Vanraam Easy Rider

Vanraam Easy Rider

Los Países Bajos, siendo una tierra que adora las bicicletas, tiene también algunas marcas de las que se oye poco pero que tienen sus seguidores. Hoy tenemos una de esas bicicletas extrañas, más bien un triciclo para grandullones y que fabrica la compañía vanraam, los cuales están especializados en bicicletas para personas con necesidades peculiares, como los ancestrales y algunos minusválidos, tanto físicos, como psíquicos o parasicológicos. Esta bici permite que personas que pueden caminar poco tengan algo de movilidad. Fijaros que frente a los asientos tradicionales de las bicis, aquí hay un sillón que parece bastante cómodo. La bicicleta, en su modelo más básico creo que vale unos dos mil cuatrocientos leuros pero esta versión con motor eléctrico seguramente esté por encima de los tres mil leuros. Por detrás del asiento hay una caja para llevar algo de carga. La bicicleta se cruzó en mi camino en el municipio de Baarn, poblacho cercano a Hilversum al que vamos de cuando en cuando a la hora del almuerzo porque hay una tienda de alcohol que tiene todas las cervezas que nos gustan a mi y al Moreno y en particular, la maravillosa IJsbok con la que podéis seguir soñando el resto de vuestras vidas y jamás la probaréis dado que es un elixir creado solo para paladares muy selectos y que viven en una zona del universo muy determinada. Estas bicicletas son particularmente alargadas y fijaros en la extraña posición del volante, el cual se puede empujar hacia adelante para facilitar el acceso al trono del usuario de la bicicleta.

Tuk-tuk en el delta del Mekong

Tuk-tuk en el delta del Mekong

Yo particularmente no me canso de ver fotos de tuk-tuks y los que vi en Vietnam fueron lo más de lo más. La semana pasada veíamos a uno petado de gente y hoy tenemos otro vacío pero que lleva un conductor muy peculiar. Fijaros en los pedales. El chamo no lleva zapatos. Debe tener unos callos de un grosor como botas de alpinismo ya que con los treinta y pico o cuarenta grados de la barriada periférica en la que vive, cuando apoya el pie en el asfalto, que Dios mediante se calienta hasta temperaturas próximas a las de las estrellas apunto de supernovearse, se tiene que abrasar vivo. El chamo además iba todo conjuntado de azul hasta que la cagó con el gorrito violeta. Dicen que intentó una vez meter el vaquero en agua para lavarlo y se le escapó y casi no lo trinca de nuevo. Aunque no llevaba gente, da la impresión que estaba transportando algo en la cesta en la que normalmente van los pasajeros.

Tuk-tuk con cuatro pasajeros por el delta del río Mekong

Tuk-tuk con cuatro pasajeros por el delta del río Mekong

Otra foto de uno de los tuk-tuk que había por los villorrios que visité en el delta del río Mekong solo que en este caso el vehículo está petadísimo de pavas. Que se vean en la foto, el chamo llevaba tres hembras y un niño, o quizás uno de los siete enanitos de Blancanieves. Sigo sin explicarme como la bicicleta no hace un caballito y lanza al ciclista al espacio. El esfuerzo de mover toda esa chicha humana debe ser lo que mantiene al conductor en los purititos huesos. No vamos a hacer comentarios sobre la selección de colores de ropas y gorros. Al chamo lo quería ver yo si se le meten de pasajeras mi madre y su amiga Rosi. NO solo iba a sudar sangre, es que pota los pulmones en los primeros trescientos metros. Con este tipo de transporte, si eres local tienes unos precios realmente asequibles para ellos y cuando un turista le pregunta al chamo, el tipo solo entiende de dólares y en cantidades espectaculares si las comparamos con el precio de los autóctonos.

Otro tuk-tuk en el delta del río Mekong

Otro tuk-tuk en el delta del río Mekong

Hace un par de semanas veíamos uno de los curiosos tuk-tuk que hay en los poblachos que están alrededor del río Mekong, bastante distintos de los que se usan en la capital de Vietnam y en sus grandes ciudades. Hoy tenemos otra foto con uno de estos en la que el remolque en el que van los pasajeros se puede ver mejor. De entrada, subirse a esa cosa requiere una cierta condición física, muchas de las viejillas que conozco ni de coña trepan ahí. Es casi como una plataforma y en una foto que veremos en el futuro hay uno de estos vehículos llevando al menos cuatro pasajeros. Estos vehículos también se usan para el transporte de mercancía y cuando alguien quiere mandar algo a otra persona, lo organiza y el chamo se va con el material, con lo que no era raro verlos por las calles como si fueran empleados de una empresa de transporte. Si hubiese prestado más atención en mis clases en la universidad, a lo mejor hasta podría explicar la razón por la que el chisme no hace el caballito cuando se montan dos bostas desbaratadas en la parte trasera, pero como soy más bien del árbol de los lerdos, presupongo que la razón es pura magia y que cuando uno se lo compra, lo primero que hace es visitar al chamán para que te le haga un exorcismo. El chamo que llevaba el tuk-tuk de la foto era también un maestro en lo de los eSeMeSes, ya que en el año 2012 todavía los telefoninos m´con pantallas enormes y preciosas como el mío no estaban aún tan extendidos.