Callejeando por Turín

El relato comenzó en Fin de semana en Turín

El sábado era el gran día para descubrir Turín y como suelo hacer siempre, me levanté temprano ya que no le veo sentido alguno a ir a una ciudad para dormir en el hotel, eso lo puedo hacer gratis en mi casa. Fui de los primeros en llegar al lugar en el que daban el desayuno y una vez estuve lleno, recogí mi mochila para la cámara y salí a la calle. Mi primera parada era en la estación de tren de Porta Nuova ya que en la misma, a la altura del andén 20, está la oficina de turismo y en ella debía recoger mi Torino Card. Abrían a las nueve y un minuto antes de esa hora yo ya estaba en la puerta y la empleada me miraba con la desgana que da el trabajo de funcionario. Obviamente se la sudaba totalmente ya que le pagan lo mismo y no hizo ningún esfuerzo en abrir antes de las nueve y un minuto. Tiene suerte que nunca llegué a desarrollar los poderes para pudrir a alguien por dentro con una mirada porque de ser así, ahora mismo estaría acostumbrándose a su nuevo hogar en un cementerio. Me dio mi tarjeta, me explicó poco y salí a la calle.

Comencé andando por la Via Roma y llegué a la bonita Piazza San carlo. Justo antes de entrar a la plaza está la estatua de la Dora con agua del río Po. En la plaza hay dos iglesias, una junta a la otra. Tenemos a Santa Cristina y a San Carlo Borromeo y en el centro el Monumento de Emanuele Filiberto que nos recuerda lo crueles que eran los padres antiguamente a la hora de ponerles nombres a sus hijos. Desde allí seguí y fui al Museo Egizio o más concretamente, el Museo delle Antichità Egizie, segundo en importancia por su colección tras el del Cairo y uno de los más antiguos del universo. Obviamente, a esa hora éramos cuatro pelagatos y no hice cola ni pagué con mi tarjeta de la ciudad. El museo es espectacular y realmente agradable para visitar. El edificio parecía estar sometido a una restauración masiva.

En el museo egipcio de Turín

En el museo egipcio de Turín, originally uploaded by sulaco_rm.

Entre otras cosas tienen el Templo de Ellesija, el cual estuvo a punto de desaparecer engullido por las aguas del Nilo cuando se construyó la presa esa enorme. El templo se consagró casi mil quinientos años del julay que fija nuestro calendario. Egipto se lo regaló a Italia en agradecimiento por su papel en una campaña de salvamento de monumentos Nubios. Hice un pequeño vídeo en el que por supuesto no se ve nada pero bueno …

Al salir del museo la cola era bastante considerable y supongo que todos estaban contentos por lo mucho que durmieron en sus hoteles. Seguí por la preciosa Piazza Carignano y husmeé e hice fotos en el Palazzo Carignano aunque opté por pasar de la visita al museo. Desde allí seguí callejeando hasta la Piazza Castello, la zona cero turística de la ciudad y el lugar con la mayor concentración de atracciones. En el medio de la plaza está el Palazzo Madama, el cual es el hogar del Museo Civico d’Arte Antica. La entrada es espectacular, con unas escalinatas de película de princesas de la Disney. El museo es entretenido aunque lo mejor es el edificio y particularmente los jardines del mismo, pequeños y preciosos. El palacio es extraño porque está empotrado en un castillo medieval y el mejor mirador de la ciudad está en una de las torres del castillo de los Acaja. Este palacio fue una de las residencias de la casa real de Saboya y por descontado, es patrimonio de la Humanidad. Somos pocos los que nos interesamos por el edificio y así los que se lo saltan jamás tendrán las fotos desde la torre medieval, un lugar privilegiado ya que tienes una vista directa de la plaza y los otros palacios.

Al salir fui de cabeza al Palazzo Reale y me compré la entrada para el Polo Reale, que por supuesto estaba incluida en mi tarjeta de la ciudad y que cubre varios lugares. El Palacio real es asombroso, tanto por fuera como lo que te dejan ver por dentro. Los Saboya sabían como vivir con lujo y honestamente, es uno de los más bonitos que he visto. No dejaban hacer fotos en su interio, seguramente por miedo a que se les desgaste. La Armería es también un lugar fabuloso para visitar y alucinar. Dentro del mismo complejo tenemos el Museo di Antichità, que no me convenció y me pareció demasiado tedioso, sobre todo porque tiene una parte muy bien organizada y después el resto es un puro caos que parece esperar por mejores años, que dudo mucho que le lleguen. Este mega palacio fue la residencia de los Saboya entre los siglos XII y XIX (equis-palito-palito y Equis-palito-equis). Finalmente entré en la Galleria Sabauda para ver la fabulosa colección de arte real que incluye algún Rembrandt. Salí noqueado de tanto museo y me acerqué a la Porta Palatina aunque la tienen vallada y las fotos serán un porquería. Después me monté en el Tranvía número 7, el cual te da una vuelta por el centro de la ciudad y es casi como tomar una guagua turística. Al bajarme fui a ver el Duomo di Torino, la catedral de la ciudad y en donde guardan la Sábana Santa. La visita es tan decepcionante como había leído ya que la iglesia es fea de vicio y la sábana esa brilla por su ausencia, seguramente porque la tienen colgada en algún otro lugar secándose. El edificio por fuera no es nada impresionante:

Catedral de San Juan Bautista

Catedral de San Juan Bautista, originally uploaded by sulaco_rm.

Y pese a que la sábana está oculta, te dejan hacer fotos por toda la iglesia salvo por el lugar en el que supuestamente está la falsa sábana. Aún así y desde la distancia, hice una cutre foto en la que se puede ver a algunos julays rezando y pidiendo algo que no les será concedido

La Sábana Santa

La Sábana Santa, originally uploaded by sulaco_rm.

La única Sábana Santa que yo reconozco es la de la Guerra de las Galaxias que me trajo mi tío desde Estados Unidos en 1978 y que usé sin descanso hasta el año 1997 y que tuve que rescatar en al menos una ocasión de la basura porque mi madre le tenía ojeriza por tener un agujero en el medio del desgaste. Esa sí que era una sábana Santa y que me vio crecer. Una iglesia infinitamente más interesante en el lugar es la Chiesa di San Lorenzo que está frente al Palazzo Madama y es fabulosa y poco visitada. Bajo la catedral está el Museo diocesano, más entretenido que la iglesia porque puedes ver los cimientos con los distintos templos que han habido en ese lugar, aparte de algunas vestimentas de cuando los presuntos tocadores de niños se arrebataban todos y hacían sus galas Drag.

Ya habían pasado las horas de camino al río Po pasé por fuera de la Mole Antonelliana para hacerle alguna foto. Este edificio es el hito más conocido de Turín y con su aguja le da carácter a la ciudad. En su interior está el museo del Cine, uno de los más importantes en Europa.

Mole Antonelliana

Mole Antonelliana, originally uploaded by sulaco_rm.

Una vez en el río hice un pequeño crucero por el mismo que iba incluido en la tarjeta de la ciudad y que definitivamente no aportará nada a mi vida. Después regresé callejeando hacia la estación de Porta Nuova y en el camino me tropecé con un supermercado y me compré medio kilo de queso Parmiggiano reggiano para llevar. Me acerqué hasta el hotel para dejarlo y después, ya oscureciendo, regresé al centro para ir a visitar la Mole Antoneliana y subir en el ascensor a la parte superior de la cúpula y ver las vistas. No había cola alguna y en un momento estaba arriba grabando el siguiente vídeo:

Una vez en el museo, muy interesante por cierto, hice otro vídeo en el que se puede ver el ascensor descendiendo, sujeto solo por los cables. También se puede ver como hay un par de cines en esa inmensa sala.

Después fui a la Trattoria Profumi e Sapori, rescondida cerca de mi hotel y allí cené unos Gnocchi sugo alle 3P (Panna, Pesto e Pomodoro) de primero y un Sottofiletto al Pepe Verde de segundo, acabando con café. Después del trote y de los kilómetros y kilómetros que hice, regresé al hotel para descansar ya que al día siguiente tenía media jornada y la quería aprovechar bien.

El relato concluye En la Basílica de Superga y regresando a Holanda

11 respuesta a “Callejeando por Turín”

  1. Jo, que decepción, llevaba toda la entrada esperando la sabana de los cojones… 🙁
    Pero bueno, los vídeos han compensado 🙂
    Salud

  2. Yo, en los viajes, suelo levantarme a las 8 o 9 de la mañana (muy a mi pesar). Pero compenso el tiempo dormido plácidamente, quedándome más días. Y alargo el disfrute más horas.

    Pero qué pasaba exactamente con la dichosa sábana?…

  3. Bueno, al menos ya no tienes que preocuparte de ir a Asia. Allí si no te levantas a las seis de la mañana, mejor no vas. A las once el calor y la humedad es tan agobiante que tienes que buscar refugio en el hotel por no decir que en muchos de los sitios en los que me he quedado, después de las ocho ya no dan ni desayuno. A las seis y media de la tarde es noche cerrada y salvo caminar por ciudades, no hay nada más que hacer.

  4. Ya te lo diré cuando vaya!… A mi me pasan cosas raras…y soy capaz hasta de cambiar el clima y los horarios de los desayunos.

    Y sigo sin saber qué pasaba con la sábana. Estaban lavándola…planchándola…o estaba tapando a algún cura que echaba la siesta?… Jajaja…

  5. Busca información sobre la Síndone y verás que la sacan raramente y la mantienen escondida para que no se descubra que es falsa.

    Dudo mucho que cambies el clima del sureste de Asia, a menos que sea para tifones y huracanes. Pero oye, que si te hace feliz caminar de noche por calles de barro sin luces y sin poder ver si eso que está delante es una serpiente, una rata o un escorpión, tú misma. Si los locales no salen al oscurecer, por algo será …

  6. Sin que sirva de precedente, te voy a echar un piropo… si ya en el 78 andabas tapándote con sábanas de las galaxias y te acuerdas, realmente estás muy bien conservado.

  7. Darliz, a cada uno le gustan sitios distintos. A mí, con tal de practicar el italiano, me gusta toda Italia. La ciudad no está nada mal y tiene cosas para ver y un montón de historia pero no es Roma o Florencia. Vi un montón de españoles así que parece un destino popular desde España y seguramente algo más barato que Roma o Florencia o Pisa.

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