Atando algunos cabos y concretando

Poco a poco voy afinando mis vacaciones en las Filipinas, aunque como siempre, doy bandazos según las mareas y la fase de la luna. Lo tengo todo apalabrado desde el viernes de esta semana hasta el sábado de la semana que viene y la siguiente fase aún está por aclarar. En un escenario, el favorito, el sábado por la noche iría a Cebu, el domingo por la mañana volaría a Dumaguete y me quedaría allí hasta el miércoles por la noche para regresar a Cebu en ferry nocturno o me quedo hasta primera hora de la mañana, vuelo de regreso y lo combino con un segundo vuelo a Puerto Princesa seguido de un viaje en mini-bus hasta el Nido. En cualquier caso, ese es el momento crítico de las vacaciones, una épica transición para pillar el tramo final, que más o menos está decidido y combina mi segunda visita al Nido y a Coron y el salto entre esos lugares en barco. En mi regreso a Manila tengo día y medio. El medio lo usaré para hacer fotos junto a la bahía y del centro histórico y el día completo aún tengo que organizar algo.

En el frente del equipaje, sigo debatiendo si merece la pena facturar o no. Por ahora creo que facturaré, al menos hasta Dubai, en donde pararé unos días. Como hay lectoras muy afectadas por mi intención de maximizar el uso de unos calzoncillos, que vienen equipados con dos lados de uso independiente, quiero confirmar y confirmo que seguramente me lleve ropa vieja tirando a viejísima a Dubai y los días que pase allí acabarán desechando toda la ropa que use y siguiendo hacia las Filipinas con la ropa que realmente me acompañará las siguientes tres semanas y que son cinco camisetas ultraligeras, un bañador, un shortie para bucear, unas cholas Moisés y probablemente, dos o puede que hasta tres calzoncillos ultra-ligeros, elegidos al peso y el corta-vientos con el que entro al avión por si les da por poner el aire acondicionado polar. En ese segundo tramo de mi viaje es probable que no facture y me lleve la bolsa o mochila como equipaje de mano.

El apartado en el que parece que llevo una cantidad brutal de peso es en el cosmético. Entre pasta de dientes, desodorante, crema de afeitar, bronceador, post-bronceador y champú, llevo cerca de un kilogramo, el cual se irá reduciendo conforme pasen los días. Podría elegir comprar allí pero como tendré al menos dos vuelos y probablemente serán cuatro, en cualquier caso siempre tendría que tener los tamaños pequeños y en Europa se consiguen más fácilmente que en Asia.

Puede parecer que estoy algo desligado de mi diario pero no, lo que pasa es que no puedo escribir todo lo que he dejado programado y al mismo tiempo mantener el contenido diario. Hoy, sin ir más lejos, he tenido que hacer tres anotaciones de cine. Ayer fueron seis.

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