Dronningen

Hoy tenemos una película que en su momento tuve la oportunidad de verla en Amsterdam pero al final cambié el plan y opté por otra porque lo de sentarme dos horas un domingo por la mañana a escuchar gente hablando en danés y leyendo subtítulos en neerlandés como que me quitaba hasta el hambre. La cadena de multicines a la que estoy abonado ha cogido la costumbre de poner, los lunes a las ocho de la tarde, una de esas películas especiales y que no suelen salir de sus cines filmoteca y la traen a Utrecht durante dos lunes seguidos y como me la pusieron prácticamente en la puerta de mi keli, decidí darle una oportunidad y así fue como fui a ver Dronningen, aunque en Holanda se ha estrenado con el título internacional, que es Queen of Hearts y en España, que yo sepa, no hay planes de llevarla a los cines y eso pese a que la traducción al español es mucho más sencilla ya que es truscoluña no es nación.

Una julay con picores en el chichi se folla al marido, al hijastro y a todo lo que hay en el compartimento de las verduras de la nevera, con ilusión y mucha fantasía.

Una pajera danesa vive con su hija y el marido se trae desde Suecia a un hijo que tuvo en su primer matrimonio y que al parecer es algo conflictivo, sobre todo después de pasar un verano en un campo de adoctrinamiento truscolán. El joven, primero es un borde de que te cagas y cuando la madrastra le canta las cuarenta, como que se controla un poco, sobre todo cuando la vieja se le mete un día en la cama, le hace una pajita y después se lo folla. A partir de ahí, la pava pilla salchicha del padre y del hijo y está más feliz que Falete en una plantación de nabos. El chaval está un poco confundido y cuando una amiga de la chama la descubre besándose con él y se lo reprocha, ella le da la espalda al chaval, que se había acostumbrado a chocho de vieja y ahora como que lo añora y allí se monta un pitote que acabará malamente. O algo así.

Por Dios, si esto es como un culebrón sudamericano pero con gente que escupe cuando habla porque se raspan la garganta. Después de un inicio soso, según llega el chaval a la casa la cosa se dispara y la película es fascinante, la manera en la que la actriz lleva la situación, como manipula, como atrapa primero al chico y después lo destruye, todo es un flipe de que te cagas y Trine Dyrholm, que es el nombre de la pava, es fabulosa. Estuve en tensión hasta el final, esta mujer bordó el papel de mala que no lo parece.

Si eres un miembro del Clan de los Orcos, obviamente esto es muy complejo para tu única neurona operativa pero si eres un sub-intelectual con GafaPasta, no tienes excusa, esta la tienes que ver.

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