Charlie Wilson’s War - La guerra de Charlie Wilson
Los trailers de las películas a veces nos llevan a engaño y nos hacen pensar que lo que vamos a ver es de un género determinado. Cuando uno ve el de Charlie Wilson’s War o La guerra de Charlie Wilson puede llegar a creer que se trata de una comedia y seguramente acabará algo decepcionado al darse cuenta que la película es una biografía dramáatica de una época determinada de la vida de un hombre y lo que llegó a conseguir.
Un julay da por culo a los comunistas
Esta película es el complemento perfecto para The Kite Runner - Cometas en el cielo. Entre ambas recibimos una lección de historia sobre Afganistán muy interesante. Una cubre la época antes de la invasión rusa y la de los talibanes y la otra cubre la guerra con los rusos y su expulsión del país. Charlie Wilson fue un congresista que con sus acciones marcó la diferencia. Apoyó a los rebeldes afganos y consiguió recursos para ellos juntando aliados imposibles y logrando que los rusos sudaran tinta en el lugar y terminaran por retirarse. El hombre da la impresión de una persona insubstancial y ligera pero sabía lo que quería y no se detenía hasta que lo conseguía. Lo ayudaba un equipo muy eficiente en el que primaban las chochas del martes porque siempre gustó de rodearse de tías buenas. En su guerra particular contra los rusos descubriremos que detrás de algunos políticos, quizás hay un hombre y no las máquinas de hacer dinero a las que estamos acostumbrados hoy en día.
La película se sostiene por un guión muy entretenido y unas actuaciones soberbias de Julia Roberts y Tom Hanks
, acompañados por el siempre efectivo y espectacular Philip Seymour Hoffman
. Al final de la película nos queda un regusto amargo en la boca por lo que pudo haber sido y no fue, por la forma en la que los americanos comienzan las cosas y nunca parecen acabarlas y no dejas de preguntarte si nuestro mundo no habría sido diferente si le hubiesen hecho caso a este hombre. Hay momentos bastante divertidos durante la película aunque para disfrutarlos el espectador ha de ser capaz de captar lo irónico de las situaciones en que suceden.
Si te gusta el cine bien hecho, los buenos actores y actrices y quieres aventurarte en una historia basada en hechos reales que desconocías por completo y que no dejarán de sorprenderte, entonces vete a ver esta película. Procura no arrastrar al cine contigo a esos amigos intelectualmente subdesarrollados porque no te lo perdonarán en la vida.

Este año me apetecía llegar a los Oscars habiendo visto la mayor parte de las películas y por esto he hecho un esfuerzo adicional la semana pasada. Quiero aprovechar para recordaos que soy un cacho de carne con ojos y que digo las cosas como buenamente puedo y quiero. Hace tres años mi película favorita fue
Yo soy de los que se emocionan y celebran los estrenos de las películas de
Al ser todos distintos, la forma en la que nos afectan las historias también cambia. Hay dramas que dejan a unas personas frías y a otras les hacen romper a llorar y comedias que te dejan indiferente mientras otras personas se parten de risa. Es una gran lotería en la que nunca sabemos muy bien qué números tenemos ni si nos va a tocar y al final, esto es lo que hace del cine una experiencia mágica y que gustamos de repetir. Pese a tener un trailer que no despertaba en absoluto mi curiosidad, decidí darle una oportunidad a 
Siempre me ha llamado la atención la permeabilidad que existe entre el oficio de actor y el de director y como un alto porcentaje de los primeros termina tarde o temprano dirigiendo alguna película o un episodio de serie de televisión. Algunos compaginan ambos trabajos y los otros, tan un disparo fallido, se retiran al mundillo que conocen. Recuerdo que hace unos meses escuchaba mi ración semanal de Filmspotting, uno de los mejores podcasts de cine disponibles y el cual sigo prácticamente desde su comienzo y ellos también comentaban lo raro que se les hacia saber que Ben Affleck, un hombre que ha dinamitado su carrera por culpa de su rabo, dirigiera una película. A mí también me asustaba y cuando el boca a oído comenzó a funcionar, supongo que todos nos quedamos igual de sorprendidos. Su película se llama 
El cine norteamericano es extremadamente competitivo y penaliza a las grandes actrices después de que han superado los treinta y cinco años. Con los actores da igual, pueden parecer lagartos arrugados y siguen ofreciéndoles papeles de jóvenes galanes que se pulen a la chabala quinceañera pero ellas cruzan la línea marcada y desaparecen calladamente de las salas y solo las volvemos a ver de cuando en cuando. Es muy injusto porque una actriz es algo más que un chasis. Entre los pequeños milagros que suceden de cuando en cuando, tenemos
Los trailers pueden en ocasiones elevar las expectativas de alguna película y a la hora de la verdad, verla desinflarse ante nuestros ojos cuando aquello que se nos prometía no se materializa. También puede suceder que desvelen momentos críticos y te fastidien la experiencia. Por eso no les suelo prestar mucha atención y solo alguna que otra vez me engancho a una película por culpa de ellos. Eso fue lo que me pasó con 
Hace tres añitos hablábamos de 
Hay sagas que por haberse prolongado demasiado han perdido su magia y su encanto. El género más afectado por este problema es el del terror porque es el único en el que por cuatro perras se hace una película y casi siempre se recupera la inversión, dada la lealtad de las legiones de seguidores que nos llevamos disgusto tras disgusto hasta dar con una buena historia que nos da energía para seguir. Imagino que la mayoría ni se dio cuenta que en las carteleras navideñas, escondida entre las películas infantiles se encontraba