Benro Transfunctional Travel Angel – CF Twist Lock

Hace más de un año que llevo buscando un trípode ligero y pequeño para poder llevar en mis viajes, algo que no suponga una carga excesiva, que se pueda meter en la mochila y que de ser posible, viaje como equipaje de mano sin acaparar los pocos kilos que te dejan para ello. He mirado todas las marcas y modelos del mercado, desde las más económicas hasta las más caras y después de deliverar, hablar, leer, discutir, evaluar, me decidí por un trípode de la marca Benro de Fibra de Carbono.

La decisión final la tomé después de verlos y tenerlos en mis manos en el Photokina. Lo elegí por sus ochocientos gramos sin la cabeza o sus mil cien gramos con cabeza, por sus cuarenta y un centímetros de largo una vez plegado y porque aguanta hasta seis kilos de carga. También porque abierto sube hasta algo más de metro y medio, que aunque no es mucho, es suficiente. Como ventaja adicional de este modelo, una de las patas se puede soltar y se puede usar como monopod, con lo que al mismo tiempo llevas un trípode un monopod. En la primera foto lo podéis ver plegado, con un sistema en el que las tres patas se pliegan sobre la central y la cabeza, haciéndolo aún más compacto. Lo compré a través de eBay en una tienda de Hong Kong y me costó unos doscientos eurolos, lo cual, si tenemos en cuenta que modelos similares de marcas de renombre salen por unos seiscientos euros, es un buen negocio. Encontré también otras marcas más desconocidas y baratas pero no me terminaron de convencer, y Benro tiene distribuidores en buena parte del mundo y un nombre, que aunque no muy conocido, se está asentando y cada vez hay más gente por ahí usando sus productos.

Yo ya tengo un buen trípode de fibra de carbono de Manfrotto, pero plegado tiene cerca de sesenta centímetros y no hay manera de meterlo en una maleta, además de pesar cerca de dos kilos y medio incluyendo la cabeza. Lo uso mucho en mi casa y de cuando en cuando me lo llevo por ahí, aunque después de un día caminando por el Keukenhof con eso a tu espalda, terminas reventado. El Benro se ha convertido en un elemento imprescindible para viajes y escapadas. Puede ir conmigo y así tengo la posibilidad de salir por la noche a pasear por la ciudad y hacer unas fotos con trípode. También en lugares como el Keukenhof, en donde los tulipanes son bajitos, se adapta perfectamente y no supone una carga tan pesada. El trípode tiene una construcción muy robusta, los materiales se ven de buena calidad y las patas se abren y cierran rápidamente.

La verdad que me he quedado muy contento con este pequeño artilugio. Uno de mis amigos ya me ha copiado y se ha comprado uno igual en Hong Kong al pasar por allí de viaje, lugar en el que se ahorró la friolera de veinte euros con respecto al precio que pagué yo y que incluía transporte. Veremos cuanto partido le saco y tarde o temprano tendré que hacer una nueva foto de familia para que aparezca con el resto del equipo.

3 opiniones en “Benro Transfunctional Travel Angel – CF Twist Lock”

  1. Lo único que no me gusta de estos modelos es el sistema de cierre para estirar las patas: cuatro piezas por pata que tienes que desenroscar, estirar y luego enroscar de nuevo. Así era el que tenía antes, cambié a otro con un sistema de clip y se nota la diferencia en velocidad.

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