Chocho de hombre

Un pasito nada más.
Un pasito nada más.
Otro pasito.
Y otro.

Acababa de cruzar el Puente Azul, en Amsterdam, pasito a pasito. Aún le faltaban por lo menos ciento cincuenta metros para llegar a Rembrandtplein, la plaza llena de bares en la que podría poner fin a su agonía. No sabía si llegaría. Ahora mismo le parecía un lugar muy lejano. Dio otro pasito. Llegar hasta allí había sido una aventura. Algo le sentó mal y se estaba cagando. Literalmente. Su barriga sonaba como si tuviera en marcha el programa de centrifugado y en el metro, sudaba fríamente mientras trataba de recuperar el control de su cuerpo. Salió de la estación lentamente, pasito a pasito, parandose para evitar cagarse allí mismo. y ahí estaba. Dando un pasito cada vez y sin saber si podría llegar hasta los bares.

A medio camino pasó frente a la puerta de un local de ambiente, el Chico Loco, con su bandera del arcoiris y sus cristales tintados. Lo pensó durante unos instantes, o entrar allí y cagar o intentar llegar hasta los bares de la plaza. No creía tener tanto aguante. Enfiló hacia la puerta, pasito a pasito. La abrió y le llegó el sonido de una canción de los Village People. Vaya tópico. Cuando terminó de entrar, los tíos que habían en el local se quedaron en silencio mirándolo. El tenia la frente perlada por un sudor frío y sus ojos escanearon el local buscando los baños. Los encontró al fondo, en la parte más obscura y siniestra del local. Siguió dando pasitos, avanzando lentamente, con la cabeza bien alta.

Cuando por fin llegó al baño, pensó que se cagaría allí mismo, justo delante de la meta. Algo en su barriga giraba locamente, como un alíen a punto de salir. Se acercó a uno de los dos retretes, el primero, ya que ambos estaban vacíos. Afuera sonaba un tema conocido, I Will Survive y su ritmo pegadizo le golpeaba en sus oídos. Entró al retrete y en el mismo movimiento sin gracia ni estilo cerró la puerta mientras se desabrochaba el cinto y comenzaba a buscar los botones de su Levi’s 501 para soltarlos. Sudaba aún más, con todo su cuerpo en tensión porque sabia lo que estaba a punto de suceder. Pensó en cubrir la tapa del retrete con papel pero sabia que no tenia tiempo para eso ni para nada más. Cerró los ojos, sintió como una corriente muy intensa recorría su cuerpo y se relajó. De un golpe seco comenzó a llover mierda. Primero con más consistencia, después más ligera y finalmente casi agua con mucho aire. En esas estaba cuando se abrió la puerta del baño y del terror y la vergüenza se trincó y dejó de jiñar. Alguien entró y se acercó despacio hacia los retretes. Sonaba a botas. Se paró delante de la puerta del retrete de al lado, la abrió y entró. ?l contenía la respiración. Oyó como alguien se desabrochaba un cinturón y se bajaba los pantalones. Entonces lo vio. Había un agujero enorme que comunicaba ambos retretes y según lo descubrió, una sombra lo cubrió y al momento, una polla apareció por el agujero y entró en su retrete. Estaba aterrorizado y tenia que seguir cagando, otra tanda venia en camino y no la podría parar.

Una voz sonó desde el otro retrete ? Métete mi rabo en tu Chocho de hombre ? y comenzó a meterla y sacarla del agujero. A continuación sucedieron un montón de cosas. Se le destapó la caja de la mierda y comenzó de nuevo a cagar con gran estruendo, a la vez, golpeó con el móvil aquella cosa, con un golpe seco y rotundo en el que puso toda la fuerza que le quedaba, a esto le siguió un grito y momentos más tarde el ruido de un cuerpo al desplomarse en un espacio reducido. Respiró aliviado porque había echado todo lo que llevaba dentro. Fue a coger papel higiénico y descubrió que no lo había. Tampoco llevaba pañuelos y quería salir de allí lo antes posible. Se sacó los pantalones y los calzoncillos Calvyn Clein falsos que compró en un mercado callejero en Hong Kong y decidió sacrificar estos últimos y usarlos para limpiarse el trasero. Mientras lo hacia, en el retrete de al lado sonaban gemidos de dolor y el que había tratado de follarselo se quejaba. Se puso los pantalones, dejo los calzoncillos pringados de mierda en el suelo y se levantó bajando la cisterna. Abrió la puerta y salió del retrete. Los gemidos estaban creciendo en intensidad. Afuera seguía sonando I Will Survive. Pasó de lavarse las manos, tenia que salir de allí lo antes posible. Avanzó por el local con paso resuelto, sin mirar a nadie, la vista fija en la puerta. La abrió, salió y cuando estuvo seguro de que nadie lo podía ver, se echó a correr hacia Rembrandtplein. Entró en el primer bar y fue directo al baño, a lavarse las manos y limpiar su móvil. Aún seguía temblando ??

11 respuesta a “Chocho de hombre”

  1. El movil tendria que ser un Iphone5 o BB de los ultimitos ultimitos porque sino no entiendo como se lo quedo…. Un besito

  2. Waiting, uno se recalienta las pocas neuronas que tiene pensando historias divertidas y antológicamente absurdas para contar y a ustedes les preocupa la marca del móvil ?? por Dios ?? yo creo que era una mierda de esas Android que les permiten usar a los pobres y a los guanabí.

  3. Por eso, no entiendo como no lo echo a la basura DIos mio. Luego de todo el jaleo. Y para mi que esto le ha pasado a alguien cercano porque esta muy detallado jajajaja. Ahora que mencionas Android, sera el niño???

  4. Puedo confirmar y confirmo que no le ha sucedido a nadie conocido o desconocido, aunque es cierto que el Niño tiene un cutre-Android que odia. La idea me vino porque Kevin Smit, en sus Smodcast, siempre habla del Man pussy al referirse al ojete y tras hacer una búsqueda en la red descubrí que había una gran carencia en la traducción de esa bellísima expresión al español y decidí subsanarla. Me tomó tres días dar con una historia para el titulo. Estuve a punto de escribir algo con un curilla haciendo eso que tanto les gusta y que parece que no está explícitamente en la Biblia que por mí se podrían meter por su chocho de hombre pero ayer me llegó una idea mejor mientras caminaba en la playa. Ahora a ver si se me ocurre algo para otro titulo épico que tengo en mente.

  5. Jajajaja! Como echaba de menos estas risas en el trabajo!!! Pues cuando leí lo de los 501 pensé que te había pasado a ti, como tienes medio-fijación con ese modelo… ay! que maravilla poder escapar así de los marrones post-vacaciones!

  6. Otra vez que me quedaré sin pertenecer a los V.I.P, me declaro públicamente pobre de solemnidad y entre Haití y Somalía por citar dos a los que no tuve mas remedio que donar, aunque confieso que me resistía, pero en fin, fue poquito lo que di, y si surge otra situación como aquellas siempre me rascaré el bolsillo, así que comprenderás que entre tu blog y aquellos citados, aquellos, que para todos no hay.
    Salud

  7. Por Dios, que seguimos hablando de cagadas y mierdas. Vaya veranito. Por cierto, hoy es mi último día de curro. Por fín llegaron las vacaciones.

  8. sulaco, he leído ya ciertas perlitas de este mes, que ya te vale ponerlas cuando yo no estoy, pero bueno, luego voy poco a poco poniéndome al día, pobre el Niño, pero sobre todo pobre bañera…. jejeje
    darliz, te echaré de menos, pero siendo por una buena causa, ¡desaparece YA!
    Genín, lo primero es la salud, y lo segundo es que hablando de sulaco, lo mejor será que le des tú a él tu número de cuenta, y que te subvencione.

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