Union Nefiltrirano

Union Nefiltrirano

De mi paso por Eslovenia el fin de semana pasado me quedan dos nuevas cervezas y hoy conoceremos la primera de ellas, la Union Nefiltrirano, una cerveza sin filtrar de la mayor compañía cervecera de ese país y que en la actualidad pertenece a cierta corporación holandesa. La cerveza no produce mucha espuma y tiene un agradable saborcillo amargo. Se deja beber sin problemas y no es de esas que te provoca un rechazo instantáneo. La espuma desaparece en prácticamente nada y se puede ver que entre el momento en el que pusieron el vaso en la mesa y el momento en el que hice la foto, seguramente menos de veinte segundos después, ya había perdido una cantidad similar a la que aparece en la imagen. El sabor era algo afrutado, aunque mucho menos intenso que otras cervezas similares. El porcentaje de alcohol no es excesivamente alto, tiene un 4,9 % y no era de grifo, sino de una botella de medio litro. Me la acabé sin excesivos problemas, lo cual es una buena señal.

San Miguel 0,0

San Miguel 0,0

Lo de hoy es una perversión cervecera y tiene su explicación. Aunque hace décadas nos prometieron el oro y el moro y en algunos lugares en los que se roba a destajo hasta se prometieron falsos países como truscoluña a esos comemieldas que son los truscolanes, chusma y gentuza de la peor, todos crecimos pensando que en el futuro los vehículos que nos llevarían volando a todos lados se conducirían solos. Como muy bien sabe Virtuditas, aclamada culocoche, ni los vehículos vuelan ni se conducen solos y como las leyes ahora ya no son tan relajadas como antes, cuando salimos en España, el reino del culocochismo, como puede confirmar Genín, pues siempre hay alguien que se tiene que joder y no beber alcohol. Las compañías cerveceras se inventan mejunjes que llaman cervezas y hoy tenemos por primera y quizás última vez en esta serie una de esas cosas que en realidad no son cervezas ya que no tiene alcohol. Es doblemente falsa ya que no solo no es cerveza, el nombre es de una compañía cuyo producto más famoso fue copiado de otra, la Corporación San Miguel, con sede en las Filipinas. Se trata de la San Miguel 0,0, una especie de refresco que produce espuma cuando lo pones en el vaso pero que no tiene alcohol, aunque igual te da ganas de mear. A mi me supo rarísimo y viendo el líquido en el vaso, tenía la sensación de estar tomando meados de alguno que pasaba por allí y que enfriaron en una nevera. Toda una experiencia que espero no tener que volver a pasar nunca más.

Sagres Bohemia

Sagres Bohemia

El viernes cenando en Lisboa vi que en el menú tenían una variante de las cervezas Sagres que no había tomado así que la pedí. Se trataba de la Bohemia una cerveza rubia oscura del tipo Märzen. Tiene una fermentación suave y el resultado es una cerveza poco amarga, con muchas tonalidades en el sabor y que recuerda cosas dulces y ricas. Tiene un porcentaje de alcohol del 6,2% y ahora en invierno con el frío es una de esas cervezas que acompañan con gusto la cena. Cuando la pusieron en el vaso quedó una buena capa de espuma que además aguantó y no desapareció en unos segundos. En resumen, fue una sorpresa, una que sí que se puede repetir. Este tipo de cervezas son muy populares en Austria y en el sur de Alemania así que llama la atención descubrir que los portugueses también se han arriesgado y la jugada les salió bien. Yo era la única persona en el restaurante tomándola, el resto optaban por las normales de grifo.

Bokbierfestival 2017

Cuando llega el mes de octubre tanto el Moreno como un servidor esperamos con ansia el último fin de semana del mes, ese en el que la hora de verano se desvanece y regresamos al horario convencional, pero nuestro interés no está en el cambio de hora sino en el Bokbierfestival, el mayor evento cervecero del universo conocido y por conocer dedicado en exclusiva a la bokbier, cervezas muy populares en los Países Bajos, mayormente creadas por particulares o grupos de amigos y producidas en pequeñas cantidades con lo que ni se exportan ni se comercializan en grandes cantidades. El festival tiene lugar todos los años en el mismo local, el Beurs van Berlage, edificio que pese a que todos los turistas que visitan Amsterdam lo ven, es como un paraíso alejado de los mismos porque se alquila para eventos y no hay visitas guiadas de turistas. Tiene su historia ya que en un pasado cada vez más lejano fue la sede del mercado de valores de Amsterdam o eso que solemos llamar la Bolsa, esa que los truscolanes nos roban una y otra vez. Ya he perdido la cuenta de las veces que he ido pero puedo afirmar y afirmo que tengo una impresionante colección de vasos, ya que la entrada se concreta en el vaso en el que te sirven las cervezas y como hay años en los que parecen de vino, al final opté por deshacerme de los vasos de vino barato que tenía en mi casa y reemplazarlos por estas joyas con tan buenos recuerdos. Por aquí por el mejor blog sin premios en castellano se ha hablado muchísimo del tema y hay una purriada de anotaciones con fotos y vídeos que seguramente parecen idénticos a los de este año y a sí sin rebuscar mucho me encontré las de los siguientes años: Bokbierfestival 2016, Bokbierfestival 2015, Bokbierfestival 2014, El Bokbierfestival 2012, una referencia al evento en el año 2011 en Siendo social a lo uno punto cero, Bokbierfestival 2008 y Bokbierfestival 2007 y es más que probable que los años que no están en la lista también acudí.

Hay todo un ritual para este evento y en nuestro caso, la visita siempre empieza en Hilversum, encochinándonos a base de bien con un plato de costillas en el Café Cartouche, lugar que mantiene su altísimo nivel de calidad desde antes de los dolores y el embarazo. Nos juntamos a las cinco y sobre las siete de la tarde nos desplazamos en tren hasta Amsterdam. A esa hora ya no hay colas para entrar en el Beurs van Berlage, las hay más bien para marcharse ya que muchos empiezan al mediodía cuando abren y a esa hora están ya más que tibios.

El vaso del Bokbierfestival 2017

Pagamos nuestra entrada, que es el vaso que está por encima y tres monedas, por veinte leuros. Lo bueno de un precio tan alto es que es un evento libre de turistas y chusma y gentuza de la peor. En la puerta de acceso, el gorila contratado comprueba que tienes un vaso para poder entrar.

Snab IJsbok

Fuimod directamente al puesto de SNAB para tomarnos una IJsbok, la reina de las cervezas bok, producida en cantidades ínfimas y muy difícil o casi imposible de conseguir. Es también una cerveza con un porcentaje de alcohol del nueve por ciento y un despliegue de sabores en tu paladar.

El Beurs van Berlage durante el Bokbierfestival

El lugar estaba menos lleno que el año pasado a la misma hora o eso nos pareció a nosotros. Según unos colegas que fueron por la tarde, tres horas antes de llegar nosotros era imposible moverte por la sala de la cantidad brutal de gente que había y las colas para conseguir las cervezas más preciadas eran de cinco o diez minutos. La foto está hecha desde el extremo opuesto al lugar por el que entramos y por allí estaba la Texels Storm Bock, que fue mi segunda cerveza y que en años anteriores ha gandado algunos premios y tiene muy buena reputación. La cervecería Texels está en la isla de Texels, lugar ignorado y desconocido por los turistas que vienen a Amsterdam para el porro, los canales y los escaparates de las putas. Por suerte las islas Frisias se han salvado de ese turismo y han quedado para el uso y disfrute de nosotros los holandeses y que así sea por mucho tiempo.

Oproer - Bock by Dope demand

Mirando en el libro que te dan en la entrada con todas y cada una de las cervezas que se servían y en donde explican cosillas sobre las mismas descubrí una que despertó mi curiosidad, una especie de engendro que auna dos universos que jamás se habían cruzado anteriormente en el mío y que ha sido fantástico descubrir que existen. También me sirvió para descubrir una cervecería que está en la ciudad de Utrecht y que visitaré algún día. La cervecería es la Oproer y la tercera cerveza fue la Bock by Dope demand y lo peculiar de esta es que es un injerto de cerveza bok en cerveza de trigo. Estaba bastante rica y tenía un porcentaje de alcohol del siete por ciento.

Effectenbeurszaal en el Beurs van Berlage

Pasamos también por la Effectenbeurszaal que es en donde desde hace unos años ponen el escenario con la música en vivo y regresamos allí algo más tarde. De las cinco cervezas que tomé desconozco el nombre de la cuarta porque fue a propuesta de alguien, estábamos al lado, la pillé, la bebí pero se me olvidó hacerle foto al nombre o a la cerveza y tampoco me pareció nada del otro mundo, aunque nos la recomendaron unos compañeros de la oficina que nos cruzamos. En fin, que lo mejor es ignorar a la gente y hacer caso de tus gustos.

Oldskool Brewery  - Go B*CK Yourself!

Mi quinta y última cerveza en el festival fue de la compañía Oldskool Brewery, que hacen sus cervezas en Eindhoven. Se trataba de la Go B*CK Yourself! que a mí me gustó bastante. Tiene un porcentaje del 8,2 por ciento de alcohol.

El Elegido en el Bokbierfestival 2017

Después regresamos a la sala de la música para asentar las cervezas antes de marcharnos. El Moreno hizo una foto de grupo o eso que la gente llama selfi y la mandó con una etiqueta especial y apareció en las pantallas grandes que hay en el evento con gran emoción por parte de todos ya que nuestra vida se vio más completa al promocionar nuestro alcoholismo y la felicidad tan casi absoluta.

La pantalla y debajo la banda

La foto iba acompañada del clásico texto reivindicativo truscoluña NO ES NACIÓN y como la mandó cuando ya la gente se marchaba (el viernes y el sábado cierran a las once de la noche) y había pocas fotos, no se cansaban de repetirla en las pantallas. Al salir siempre íbamos a un Febo cercano a comernos una hamburguesa o una croqueta holandesa pero la peste turística ha cerrado ese local de clásica comida-basura holandesa. Tuvimos que comer en el Smullers que hay dentro de la estación de tren, que no es lo mismo pero es casi igual. Después nos despedimos y yo pillé el tren de las once y media para Utrecht y al llegar busqué mi bici en cierto aparcamiento que es el más grande del universo para bicicletas y volví a casa. Fui directo a la cama.

Y para cerrar esta anotación, un vídeo que conjura en sus entrañas tres de los pequeños y cutres vídeos que hice, ya que los más personales no están incluídos en este. Este documento estremecedor y provocador lo he puesto en flickr, así que para los menos dotados intelectualmente entre los lectores, decir que HAY QUE HACER CLIC EN LA IMAGEN y recordad que tengo un muñeco de vudú en mi casa y al que me toque los güevos, le clavo dos alfileres negros y se va a cagá. Regresando al tema, en el primer segmento tenemos la vista de la sala en la que se celebra el festival al entrar y pedir la primera cerveza. El puto del Moreno se dedicó a pasar el vaso por delante del teléfono y hasta pretendía pasar por delante de la cámara con lo que lo estuve evitando todo el tiempo. Tras una cortinilla presenciamos uno de los rituales más fascinantes y provocadores en el mundo animal, la ceremonia del lavado del vaso de cerveza, un ritual que realizan los machos cuando toman cervezas distintas. Se dice que una vez vieron a una hembra intentando hacerlo pero no dio con la puerta del lavavajilla y no pudo ser …. La tercera parte es el ambiente en la sala de la música. Me escapé y fui yo solo para que cierta persona antes mentada no me jodiera el vídeo. Como es un vídeo de poco más de un minuto y quería una canción modesta y sencilla para acompañar mis chapuzas de vídeos, he optado por la fantástica canción Jump de Das Sound Machine en su versión a capella de la fantástica película Dando la nota: Aún más alto. El vídeo, si no lo podéis ver por ahí debajo como una foto TOTALMENTE EN NEGRO, algo hecho a propósito para ver si espabiláis, también está AQUÍ:

Bokbierfestival 2017