada que las anteriores y con el piano sonando fuerte por detrás. Otra de esas canciones ligeras que no desagradan y que te dejan tan a gustito.
4 We Might as Well Be Strangers. Aquí se van por la balada triste. Prácticamente se sostiene únicamente con la voz del cantante. El tipo de canciones que te obliga a abrazar a alguien y encender los mecheros para agitarlos.
5 Everybody’s Changing. Perfecta. Cuando la escuché por primera vez se me puso el vello de punta. Hay que escuchar con atención para entender lo que dice el pobre y lamentarse de su mala suerte.
6 Your Eyes Open Otra vez se ponen en plan charanga y se salen con algo más alegre y ligero, que después de las dos canciones anteriores hacía falta.
7 She Has No Time. Muy triste y hermosa. No sé quien es ella, pero después de oir la canción la amo. Otro clásico incontestable.
8 Can’t Stop Now. Potente y marchosa, alegre y positive. Esto lo bailan hasta los vegetales.
9 Sunshine. Para mí es la más floja de las canciones del disco. Aún así, merece la pena escucharla un par de veces.
10 Untitled 1. Es sin lugar a dudas la canción con el comienzo más fuerte. Es extraño que no tenga un título.
11 Bedshaped. El final del disco te deja con ganas de más. Canción muy lenta, con muchos silencios.

En definitiva, no haber escuchado Hopes and Fears de Keane es constitutivo de delito. Creo que este verano comenzaré una serie parecida a la de Arquitectura Efímera con historias inspiradas en las canciones.
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La música post-navideña

Con el fin de las navidades, parece que ha habido un cambio substancial en la música que se escucha en las Canarias durante los intermedios de Telecinco. Un mes más tarde, esta es la música que ameniza las pausas publicitarias:

  • Orquesta tamarindos – el paso del pingüino. Una banda de pachanga en plan Georgie Dann. Asustan por su patetismo. El vídeo es espeluznante. Es música verbenera, pero de la mala. Parece ser que son de las Canarias.
  • Varonil – nostalgia campesina. No tengo palabras para describir lo que sentí cuando vi a esta gente por primera vez. No sé como alguien ha tenido la genial idea de promocionar esto en España, salvo que nos odie con tanta saña que esta sea la única forma de encontrar alguna satisfacción. Decir que es una banda mexicana, con acordeón, tocando una “canción” de verbena de pueblo. Si consiguen vender un solo CD en España habrán conseguido su objetivo.
  • Maquinaria. Otro grupo de verbenas. Su vídeo está rodado dentro de un museo, aunque su música es pachanguera. Es algo tan intelectualmente avanzado como su música troglodita. Si odiáis a alguien lo suficiente, este es el tipo de regalo que os garantizará una ruptura definitiva e irrevocable de la amistad.
  • Pepe Benavente – Canta México. Supongo que ya habréis captado la tendencia. Una vez terminada la campaña reggaeton, ahora se trata de introducir en España lo peor de la música mexicana, la música verbenera, como si no tuviéramos bastante con nuestros propios grupos, absolutamente terroríficos. Deberíamos mandar de gira para allá nuestros peores grupos, para devolverles el favor.
  • Rubby Pérez – Tonto corazón. Otro cantautor de verbenas. Nunca dan más de quince segundos de su vídeo, pero con lo que ponen es suficiente para que salga corriendo al baño a vomitar. Me pienso comprar este CD para ponerlo en mi casa cuando quiera echar a la gente. Esto es infalible.
  • Toque d Keda – Te extraño. El detalle del nombre es fantástico. En plan SMS en bajo español. Estos se salen del aire verbenero y suenan más a tecno para lobas. Una especie de Back Street Boys en plan pobre y miserable sin ilusión ni fantasía. Se compraron un órgano Casio de los baratos y así les salió la canción.
  • Sin semilla – déjate llevar. Grupo de reggae, sin el ton, supongo que jamaicano. De todo lo que se escucha, es casi lo mejor. Al menos ellos hacen música en un género musical muy definido. No se merecen salir acompañados de toda la chusma anterior:
  • Kilates 2. Otra recopilación de canciones de reggaeton, al rebufo del éxito del anterior Kilates. Ponen el vídeo de un panoli que destroza nuestro idioma de la siguiente forma: Yo no soy tu marido / ni tampoco tu hombre / solamente el cangri que cuando tu llamas te responde. Si alguien conoce el significado de la palabra cangri que nos ilumine, por Dios. Lo mejor es que inmediatamente después de decir esto, cambia al bajo Español y yo no entiendo absolutamente nada. Ese sublenguaje sin pronunciación conseguirá romper la unidad del castellano.

Y esto es lo que hay. Veremos con qué nos sorprenden dentro de unos meses, cuando vuelva de nuevo a las Canarias.

La música de las navidades

Una de las cosas que más me impactan cuando visito las islas Canarias son los intermedios de Tele 5. Duran más que los programas. Son intermedios eternos. Suelen constar de unos cuantos anuncios seguidos de videos musicales que Tele 5 repite machaconamente una y otra vez. No puedo comentar nada de Antena 3 porque no suelo verla.

Bueno, a lo que íbamos. Tele 5 forma parte de una conspiración judeo-masónica para acarajotar al pueblo canario. Ahora que ya no se lee, ahora que los jóvenes pasan por el sistema educativo y salen tan limpios como entraron, la educación se adquiere por la tele y esto es lo que aprenden:

  • La Guerra - Aventura. Un cuarteto de panolis en plan versión rebajas de los Back Street Boys salen dando grititos y luciendo caretos impresentables. Música para jinameñas y lobas desesperadas por figurar en el olimpo de los desechos.
  • Luny Tunes – La trayectoria. Parece ser que son lo más entre los grupos de ese nuevo estilo llamado reggaeton, que se basa en la ausencia de vocalización, la iteración de un ritmo soberanamente aburrido y los lamentos del tarado de turno porque su loba no se la sorbe. Me temo que con esta música, que aparentemente triunfa en las Canarias, se hace oficial el desdoblamiento de nuestro idioma en alto y bajo español. El primero es el que hablamos los ancestros, los antiguos y el bajo español es ese idioma inteligible que hablan las nuevas hornadas. Lo paradójico es que si alguno de ellos trata de leer esta bitácora, sufrirá la misma frustración que yo padezco cuando trato de entender la letra de las canciones de este grupo.
  • Tego Calderón – El abayarde. Más del dichoso reggaeton. En este caso es un pelucas a lo Jackson Five que tengo el presentimiento que canta en bajo español. O eso, o quizás en esperanto. El pobre parece un adefesio. Siento auténtica lástima por los piojos que caen presos de su pelucón porque una vez se entra en ese lugar, no hay forma de salir. Es el Alcatraz de los piojos.
  • Edwin rivera – sólo tú y tu amor. Este me ha dejado estupefacto. Me faltan palabras para expresar la indefensión que he sentido al ver contaminado el televisor de mi casa con imágenes de este chancho que gemía contando sus dolores amorosos. Esta claro que el día que los cinco jinetes del Apocalipsis cabalguen por la tierra, lo harán escuchando la música de este iletrado.
  • Pasión norteña – vete de mi lado. Como en botica, aquí hay para todos. Este es un grupúsculo verbenero en el que un friki con acordeón y vestido de vaquero americano insulta a la pedorra con la que ya no quiere fornicar y la conmina a dejarlo en paz. Me parece increíble que grupos como este reciban la promoción que reciben y otros infinitamente mejores no tengan acceso a los medios. Si alguno ha comprado / compra / planea comprar música de esta gente, por favor ahorradme la vergüenza ajena y mantenedme en la inopia.
  • Christian Castro – te buscaría. Un clónico degradado de Luis Miguel. Lo mejor es el traje de funeraria con el que sale en el vídeo, que posiblemente sea el uniforme del trabajo con el que se gana el sustento. Dicho vídeo es absolutamente antológico, con el hombre apoyado en el alfeizar de una casa que da más lástima que pena. Os juro por Dios que lo intenté, pero no pude soportar las arcadas y tuve que marcharme al baño a vomitar.
  • Hector y Tito – La Historia. Sin comentarios. Otra parejita que alcanzará el limbo del olvido más pronto que tarde. Música de verbenera. Es imposible escuchar esto sin haber consumido al menos dos litros de cerveza. Estoy convencido que las lobas se saben sus letras y quedarán extasiadas con los cánticos de este terrorífico dúo.
  • Los Gofiones – aprende a bailar el chipi chipi. Lo único que vale la pena entre tanto grupo penoso. Este grupo de música Grancanario, sigue sacando discos año tras año. En su búsqueda de los sonidos latinoamericanos han venido a dar con algo que yo descubrí hace un tiempillo y por lo que he sido muy criticado por los colegas: el chipi chipi. Uno de mis amigos consultó con el oráculo y su madre le confirmó que el chipi chipi era un baile muy popular cuando ella era joven.

Así está el patio. Me dejo atrás otros grupos que he visto en los intermedios, pero es que la selección la he sacado de dos intermedios consecutivos. Os garantizo que estos los repiten machaconamente. No esperéis a última hora y corred a comprarlos.

Madonna’s Re-Invention Tour

Entrada al concierto de la más grande ...
Toda mi vida he oído a gente comentar que si Madonna hace playbacks en el escenario, que si no tiene voz, que si esto o aquello. La verdad para mí es otra. Cuando se apagaron las luces en el Gelredome y las 40.000 almas que estábamos allí dentro comenzamos a chillar como energúmenos supe que fui, soy y seré fan de Madonna mientras viva.

El escenario no se podía ver claramente porque por delante del mismo habían dos pantallas enormes, simulando dos cuadros. Al apagarse las luces cobraron vida. Al mismo tiempo que se oía la música de Justify my love – The Beast Within las pantallas comenzaron a separarse lentamente. A menos que seas un fan de corazón, dudo que hayas escuchado esta versión de la canción. Madonna utilizó la música del Justify my love para leer textos del libro de las revelaciones. Las pantallas se van separando lentamente y se dirigen a ambos lados del escenario, en donde permanecerán durante el concierto. Al final de la canción, con todos nosotros completamente arrebatados, comienza a aparecer en un elevador mientras los primeros acordes del Vogue van tomando forma. Me pregunto si hay alguien en el universo que no conozca esa canción. Mientras Madonna canta y baila, rodeada por un montón de bailarines, nosotros el público ya no teníamos dignidad ninguna. A mi lado había una niña alemana que había venido con su padre (que yo creo era el fan) flipaba en colores. Delante de mí, tres arretranquillos holandeses, rubias, nos enseñaban pezones mientras bricaban y hacían poses como locas. Hasta el turco perdió los papeles, que ya es decir, que él siempre se las da de intelectual del subdesarrollo.

Cuando el Vogue acabó y mientras rugíamos como fieras muertas de hambre, comenzó Nobody Knows Me. Esta canción en directo suena increíble. Los bajos se hacían eco por todos los huesos de mi cuerpo. Por detrás de Madonna, en las pantallas se podía ver la letra de la canción.

Aún con el mal de San Vito, bricando y bailando en la intimidad que te dan 40.000 almas gemelas, superamos el momento y la muy perra de Madonna no nos dá ni un segundo de descanso y continúa con Frozen. Esta canción rebajó el ritmo de baile un tanto y pudimos recobrar el aliento. Mientras ella cantaba yo no tenía ojos más que para ella. Puede que sea estupidez mía o quizás carisma de ella, pero lo cierto es que para semejante retaco de mujer, si enganchas los ojos en ella no puedes dejar de seguirla con la mirada.

La Divina continuó con el American Life, con todos los bailarines reconvertidos en soldados y con imágenes de guerra y sus efectos en las pantallas. Es una versión bastante contundente. Enganchó esta canción con Express Yourself, una de mis favoritas de siempre. Aquí rugíamos al 120%. Madonna, sabedora de ello, hacía con nosotros lo que le daba la gana. Posiblemente uno de los momentos cumbres del concierto. Cuando la acabó agarró una guitarra y cantó ella sola en el escenario Burning Up, una de las canciones de su primer Álbum. La cambió un poco e hizo una versión más rockera. Definitivamente su voz en directo es bestial.

Al acabar, empalma esta canción con el Material Girl, una cuya letra se sabe hasta el mismísimo Dios y claro, pasa lo que pasa, todos cantándola con ella. Al final de la canción desaparece del escenario y entran un bailarín y un panoli con un skateboard. Ponen una rampa y ambos entretienen mientras de fondo sonaba Hollywood en versión instrumental. Todos aprovechamos estos minutos para sentarnos y descansar, aclarar gargantas y comentar lo vivido hasta entonces.

Tras esto la reina vuelve al escenario y canta Hanky Panky, una de las canciones de la banda sonora de Dick Tracy y posiblemente bastante desconocida. Mientras se dan tortitas en el culo ella y las bailarinas llegamos al Deeper and Deeper, otra de mis canciones favoritas. La canción estaba totalmente cambiada. En la versión del concierto es una balada lenta que nos calmó un poco. Tras esta canción, amarran a Madonna en una silla eléctrica que apareció en el escenario y canta Die Another Day. La escena es tremendamente erótica y sugestiva. Los chulillos bailarines la electrocutan mientras ella canta. Cerca del final de la canción la silla se eleva en el aire y continúan con Lament, de la banda sonora de Evita, la canción que cantaba en su lecho de muerte. Los que argumentan que no tienen voz se tragan sus palabras en ese momento.

Tras el momento sado, la siguiente canción fue Bedtime Story, que cantó cerca del público mientras por detrás preparaban el escenario para otra cosa. Vuelve a agarrar la guitarra y se arranca con Nothing Fails. Hay muchos planos a las manos de Madonna mientras toca la guitarra, supongo que para acallar las voces de los que dicen que tampoco toca la guitarra. Tras esta canción, manteniendo más o menos el mismo estilo, canta Don’t tell me y a esta la sigue Like a Prayer, otro momento para recordar y en la que tengo lagunas mentales del estado de extasis que vivía. Por detrás de la Única mientras la cantaba se veían imágenes del vídeo que rodó para la Pepsi-Cola y que sólo pusieron una vez en televisión. Recuerdo que lo grabé y que estuve años viendo el puto anuncio. Con el Like a Prayer cantamos con ella, palmeamos y Dios sabe que más hicimos. En las pantallas ponen también una imagen inmensa del Sagrado corazón de Jesús y finalmente hacen zoom hacia el corazón en las manos del Cristo. El turco y su hermana se pierden un poco con la iconografía religiosa, así que después del concierto les expliqué un poco.

Para calmarnos un poco suaviza el ritmo y canta Mother and Father y tras esta vino la única canción que no pertenece a su discografía. Cantó el Imagine de John Lennon mientras ponían imágenes de niños muriendo de hambre y por la guerra a su espalda. Fue un momento bastante poderoso y Yo diría que un mensaje directo a su presidente.

Cuando acaba el momento pacifista aparece un escocés tocando la gaita. El tío es como un armario empotrado de grande. Los bailarines de Madonna y la susodicha, todos con faldas escosesas empiezan a seguirlo mientras el colega toca su instrumento y finalmente la canción que surge es el Into the Groove. Cuando han hecho bailar al escocés lo suyo, este se retira y comienza el Papa Don’t Preach, otra canción que me flipa. Aquí nuevamente todos cantamos a grito pelado, aplaudimos, palmeamos y lloramos a moco tendido. Al acabarla se dirige a nosotros, nos da las gracias por haber ído, nos da las gracias por haber sido fieles durante más de veinte años y nos dedica la siguiente canción, Crazy for You, una balada preciosa de sus primeros tiempos. Con esto acaba el concierto propiamente dicho, aunque todos sabemos que hay dos bises.

Nos rompemos las gargantas gritando durante unos minutos y aplaudiendo a rabiar, hasta que comienza Music, con unas escaleras piramidales que a mí me recuerdan al vídeo de Material Girl. Sobra decir que aquí bailó hasta el apuntador. En pleno climax, arrebatados hasta el infinito y más allá, pusieron una pasarela que le permitía caminar sobre el público bastantes metros y cantó la última canción, el himno de Madonna por antonomasia, el
Holiday, con todos nosotros rendidos y adorándola. Todos sabíamos que tras esto acababa el concierto. Cerca del final de la canción Madonna se va retirando hacia el escenario y las dos pantallas que lo bloqueaban al comienzo vuelven a ocupar sus posiciones.

Nos desahogamos como pudimos, gritando y aplaudiendo a rabiar y tras unos minutos, con todas las luces del estadio ya encendidas, nos fuimos a casa.

Por si queda alguna duda, he de decir que ha sido una de las experiencias más grandes de toda mi vida. No hay nada, absolutamente nada que pueda igualar esto. También ahora sé que seré un fan toda mi vida. He renovado mis votos. Aunque no tuve ninguna preparación para el concierto, me conocía la letra de TODAS las canciones. Yo hubiera cambiado unas cuantas pero en general la selección que han hecho hace un repaso de toda su carrera e incluye sus mayores éxitos, salvo el Like a Virgin, pero ya ella ha dicho que no lo volverá a cantar nunca más en concierto. Creo que dentro de un par de años cuando se ponga de nuevo en carretera, iré a verla de nuevo.