Bronstexcursie – La berrea en Oostvaardersplassen

Hace un par de semanas tenía una cita muy especial. No me canso de repetir la cantinela aunque sé que no sirve de nada. En lugar de estar sentados detrás de vuestras pantallas horas y horas creyendo que sois los amos del mundo deberíais estar en la calle, descubriendo el mundo con vuestros ojos, presenciando las maravillas que os esperan ahí afuera. No escuchéis a los charlatanes que se pasan horas y horas buscando y recomendando vídeos y hablando de cosas de las que solo reciben información por sus ordenadores. Caminad por los bosques, subid montañas, nadad en la playa, bajad a grutas y mirarlo todo como si fuera la última vez porque quizás lo sea.

Recordaréis que en agosto hice un Safari fotográfico en Oostvaardersplassen y allí descubrimos que podíamos apuntarnos para presenciar eso que los Holandeses llaman de Bronst o la Berrea que es como imagino que se traduce al español. Nos tomamos medio día libre para acudir a verlo y después de comer salimos en dirección al lugar. Durante cuatro semanas en Oostvaardersplassen, uno de los parques nacionales holandeses, los guardas forestales permiten a un limitado grupo de personas entrar en el mismo y ser testigo presencial de la Berrea. A la hora indicada nos pusieron una pequeña presentación en la que nos explicaron lo básico y después nos montamos en una especie de remolque descubierto en el que nos arrastraban con un tractor para llevarnos al lugar.

Cuando salimos a campo abierto nos cruzamos inmediatamente con un zorro. Yo ni sabía que teníamos zorros en Holanda. Son unos animales muy hermosos y que tienen una gran elegancia al moverse. Después pasamos junto a un grupo de toros salvajes y finalmente vimos un ciervo, con una cornamenta enorme, el lomo mojado en barro y protegiendo su terreno mientras berreaba sin descanso para atraer a las hembras. Pensé que todo sería así pero me equivoqué. Un poco más adelante nos topamos con cientos de ciervos, un rebaño enorme de hembras y un montón de machos que parecían distribuidos siguiendo alguna regla matemática. Cuando alguno se salía de su área los machos colindantes lo embestían y se organizaban unas peleas absolutamente increíbles. El ruido de los cuernos al chocar es brutal. Los demás berrean y berrean y había instantes en los que el ruido era tan fuerte que ni siquiera podíamos hablar. Nosotros estábamos entre medio de todos ellos, que nos ignoraban y no se preocupaban en absoluto por marcharse del lugar. Estaban a lo suyo, a atraer a las hembras e impresionarlas para copular con ellas. El sol mientras tanto descendía rápidamente y eso parecía animarlos aún más, gritando más y más fuerte y peleando con más agresividad. Las hembras los miraban y seguían buscando comida acercándose de cuando en cuando a alguno de ellos. Según nos explicó el guarda forestal digan lo que digan las mujeres EL TAMA?O SÍ IMPORTA y ellas se fijan muy mucho en la cornamenta y el paquetón que arrastra cada uno de ellos, razón por la cual tienen esas enormes cornamentas y les crece el cipote al doble del tamaño.

Las treinta personas que presenciamos el evento alucinamos en colores. Ha sido lo más increíble que he visto en mucho tiempo y sé que a partir de ahora iré cada año a la Berrea, es otra de las cosas que haré mientras permanezca en Holanda, como la visita al Keukenhof, los paseos en los bosques buscando setas o las excursiones en bicicleta.

Esto no es algo a lo que los turistas tengan acceso. Está más bien pensado para la gente del país. Hay que apuntarse con un par de meses de antelación, la cantidad de gente es muy limitada al igual que las oportunidades, ya que solo permiten la visita 3 veces por semana y solo a treinta personas. El lugar está dejado de la mano de Dios y no hay transporte público para llegar al mismo. Aún así, si vives en Holanda te recomiendo que lo veas. No lo lamentarás.

Espero poner algunas de las fotos en la bitácora pero tendréis que esperar unos meses para verlas.

8 opiniones en “Bronstexcursie – La berrea en Oostvaardersplassen”

  1. Yo me conformaré con el relato y con las fotos que pongas. No creo que vea el espectaculo en vivo. hehehe. Aunque no me importaría

  2. waiting …. lo sabía
    bishop, aún no las he mirado. La cola de fotos es tan grande que ya ni me preocupo en mirarlas. Las pongo en los dos discos duros, vacío las memorias de la cámara y empiezo de nuevo.

  3. “No escucháis a los charlatanes que se pasan horas y horas buscando y recomendando vídeos y hablando de cosas de las que solo reciben información por sus ordenadores. Caminad por los bosques, subid montañas, nadad en la playa, bajad a grutas y mirarlo todo como si fuera la última vez porque quizás lo sea.”

    Amén. 🙂

  4. Claro que importa el tamaño…y también el de la cuenta corriente. Pero vamos, que es normal. A los tíos les van las pechugonas y a las tías los tíos ricos. Es la versión “civilizada” de lo que siempre ha ocurrido en la naturaleza.

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