Ralph rompe Internet – Ralph Breaks the Internet

Joé, parece que fue antesdeayer o la semana pasada pero han pasado justamente seis años desde que se estrenó ¡Rompe Ralph! – Wreck-It Ralph que en mi caso, me pareció algo flojilla aunque creo que la culpa la tenía el trailer, que era espectacular y fijó el listón muy alto. De nuevo, el trailer con el que me han machacado durante meses prometía un peliculón y yo ya estaba aterrorizado viendo que se acercaba la fecha del estreno de la segunda parte, que en mi caso además coincidía con una sesión especial para personas con el abono de cine ilimitado en la que además de las gafas TresDé, nos daban comida y bebida gratis y hasta había un sorteo en el cine, con lo que era de cajón el ir a ver Ralph Breaks the Internet, película que se estrenó en España con el título de Ralph rompe Internet y la frase truscoluña no es nación acompañándolo.

Un par de julays de barriada periférica se van a la capital pero no a mojá

En la sala de videojuegos en los que vive el Ralph y su amiga la enana parece que no pasan los años y siguen todos allí con sus movidas hasta que al Ralph se le ocurre hacer una de las suyas y jode el juego de la chica, que lo van a quitar. Como en ese mismito día han puesto acceso a Internet en el lugar, él se la mete por donde le quepa y se va con la enana a Internet para visitar cierta tienda de subastas de productos on-de-line y comprar el repuesto, solo que como siempre, la liará y además, ella descubrirá un juego de carreras de coches fabuloso y mucho mejor que el suyo y no quiere regresar a la mierda de bolera y por culpa de esto y de otras muchas cosas estarán todos del tingo al tango, pero siempre sin chimpún.

Todo lo que tenía de soso la primera película lo han quitado y esta vez han aprovechado muchísimo mejor el poderío de la Disney. La película es un puro cachondeo, está bien hecha, bien escrita y es delirante y tiene cameos de todo quisqui en el universo Disney. Las escenas épicas se suceden sin pausa y en la primera hora, que ya pensaba que le iba a poner un notable alto, la subí a sobresaliente y de no ser por cierta parte en la traca final relacionada con virus, se habría quedado como peliculón pero hay tres o cuatro minutos que frenaron la diversión completamente y pusieron una movida seria que no venía a cuento y que es el equivalenete del coitus interruptus cinematográfico. Escucharla en versión original no tiene precio, sobre todo si reconoces las voces de los actores, que son todos muy conocidos y el mismo Ralph tiene la voz de John C. Reilly, que algunos hasta fliparán porque está también mencionado en otra película que he comentado este fin de semana. En los títulos de crédito hay una escena fabulosa, una que te hace echarte unas carcajadas y si eres ya mayor como algunos de los que comentan y la incontinencia es algo que dominas, pues igual se te va un chorrito por ahí debajo. Comparada con la primera película esta es infinitamente mejor, divierte, entretiene y para los cinéfilos es un festín, un ágape brutal ya que las referencias a otras películas se cuentan por cienes y cienes de millones. La escena de las princesas es de lo mejorcito que se ha hecho en el cine este año y tengo clarísimo cual es mi película de animación favorita para los Oscars.

Ya seas un miembro del Clan de los Orcos o un sub-intelectual con GafaPasta, aprovecha la excusa de llevar a la pequeña bestia al cine y regálate un buen rato con el que te dejará o en una gasolinera o en una residencia de viejos. Se quedó rozando la nota máxima pero incluso con sus fallas, es fabulosa.


El Grinch – The Grinch

Lo que más me molesta de las películas de animación que se estrenan en Holanda es que prácticamente siempre solo ofrecen la versión TresDé para los pases en original y solo aquellos que optan por verla en neerlandés tienen la posibilidad de elegir la obviamente superior en DosDé, que lo de las gafas no aporta nada y jode muy mucho. Visto que no había alternativa, después de una semana de rezar a todos los dioses para que al menos hubiese un pase sin las gafas, tuve que resignarme e ir a ver The Grinch, que en España se estrenó con el innovador título de El Grinch, que la ponen como una primera parte pero yo estoy super-hiper-mega convencido que hace la tira de años fui a ver otra y hasta me viene a la cabeza el nombre de Jim Carrey.

Un julay chiripitiflaútico vive en las afueras de un villorrio de frikis a los que quiere puñetear

Un tío que se ha pasado horrores con las pastillas de espinacas y tiene un color verde horroroso vive fuera de un pueblo que es como la frikilandia podemita con profundas raíces iraníes y venezolanas. El chamo maquina la manera de robar todos los regalos de Navidad porque le sale de los mondongos pero cuando lo ha hecho, como que se arrepiente y le sale el cagao que todos sabíamos que llevaba dentro y hasta los devuelve y se hace amigo de una niña repelente de esas que lo mejor que le puede pasar a la sociedad es que alguna enfermedad desaparecida desde hace décadas se la lleve por delante porque sus padres no la quisieron vacunar. Y claro, como esto es una película también para menores, pues todos sabemos que no habrán tocamientos.

Como película de animación, es fabulosa, sobre todo por los colores alegres que tiene y por lo bonito que se ve el invierno en ese poblacho, que en la realidad cuando nieva es siempre un desastre de que te cagas, al menos en Holanda. El guión tiene tropezones, no consiguieron mantener el nivel de calidad durante toda la película y se nota. Hay escenas que están estiradas como el chicle y otras que directamente las podrían haber quitado. Pese a eso, entretiene y de cuando en cuando te echas una risa. Al elegir como protagonista al que supuestamente es el malo de la peli, tienen que hacer malabarismos para que nos caiga simpático y en esas escenas es cuando decae el ritmo, cuando tratan de que nos guste ese tipo que es un rastrero que no veas y que precisamente esa es su principal virtud. Metieron animales y cosas así por aquello de encandilar a los niños sin edad de discernir un cura de un criminal y como sucede siempre, esas escenas no aportan nada pero a los chiquillos les encantan. No hay ni un solo número musical, lo cual puede ser una ventaja para algunos.

Si eres un miembro del Clan de los Orcos o incluso un sub-intelectual con GafaPasta, esta es la época del año en la que te sacrificas y llevas a las bestezuelas frutos de tus errores al cine para ver si las cansas y se acuestan antes. Este es el tipo de película al que puedes ir con ellas. O eso, o esperas a que la pongan por la tele en navidades dentro de un año.



The Sisters Brothers

La cadena de multicines a la que estoy abonado siempre anda probando caminos para ver si nos atraen más a menudo al cine y nos sacan la pasta del papeo, que es en donde en realidad ganan dinero. Uno de esos experimentos es pillar el lunes, que es un día tontísimo y que suelen tener las salas vacías y poner en el multicines de Utrecht pelis que normalmente solo se estrenan en la filmoteca de Amsterdam, con lo que nos dan la oportunidad de acudir a un cine de calidad superior y en mi caso, me ahorran el viaje a la capital. Lo que están haciendo es poniendo la peli durante dos lunes seguidos en una única sesión que normalmente es bastante concurrida. La película de hoy la iba a ver una semana antes pero llovía y había viento y opté por ir en la segunda ocasión ya que lo del baño con agua helada no es una de mis aficiones. La película es The Sisters Brothers y que yo sepa, no tiene fecha prevista de estreno en España o incluso el necesario título en español de truscoluña no es nación. Se rodó en gran parte en Almería, que lo sepáis.

Unos julays pendencieros acaban jodidos, bienpagados y mal lavados

Estamos a mediados del siglo XIX (equis-palito-equis) en el lejano oeste con dos hermanos que son asesinos profesionales y trabajan para un comodoro de ciudad o algo así. Les encarga seguir a dos julays y darle el finiquito a uno de ellos pero primero extrayendo la información necesaria y suficiente que no comparte, que es una especie de fórmula para detectar el oro más fácilmente en los ríos. Los chamos , que al menos uno de ellos está como una jaira, van dejando su reguero de destrucción hasta que se encuentran con los otros dos y las cosas cambian de tercio y acaban todos en una especie de aquelarre con río de fondo.

Resultó que el cine del oeste no está muerto y que aún se pueden hacer historias muy interesantes. La historia es intensa, la brutalidad es tan real que puede provocar que cierres los ojos y queda clarísimo que John C. Reilly estaba en gracia y borda su papel como uno de los hermanos, el que parece más centrado y como más evolucionado pero que cuando le tocan los mondongos, es despiadado. Su otro hermano lo interpreta Joaquin Phoenix y aunque lo hace bien, me quedó la sensación que sobreactúa demasiado, se le va la mano de tanto empeño que pone. La tercera sorpresa de la película es el regalo que nos hace Jake Gyllenhaal, que no se cansa de robarles escenas a los otros dos cuando están juntos. La película es un goce visual, tiene un tempo muy relajado y adecuado para el tipo de cine que nos muestran y solo se desmadra excesivamente al final, cuando ponen un epílogo que yo habría suprimido porque no aporta nada y desmerece la historia que nos han contado. Aún así, es una de esas joyas que hay que ver si te gusta el buen cine. 

Si eres un miembro del Clan de los Orcos, esto no es para ti a menos que padezcas de insomnio y quieras dormir. Si eres un sub-intelectual con GafaPasta, este es el tipo de cine que te gusta y harás bien en ir a verla.

Cadáver – The Possession of Hannah Grace

Hay películas de terror que parece que no quieren avisarte y procuran no poner ni de coña el trailer en el cine y la de hoy es un buen ejemplo, creo que pese a haber ido más de doscientas veces al cine durante el año, solo en una ocasión me crucé con esa pequeña historia que no me dejaba muy claro si era una historia de fantasmas o de exorcismos o de algo distinto. Pese a ello, el día en el que volaba a Cork y antes de ir al aeropuerto me pasé por el cine para ver The Possession of Hannah Grace, la cual se estrenó en España con el contundente y específico título de Cadáver.

Una julay pendenciera y rastrera le jastashea el miTú a una pava frustrada y sin ilusión ni fantasia

Comenzamos con el exorcismo de una jovencita y dos presuntos tocadores-de-niños que la están bañando en agua bendita y hasta tocándola y aquello acaba muy mal y vemos que el padre de la niña la mata o  algo así. Después saltamos en los tiempos como tres meses y conocemos a una pava traumatizada y que se mete a trabajar en el turno de noche  de la morgue de un hospital porque le mola rodearse de cadáveres. La cosa va todo lo bien que puede ir un entorno de trabajo tan agradable hasta que le traen un cadáver de una pava que hasta quemaron y que resulta que es la del exorcismo del principio y que sigue teniendo el demonio dentro o así y se levanta y hace putadas de cuando en cuando y mata a todo hijo de vecina que se le pone en la proximidad mientras desquicia a la otra y hasta el padre de la del cadáver aparece de nuevo para rematarla y como siempre, allí se monta un pitote que no veas.

La idea y hasta el guión es de película de terror pero no les cuajó y no hay sustos, no hay miedo, solo el bicho ese feo como orco truscolán macerado en Vecindario. Es demasiado predecible y eso de poner a la pava a andar por un pasillo y nosotros ver las sombras del cadáver pasando por detrás de ella, así no hay quien te asuste. Parece que el guionista estaba sentado a mi lado y yo le iba diciendo lo que tenían que hacer porque todo es previsible. Añadieron una trama secundaria con el ex de la pava del hospital que no vale para nada y también metieron como una relación con uno de los conductores de ambulancia que sobra. En fin, que perdieron la oportunidad de hacer algo interesante y nos quedamos con otra película de terror del montón que pasa sin pena ni gloria. Ya ni me acuerdo del final así que no puedo ni confirmar si lo dejaron todo atado y bien atado para la segunda parte pero de haberla, seguro que el año que viene se me ha olvidado todo y vuelvo a caer en esta equivocación.

El cine de terror mal hecho aburre hasta a los miembros del Clan de los Orcos, por más que en España le hayan puesto un título tan apetecible a la película. Esto los noqueará y hará que se duerman. Puede provocar severos dolores de cabeza y hasta incontinencica cerebral a los sub-intelectuales con GafaPasta con lo que les recomiendo que eviten las proximidades de los cines en los que la están poniendo.