Australia

australiaSe han pegado meses poniendo en los cines un trailer en plan peliculón total que llegará próximamente. Lo anuncian poco menos que como la panacea a la que nos abrazaremos para solucionar todos los problemas del mundo y del universo y eso nunca puede ser bueno ya que si pretendes alzar las expectativas de los espectadores, al menos asegúrate de tener chicha con la que darles de comer. Tras una larga espera, por fin hemos podido ver Australia, la película que iba a devolver el cine épico a las pantallas.

Una julay frígida se encoña del macho de las cañadas y este la empita con bragas y todo

Al principio, entre planos bellísimos de un país que parece un sueño nos cuentan que nos van a narrar la historia de la Generación Perdida y según terminan de decirlo se centran en una julay borde que vive en Inglaterra y se les olvidó completamente. Casi tres horas más tarde, en los títulos de crédito, vuelven a decirnos el rollo de la Generación Perdida y tú te preguntas si te dio un jamacullo y te dormiste en algún momento porque en realidad aquí lo que narraron fue el encoñamiento de una aristócrata con un tipo bruto y con pelo en el pecho y como ambos se hartan a follar mientras un chiquillo aborigen canta por la casa todo el tiempo esperando que alguien invente la tele y se hagan programas de tanta calidad como Operación Triunfo para poder tomar parte en ellos.

Justo antes de la Segunda Guerra Mundial Australia es como el lejano oeste o al menos eso es lo que nos dan a entender. Hay una casta dominante y la chusma y la miasma de los aborígenes, una gentuza a la que le gusta ir medio desnuda y que no parece tener ni un dedo de frente. Una mujer llega para forzar a su marido a vender la finca que tienen pero nada más entrar en la casa descubre que la acaba de diñar y escuchando lo que le dice un chiquillo, se cree la salvadora del universo y decide sacar adelante la finca. El taxista que la lleva hasta la casa le quiere poner la pierna encima y ella lo convence para que trabaje como capataz o algo parecido y a partir de ahí tendremos que esperar una hora hasta que llegue el kiki que todos sabemos que va a suceder. Entre medias, escenarios increíbles de un país bellísimo y planos de Nicole Kidman, que parece haber cogido el mal de la Kriptonita y camina por los escenarios como un témpano de hielo, frío y seco e incapaz de mostrar emociones. Por suerte Hugh Hackman es capaz de mostrar emociones y de babear y sufrir y al menos él consigue sacar adelante la cosa.

Le trataron de dar un aire épico y no lo han conseguido. Algunas de las frases en la versión original son tan ridículas que la gente se reía en la sala. Quisieron trascender el tiempo y se estamparon contra el pasado y un cine que todos adoramos pero que no se puede imitar. Las escenas en las que la protagonista chupa pantalla suelen ser más flojas y solo cuando hay más gente la cosa se anima. El malo apesta por su falta de definición y la historia en sí se ve más coja que una mesa de dos patas. Pese a todo, la música legendaria del Mago de Oz, los atardeceres en un país único y los caballos corriendo te hacen disfrutar de las partes que parecen un documental. Si sueñas con ir a ese país, si quieres hacerte una idea de lo que ofrece y si tienes estómago suficiente para aguantar frases empalagosas y una historia aburrida estirada hasta el infinito, esta es una muy buena película. Si vas con la intención de ver la película que definirá el cine de esta década y que todo el mundo recordará, entonces te vas a llevar un palo de cuidado porque esto lo olvidamos en un par de días.

Por la música antigua, por la fotografía, por los escenarios y por todo lo que rodea la fallida historia, creo que merece la pena verla pero sin muchas expectativas.

7-10 Buena

2 opiniones en “Australia”

  1. A la Kidman hace años que se le fue la mano con el botox. Una amiga mía la vio y me dijo que lo mejor (además de lo obvio, paisajes y tal) era el vestuario, y que lo demás muy mal. ¿No crees que por norma general, cuando tienen presupuestos millonarios, parece que siempre se quedan sin partida de pelas para el guionista?

  2. Más o menos eso es lo que puse al final. Merece la pena por el paisaje, la música, la fotografía pero no por la historia o las actuaciones.

    Cuanto más dinero hay en una peli, más julays meten la mano para controlar y dar su opinión y al final sale lo que sale.

Comentarios cerrados.