Disconnect

No hay demasiadas cosas que se le puedan asignar al azar y definitivamente no creo que tuviera nada que ver para que en la misma época que se estrenó Spijt! en la cartelera holandesa, llegó otra película, en este caso norteamericana, que aborda el mismo tema aunque desde una perspectiva algo distinta. Fui a ver las dos películas en días sucesivos y por la magia de la bitácora acaban siendo las dos anotaciones de cine del mismo día. Esta otra película se llama Disconnect y por ahora, parece que el tema no interesa en absoluto en España y no tiene fecha de estreno en ese país ni título, que debería ser Deconectar en traducción clásica y es más probable que sea Chapando pavas con el CaraCuloLibro.

Un montón de julays las pasan putas por culpa del CaraCuloLibro y similares

Un chaval medio alternativo como las bostas góticas de cierto expresidente de gobierno se enamora de una pava por el CaraCuloLibro y le manda una foto de su polla. Cuando resulta que la pava es ficticia y que la foto de su miembro la tienen hasta las limpiadoras del colegio, se rebota todo y se suicida. Después vienen las movidas y las preguntas y los por qués pero lo cierto es que cuando abres cuenta en ese entorno, ya demuestras el poco seso que tienes y todos sabemos que la selección natural es implacable. En paralelo, una beba que ha perdido un niño busca apoyo en un grupo por la red y ahí le roban todos sus datos y le pegan un desfalco que ni la directiva del PePé en plena racha. Su marido busca a quien lo hizo para tratar de recuperar el dinero. Un expolicía se ha especializado en este tipo de crímenes y es contratado por la pareja para que los ayude. Por último, una periodista investiga una historia de menores de edad que se ofrecen para porno en la red y ahí conoce a un chaval que practica el temilla y del que se encoña. Un montón de historias de gente que aparentemente no tiene relación entre ellos y que al final confluirán en un único punto.

Este es el tipo de películas que yo odio. No me gusta nada eso de las tramas paralelas que vamos viendo desenvolverse poco a poco y que llega un momento en que se alinean. Lo he dicho una y otra vez, no es algo que me fascine porque por lo general no me identifico con todas ellas y acabo aburrido en los segmentos que no me llaman la atención. En este caso parece que todo funcionó bien y aunque unas son más flojas que otras, consiguieron que no me revolviera en mi butaca mirando la hora. La mejor historia es la de la periodista y el chaval, más que nada por la química que parece haber entre ellos. La peor de ellas es la del chaval que se suicida ya que en ningún momento consiguen que te identifiques con el chamo, si eres tan tonto y estúpido para creerte que una piva contacta contigo por el CaraCuloLibro porque ha descubierto que eres su media naranja y si después de un par de días le mandas una foto de tu rabo, obviamente eres un eslabón defectuoso en la especie y mejor quitarte para evitar futuros problemas. Aún así, dentro de esta historia hay un par de subhistorias interesantes con los chavales que planearon la maldad (que no broma). De entre toda la gente que actúa destacar a Max Thieriot como el puto que se vende por Internet y al siempre fabuloso Alexander Skarsgård como el marido de la chama que por gilipollas les hace perder todo su dinero. Hay un montón de gente más y todos están creíbles.

Una de esas historias dramáticas y con moraleja que un buen miembro del Clan de los Orcos no puede comprender y supongo que por eso no llegará a estrenarse. Ya lo dice el refrán, no se hizo la miel para la boca del Orco …

3 respuesta a “Disconnect”

  1. Este tipo de películas tendrían que ponerlas en los institutos, para que los adolescentes lo vieran venir.

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