Vleutensespoorbrug 2

Desde hace unos meses, siempre que voy al multicines Cinemec en Utrecht, veo relativamente cerca como están construyendo un puente a la vera del Amsterdam-Rijnkanaal, el canal que se construyó para conectar el puerto de la ciudad de Amsterdam con los ramales principales del río Rin y así permitir el transporte marítimo con Alemania y Suiza. Este canal está considerado el más petado de tráfico del universo conocido y por el pasan alrededor de CIEN MIL barcos por año. El canal tiene unos setenta y dos kilómetros y a la entrada de Utrecht se parte con un ramal que se acerca más a la ciudad y que es de uso recreativo. Regresando a la idea de la anotación, cerca del multicines están construyendo un nuevo puente y todos aquellos que prestamos atención sabemos que se trata de un puente ferroviario. En la actualidad ya tenemos dos puentes, el Hogeweidebrug, uno amarillo precioso que tiene dos carriles para el tráfico, dos carriles guagua y una zona separada para carril bici y que es el que cruzo cada vez que voy al cine, un puente muy fotogénico que se inauguró en el año 2008 y casi a su lado está el Vleutensespoorbrug, un puente para dos vías de tren que se construyó en 1969 y que conecta la línea Rotterdam / La Haya – Utrecht. El nuevo puente ocupará el espacio entre los dos anteriores y permitirá duplicar las vías ferroviarias, con dos en cada sentido. El nuevo tiene un diseño similar al que está allí y es enorme, de unos ciento setenta metros de largo. El día que lo empiecen a mover para llevarlo a su ubicación definitiva será un espectáculo enorme y probablemente iré allí para verlo, ya que supongo que lo llevarán por el Amsterdam-Rijnkanaal y lo izarán desde el agua, lo pasarán por encima del Hogeweidebrug y lo colocarán en su sitio.

El sábado, después de salir del cine, me acerqué al lugar en el que lo están construyendo para hacerle una foto. A la izquierda de la imagen y fuera de plano está el Amsterdam-Rijnkanaal y detrás mía hay una urbanización nueva de casas-estudio del tamaño de contenedores que han hecho para los estudiantes universitarios que no quieren estar en el mogollón de la parranda y prefieren vivir en un lugar tranquilo. El nombre del nuevo puente parece ser el Vleutensespoorbrug 2, palabrota que aunque muchos pueden pensar que es un insulto que significa truscoluña no es nación, en realidad son un jartón de palabras unidas, ya que conecta con el villorrio de Vleuten, es para trenes (spoor es una vía férrea) y por descontado, es un puente (brug). Para que después digan que lo de hacer palabras gigantescas no tiene sus ventajas ….

El nuevo puente sobre el Amsterdam-Rijnkanaal

La chamana

El sábado me invitaron unos a migos a una barbacoa de interior ya que amenazaba lluvia y hacía frío con lo que cocinaban la comida en la barbacoa esa que es como un güevo y papeábamos en la mesa del comedor. Como siempre que vienen a mi casa yo los requinto con trece platos, ellos se vengan con un menú similar y la comida se alarga durante cinco horas en las que nunca paramos de comer. Otra pareja que nunca nos invita a su casa porque la hembra dice que ella no sabe cocinar también cenaba y se ponían tibios. Al terminar, la hembra saca de su bolso un aparato super-hiper-mega raro y le acopla una especie de antena como las de televisión de las de antes pero en pequeñito y anuncia que se va a poner a medir las radiaciones en la casa. Yo alucinaba en colores. Lo primero que hace es apuntar hacia mi y aquello pita que no veas, así que le confirmé que yo voy al infierno seguro y que si sigue apuntando a mi extra-esplendoroso paquete, que igual me va a estropear el teléfono que lo mantengo ahí para que además de navegar por Internet sirva para impresionar al populacho. Después empezó a moverse por la planta baja de la casa y en algunos sitios se oían unos pitidos y ella deducía que eran ondas de teléfono o de alguna otra cosa y yo se lo rebatía y le decía que eso eran espíritus pasando y algunos quizás hasta malignos que en Málaga me dijeron que hay que poner piedras blancas en todos los sumideros de tu casa para evitar que los malos espíritus que van por el alcantarillado te entren en la keli. La mujer de mi amigo Sergio lo hizo sin que él lo supiera y casi me mata cuando le comenté después de ducharme que creía que estaba re-poseído por algún espíritu maligno truscolán que había pillado en la ducha porque no había piedra blanca allí para repelerlos. Volviendo al tema, la chama se ofreció a hacer una revisión de las plantas superiores de la casa y todos la seguimos fascinados. Llegamos a la primera planta con los dormitorios de las niñas y ella buscando ondas místicas, que encontramos cerca de la cabecera de la cama de una de ellas y que la experta recomendó solucionar empapelando la zona con papel de aluminio o en su defecto, haciéndole un casco de dicho material a la niña para dormir. En la misma habitación en una esquina, algo malísimo sucedía y ella acusaba al güifi o algo así, aunque allí no hay ningún equipo. El dormitorio de la otra chiquilla estaba limpio de influencias místicas y para-psicológicas. Subimos a la segunda planta y el dormitorio de mis amigos era peor que cualquier zona de guerra en el oriente terrorísticamente-medio. La tele al parecer emite ondas, el teléfono DECT, los enchufes, hasta la lámpara despertador y ni te cuento la sauna que tienen en la terraza. Yo seguía tratando de convencerlo de la existencia de espíritus malignos, maldades sin cuerpo que entran por los desagües, que eso está super-hiper-mega comprobado en España pero no me hacían caso. Cuando acabó la ronda, que más que nada nos sirvió para ver la casa y para comprobar si limpian bien, bajamos al nivel de la calle. Allí fue cuando la cosa se desmelenó.

La que tenía la máquina mística esa para detectar las ondas malignas se puso en el lugar en el que según ella confluían todos los puntos energéticos o algo así. Se despatarró, puso las manos en alto formando una equis, comenzó a hiper-ventilarse y a continuación empezó una serie de ejercicios físicos o algo así que al parecer empujan toda esa energía fuera de la casa. Yo tuve que meterme la mano en el bolsillo, apartar el móvil y pellizcarme los cataplines para no echarme a reír. El resto asistían impresionado a aquel alarde de poderío energético que a mi me parecía más bien una invocación a los sagrados espíritus de Raticulín, de probada existencia y que ya pasaron por España en su día y fueron sensación televisiva. La chama giraba las manos, rotaba el cuerpo y hacía unos ruidos guturales que no se si salían de su garganta o de su orto pero que igualmente eran terroríficos. El marido la observaba fascinado, con esa cara que se les pone a algunos y que se puede definir en este shosho me lo como yo. Los dueños de la casa no sabían ni para donde mirar y en una de esas yo les dije que si lo que necesitan es un exorcismo, que yo soy católico de pacotilla, que los españoles somos como Obelix y al nacer ya tenemos el puesto en el sanedrín católico garantizado y no tenemos ni que ir a misa y les puedo apañar un curilla por un buen precio, aunque también les recomendé que manden a sus dos hijas a casa de los abuelos el día que venga el curilla que en ese oficio el vicio del tocamiento a menores está muy extendido.

Con tanta movida mística, se nos cortó a todos el rollo y acabó la velada. En septiembre creo que vienen a mi casa pero ya le dije a la pava que si me entra con su detector de espíritus le saco los ojos de sus órbitas y se los piso, que mis espíritus se llevan muy bien conmigo y lo último que necesito es revivir el drama de la película Poltergeist en mi keli.

He votao

Como las elecciones y el politiqueo es algo recurrente, el mejor blog sin premios en castellano aprovecha la onda que producen para realimentarse y mirarse el ombligo sin vergüenza alguna. Esto que digo hoy seguro que ya lo conté en Las elecciones locales en los Países Bajos, en Igualito que ahí y hasta en Elecciones locales y puede que hasta en más sitios. Hoy es día de elecciones en los Países Bajos y todo el mundo mira hacia aquí pensando que Wilders tiene alguna posibilidad de gobernar, que dudo que la tenga. En esta tierra, desde que se inventó el sistema decimal, se gobierna por coalición y si hay algo en lo que los candidatos del resto de partidos están de acuerdo es que no pactarán con Wilders y como aún si resulta ser el más votado no tendrá el respaldo suficiente, su supuesta amenaza no es tal.

Votar en Holanda es diferente a otros lugares. La hora de apertura de los colegios no es uniforme. Hay algunos que abren a medianoche y en Utrecht, mi ciudad, el primero en abrir fue en la Estación Central de Utrecht a las siete menos cuarto de la mañana y el resto abrían a las siete y media. Todos cerrarán a las nueve de la noche. Cada ciudadano con derecho a voto recibe un stempas, una tarjeta que es la que te da el derecho a voto y que hay que llevar al colegio electoral. Sin ella no se vota. Si delegas el voto, la persona a la que se lo cedes tendrá que llevar tu stempas y en la parte trasera estará indicado quién puede votar en tu nombre y esa persona tendrá que tener una copia de algún documento de identidad tuyo, documento que en Holanda puede ser el carné de identidad, el pasaporte o el carné de conducir. El stempas mío, debidamente editado, es el siguiente:

STEMPAS

Está hecho en papel moneda, con una serie de medidas de seguridad y como hay mucho ruso suelto en el mundo, creo que hay un programa para móviles que usan para escanear tu stempas en el momento en el que te identificas y así asegurarse que no hayan un montón falsos desperdigados por el país. En esta ocasión el voto no será digital y volvemos al papel de siempre, aunque en las elecciones anteriores también se hizo con papel. Cada ciudad tiene sus propias reglas, sobre todo en lo relativo al lugar en el que puedes votar. En la ciudad de Utrecht, puedes hacerlo en cualquier colegio electoral y aunque el stempas te indica un par de ellos, los más cercanos a tu casa, eres libre de elegir otro, algo que se explica en la sección Waar kunt u stemmen? y que se puede traducir libremente como truscoluña no es nación. Se puede ir a votar con un documento de identidad caducado siempre y cuando haya caducado en los últimos cinco años, creo que contados a partir del 14 de marzo del 2012.

Ahora, lo interesante y lo que todos queremos saber es ¿por quién votaré yo? Aunque en elecciones anteriores he hecho voto de castigo al gobierno y le he votado a Wilders, en esta ocasión no lo he hecho. Lo que me interesa más que nada en el universo conocido o por conocer es que quiten la franquicia en el seguro médico, que supriman esos trescientos ochenta y cinco euros que tengo que pagar siempre antes de que la sanidad se vuelva gratis porque están calculados de tal forma que mis medicinas contra el asma valen un poquito menos y pago por seguro médico y por mis medicinas y quiero mencionar y menciono que ese asma lo tengo desde que un día ya lejano pasé por el principal aeropuerto de truscoluña y una perra-sucia-y-rastrera me habló en truscolán y se negó a usar el español. Espero que el mal de ojo que le eché la haya reventado con todo tipo de cánceres y que antes de diñarla haya visto morir a toda su sucia y asquerosa descendencia, preferiblemente asesinados y descuartizados. Por eso, porque la sanidad es más importante para mi que los cuatro moros que nos quedan y puesto que nadie ha puesto en su programa obligarlos a comer carne-cochino una vez cada tres días, he elegido un partido que quiere eliminar la franquicia y existe una alta probabilidad que ese partido esté en la coalición de gobierno con otros que también tienen esa opción en su programa.

Algunas de las curiosidades del sistema electoral holandés es que tenemos el partido de los animales con gente acarajotá y que sueñan con un mundo en el que los macacos son nuestros amos y hay otro partido llamado 55+ de los viejunos como algún comentarista, que dado que pronto serán mayoría, quiere mejor sanidad y todas esas cosillas que te molan tanto en el tramo final de tu vida, como una buena presencia de bingos en las ciudades, bancos por todos lados para sentarte a descansar, fundas gratuitas para llevar los dientes postizos y máquinas para reducir las lorzas laterales disponibles en todos los barrios.

Coincidiendo con estas elecciones, ayer en mi empresa hubo otras en las que se me prohibió votar. Se votaba en relación a la oferta del nuevo plan de pensiones que nos hizo la compañía. Yo no puedo votar porque debido a la historia de esta compañía y al reglamento interno, este tipo de asuntos se discuten entre la empresa y los sindicatos y solo sus miembros pueden votar. Yo no voté, pero trabajé activamente para desviar la balanza del lado que más me convenía. Ganó el rechazo a la propuesta en una proporción escandalosa. Mañana tenemos reunión general y estoy seguro que cierto ejecutivo nos va a cantar hasta los himnos más conocidos de Falete. Esto forma parte de una partida de ajedrez en la que estamos metidos y su próximo paso, si sigue el caminito tradicional será presentar al comité de empresa una rectificación de su plan de viabilidad o como quiera llamarlo e incrementar proporcionalmente el número de personas a despedir. Si eso sucede, cambiará mi suerte y volveré a estar entre los candidatos a poner en la puta calle, algo que no solo me hará inmensamente feliz, además me permitirá reducir la hipoteca de mi casa en una cantidad apreciable de dinero y que os quede muy claro, yo considero que en el momento en el que no eres millonario, eres una puta y todo lo haces por la pasta, así que para mí sería un inmenso honor y un privilegio que me pongan en la puerta con un sobre petao de billetes de quinientos leuros, algo que en un país con un porcentaje de paro inferior al cinco por ciento y en el que si tienes título universitario es más cercano al cero absoluto, es una bendición.

A cada cerdo le llega su San …

Y finalmente cayó la bomba en Camelot …

No lo comento mucho por aquí pero de siempre se dijo que la manipulación es muy fuerte en mi familia y yo, sin quererlo, voy sobradísimo de la misma. En mi empresa, por mucho que le pese al equipo directivo, no se mueve un pelo sin que yo reciba un informe más o menos detallado. Por eso, cuando hace cosa de un mes empezaron a esconderse para reunirse y tramitar su marrullerismos, yo ya los tenía bajo mi lupa puesto que recibí el soplo antes de Navidades desde la oficina del reino desunido. Allí alguien me avisó que llegaban los vientos salientes, esos que empujan empleados hacia afuera y los hacen caerse de sus sillas. Ya en ese momento yo informé al Sanedrín de los coleguillas que un par de meses más tarde, la marea alcanzaría la costa holandesa y nadie me creyó, como siempre, vamos. A primeros de enero pasó por aquí el director de los inhumanos para Europa en visita sorpresa y de nuevo, yo avisé que la guillotina la estaban instalando y era cuestión de tiempo, que no teníamos ya en cantidad y nuevamente, me dijeron que soy super-hiper-mega negativo, que lo soy, pero lo uso en mi propio beneficio. El jueves de la semana pasada tuvimos la reunión mensual en la que la directiva nos explica los resultados y los problemas que hay y después de la misma yo les dije a mis colegas que detrás de todo aquel despliegue de palabras vacías habían menos sillas con lo que algunos se tendrían que ir. Nadie me creyó. El viernes me soplaron que el documento ya había sido enviado al comité de empresa y que ellos estaban en estado catatónico porque no se esperaban una traición de tal calibre. Técnicamente, lo tendrían que haber publicado en su página ese mismo día pero no lo hicieron y me obligaron a morderme la lengua el lunes en la oficina, con serio riesgo de envenenamiento.

El lunes por la tarde hubo una reunión del Comité de Empresa secreta que casualmente sucedió en la sala de reuniones situada a cuatro metros de mi puesto de trabajo, con lo que avisé a mi red de informadores y comencé a mover el molino de los rumores. A las cinco y treinta y seis minutos de la tarde el documento secreto apareció en la página del comité de empresa y en ese mismo instante yo recibí un correo del sistema avisándome del evento, ya que mientras otros prefieren recibir información de noticias y pellejas, yo estoy subscrito a ciertos lugares interesantes dentro de la red interna y cuando hay alteraciones en los mismos el sistema me lo indica. Hace cosa de año y medio actualizaron el motor de toda nuestra red interna y en el proceso se cargaron las suscripciones antiguas, algo que alguien me sopló y yo me volví a apuntar y parece ser que soy la única persona que lo hizo.

Hoy por la mañana, a las siete y treinta y un minutos, le amargué el cafelito a mi jefa y distribuí copias del documento a un grupo selecto y especial de agitadores laborales. Llegó la reorganización, que ahora en esta ocasión han bautizado como plan para corregir el desequilibrio pero que detrás de ese nombre pachanguero no es más que un proceso claro y simple para echar a gente. Por supuesto, como en las doce veces anteriores, YO SOY CANDIDATO FAVORITO y ya he puesto mi nombre en la parte superior de la lista. No nos queda muy claro el ámbito en el que se elegirá a los que serán invitados a marcharse sin derecho a réplica. Aunque el número que se dice es de tres, esos son solo los que tengan empleo fijo, ya que también dicen que aquellos con contrato temporal o que trabajan para sub-contratas tienen los minutos contados. Aparte de un holandés en la sección de recursos inhumanos, el resto de los que tienen contratos temporales son los del club de los hindúes, los turcos y un ruso, con lo que la selección parece ser que se hará en base al lugar de nacimiento y eso me da aún más puntos ya que pese a teñirme el pelo de blanco platino y disimular mi acento, todo el mundo en el edificio que yo soy AFRICANO y que en el hipotético caso de suceder una emergencia, mi código genético es muy diferente al suyo y yo salgo por patas hacia el árbol más cercano y trepo al mismo, que es como hemos hecho desde siempre en el continente para escapar de los peligros. En mi caso, al ser canario, preferiría que el árbol fuese una palmera pero me tendré que apañar con cualquier otro tipo de árbol.

Toda una desgracia que todo esto me pille a puntito de irme de vacaciones una semana a Gran Canaria. Con todos los asalariados y trabajadores depositando su fe ciega en mi para provocar marejadas y fuertes marejadillas hacia el consejo de administración, voy a perder una semana crucial en la que les podría amargar todos y cada uno de los días, algo que puedo hacer fácilmente y que me produciría una enorme ilusión. En fin, que los tres años de paz han pasado y vuelven las carnicerías a mi entorno laboral. ¡Ajolá y me toque esta vez!