Desde Manila a Coron

El relato comenzó en Cruzando China camino de Manila

Mi primer día en Manila era de pura transición. En la cutre-pensión que elegí no funcionaba el acceso a Internet con lo que se han caído de mi lista de lugares. Por lo demás, la ubicación era perfecta, directamente a la entrada de la terminal 4 del aeropuerto de Manila. 

Por la mañana, me acerqué a la oficina de Skyjet Air para pagar mi billete a Coron. Son una aerolínea que no le mola a la Unión Europea porque los conceptos de seguridad los tienen muy difusos. Tienen un par de aviones, jets con cuatro motores que al parecer son British Aerospace 146, que se dejaron de fabricar alrededor del año 2000. Después de pagar el billete, volví a la zona del hotel y desayuné, con huevo frito-frito, arroz y rollizos de primavera filipinos, que todos sabemos que soy fans. Lo llamaban desayuno Shanghay. Después y hasta las doce, aprovisioné más dinero, ya que los cajeros automáticos no te dan más de 9000 pesos filipinos y cuando dejé la pensión, crucé la carretera de nuevo con mi mochila y entré en la terminal. Desde fuera se ve cutre y parece abandonada. Una vez dentro, está renovada y petadísima de gente. Me puse en la cola de Skyjet y ya tenía preparada mi bolsa a prueba de agua con la cámara, el iPad y todo lo de valor. El resto, lo tuve que facturar porque el avión es tan pequeño que te dejan muy poco equipaje de mano. 

Una vez facturé, pasé el control de seguridad de risa, en el que no te dejaban pasar líquidos, algo nuevo en las Filipinas ya que en otros aeropuertos si te dejan y que supongo que tiene que ver con las concesiones de la terminal. A la hora prevista comenzó el embarque y el avión se ve ajado. Tiene unas gritéis las en la zona en la que el ala conecta con el resto del fuselaje que dan mal yuyu. Tuvimos que esperar unos cinco minutos por los dos últimos pasajeros, dos filipinos a los que la azafata puso a caldo de pota delante de todos. El despegue en esa cosilla fue épico, yo juraría que usó solo dos motores y que cuando estábamos en vuelo encendió los otros dos.  El viaje fue de unos cuarenta minutos y nos daban un vaso de agua sellado y una chocolatina. El aeropuerto de Busuanga está en el medio de las montañas, en un lugar perdido por los dioses y juro por las bragas más sucias de la reina que pensé que nos pasábamos de pista en base a como frenaba el colega. Salimos, fuimos a la terminal, que es una pequeña nave, recogimos el equipaje y en la puerta nos esperaban mini-furgonetas para llevarnos como ganado a Corón. El viaje, que alterna carreteras de tierra y asfaltadas es de media hora. En Coron, me dejaron en la puerta de mi motel y pagué la friolera de tres leuros por el viaje. 

Tomé posesión de mi habitación, con ventilador porque he decidido pasar un poco del aire acondicionado, dejé las cosas, pillé la cámara y me fui a ver la zona, hacer fotos y cuando llegó el momento, cené. También me apunté para mi primera excursión, un viaje en barca para ver lugares, bucear y demás, pero esa historia la dejamos para otro día. 

El relato continúa en El primer paseo alrededor de la isla de Coron

5 opiniones en “Desde Manila a Coron”

  1. Después del repasito avionil de ayer, el día de hoy fue hasta relajado.
    Tengo una duda (es que no te veo de noche lavando calzoncillos en el lavabo), con cinco mudas nada más, como haces?? te aseguras antes de ir de que hay servicio de lavandería? Además, ahí como se debe sudar poco….

  2. Virtuditas, cinco días del derecho y cinco días del revés y además, el Chino siempre ha dicho que la exposición al aire tiene propiedades mágicas que limpian y si los aireas, los puedes volver a usar.

    Aparte de eso, en la mayoría de los cutre sitios en los que me quedo tienen cutre-servicio de lavandería. En el que estoy ahora, por unos sesenta y cinco céntimos de leuros me lavan un kilo de ropa. De aquí saldré el viernes con toda la ropa súper-hiper-mega limpia

  3. Genín, como siempre, las hay grandes y las hay cortas. Además, las complementa la foto o fotos exclusivas para los V.I.P. Que tú también recibes

  4. sulaco, después de leer lo del calzoncillo de ida y vuelta, has bajado de golpe MUCHOS escalones en mi escala de machos, que lo sepas.

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