Doris

La maldición de la subscripción de cine ilimitado es que acabo yendo a ver cosas que ni mi peor enemigo holandés iría a ver, es que pongo el listón muy bajo y solo excluyo películas basadas en libros del ignorante retrasado y gilipollas del Tolkien y películas con las palabras Sombra y Grey en el título o que se vea claramente que es pornografía para portachochos. Por eso, cuando llegó al cine la supuestamente comedia Doris, yo fui a verla y ni siquiera salí huyendo cuando en el cine había unas treinta personas y todas las demás llevaban pero que seguro el hachazo, que allí el único que meaba de pie y mirando a la pared era yo. Para proteger al resto de la humanidad, esto jamás se estrenará fuera del reino, aunque en previsión de un cataclismo han traducido el título al español como truscoluña no es nación.

Una julay gilipollas y divorciada se encoña de su mejor amigo y quiere que se la empete con y sin chimpún hasta los pelos de los güevos

Una pava en plena crisis de los cuarenta años, sin trabajo, divorciada, con dos hijos y amargada de la vida porque su ex tiene novia, se encoña de su mejor amigo pero no le dice nada y cuando el chamo decide casarse con una conocida para tener carnaza en el catre, se desquicia toda y se le arrebatan las hormonas y acaba más desmelenada que cualquier ministra sociata española. O algo así.

Este es uno de los intentos más tristes de hacer una comedia que he padecido. Igual es que yo funciono a cincuenta herzios de frecuencia y el resto del público lo hace a sesenta pero es que me pareció una puta mierda del copón de pé a pá. Duró ochenta y nueve minutos y creo que miré la hora en al menos treinta ocasiones, es que el tiempo no pasaba, aquello era un suplicio con la gilipollas esta que lo que quiere es atragantarse con el cipote de ese que dice que es su mejor amigo y que le den arcadas cuando le lefe en la boca y como no le dice nada, el chamo busca chocho ajeno que comer y entonces le sale todo el rencor del mundo, sumado a que al haber sido ama de casa y no haber dado un puto palo al agua desde que salió del colegio, el único trabajo que consigue es de repartidora de correo. Esto es una sucesión de momentos estúpidos con una cuarentona, con dos hijos que parecían estar compitiendo por ganar el premio al lerdo del año y con un amigo que redefine el concepto de simplón y lo lleva hasta niveles nunca antes vistos. Además, la tía es que soñaba con vivir en la Edad Media o así y que su amigo la rescatara y tenemos como cuatro o cinco episodios de realidad alternativa con ella toda lubricada por los bajos esperando que el otro se la empete o algo así y esos episodios ni vienen a cuento ni interesan y dan tantas ganas de vomitar como el resto. Recé a mi Dios y hasta a dioses ajenos para que me diera un soponcio y me quedara dormido pero el puto café que me tomé antes de ir al cine debía estar dopadísimo de cafeína y no conseguí dormirme.

Si eres un miembro del Clan de los Orcos y te obligan a ver esto, seguramente sufras un fallo general de tu única neurona y entres en coma. Si eres un sub-intelectual con GafaPasta, no me extrañaría nada que pierdas la visión, el olfato, el oído y el habla.

3 respuesta a “Doris”

  1. Ya sé que el scatergories es tuyo, pero, en serio, generalizar tanto no puede traer nada bueno…

  2. La mujer del Moreno fue obligada por una amiga a verla y ha reconocido que jamás recuperará el tiempo perdido en el cine y que la próxima vez se lleva los auriculares para escuchar música mientras espera.

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