Inmersión nocturna en Tufia

Ayer en el relato de Un nuevo regreso navideño ya avisaba que una de las pocas cosas que hice y que me obligaban a alejarme de la arena negra de la playa de la Garita fue una inmersión y aunque quería regresar a el Cabrón, no pudo ser y viendo el programa del club de buceo elegí hacer una nocturna en la playa de Tufia, que está no muy lejos de la casa de mi madre y también cerca de la bahía de Gando, en donde está el aeropuerto de Gran Canaria. Al ser nocturna, obviamente es al final de la tarde y lo que te tropiezas en el fondo es distinto, a parte de las sensaciones que da el estar rodeado de obscuridad por todos lados. Llegamos a Tufia al final de la tarde. Es un barrio, ya que no llega ni siquiera a la categoría de pueblo, junto al mar y al parecer el cambio climático ese que según el totorota presidente gringo no está sucediendo ha puesto en peligro la primera línea de casas, las que están casi al nivel del mar y es muy probable que sus habitantes las tengan que abandonar. En este lugar la gente vive desde antes que Virtuditas y Genín desarrollaran su culocochismo y de hecho no entran coches, con lo que se quedan fuera del poblacho.

Tufia

En la foto anterior vemos la microscópica playa de Tufia, junto a las casas y el barrio en si. También se puede ver que algunas de las casas son cuevas. Nos preparamos en este lugar y bajamos cargando toda la parafernalia relativa al buceo.

Playa de Tufia y su bahía

Por aquello de tener una idea más general del lugar en el panorama anterior, pese a la cutre-calidad porque no había demasiada luz, podemos ver a la izquierda Tufia y aquí se aprecia la bahía y a la derecha de la misma está Gando, la zona del aeropuerto. Mar adentro se ven unos objetos como en línea, son para cultivar peces. Básicamente entramos por la playita y fuimos más o menos hasta la altura de las casas-cueva que están al final del barrio y regresamos por el mismo camino. No fue una inmersión muy profunda y como en las otras dos nocturnas que he hecho hasta este momento, el haz de la linterna te obliga a centrarte y de alguna manera vez mucho más. Comentar, por si no lo he hecho, que todas mis inmersiones en Gran Canaria han sido con el club 7Mares y con ellos también he hecho los cursos.

El vídeo que viene a continuación es obscuro así que a Genín se le pondrá hasta morcillona porque le molan las oscuridades. No lo he comentado pero en los dos de ayer y en este estoy usando ShotCut para montarlos, un programa gratuito y aún me estoy acostumbrando. Aunque hay música, opté por dejar también, aunque con el volumen bajo, el sonido debajo del agua, mi respiración, con lo que igual Virtuditas se tiene que agarrar bien al volante por si se le camban las piernas. La música sobre mi respiración es la canción Dueling Guitars interpretada por Heitor Pereira & Doug Smith y que forma parte de la banda sonora de la película August Rush. En un punto determinado del vídeo que no diré giro la cámara y se puede ver debajo del agua al Elegido, clarito, clarito, vamos que se me puede reconocer fácilmente por la calle si me veis. Espero que Virtuditas siga agarrada al volante cuando llegue a esa parte. El vídeo, si no aparece tras este párrafo, está AQUÍ:

Un nuevo regreso navideño

Todos los años se repite la misma matraquilla. Yo me compro el billete para ir a Gran Canaria miles de millones de segundos antes y espero pacientemente a que me llegue la hora y cuando sucede, pues apechugo y me pongo en ruta. Este año, por primera vez en la historia del universo conocido, el Elegido, o the Chosen One, de Uitverkorene o il Scelto según como os plazca mentarme cambió la ruta ibérica y en lugar de pasar por Mandril con liberia, fui directo a Lisboa con TAP, ciudad en la que mismamente había estado un par de semanas antes y que en algún momento de este mes seguro que hay relato por aquí ya que nos saltamos el orden y contamos las cosas como a mí me sale de los mismísimos mondongos, que para algo soy el que paga el tinglado este. El avión salía a las siete de la mañana del viernes y para ello debía facturar a las cinco y uno no es tonto y tras la jugarreta de los taxistas de unos años atrás, ahora soy más de la corriente esa que clama porque les den por culo y como el taxi me cuesta exactamente los mismos leuros que una habitación en el Hotel ibis budget Amsterdam Airport, pues tenía habitación y vine saliendo de mi casa la noche antes.

Habitación en el Hotel ibis budget Amsterdam Airport

Las habitaciones de ese hotel de costo bajo son simples pero muy completas y en realidad tienen capacidad para tres julays. Jamás me quedaría a ir para visitar Amsterdam porque es un coñazo ir a la ciudad pero está a unos seis minutos del aeropuerto en una lanzadera gratuita, lo cual es muy conveniente. En la primera de ellas, antes de las cinco de la mañana, un servidor y una multitud íbamos camino del aeropuerto. Éramos tantos que apilan las maletas en una parte de la guagua y el pasaje va como ganado en la otra. Efectivo si lo que quieres es maximizar la cantidad de julays. Al llegar al aeropuerto facturé y subí a pasar el control de inseguridad y tras eso, desayuné las cosillas que me compré en el supermercado del aeropuerto y me senté a esperar la salida. Un poco más abajo se podrá ver el despegue en un vídeo o más bien se puede ver negro sobre negro ya que pese a lo que diga el comentarista más prolífico, los despegues nocturnos son una puta mierda del copón. En este avión tenía asiento de ventana. Embarcamos en hora y despegamos con una puntualidad increíble. En el avión nos dieron hasta papeo, como en aquellas aerolíneas con las que se movían Genín y Virtuditas por el mundo allá por los sesenta, una cosa como de un pasado muy lejano, casi que de la época del Concilio Vaticano II (palito-palito). ´

El avión de TAP que me llevó a Gran Canaria

El aterrizaje en Lisboa fue espectacular, con un cielo azul y dimos un rodeo sobre la desembocadura del Tajo y pasando por la ciudad increíble, todo superdocumentado en el vídeo que viene a continuación, pero antes de llegar al mismo señalar el avión que se puede ver en la foto anterior y que estaba aparcado junto al que me trajo desde Amsterdam. Resultó que ese fue mi avión a Gran Canaria con lo que a falta de asiento en ventana para ese vuelo, al menos vemos la preciosidad de avión que me llevó, un Embraer 190 o 195.

A continuación tenemos el vídeo que documenta el despegue nocturno de Amsterdam y el aterrizaje a las nueve de la mañana hora local en Lisboa. Está acompañado de la fabulosa canción Rewrite The Stars o truscoluña no es nación traducido al español y que cantan a dúo Zac Efron & Zendaya en el retonnnnnnnno musical de Zac, lo más esperado en el mundo desde que la Cenicienta se mudó a un piso en Móstoles. Obviamente, la canción pertenece a la banda sonora de la película El gran showman – The Greatest Showman que todos hemos ido a ver salvo Virtuditas. Si el vídeo no está por aquí debajo, lo tenéis AQUÍ:

En el aeropuerto de Lisboa aproveché la escala para comprar un par de cajas de Pasteles de Nata de la marca ALOMA, recién hechos allí mismo y que estaban riquísimos y si no que alguien le pregunte a mi madre que se jincó ella sola una caja o a los que se pegaron la otra:

Pastel de nata ALOMA

Ya en la parte del viaje de las vacaciones navideñas yo sigo lo del #MEnot y paso de compartir mi vida con la plebe. Solo un par de detalles. Uno es que estuve en la playa de la Garita y durante un par de horas, yo era el único ser humano e incluso inhumano disfrutando de los veintipico grados, el sol, la brisa marina que sale del fondo del agua del océano y todo lo demás y si no me creéis, a las pruebas me remito:

Playa de la Garita

Bendita sea la tontería esa de los canarios de no querer ir a la playa si no es verano. Toa’pa’mí. Uno de los días bajé a las Palmas de Gran Canaria para una inmersión nocturna que comentaré en una anotación exclusiva y antes de ir al club de buceo aproveché para visitar el tradicional Belén de arena de las Palmas de Gran Canaria, conocido en el universo entero y que se hace porque al contrario que las playas chicharreras, en las Canteras hay un montón de arena y ni siquiera tiene alacranes, como la de la isla picuda. Este año se les fue un poquito la mano con la interpretación de los motivos navideños y casi que parece que hubo la mano de un podemita por detrás de la inspiración:

María, el viejo José y el niño Jesús

Supuestamente los anteriores son María, José y Jesús. Ella tiene un careto de pendón jinameño que no veas, está toda repatingada como si se acabara de fumar un porrillo y todavía no se le ha pasado el efecto. El José se ve claramente que no es el padre porque está muy envejecido y demuestra que ella se casó con él por interés puro y duro. El chiquillo es que casi no cabe en el pesebre, estará recién nacido pero vamos, que para soltar ese cachorrro por los bajos se tuvo que quedar rota para los restos.

Los Reyes Magos de arena en la playa de las Canteras

Otra escena conocida en este portal de Belén gigantesco de arena es la de los tres Reyes Magos de Oriente, nada de travelos o lesbianas como gustan por Mandril a la alcaldesa esa que parece sacada de algún episodio de la Bruja Avería. Estos mayormente el problema que tienen es el de la obesidad, quizás por las cervecillas que se jincaron por el camino y el camello es que podría salir perfectamente en el tercer episodio de la nueva saga de las Galaxias, esa que ha tenido un segundo episodio tan malo. Y esta última referencia me sirve para enlazar con el vídeo ya que la música que acompaña al siguiente y estremecedor documento es el tema Smoke, del maestro entre maestros John Williams y que era el tema del malo de la primera película de la nueva trilogía, el mismo que murió en la segunda y nos ha dejado con un malo acarajotado para la tercera y última. Si el vídeo no está por aquí debajo, lo tenéis AQUÍ:

Por supuesto que tengo más pero como ya esto es muy largo, cortamos aquí.

La última visita a Gran Canaria y sus cosillas

Hace mañana una semana que regresé de GRAN CANARIA, después de pasar una semana por allí en la que básicamente tomé el sol, me bañé en el océano Atlántico e hice poco más. Hay una gran tradición de resumir esas visitas en el mejor blog sin premios en castellano y no la vamos a traicionar así que aprovecho y pongo algunas cosillas por aquí. Lo mejor es darle el disgusto pronto al comentraista oficial y confirmar que no hay vídeos del despegue y aterrizaje. Fui en vuelo de Ryanair desde Eindhoven a Gran Canaria y como soy pobre y no pago por tener asiento fijo o la cosa esa que ellos llaman prioridad, me asignaron en la ida el asiento del medio y en la vuelta uno de pasillo, con lo que en ninguno de los trayectos pude hacer vídeo. ¡Ajolá y fuese rico y compraría el asiento de ventana! pero los mamones, en los vuelos a Gran Canaria los cobran a precio de mamada pero de putón de lujo, no de los verbeneros que siempre son más económicos.

Esta fue una visita como muy de incógnito y en realidad solo quedé con un muy selecto grupo de gente. Quería sobar hasta quedarme a cuerpo entero como el culocoche de algunos/as, planito, planito y quería pegarme a la arena de la playa como ladilla a güevo y tomar sol hasta brillar como una supernova. Lo conseguí. La única indulgencia en este viaje fue una sesión de buceo, claro, al ser uno de los grandes expertos africanos en los pecios japoneses de la Segunda Guerra Mundial, tengo que mantener mi certificación al día.

Platanera con su mano de plátanos

Entre las cosillas a comentar, decir que a mi madre con la edad le ha dado por convertirse en terrateniente platanera y allí donde Genín y otros cultivan florecillas, a ella le crecen unas plataneras que dan unas manos de plátanos que no veas y si no, al ejemplo me remito.

Neptuno pachangueando en Melenara

Uno de los tres días que quedé para cenar estuve en la playa de Melenara, a la que en cualquier caso fui todos los días pero caminando o corriendo, que uno no deja sus ejercicios físicos por unas vacaciones y por allí la estatua del rey Neptuno que languidecía y moría en vida parece que la han restaurado. El año pasado el pobre neptuno era manco y ya no tenía tridente y este año parece que gracias al turismo la cosa le ha ido mucho mejor y ya casi que parece un Dios normal.

Tremendo robo cristiano

El miércoles, el día antes de regresar, fui a cierta cadena de hipermercados para comprar toda la pitanza que me traigo a Holanda, que yo voy con la mochila vacía y la traigo petada hasta la cremallera y aproveché y me compré noventa gramos de gominolas para el avión. ¡Esto es un atraco! En los Países Bajos, el precio de las gominolas, las mismas, por cien gramos es de setenta y cinco céntimos y en el hipermercado me levantaban UN LEURO Y VEINTICINCO CÉNTIMOS por cien gramos. Casi que levanté las manos cuando pagué en la caja porque aquello era un atraco pero después me acordé que al no tener empleados sino que son las cajas esas en las que tú haces de cajera, si levanto las manos no salgo de allí en mi puta vida y eso no era plan. No me extraña que en España haya tanta hambre y miseria si ni las gominolas tienen un precio asequible.

Vuelo de Ryanair petado

Por último pero no el último punto, cuando estábamos embarcando para regresar hicieron lo de siempre, llenar la pasarela al avión con los pasajeros esperando que llegue la tripulación para así acelerar la cosa. Yo me quedé justo al lado del ordenador en el que están los detalles e hice la foto anterior. Primero señalar lo avanzado que es el software que usan, es como del futuro, todavía como en MS-DOS que yo creía que desapareció del universo hace décadas. Segundo, Ryanair consigue venderlo casi todo y el avión en teoría solo debía llevar dos asientos libres. En la imagen hay unos números mágicos que demuestran que cinco personas no facturaron y que metieron a cuatro de estos que van con billete por la jeta y quedaron nada más que tres asientos libres que estaban en mi zona. Increíble como consiguen venderlo todo con dos vuelos a la semana desde Eindhoven a Gran Canaria.

La aventura de buceo que hice fue para ir a la Catedral y al Roque Ceniciento, ambos por detrás de la Isleta y cerca del Puerto de las Palmas de Gran Canaria o eso que en la Isleta llamábamos el Muelle grande. Éramos tres buceadores más el profesional y llegamos al lugar en barca. El documento que viene a continuación es como flipante a la par que didáctico y prueba de manera irrefutable que truscoluña no es nación. Son varios segmentos pegados. Comenzamos con un poquito en el barco, que en el vídeo hasta parece una falúa de lujo como aquellas de putrefacción en Miami, serie épica que si ahora te molestar en ver un episodio, te da vergüenza ajena. Después tenemos varios segmentos en la Catedral, con espacios enormes, como cuevas abiertas en las que entra la luz y un MONTÓN de peces. Hay incluso un autorretrato o eso que ahora los más fiznos llaman un selfi. En realidad hay dos. Tendréis que mamaros el vídeo para encontrarlos. El último segmento es en el Roque Ceniciento y se puede ver en un túnel por el que pasamos a una raya o al menos yo en mi ignorancia creo que es una raya bien grande. Aunque el vídeo dura casi cinco minutos la canción con la que lo amenizo se titula 4 minutes (traducción literal = truscoluña no es nación) y es una de Madonna, aquí en versión puticlub con Justin Timberlake y Timbaland. El vídeo, si no aparece por debajo del texto, está aquí:

La ida y vuelta a Gran Canaria de marzo

Ya lo decían las sagradas escrituras que la desidia es muy fuerte en mi familia y aunque regresé de Gran Canaria hace ya casi dos semanas, se me había olvidado dejar constancia del evento en la anotación respectiva. En este caso no habrán vídrios fastuosos y la razón la tiene que la memoria que uso con mi teléfono caminante estaba medio-escoñada y de hecho, murió al día siguiente del regreso y cada vez que intenté grabar un vídeo, fracasé. Por suerte las fotos las toleraba mejor. La novedad de este viaje es que por primerísima y seguramente ultimísima vez, iba directo hasta Gran Canaria con Buelin, aerolínea del grupo Liberia famosa por la hora de retraso que siempre regalan a sus pasajeros. Digo que es la última vez porque aunque la línea es nueva, ya he leído que la van a quitar por limitaciones en el número de vuelos en Schiphol, aeropuerto que está muy cerca del medio millón de vuelos al año que les permite la ley y no los dejan crecer más por aquello de la contaminación de gasolina y de ruido en las barriadas de los alrededores. La otra cosa interesante es que volaba en viernes por la tarde, con lo que trabajé normalmente y después del curro al aeropuerto, con una combinación que evitaba la bicicleta y la reemplazaba por guagua debido a que estaba lloviendo y quería llevarme una chaqueta ligera y no la capa esa que abulta más que el ajuar de Falete. El recorrido al aeropuerto transcurrió sin incidencias y el control de inseguridad se alargó una media hora, algo que está sucediendo este año en Schiphol, en donde con tanto vuelo hay también mucha más gente y el sistema está saturado.

Buelin y Liberia al fondo

Después de entrar y pese a que sabía en donde aparcaría el avión, ya que los de esta empresa siempre paran por el mismo barrio, seguí hacia otra zona del aeropuerto porque allí hay un servidor de agua y quería llenar mi bolsa de medio litro de fábula para tener agua gratis total. La bolsa la compré en Europa, en el viejo continente y ha salido tan buena que en el tercer uso ha reventado y provocó una charca enorme en la terminal de las puertas B del aeropuerto. En ese instante, mi cerebro reaccionó con el protocolo de seguridad y a la pregunta ¿Qué haría VIRTUDITAS? se responde con SALIR POR PATAS y eso hice, me piré haciéndome el Lolailo y dejé allí el charco para otros.

Los chimpunes automáticos de embarque

El embarque se producía en una puerta que ya está equipada con el nuevo y automatizado sistema, como se puede ver en la imagen. Esto va a tomar años hasta que los más acarajotados de entre vosotros os acostumbreis, sobre todo los moros esos o las paraonicas que llevan todas las tarjetas de embarque de la familia en la mano. Ahora cada uno ha de usar la suya para entrar, algo que dará muchos disgustos en un futuro cercano y quiero que recordéis que lo leísteis por aquí. El avión consiguió llegar solo con media hora de retraso y aunque la azafata puso el escobillón virado pa’rriba en la puerta para que la gente se marchara antes, como que salen con una pachorra de morirse. El embarque lo hicieron a todo meter y el piloto soltó el freno de embarque casi antes de que la azafata se pudiese volver a poner las bragas. Con el retraso y todo lo demás vinimos llegando a la isla redonda sobre las once y media de la noche.

Playa de Hoya del Pozo

De mi estancia secreta allí ya habéis leído cosillas sobre mi avanzada formación en las artes marinas y dejo la foto anterior hecha en la playa de Hoya del Pozo, llenísima de gente como se puede ver en la foto. A esta playa voy cuando hay viento porque está más protegida y los dos primeros días, los alisios o algunos vientos parecidos estaban soplando con saña.

El regreso fue otro cantar. El avión llegó con retraso de Málaga y aunque trataron de acelerar lo del embarque, ya salíamos con retraso. Cuando despegamos, según el piloto tardaríamos menos de cuatro horas y recuperábamos el retraso en el aire. Nos mintió. Al parecer los gabachos hacían la centésima huelga de controladores del 2017 y decidieron cambiar la ruta y darnos el paseillo moro-europeo con roce truscolán. El piloto nos informó que tardaríamos básicamente una hora más y que en lugar de Portugal, España, Francia, Bélgica, Países Bajos, bajaríamos primero al moro, de allí Gibraltar españó, después Valencia, después teníamos que cerrar todas las persianas de las ventanas y no hacer ruido porque iríamos cerca de la capital truscolana y esa chusma y gentuza son muy agresivos, de allí iríamos cai a la frontera de Francia con Italia y Suiza para pillar a los controladores de ellos y subiríamos hacia Holanda.

El vuelo interminable

El pantallazo anterior muestra la demente ruta y el tiempo adicional, además de los quinientos ochenta y dos kilómetros adicionales, que siempre me hace preguntarme si el piloto habrá tenido el buen juicio de poner por lo menos dos vasos de combustible más y no hacer como algunas que conozco y que le ponen al coche la cantidad justa para permanecer en la reserva continuamente. Cuando aterrizábamos, el avión se agitaba lo mismo o quizás más que la niña del exorcista cuando gana un bingo y pensé que vería la luz al final del túnel pero el chamo lo logró. Entre pitos y flautas, vine llegando a mi casa a las nueve de la noche. El pantallazo anterior lo hice cuando iba en el tren camino de Utrecht.

Este fue mi último salto hasta que vaya a las Filipinas. Este año he optado por una primavera con pachorra. Tampoco es como para ir a Estambul con un pasaporte naranja, seguro que acabo en chirona y ya le he dicho al Turco que si quiere verme, güazá-vídeo.