Desde Santa Fe a la ciudad de Cebu

El relato comenzó en El salto a Dubai que comienza las vacaciones

Mi jornada de transición comenzó bien pronto, bajando a desayunar a la hora a la que abrieron el restaurante del hotel a las siete de la mañana. Después me duché, terminé de preparar La Bolsa y a las ocho me alcanzaron a la estación del ferry. Allí compré mi billete y vi que había una guagua que al parecer hace la línea Bantayan (proper) y Cebu y compré mi billete y entré. Que rico que es estar esperando en un aparato con aire acondicionado. Nos movieron cien metros acercándonos al barco y nos teníamos que bajar antes de que el vehículo subiera al mismo, aunque primero comprobaron que todos teníamos billete para el barco. Deberíamos haber salido a las ocho y media pero como que les entró el modo de pachorra filipino y vinimos saliendo a las nueve. También deberíamos haber llegado a las nueve y media pero al final fue a las diez y cuarto. La guagua estaba llena y lo que yo no sabía es que por el camino no paraba a recoger pasajeros con lo que una vez en ruta recuperamos parte del retraso. El tío que estaba sentado a mi lado vomitó hasta el alma y eso que la guagua va despacito porque aquí no hay manera de coger velocidad en las carreteras. 

Sobre las doce y media estábamos en los arrabales de Cebu pero ahí nos pilla el horrendo tráfico de la ciudad y tardamos una hora para hacer unos cinco kilómetros. En un punto determinado y mirando el programa Grab, vi que por allí se podían pillar coches privados o taxis fácilmente así que me bajé y pedí uno que llegó al minuto. Me dejó en la puerta del hotel a dos minutos para las dos de la tarde. Lo primero que hice una vez dejé la bolsa en la habitación fue ir al centro comercial a comprar un candado porque perdí la llave del que traje. Después busqué una tienda de teléfonos porque no sé como me las apañé pero reenté el protector de la pantalla del teléfono, en algún lugar le di un golpe que lo rajó y eso que supuestamente hasta aguanta una broca de taladro. Me lo instalaron ellos mismos y desde allí, en el mismo hiper-mega-centro comercial, fui al cine que hay en el mismo y compré mi entrada. El cine tiene la extraña distribución que parece típica en las Filipinas (en base a los dos cines en los que he estado). En lugar de una entrada para todas las salas, las susodichas están repartidas por el centro comercial y hay que buscarlas. El cine era enorme. La película me gustó bastante y es probable que pronto aparezca por aquí. 

Después del cine, cené y me piré al hotel. 

El relato continúa en Mi primera vez en el aeropuerto del Nido

6 respuesta a “Desde Santa Fe a la ciudad de Cebu”

  1. En un correo haces mención, creí entender, que no se puede volar en 24 horas despues de haber buceado ¿Es así?
    No tenia ni idea.
    Salud

  2. Cuando haces una inmersión, hay 12 horas de NO FLY, cuando son dos o más, el tiempo es de 24 horas, aunque PADI lo pone en 18 horas, pero todos los computadores de buceo recomiendan 24. Al parecer, parte de los veintiún gramos de alma que tenemos se quedan en el fondo y tardan todo ese tiempo en regresar a tu cuerpo. Si vuelas antes, puedes ir al infierno Koreano, terrorista musulmán de mielda o truscolán, y yo no quiero eso.

  3. Que interesante, muchas gracias, no tenia la menor idea.
    No, encontrarse con esos, Hitler, Franco, Stalin, Chávez y Maduro -espero que este último esté pronto allá- no debe de molar nada en absoluto… 🙂
    Salud

  4. Todavía no está claro el efecto del nitrógeno en el cuerpo. Lo único que han deducido es que la probabilidad de problemas desciende a partir de las 24 horas

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