Hay tanto que comer

Hay tanto que comer

Hay tanto que comer, originally uploaded by sulaco_rm.

Unos campos inmensos de hierba que no parecen acabarse nunca es el lugar en el que viven estos animales. Se pasan el día pastando, tratando de terminar toda la comida pero nunca lo consiguen. En la hierba, camuflado, un pequeño becerro descansa.

Un becerro con su familia

Un becerro con su familia

Un becerro con su familia, originally uploaded by sulaco_rm.

Un pequeño becerro nos mira con curiosidad. Posiblemente fue la primera vez que vio un vehículo con humanos. Pasará su vida pastando tranquilamente en Oostvaardersplassen y viendo a lo lejos los trenes pasar raudos como balas preguntándose que serán esas cosas amarillas que van tan rápido y que nunca se detienen en aquel sitio.

La manada de vacas y toros

La manada de vacas y toros

La manada de vacas y toros, originally uploaded by sulaco_rm.

El tercer gran grupo de herbívoros que hay en Oostvaardersplassen está formado por vacas y toros salvajes. En holandés la especie se llama Heckrund y en inglés es Heck Cattle. Creo que son una recreación del Uro, el auténtico toro salvaje que desapareció de Europa hace siglos y que en la década de los veinte unos alemanes recrearon.

La manada es enorme y se mueve por los inmensos campos procesando hierba y descansando aquí y allá. En nuestra visita se acercaron en alguna ocasión al vehículo en el que nos encontrábamos aunque no pudimos bajarnos, supongo que para evitar la embestida de estos colegas.

Un zorro

Un zorro

Un zorro, originally uploaded by sulaco_rm.

En todas las visitas que he hecho a Oostvaardersplassen siempre hemos visto algún zorro aunque nunca lo suficientemente cerca como para hacerle una foto en la que se le vea con detalle. En la última ocasión ni siquiera pude hacerle fotos porque para cuando apunté la cámara en la dirección adecuada, ya se había escondido entre los matorrales.

Entre tinieblas

Entre tinieblas

Entre tinieblas, originally uploaded by sulaco_rm.

En uno de los últimos instantes en que aún pude usar mi cámara, cuando los límites de la tecnología que tienes en tus manos están a punto de ser rebasados y has de renunciar a su uso, uno de los ciervos que se difuminaban en la bruma me regaló una última imagen. Bastante más atrás, cual fantasmas, hay algunos ciervos más que casi no se pueden ver.

Esta es la última de las fotos de ciervos. Seguiremos con algunos otros animales de Oostvaardersplassen antes de volver a cambiar de temática.

Sólo puede quedar uno

Sólo puede quedar uno

Sólo puede quedar uno, originally uploaded by sulaco_rm.

Un sol enorme busca otras tierras a las que dar luz y calor y mientras se aleja de nosotros vemos a un solitario ciervo que destaca en el medio del campo. Sombras y más sombras de extraños colores que iluminan Oostvaardersplassen al atardecer y que enaltecen la magia del lugar.

En mi cabeza resuena la frase de la película Highlander:

Sólo puede quedar uno

Cuernudo

Cuernudo

Cuernudo, originally uploaded by sulaco_rm.

Tiene mérito pasearte con esa tremenda cornamenta sobre tu cabeza.

Machitos

Machitos

Machitos, originally uploaded by sulaco_rm.

Un mes antes de comenzar la berrea los machos aún se trataban entre ellos y pasaban el día juntos, mirándose las cornamentas y disfrutando de la compañía de los amigos. Seguro que ni ellos se esperaban los cambios que vendrían a continuación por culpa del exceso hormonal.

Cantándole a la vida

Cantándole a la vida

Cantándole a la vida, originally uploaded by sulaco_rm.

Muchos de los ciervos que están berreando limpian el terreno en el que lo hacen arrancando las hierbas y creándose una especie de claro sobre el que pivotan a los cuatro vientos cantándole sus virtudes y procurando que las hembras queden impresionadas y los elijan a ellos.

Ya fantaseé sobre este tema hace un año en Dos universos más allá a la izquierda …, una historia que no recomiendo a los débiles de corazón …