Bottle Shock

Bottle ShockUn trailer fantástico es una promesa de una tarde de entretenimiento si al final todo sale bien. Cuando vi por primera vez el trailer de Bottle Shock supe que la iría a ver tan pronto se estrenara. Leyendo sobre la película descubrí que su director, sabedor que su obra estaba destinada a terminar en videoclubs y similares, buscó financiación y contrató directamente a los mejores para promocionar su obra. No hubo intermediarios y de esa forma se ahorró un montón de dinero. No sé si la jugada les ha salido bien ya que la película no se ha estrenado en muchos países pero al menos conmigo funcionó. En España desconozco el nombre que le darán o cuando será su estreno.

Un julay alcohólico viaja a las fuentes de su pasión para empinar el codo con vinillo baratito

Alan Rickman, un hombre al que todos conocemos bien porque es el profesor cabroncete en la saga de Harry ChapaPotter, tiene una tienda de vino en París pero no es muy reconocido por sus compañeros del gremio porque es inglés y en Francia eso es poco menos que una aberración. El hombre sostiene que en California se están produciendo vinos tan buenos o incluso mejores que los franceses y para ello organiza una competición. Se marcha a los Estados Unidos y allí pasará dos tercios de la película buscando vinos y aprendiendo a amar el Valle de Napa, un sitio en el que todos sus habitantes sienten verdadera pasión por lo que están haciendo. Después de cambiar las vidas de algunas de esas personas para siempre volverá a Europa y allí se celebrará la competición en la que cambiará el curso de la historia para siempre.

Lo que nos cuentan en esta película sucedió en realidad. Han cambiado algunas cosillas pero lo básico está allí. En el viaje iniciático del protagonista a Napa se cruzará con un montón de gente y lo que allí suceda transformará sus vidas. Yo soy cervecero, el vino ni me gusta ni me hace mover un dedo pero sin embargo he de reconocer que no me importaría nada perderme un par de semanas por el valle de Napa y dejarme llevar por el viento visitando los viñedos y las distintas empresas. El lugar parece fantástico. La película se divide en tres partes. La primera en Francia está bien pero no pasa de ahí y en la segunda viajamos a América. Aquí es donde suceden los mejores momentos y en donde Bill Pullman nos sorprende como el agobiado propietario de una bodega a punto de quebrar y un hijo más gandul que la chaqueta de un guardia y que de cuando en cuando le ayuda aunque prefiere más vivir la vida loca. Todos los actores y actrices que salen en este segmento están fantásticos, te llenan de buen rollito y para cuando llegamos al tercer segmento de la historia, de nuevo en Francia, ya no importa nada porque la película ha conseguido dejar su impronta.

Una historia genial, amena y divertida que por supuesto no está pensada para aquellos que gustan de recibirlo todo masticado. Si algún día se llega a estrenar en España no la dejéis escapar.
9artuditos

2 opiniones en “Bottle Shock”

  1. Yo sí soy más de vino, aunque no sé apreciar la calidad de los caldos en toda su gama. Yo los divido entre los que me gustan y los que no, que es como me funciona.

    Hace un par de años vi una película con el vino como conductor de la historia y ambientada en California: ‘Entre copas’. Me gustó mucho y en aquella ocasión me dije “algún día visitaré esos sitios”. No me importaría nada pasar un año recorriendo la zona y degustando los caldos que se allí se preparan.

  2. uno+cero, Sideways ? Entre copas me dejó con las mismas ganas de perderme en la zona dejándome llevar sin rumbo fijo. Definitivamente algún día iré por allí y hasta beberé vinillos de cuando en cuando, acompañados de queso de Valsequillo.

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