Entrando y aparcando en el mayor aparcamiento de bicis del universo conocido

La semana pasada veíamos El mayor aparcamiento de bicicletas del universo, lugar al que entré andando desde la estación central de Utrecht, más concretamente desde el túnel sur que lo conecta con todos los andenes. El único comentarista que hay por aquí en verano, el que se queda de guardia para que la cosa no decaiga en el que sin lugar a ninguna duda es el mejor blog sin premios en castellano no lo dice claramente, pero deja intuir su decepción y claro, a uno le pica la cosa y decide enmendarla para que ese señor ya tan mayor no se lleve más disgustos que los truscolanos.

El domingo fui al cine en Amsterdam, capital de los Países Bajas y ahora también conocida como Amsterlandia porque su centro es un inmenso parque temático con canales y en el que los holandeses ni viven ni asoman y han entregado el lugar a la guita de los turistas y aprovechando el evento decidí ir al mayor aparcamiento de bicicletas del universo con una de las mías y hacer un vídeo asombroso y fabuloso entrando. El problemilla es que como aún no está acabado el proyecto (han completado la mitad), la única entrada es la norte, entre las obras y justo del lado opuesto al que yo vivo y llegar allí es una odisea que ni la de 2001. Pues nada, que si hay que sacrificarse yo te sacrifico a ti y a quien haga falta y así salí con tiempo asumiendo que me tomaría un rato y finalmente llegué al lugar. El estremecedor documento que veremos a continuación está muy detallado, hay mensajes subliminales, difíciles de ver indicando la fase de entrada, vemos la máquina en la que me registro y hasta se me ve poner mi cartera, dentro de la cual va mi tarjeta de transporte público, hago una ronda por la planta baja alrededor de los cientos de aparcamientos de bicis y después subo a la primera planta en bici y allí aparco. Todo eso muy documentado. Después hasta caminamos hacia la salida y acabamos con unos segundos en los que se puede ver a mi bici cuando regresé por la tarde a recogerla. Todo junto a la canción Nadie mejor que tu de Fangoria con mensajes subliminales para ver si dejáis el culocochismo, aunque no pienso decir los dos nombres que se me ocurren y os pasáis a las bicicletas. El vídeo, si por alguna desgracia difícil de entender no lo véis por ahí debajo, está aquí:

El mayor aparcamiento de bicicletas del universo

Creo que esta es la segunda vez en la historia que llega un vídeo a la sección de bicicletas y lo hago porque la ocasión lo demanda. Ayer se inauguró la primera fase del que a fin de año será el mayor aparcamiento de bicicletas del universo conocido o por conocer, aparcamiento que está en la ciudad de Utrecht en la que vivo, justo al lado y conectado con la Estación Central de la ciudad. En la primera fase solo hay disponibles SEIS MIL de las DOCE MIL QUINIENTAS plazas de aparcamiento de bicicletas. Por supuesto cuando el aclamado arquitecto Guarratraba se enteró vino a proponer unas cosas grandiosas abiertas a los cielos con unos pelotazos de hormigón y unos materiales fastuosos y que no solo costaría una millonada sino que además y de gratis se caería a cachos en dos lunas y con toda la ternura y el cariño del mundo le invitaron a irse pa’l coño su puta madre (en original canario). El nuevo aparcamiento de bicicletas tiene acceso desde los túneles que cruzan la estación por debajo y desde la misma y es un lugar enorme en el que las bicicletas entrarán y saldrán continuamente. Además y como en todos los aparcamientos de bicicletas de las estaciones de tren en Utrecht, las primeras veinticuatro horas son gratis total para que no llores más que una chochona y no lo uses. Cualquiera que vaya a trabajar puede dejar la bici en el mismo por la mañana y recogerla por la tarde, como hago yo todos los días en el aparcamiento de Utrecht Vaartsche Rijn (pronunciado truscoluña no es nación).

Obviamente, grandes intelectuales como Virtuditas y Genín que dedican varias horas del día a conectar su culo con su coche para no perder la calificación tan grande que tienen de culocoches no apreciarán que puedas ir hasta la estación y aparcar a unos metros de la misma y además GRATIS TOTAL y seguro que se quejan porque ellos hubiesen preferido cienes y cienes de plazas de aparcamiento público a la módica cantidad de cinco o seis leuros la hora, que los hay en la zona y no solo te clavan la pasta sino que llegar al centro o abandonarlo es una misión de paciencia y al menos media hora en el coche desde las circunvalación a esta parte de la ciudad.

Sabiendo que lo habían estrenado ayer, hoy al regresar a Utrecht me metí a noveleriar en la primera fase abierta e hice dos mini-micro vídeos que he unido en un documento estremecedor y espeluznante que veréis a continuación. La música, para algo tan majestuoso, no podía ser otra que el Car Show cantado a pelo por Das Sound Machine en el pasote de película Dando la nota: Aún más alto – Pitch Perfect 2 de la que yo soy fans total. En el vídeo primero entramos por la planta más inferior desde el túnel sur de la estación de tren y vemos un poco las zonas de aparcamiento más cercanas a la estación (y más petadas de bicis) y en el segundo segmento estamos una planta por encima y vemos las vías de acceso en el perímetro exterior del edificio con un julay pasando por una de ellas y en el interior de ese circuito está la zona reservada para aparcar bicicletas. También vemos un taller y tienda de bicicletas que hay en el interior y cerca del final paso por zonas que en un futuro muy cercano tendrán más aparcamientos de bicis pero que aún no han acabado de acondicionar y creo que por ahí también estará la entrada principal, la cual tendrá que esperar a que acaben las obras en la nueva plaza que hay sobre ese lugar. El vídeo está aquí:

La bambucleta

Bambike

En mi primer viaje a las Filipinas, en mi primer día en el país, paseando por Intramuros en la ciudad de Manila me crucé con la aportación más original que hemos visto en el mejor blog sin premios en castellano en eones. Las bambikes, que yo he rebautizado como bambucleta y que en la foto tenemos no una sino dos. Son bicicletas en las que la estructura está hecha a mano y con bambú. Son sencillamente espectaculares. Son carillas, entre ochocientos y novecientos dólares gringos pero si lo que buscas es originalidad, con esta no te gana nadie. Las bicicletas tenían un acabado perfecto y al parecer se pueden alquilar en Manila e incluso organizan tours en el casco antiguo de la ciudad. La compañía que las hace y que ha sido mentada un poco más arriba trabaja con gente pobre para ayudarlos y que tengan un salario digno.

Bicicleta patín de playa

Bicicleta patín de playa

Llevamos años viendo fotos de bicicletas y está casi todo visto. Aún así, de cuando en cuando el universo nos regala una sorpresa como la de hoy, un artefacto de un precioso color rosado que nos permite aceptar el envite del mismísimo Jesucristo y retarlo ya que él se limitó a caminar sobre las aguas pero es que con la bicicleta que vemos hoy, puedes pedalear sobre la tierra y sobre las aguas y además llevar un pasajero. La bicicleta patín de playa es un flipe que no veas. Me la crucé en Bantayan, en las Filipinas, la tenían para alquilar en el complejo ubicado al lado del aquel en el que yo me estaba quedando. En el mar puede que sea muy práctica pero en tierra te tienes que dejar los músculos para avanzar unos metros.