Nancigiénica en el Club de las 500

Nancigiénica

El honor más grande que se puede recibir cuando mi familia te quiere agradecer algo es con una Nancigiénica, trofeos de valor incalculable y mucho más codiciados que los Oscars o incluso los Nobel. Mi madre es la que se encarga de entregarlos, aunque no es la mano que los hace. Cuando la Nancigiénica aparece en un baño, lo transforma, lo sublima, lo vuelve épico y eterno y le da un prestigio que ya quisieran muchos. Por supuesto eso ya lo sabíamos todo porque la foto pertenece a una anotación que lleva en el mejor blog sin premios en castellano desde el día de Reyes del año 2006 y hoy le damos la bienvenida al Club de las 500.

Pechuga de pollo con parmesano y jamón serrano en el Club de las 500

Pechuga de pollo con parmesano y jamón serrano

Los lunes hay una anotación recurrente que casi siempre acaba con una selección de fotos de comida, a lo largo de los años he ido acumulando un montón y creo que hoy en día hay más de mil trescientas en ese álbum, aunque vemos solo unas pocas y casi siempre me quedo con las más recientes. La de hoy apareció por aquí varias veces después de que la hice allá por el mes de noviembre del año 2011. La receta está en Pechugas de pollo con parmesano y prosciutto y a la imagen hoy le damos la bienvenida al Club de las 500.

WordPress widgets en el Club de las 500

wordpress widgets

El momento tecnológico más trascendental en la vida del mejor blog sin premios en castellano fue el salto a WordPress, al que llegué desde otra plataforma para la creación de contenido de la que ya ni me acuerdo del nombre. En el mes de mayo del año 2006 hubo otro avance significativo del que quedó constancia en Güicheando con el WordPress y por algún milagro difícil de explicar, el pantallazo que usé en aquella anotación ha ido acumulando visitas y hoy le damos la bienvenida al Club de las 500.

La entrada de las casas en Giethoorn en el Club de las 500

La entrada de las casas en Giethoorn

A veces la incomuniación es una bendición y gracias a la misma y a lo complicado que es llegar a Giethoorn con transporte público el lugar se ha mantenido a salvo de las hordas invasoras que han tomado Amsterdam y la han convertido en Amsterlandia, un parque temático lleno de heladerías que sirven otras cosas porque la normativa municipal no requiere de camareros para esos locales y así se ahorran personal y a los acarajotados que vienen les da igual si las mesas están sucias. Volviendo a Giethoorn decir que NO, no podéis ir con transporte público, NO, no está cerca de Amsterdam y NO, no lo podéis incluir en los sitios a ver en vuestras veinticuatro horas en Amsterdam. Hoy tenemos una foto que hice en ese curioso poblacho en septiembre del 2009 cuando pasé por allí con mis padres y que vimos por primera vez en la anotación La entrada de las casas en Giethoorn y hoy le damos la bienvenida al Club de las 500.