Celda 211

Celda 211Ahora que está terminando el año 2009 tenía la impresión que para el cine español ha sido terrible pero mirando las películas que he visto, aparte de haber esquivado el cine patrio por no vivir en el terruño, resulta que de lo que vi, las únicas deleznables fueron el bodrio del Mapa de los sonidos de Tokio ? Map of the Sounds of Tokyo y No-Do. El resto me gustó y algunas me encantaron. En el último trimestre se han estrenado los pesos pesados y al llegar a Gran Canaria lo primero que he hecho es buscarlas en la cartelera para ir a verla. El mismo día de mi llegada fui a ver Celda 211, película de la que me habían hablado muy bien. Me sorprendió que el cine estaba bastante lleno pese a llevar en cartelera bastante tiempo.

Un julay lameculos se pasa de listo y acaba bien jodido y mal pagado

Un tipo que ha culminado el sueño de su vida y ha conseguido el trabajo que todo español quiere, está tan excitado con el hecho de que va a ser funcionario de por vida que se presenta un día antes en el trabajo para ver como funciona la cosa y cogerle el pulso al oficio. Está claro que el tío es un gafe porque ese mismo día hay un motín y sus compañeros lo dejan atrás en su frenesí por salvar el culo de aquellos a los que castigan y torturan todos los días. El futuro funcionario tendrá que engañar a los presos y convencerlos que es uno de ellos y como al parecer es el único que leyó el libro gordo de Petete de pequeñito, acabará de asesor del jefillo del motín, un tal malamadre. El señor Murphy estaba de guardia ese día y conseguirá que todo lo que puede salir mal, salga peor y así lo que prometía ser una sesión de lameculismo se convierte en una pesadilla horrible.

Por Dios bendito, que alguien le llene las manos de dinero al director de esta película para que siga rodando inmediatamente. Acostumbrados a regalar el dinero público a los amigotes para hacer esas mierdas inspiradas en la Guerra Civil Española y esas otras mierdas con mariconas viejas y putas amargadas, por fin una historia fresca y dinámica que si no es por el minuto de patrocinadores oficiales que salieron al comienzo, juraría que no se rodó en España, con dinero español y con actores que moran en el terruño. La película es una exhibición de arte y poderío de Luis Tosar, el hombre que interpreta a Malamadre y que no deja de sorprendernos durante toda la historia. La acción está repartida sabiamente, el guión es simplemente perfecto y todo el mundo debía estar en comunión con sus chacras porque todos clavaron sus papeles. El otro protagonista era alguien desconocido para mí, un actor llamado Alberto Ammann que también me ha gustado bastante con su angustia y la astucia que demuestra en todo momento para conseguir sobrevivir.

La película avanza hacia un final que de alguna forma me esperaba pero que no por ello me encantó. Nada que ver con el ñoñerismo del cine americano. Supongo que a estas alturas yo era el único que faltaba por verla pero de no ser así, espero que aprovechéis este fin de semana para verla y alucinar en colores. Es fantástica.

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