La iglesia Lazi

La iglesia Lazi

La Iglesia Parroquial de San Isidro Labrador (en tagalo mismamente, que se parece mucho al español en cuestiones católicas) es la iglesia de Lazi y por eso y por ahorrar saliva, la gente la llama la Iglesia Lazi. Ayer vimos el convento y hoy nos centramos en la fachada de la iglesia, que cuando pasé por allí tenía el toque blanco superior pero he visto otras fotos en las que la fachada era de un color más homogéneo. Los filipinos quieren que la incluyan en la lista del Patrimonio de la Humanidad excluyendo truscoluña de la UNESCO, organización a la que tampoco pertenece truscoluña porque no es nación y larazón es que es una de las iglesias barrocas de las Filipinas. La iglesia también llama la atención por dentro y casualmente la próxima foto nos permitirá ver su interior.

Puñeteando en el curro

Ayer hablaba por éste el mejor blog sin premios en castellano del Árbol triste de Navidad y esta mañana en la oficina opté por tomar cartas en el asunto y comenzar una cruzada de esas que solo se pueden ganar y que de gratis te aportan el odio infinito de los de recursos inhumanos. Estaba con la basca tomando un café y comencé a reprocharles la lástima tan grande que da el triste-árbol de Navidad que tenemos y todo el mundo comenzó a calentarse y cabrearse. Al final los convencí para comenzar una rebelión y convertir el árbol de Navidad de nuestra planta en una obra de arte pero de esas que son obras de hel arte. En paralelo me ofrecí a meter en el sistema un incidente a mi nombre para los de gestión del edificio que casualmente son los de recursos inhumanos y al volver a mi sitio, la hice y le mandé copia a todo el mundo en mi planta. Mi incidente fue algo como si dijéramos:

Queridos y desestimados Recursos inHumanos:

El árbol de Navidad que hay la zona de papeo y relajamiento de la tercera planta no se merecía la pena de muerte para acabar en ese lugar sin ninguna decoración navideña. Si ustedes, con su gracia infinita y su poder supremo sobre nosotros los meros mortales asalariados no quieren gastarse un leuro o quizás dos en cosas para decorarlo, al menos informen a la gente que trabaja en esta planta e invítenlos a traer adornos pagados de su propio bolsillo y con ese dinero que han ganado con tan poco sudor y que seamos nosotros los que le demos el espíritu ese navideño y de chimpun que no tiene.

¡Un poquito de por favor! y anulen la norma esa estúpida y maligna que pusieron impidiéndonos decorar la planta. De no ser así y con sus supremos poderes, SALVEN la vida de un árbol y ahorrennos el vivir de cuerpo presente la agonía de esta pobre planta que tuvo la mala suerte de estar en el lugar equivocado en el momento tan poco oportuno en el que ustedes fueron a comprarlo.

Con grandes postraciones y lamiéndoles las uñas más negras de los pies, se despide de ustedes adorados torturadores un servidor sin ilusión ni fantasía.

El Elegido

Por supuesto al incidente le puse de título Árbol de Navidad Triste y en la escala de prioridades, que tiene cuatro niveles, baja, normal, alta y CRÍTICA, le asigné la categoría CRÍTICA.

El pantallazo con mi incidente lo distribuí y hay un rumor maligno e insidioso por toda la oficina por lo que he hecho y conatos de rebelión en la segunda planta e incluso en la primera, que es donde están los de recursos inHumanos. Hoy por la tarde teníamos la reunión mensual con los empleados, de obligatoria asistencia y por supuesto me he escaqueado y la he boicoteado y algunos colegas seleccionados cuidadosamente, en caso que la gerencia haga alguna referencia informarán que yo me he quedado en el velatorio del árbol triste de Navidad de mi planta y que por eso no he podido asistir.

A la polaca directora de los recursos más inhumanos la voy a dejar lista para que vuelva a casa por Navidad con una cantidad suficiente de mala leche.

Convento de San Isidro Labrador

Convento de San Isidro Labrador

Obviamente, la única palabra traducida en el título de esta anotación es la palabra convento, ya que el lugar se llama San Isidro Labrador, ya que por allí no pasaron truscolanes sino españoles. En este lugar llama la atención el gigantesco convento que vemos en la foto, el cual y pese a la pinta decrépita que tiene está considerado un tesoro nacional filipino (junto con la iglesia que veremos en alguna otra foto) y hasta está nominado para la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO (en este caso la iglesia). El convento se construyó usando corales entre los materiales de construcción. El convento es uno de los más grandes de la época colonial española. En la actualidad allí está el museo de la herencia de Siquijor.

Árbol triste de Navidad

Árbol triste de Navidad

En la multinacional en la que trabajo, desde siempre se ponía un árbol de Navidad en la recepción y después la gente hacía lo que le salía de los mondongos en sus despachos y zonas de trabajo. Había zonas en las que no se notaba nada y otras que parecían puestos de feria con mil millones de luces, cintas, bolas y demás. Cuando nos mudamos al nuevo edificio con las maravillosas oficinas abiertas, esas en las que compartes peos (pedos en peninsular) y enfermedades con la tropa y en donde siempre hay alguien mirándote, pues al llegar como que se asumió que era más de lo mismo. Yo estoy en la planta superior del edificio, a tres metros bajo el cielo ese en el que descansa la digitalmente difunta Darliz, antiguamente comentarista por aquí y que ya subió al cielo de las bitácoras que acoje a aquellos que se cansan y se van. Las primeras navidades, una ucraniana en mi planta debía estar con unaa deriva hormonal que no veas y puso cintas de Navidad colgando de los falso techos y que al final tenían una bola. No puso una ni dos sino unas cien por toda la planta, creando un festival barriobajero que no veas pero que era muy navideño. Lo complementó con luces que salían de allí donde pillaba un enchufe y subían por las paredes al falso techo. Ganamos por goleada a las otras tres plantas del edificio, la nuestra era la más navideña. Al parecer a la chama que lleva recursos inhumanos y al presi no les moló nada aquel despliegue navideño que no costó nada a la compañía y añadieron una nueva regla al conjunto de prohibiciones.

Tras una vuelta completa al sol, la ucraniana se enteró que ese año no habría despiporre y yo creo que del empute que se cogió y de tanta mala leche, ese año se le llenaron las ubres de horchata o leche agria. Como hubo quejas de muchísimos por la estupidez humana que tanto abunda en el departamento de recursos inhumanos, pusieron tres árboles de Navidad adicionales, uno por planta (en la baja ya tenían el de la recepción) pero se les debió acabar el presupuesto porque los adornos llegan para dejar en estilo pobre el de la primera planta, en estilo patético el de la segunda y en estilo triste-depresivo el de mi planta, que es el que sale en la foto. No se nos permite ponerle luces porque al parecer el seguro del edificio no cubre incendios provocados por las luces de Navidad del árbol o algo así ya que la de recursos inhumanos nos dijo la excusa y ni ella se lo creía y como el nuestro es el más cercano al cielo, el nuestro con suerte pilla alguna bola pero no consigue ninguna cinta. Si bajas una planta, el siguiente tiene más bolas y hasta alguna de otro color que no sea el gris y el de la primera planta, además de un despliegue excelso de adornos, tiene una cinta, UNA, que mira que tiene que ser agarrado el que fue a comprar las cosas.

Como nuestra misión en la vida es la de quejarnos por todo, ahora le pedimos y le rogamos a la de recursos inhumanos que acabe con el sufrimiento del árbol y lo quiten, que dejen nada más que el de la planta baja ya que cada vez que vamos a la máquina de café, el puto árbol deprime y la primera semana de enero además se le estarán cayendo las agujas y será un monumento al declive y la decadencia.