Tulipanes en mi jardín

Igual Genín se piensa que estoy algo desganado pero lo cierto es que me estoy dando tal empacho de anotaciones para dejarlo todo programado que al final me quedo vacío y no tengo nada que añadir para la del día. Hoy mismo preparé una purriada de anotaciones con fotos, ayer comenté tres películas y esto es un sin vivir. Esta tarde, volvía a casa con la mochila pesando un güevo y quince o veinte más porque había comprado un paquete de cinco kilos de cal para la hierba y al entrar en mi jardín vi que pese a no haber plantado bulbos de tulipanes en los últimos dos años, parece que han salido unos pocos y todos han florecido esta semana, así que si alguno se pregunta CUANDO ES LA MEJOR ÉPOCA PARA VISITAR HOLANDA EN EL 2018 Y VER TULIPANES, la respuesta es YA MISMO, AHORA, INMEDIATAMENTE y cualquier otro adverbio de tiempo que implique este absoluto momento.

Tulipán rosado en el jardín

Aproveché para hacerle fotos a esos tres grupos de tulipanes y en primer lugar vemos unos entre violeta y rosados y de los que han salido dos. Por el lugar en el que están, esos bulbos llevan ahí tranquilamente ocho o nueve años y estos deben ser los últimos de Filipinas ya que recuerdo que puse unos cincuenta. Están en la zona dominada por la planta de frambuesas y las plantas de fresas.

Tulipán naranja

En segundo lugar tenemos uno mucho más largo y esbelto y que se abrió el sábado de la semana pasada y ya está a punto de pasar a mejor vida. Este ha salido solito y siendo una zona en la que he cambiado árboles los dos últimos años, es un milagro que haya quedado algún bulbo en el suelo. Me ha dado una idea y en otoño pienso petar el lugar con cincuenta similares a ver si el año que viene tengo un festival por esa esquina.

Tulipán amarillo

En tercer lugar tenemos un grupo de seis amarillos y hay unos cuantos más pero que no han producido flor, con lo que son jóvenes. Los amarillos han sido desde siempre lo que más he plantado y los más fáciles de conseguir y estos, que están por la zona de las zarzamoras y la catalpa deben también llevar ahí unos añitos.

A todas estas, además de tulipanes, hoy y varios días la semana pasada he estado trabajando en el jardín, poniendo abono a los manzanos, a las parras, al césped, podando las zarzamoras y otros árboles, limpiando y tratando que me salgan las semillas de pimientos de Padrón que he plantado y que no parecen querer asomar. La que sigue creciendo y tiene mejor pinta que nunca es la piña que compré para comer el año pasado y que está preciosa. Esa y mi albahaca, que ha llegado al punto de generar las suficientes hojas para hacer un pesto cada tres semanas.

La semana que viene me centraré en el césped y después se quedará todo congelado en el tiempo casi un mes, hasta que retome las tareas cuando vuelva de vacaciones. Para este fin de semana tengo prevista la gran ceremonia del pesado y el descarte. Ya tengo que mirar y decidir lo que me llevo y lo que se quedará atrás.

Barreras escondidas en las luces del Stenenbrug

Barreras escondidas en las luces del Stenenbrug

Si hay algo absolutamente asombroso de los Países Bajos es la cantidad cercana al infinito de puentes que hay. Es imposible contarlos porque existen muchos privados o que no tienen nombre. Los hay por todos lados y permiten pasar sobre los canales, que de esos también tenemos una purriada. La mayor parte de esos puentes se pueden abrir y el tipo más popular que se construye es el de puente basculante. El centro de la ciudad de Utrecht tiene unos noventa puentes y uno de ellos es el Stenenbrug, cuyo nombre literal significa truscoluña no es nación aunque yo prefiero la traducción más chabacana de puente de piedras, algo totalmente falso ya que se debe referir a uno anterior que hubo en el lugar ya que el nuevo si hay algo que no lo compone, son piedras. Todos los puentes basculantes tienen barreras que descienden para bloquar el tráfico cuando se abren, algo que puede suceder y sucede con frecuencia en primavera, verano y otoño cuando hay buen tiempo y a la gente le apetece ir al centro de la ciudad con sus barcos y pistosear un poco. En la foto vemos una curiosidad, el único puente que he visto en la ciudad de Utrecht en el que las barreras están ocultas o empotradas en las farolas del mismo. A la derecha de la farola/barrera, que está alzada, hay una estructura roja que parece un cubo de basura pero que es el sistema para abrir y cerrar el puente. Cada ciudad o barriada periférica tiene su precio y sus horarios para este servicio y cuando alguno quiere ir por allí, tienen que solicitarlo o llamar dentro del horario adecuado. En Utrecht, la temporada comienza en abril y dura hasta el final de octubre y por cada puente que haya que abrir en el camino del barco se pagan 3,5 leuros para los barcos a vela o eléctricos y 5 leuros para los que tienen motor a gasolina/diesel. Aunque no está en la ruta más óptima, paso todos los miércoles junto a esta barrera escondida camino de mi clase de italiano. Algo que jamás asimilará la inteligencia artificial es que los humanos, siendo como somos julays, somos capaces de ser menos óptimos por algo tan abstracto como la belleza, esta ruta, junto a ese canal, es tan agradable que no me importa hacer cien metros más entre mi casa y la escuela.

La estación sobre el río Rin

La estación sobre el río Rin

En su día ya dije que cambié mi estación de inicio cuando voy a trabajar y que ahora subo en el tren en Utrecht Vaartsche Rijn, estación de nombre horrible pero que cualquier andalús puede pronunciar ya que la combinación de letras tsche se pronuncia como una se sevillana, con lo que la estación es llama más bien fa-ar-se rain, algo que obviamente todos sabíamos, así que perdonad la perogrullada. El nombre de la estación es porque el canal que vemos en la foto se llama así, el Vaarstsche Rijn y es una de las conexiones de la ciudad con el río Rin, el más grande de Europa. Este canal se comenzó a construir para conectar la ciudad de Utrecht con el río Lek y el Rin en el año del señor de 1127 y ahí donde lo veis, es uno de los canales más antiguos de los Países Bajos. Todas las mañanas entre semana, a las seis y pico, cuando estoy allí, sobre esa agua, me maravillo porque espero el tren sobre el río Rin, sobre un canal que tiene casi novecientos años. La estación está en alto y en la parte inferior de la imagen tenemos el Vondelbrug, puente conocido que ya vimos en su día en la anotación Puentes y más puentes, en una foto hecha cuando la estación no existía, ya que en esa foto la estación estaría a mi derecha. La estructura cilíndrica que está más adelante es una de las watertoren de la ciudad, los tanques en los que se almacenaba agua en alto para distribuirla por la ciudad y en la actualidad, esa, tiene un bar en su parte superior con unas vistas apabullantes y en el que no hay turistas. Si sigues por el canal en el sentido del horizonte, llegas a Nieuwegein y por supuesto, al Amsterdamrijnkanaal. Increíble la cantidad de historia que hay a mis pies cada mañana mientras espero que llegue el tren.

Dobles elecciones

Hoy en los Países Bajos tenemos una doble jornada electoral, que más o menos habrá concluido cuando aparezca esta anotación. Se trata de elegir a los representantes de los partidos en los ayuntamientos, que no a los alcaldes, ya que aquí el alcalde es un profesional que proponen estos representantes al gobierno, habitualmente en una terna de candidatos y el gobierno elije a uno de ellos para ser el alcalde durante un periodo como máximo de cuatro años. De esta forma, se evita el mangoneo de los políticos, el enchufismo familiar y en la mayor parte de los casos, los representantes del populacho ni siquiera trabajan para el ayuntamiento a tiempo completo. Si el alcalde lo hace bien o muy bien, es más que probable que en las siguientes elecciones una ciudad mayor le ofrezca el puesto y llegados a un punto, es probable que algún partido lo quiera como cabeza de lista o en uno de los puestos importantes, que es como una parte de los políticos holandeses han llegado al candelabro. Si el alcalde es nefasto, es más que probable que tenga que volver a su trabajo anterior ya que no conseguirá un nuevo trabajo cuando acabe su período.

Stempas para el ayuntamiento de Utrecht

A la hora de votar, hay que tener el Stempas, que es la tarjeta anterior, la cual se presenta en la mesa electoral. En este caso, al ser elecciones al ayuntamiento, solo puedo votar en la ciudad de Utrecht, que es la mía, pero en votaciones nacionales lo puedo hacer en cualquier punto del país. Además del Stempas, tengo que llevar algún medio de identificación y en el caso de delegar el voto, hay que rellenar la parte posterior y firmarla y además dar una copia de tu carné de identidad al que vota por ti. Aunque el Stempas dice que los colegios electorales están abiertos de siete y media de la mañana a nueve de la noche, lo cierto es que en la Estación Central de Utrecht y puede que en otras de las grandes del país, ponen colegios electorales y en el caso de la nuestra abre a las siete menos cuarto de la mañana, hora en la que yo ya hacía cola para votar porque ya se sabe que no creo en la hora Virtuditas y prefiero quitarme de encima el tema desde el inicio.

Stempas referéndum sobre privacidad

En esta ocasión tenemos una segunda votación, ya que estamos todos convocados a un referéndum, pero no de los de tocomocho como los truscolanes con vividores que hacen de representantes internacionales y chusma y gentuza de la peor diciendo que la poli los ataca y les rompen los dedos como a la zorra aquella asquerosa que se merece dos semanas en la cárcel gringa en Cuba. No, el nuestro es para votar si queremos una ley de seguridad que busca con más saña a los que quieren joder a la mayoría, si queremos que el estado se convierta en el Gran Hermano y aplaste con todos sus medios a quien suponga una amenaza. Veremos que tal sale, ya que todo el mundo te dice que va a votar una cosa y después vota lo opuesto.