El encuentro 

Una noticia de ayer me hizo viajar en el tiempo un montón de años. Lo que voy a recordar sucedió o a finales del 2002 o el 2003, en cualquier caso, antes de la creación del mejor blog sin premios en castellano. El Circo del Sol había montado el chiringuito en Amsterdam y acordamos ir a verlo, dos de mis amigas y un servidor. Como yo era el experto onDEline, me encargaba de comprar las entradas, algo que hice mediante llamada telefónica ya que era la única manera posible. Conseguí tres entradas enfrente del escenario, en la quinta fila. Mis dos amigas no se cansaron de recordarme el tremendo fracaso por no conseguir primera o segunda fila, pese a explicarles que con menos de siete días de antelación era imposible y que la persona que me atendió me dio los mejores puestos disponibles para el día que le indiqué. 

Finalmente llegó el día del evento, mis amigas se emperifollaron como si fuésemos a la coronación de un rey y cuando finalmente nos montamos en el coche (ellas eran de la especie CULOCOCHE) y no concebían el viajar en transporte público, la concentración de laca era tal que temí estar bajo un nuevo agujero en la capa de ozono. Llegamos a la zona del estadio Arena, ya que el circo  lo habían montado allí, aparcamos y nos acercamos a recoger las entradas. Entramos, nos sentamos y la cantinela sobre aquellos sitios miserables era infinita. En esto que en la fila sexta, justo detrás de nosotros, llega la gente que había comprado esas entradas. Una de mis amigas se calla y pierde el color y empieza a darnos codazos. Con toda la discreción que no tenía nos informó que en la sexta fila, detrás de nosotros, estaban sentados Johan Cruijff, Ronald Koeman y sus respectivas. Por un instante temí morir allí mismo por la súbita explosión de mi ego. Resulta que yo solo conseguí fila cinco y por eso era despreciable y detrás de nosotros EN LA SEXTA estaba una de las grandes leyendas del fútbol. A partir de ese momento y durante los siguientes seis meses les recordé a mis amigas el suceso y cada vez que ellas compraron las entradas para cualquier evento, mostré mi decepción por no tener detrás de mi a alguien importante.

2 opiniones en “El encuentro ”

  1. Igualmente digo, qué crack. Por cierto, me llamo darliz y no soporto El circo del sol, qué aburrimiento tan grande, llevaba allí sentada cinco minutos y ya quería irme. Maldigo a todas aquellas personas que dicen que eso no es circo, que era un espectáculo y que era maravilloso y bla, bla, bla., y una mierda, coño, vaya tostón. He dicho. Una y no más santotomás.

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