Coño que no paro y algo más

No sé como me las apaño para acabar siempre en medio de todos los fregados. Desde el domingo hasta hoy he enganchado una tanda continua de eventos y sucesos varios que me han tenido durmiendo entre cuatro y cinco horas al día y estoy llegando al fin de semana con las luces de las baterías indicando la falta de carga y teniendo un sábado y un domingo planeados de esos de no-te-menees. Te lo digo y te lo repito Meri Yein, lo de no ser dosputocerolista es como una maldición gitana que te roba las horas sin que te des cuenta. Me voy a saltar todo lo acontecido desde que salí de casa del Rubio el sábado, ya agotado después de que sus tres unidades pequeñas me tuvieran desde las ocho de la mañana cocinando mientras sus adorables padres roncaban a pierna suelta y abusaban de uno levantándose a las nueve y media y me situaré en el día de ayer.

El Moreno me había informado el día anterior que iba a presentar una selección de fotografías para un grupo de intelectuales de Harderwijk, villorrio de nombre difícil de pronunciar y aprovechando que la amistad es como un río que gira y da vueltas no sé ni como me vi invitado y acudiendo con él a ese evento. Además de sus fotos, veríamos las de otros dos fotógrafos, uno de ellos bastante conocido en el mundillo de la fotografía de naturaleza y particularmente en la de los pájaros, que es la rama en la que también está especializado el Moreno.

El miércoles me levantaba temprano y salía para el trabajo como siempre. Después de encadenar la tercera jornada consecutiva de trabajo, que no sé que coño ha pasado en el 2012 pero de repente es que no doy abasto y hasta parece que cobro por hacer algo, cuando yo siempre pensé que cobraba por dejarme ver, sobre las cinco de la tarde metía a la Dolorsi en el portabultos de su coche y pasábamos por su casa a buscar un par de cosas y desde allí cruzábamos el Flevopolder para evitar el tráfico. Ya sé que todos lo sabéis porque sois super-hiper-mega inteligentes pero por si acaso, el Flevopolder es uno de los últimos grandes trozos de terreno ganado al mar en Holanda y se terminó de drenar en 1968. Está totalmente rodeado de agua y eso lo convierte en la isla artificial más grandel universo e incluso del mundo. Tras cruzarlo llegamos directamente a Harderwijk y allí, tras aparcar en un aparcamiento vigilado que al parecer costaba 50 céntimos desde las seis de la tarde a las ocho de la mañana, buscamos un garito para cenar y después nos acercamos al edificio en donde tendría lugar el evento para intelectuales.

Ayudé un poco con la preparación del recinto y después pensé que me podría poner en modo autista y esconderme en un rincón a jugar al Tiny Tower, juego al que estoy enganchado desde hace dos semanas. El local es como una especie de museo y lugar cultural construido en un edificio viejísimo y posiblemente con una gran historia y un montón de fantasmas en su sótano. Veinte minutos antes del comienzo del evento la gente empezó a llegar y bajamos a la recepción para recibirlos, hablar con ellos y tomar café. Ahí se me fue mi gozo por un pozo sin fondo. No sé que coño feromonas produzco que la gente es verme y les entra la matraquilla del Elegido, The Chosen One, De Uitverkorene o como queráis llamarlo y quieren hablar conmigo, acercarse y a poco que me descuide tocarme para comprobar que soy de carne (pero poca) y substancias corpóreas varias. Al Moreno casi se le camba la peluca cuando me escuchó hablar en neerlandés con los bárbaros locales, algo que solo hago en la intimidad y que aunque hay leyendas urbanas sobre mi capacidad para entender el idioma, nunca han podido ser demostradas y entre amigos, el idioma inglés sigue siendo la herramienta básica de comunicación.

Más o menos a la hora prevista subimos a la sala y tomamos asiento. Yo que quería esconderme al fondo de la sala para seguir con mi eterna partida y no pudo ser y tuvo que suceder y sucedió que estaba en la primera fila, en el candelabro como diría alguna intelectual española. El primer fotógrafo hizo una presentación sobre Islandia, país en el que ha estado multitud de veces. Personalmente pienso que fue patética y que el hombre no tiraría el dinero si se apunta a algún curso para mejorar sus dotes de comunicación por un lado y por el otro, aprende a hacer una pequeña selección. Cada fotógrafo tenía tres cuartos de hora pero el tío se agarró al micrófono y era peor que un yerno de rey cuando ve una pila de euros. Además de tenernos más de una hora, el tipo nos bombardeó con al menos mil imágenes. Fue tal la saturación que se me ha caído el mito y he suprimido de mi lista de lugares a visitar a corto y medio plazo a Islandia. Por Dios, aquello fue tan malo como las sesiones de fotos de boda con las que los amigotes te torturan pese a que los ninguneas y te niegas a ir a sus bodorrios. Cuando lograron despegar al tío de la pantalla le llegó el turno al Moreno. El limitó su selección a unas ciento sesenta fotos de animales agrupadas según las estaciones del año. Yo ya le dije que debería aligerar la presentación un poco, bajarla a unas ciento veinte y detenerse un poco más en las fotos GUAU, esas que te dan un subidón de adrenalina y de las que tiene bastantes. Mismamente enseñó una que hizo esta misma semana de un búho (o lechuza, que yo no los distingo) con un ratón recién capturado en la boca y mirando a la cámara con unos ojos increíbles que es alucinante. Hubo algunas fotos de las águilas de Polonia, excursión que hicimos juntos y también de otros animales que también he visto con él. Su presentación duró los tres cuartos de hora previsto. A mi lado estaba sentada una señora ya mayor tirando a vieja, más arrugada que unos pantalones de pana, que gemía como si le estuvieran endiñando un pepino por el piporro de puro gusto con algunas de las fotos.

Tuvimos un descanso de unos veinte minutos y la tercera presentación fue sobre trucos para hacer fotos bonitas, esos que repito y que repito y que nadie lee como bajar la cámara y ponerla a la altura del sujeto, ajustar las fotos con algún programa de procesado y similares. En fin, que no voy a repetir lo que ya sabéis todos porque habéis hecho vuestros deberes. También mostró muchas fotos de los abejarucos, unos pájaros por los que la gente en Holanda siente una adoración que no comprendo y de frailecillos, unos pájaros que viven en la parte fría del mundo y que tienen un aspecto muy curioso. La presentación se alargó un poco más de lo previsto y aunque espectacular, también se podía haber mejorado con algo de comedimiento.

Salimos del lugar después de las once y tras coger un tren para volver a Utrecht desde allí, vine entrando en mi casa sobre las doce y media, sabiendo que al día siguiente (o sea, hoy) me levantaba de nuevo a las seis y veinte de la mañana, que la hijaputa de Siri no me perdona una y me levanta todos los días.

Hasta aquí debería haber llegado el apunte para mi diario pero hoy tengo una petición especial. Después del exitazo con el queso de la hija del Rubio, el Moreno ha resultado finalista para un gran premio de fotografía y me ha pedido que os ruege y os suplique si fuera o fuese necesario que votéis todos los días por él para así ganar y fardar de premio.

El proceso es algo complicado así que lo explicaré de forma que solo unos pocos lo entiendan. En esta ocasión hay que dar una dirección de correo válida a la que te envían un enlace que al pulsar confirma tu voto.

Comencemos por lo obvio, la foto que hay que elegir es la siguiente:

Chimpún_1

Ahora vamos a la página en la que hay que votar, la cual es LA SIGUIENTE

En esa página, encontraremos la foto del Moreno en la primera categoría (Dieren en hun zintuigen). El sistema parece ordenarlas de forma aleatoria así que la próxima imagen puede ser distinta para cada ser humano e incluso inhumano:

Chimpún_2

Como véis, la foto del Moreno es la segunda empezando por el final, así que la marcamos y pulsamos sobre Stemmen, que es el equivalente en lenguas bárbaras a VOTAR. Hay más categorías y aquí cada uno es libre de votar en ellas o pasar ampliamente. Para este pequeño ejercicioi solo se requiere votar a la foto del Moreno y todo lo demás, es y será voluntario. Comentar, aunque es obvio, que pulsando sobre cada uno de los iconos de las fotos las podréis ver en grande.

Como sé que hay muchos que parece que se entrenan para ser torpes, vuelvo a poner el icono de la foto del Moreno tal y como la deberíais ver:

Chimpún_3

Alguno puede creer que ya está hecho pero los belgas son más raros que el carajo y en realidad no es así. A la derecha de la página hay otro botón que hay que pulsar:

Chimpún_4

Tras hacerlo, nos lleva a otra página en la que hay que poner vuestro nombre ficticio favorito y una dirección de correo válida:

Chimpún_5

No hay que rellenar la casilla que he dejado en blanco ni tampoco marcar la que está encima del botón Verzenden, el cual quiere decir ENVIAR y que una vez pulsado provoca unos procesos mágicos e inexplicables que culminan con la recepción de un correo en la dirección de correo indicada en el segundo recuadro (y que debe ser válida) y que contendrá un enlace que hay que pulsar para validar el voto.

Si habéis seguido estos complicados pasos, habréis conseguido votar. Por suerte para todos se puede votar una vez al día y solo habrá que repetir esta tarea hasta el 29 de febrero, así que poned un enlace en vuestros marcadores y convertir el voto diario al puto ciervo en una obligación religiosa, como decía Enrique Catedrales en su preciosa canción.

El Moreno me ha pedido que os transmita y os informe de su agradecimiento infinito por vuestra ayuda y que si gana, hasta cuelga la bandera española en la fachada de su casa por lo menos cinco minutos y medio. Y ahora ?? a votar

10 opiniones en “Coño que no paro y algo más”

  1. ¿Me están mentando la madre?
    Ya lo podían decir en Inglés coño…
    Esto es lo que ha llegado a mi correo…

    Bevestig uw stem voor de publieksprijs van de ARGUS fotowedstrijd door op volgende link te klikken Stem bevestigen of door volgende url te kopiëren en te openen in uw browser:: (ht tp:/ /www. ar)

    Por si acaso…¡La suya!

  2. Ese es el correo en el que está el enlace para confirmar el voto, el cual he eliminado de ahí. Lo que dice el texto, en traducción maQuera es:

    Por la gloria de Mambrú, que se fue a la Guerra, que dolor, que dolor, que pena, tiene que querer y desear confirmar su voto de los ciudadanos mortales y honrados para el concurso fotográfico Argus y para hacerlo, le otorgamos la bendición y lo bendecimos con un enlace cuasi-sagrado que cuando pulse, le transportará por medios mágicos hacia universos desconocidos y confirmará su(s) voto(s). En enlace, Dios mediante, la verdad, la verdad, es el siguiente:

  3. Allá voy yo tambien, que no es por nada, pero es un placer votar por esa foto, ¡ES INCREIBLE! si algún día me caso con un abejaruco de esos nos pones en contacto (al Moreno y a la menda) para que venga de fotógrafo!
    Y otra cosilla, petición, deja un recordatorio de lo del voto por algún lado, que yo aquí entro todos los días, pero hasta el 29 de febrero se me va a olvidar votar alguno, seguro.

  4. Si, luego vi que había una opción en francés y ya me enteré de que mi voto funcionó, por cierto, dicho sea de paso, el Moreno se merece el voto, aparte de tu enchufe, la foto me encanta!
    Salud

  5. Ya he hecho los deberes. Hay fotos realmente impresionantes. Madre mía qué nivelón tiene esa gente. Por eso creo que dejé definitivamente la cámara aparcada.

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