La bicicleta hortera

Hoy debería comenzar una nueva serie pero con la movida de ayer, me pasé la tarde con los dramas y los arreglos funerarios por el Güaza con toda la chusma y la gentuza que parece estar esperando que me abiquen y al final se me olvidó totalmente el seleccionar las fotos de la nueva serie. Por suerte tenía una foto de una bicicleta que se cruzó en mi camino por Viena y así inauguramos la nueva etapa en el hospedaje de imágenes fuera de flickr para esta categoría con la foto de hoy, una aberración deleznable que merece la pena de muerte directa para el que la hizo. Lo de pintar la bicicleta con un color hortera para que no te la roben es algo que se ve con cierta frecuencia en Holanda, pero lo de pintar la cadena también, eso demuestra un nivel de estupidez tan alto que clama al cielo. La bici parece tener el nombre de una de esas cadenas de esclavitud de pobres para la distribución de comida para gandules y perroflautas que parecen preferir que les traigan el plato a casa de un restaurante cercano a aprender a cocinar. Dicha cadena, después de algunos reveses judiciales por los Países Bajos, abandonó este mercado el año pasado. La bici de la imagen tiene toda la pinta de no ser muy práctica para los Países Bajos, sin guardabarros por aquí es básicamente una invitación a pringarte de pé a pá cada vez que llueve, algo que puede suceder a menudo y en el caso de las dos semanas pasadas, todos los días y varias veces al día. Supongo que en Austria no les llueve tanto o el propietario tiene puntos adicionales de estupidez por este detalle.

Urban Arrow Family en blanco

Urban Arrow Family

Ya hemos visto algunas Urban Arrow, incluyendo este modelo, que es el Family, aunque me parece que esta es la primera vez que vemos el modelo eléctrico. Estas bicicletas son muy robustas y están muy bien hechas y no reparan en gastos a la hora de elegir los materiales, lo que resulta en que el precio base de la bici, sin extras, sea de más de cuatro mil doscientos leuros. Por esa pasta te llevas una bakfiets, una bici de carga en la que se pueden llevar dos niños, con sus cinturones de seguridad y sentados en la zona más cercana al centro de gravedad de la bici. La cesta tiene polipropileno para protegerlos en caso de accidente. El motor eléctrico es bastante potente y tiene un arsenal de accesorios, incluyendo un asiento extra con cinturón de seguridad para llevar un tercer niño en la cesta. El radio de alcance usando la batería es de setenta kilómetros sin carga y de cincuenta con carga, obviamente, con el conductor pedaleando. La bici es pesada, con cincuenta y un kilos y cada vez se ven más por las calles. En definitiva, una bici para los que no quieren tener un coche, viven en la ciudad, pero quieren moverse teniendo una gran capacidad de carga, ya que incluyendo el peso del conductor, se pueden llevar hasta doscientos treinta kilos, aunque imagino que con el peso máximo, esa cosa tiene que ser como una losa de pesada.

Aparcamiento de bicicletas fastuoso

Aparcamiento de bicicletas fastuoso

Hemos visto cienes y cienes y cienes de bicicletas por aquí y tanta bicicleta, necesita lugares para aparcarlas, a ser posible con la posibilidad de encadenarlas a los mismos si el país está lleno de truscolanes y chusma y miasma de esa independentista. En el centro de Bratislava me topé con el aparcamiento de bicicletas que vemos en la foto y que está delimitado en sus extremos por unas bicicletas de estas que son tan poco prácticas por el esfuerzo tan grande que hay que hacer para subirse y lo mal que lo pasa uno cuando llega a un semáforo o un stop y se tiene que parar. El aparcamiento es precioso pero resulta muy sospechoso que no haya ninguna bicicleta en el mismo, con lo que o la gente no es muy de usar bicis en Bratislava o las afanan a base de bien y por eso allí no quedaba ninguna. En los Países Bajos en la actualidad, se tiende más a edificios de aparcamientos de bicicletas con capacidad para cientos o miles, normalmente gratuitos (depende de la ciudad) y vigilados. De esa forma, la gente acude al centro de la ciudad en bici o en transporte público y los coches y los culocochistas como dos conocidos comentaristas se quedan bien lejos del centro.

Bicicleta de bomberos en Bratislava

Bicicleta de bomberos en Bratislava

En Bratislava, en alguna exposición que había en el Castillo de Bratislava me tropecé con la bicicleta de bomberos de la foto. Todos sabemos que yo tengo cierta obsesión con bicicletas así que además de flipar, corrí a capturar esta joya. El concepto de mandar a los bomberos en bici y cargando el equipo me parece fabuloso, sobre todo si de lo que se trata es de llegar tarde y con suerte no salvar ninguna vida ni trabajar. Lo que sí que no entiendo es la presunción de llevar la manguerita con sus diez o quince metros de longitud y esperar que en la zona haya una conexión de ese tipo y que además le llegue para estirarla hasta el sitio del fuego. La bici o es a contrapedales o allí son brutos como arados y no frenan y parece que tiene algún sistema con un timbre sobre la rueda delantera para hacer ruido y que la gente se aparte, aunque no entiendo lo de la cosa esa que cuelga del volante y que no es una corneta pero parece un instrumento de viento, a menos que sea obligatorio apuntarse en la banda de música del poblacho cuando se trabaja de bombero. La bicicleta solo tiene una velocidad y yo que he pasado por Bratislava, allí hay cuestas, con lo que el colega, a poco que el incendio sea en una de las laderas, va a sudar tinta de la más negra. Esto tiene toda la pinta de ser la genial idea de algún politicastro podemita que se quería comprar un casoplón mangoneando dinero del erario público o de la época comunista, que por allí tuvieron décadas de progreso comunista después de la Segunda Guerra Mundial.