El primer paseo alrededor de la isla de Coron

El relato comenzó en Cruzando China camino de Manila

Uno no se recorre medio universo para llegar a su destino y encerrarse en una habitación a esperar que sea la hora de marcharse. Aquí hay que aprovechar el tiempo al máximo porque es más que probable que sea la única oportunidad de ver el lugar en mi vida. Para mí primer día, me apunté a una gira con el pomposo nombre de Coron Island Tour A y que prácticamente todos los chiringuitos  que se auto denominan agencias de viaje ofrecen. Paso de complicarme la vida y patearme el lugar para poder ahorrarme un leuro así que lo contraté en mi pensión. Me vinieron a recoger sobre las ocho de la mañana, un chamo en una de esas motos con sidecar maximizado al lado. En el camino recorrimos unas chamas y nos dejó en lo que ellos denominan el muelle junto a un barco. Fuimos los primeros en entrar. Las otras dos eran Filipinas, aunque una puso que tenía un pasaporte británico. Después comenzó a llegar más y más gente y salvo por una alemana, todos los demás eran filipinos, aunque algunas hembras ponían la nacionalidad del país en el que fueron adquiridas por un hombre. 

Nuestra primera parada fue en un lugar que creo que el chamo llamó el lago verde. Se podía nadar pero nos dijo que el suelo era arenoso y no había corales así que no valía la pena y me limité a nadar en el lugar, con el agua calentita y unas condiciones perfectas. Desde allí fuimos a la playa CYC, que buscando en internet creo que viene de Corn Youth Club. En cualquier caso, es una isla pequeñita preciosa, rodeada de arena blanca, en la que había gente haciendo camping y con un pequeño manglar en uno de los lados. También había una zona de corales con lo que en la parada que hicimos en el lugar, aproveché para verlos y desplegar todo mi armamento fotográfico, haciendo fotos con la CANON 6D, con el teléfono y con la cutre-cámara que hace vídeos también submarinos. Estuvimos allí casi una hora antes de seguir el camino hacia la playa de Atwayan, conocida por algunos como la playa del ocaso. Arena blanca, agua limpia, un sitio perfecto. Mientras esperábamos por el almuerzo, fui a ver el Quin Reef o el Arrecife Quin. Está bien y tal y tal. Nos encochinamos a base de bien y después estuvimos casi una hora en la playa, disfrutando del sol y de un agua con la temperatura perfecta. Nuestra siguiente parada era para ver el épico y legendario lago Kayangan del que tanto hemos oído nombrar. 

Merece la pena parar por aquí y decir que Coron es la tercera isla más grande de las islas Calamian. Toda la isla, toda, toda, toda, está protegida y por eso luce tan fantástica. Coron pueblo y municipio está en la isla de Busuanga, la cual queda enfrente de la isla de Coron

Siguiendo con el relato, para llegar al lago entramos en una bahía fabulosa e idílica. Desde allí hay que subir por unos escalones apañados/construídos en la roca y antes de descender hacia el lago hay un lugar con unas vistas que te dejan sin habla. Después de descender al lago, yo me esperaba una charca y lo que me encontré es un enorme lago, con mezcla de agua dulce y salada y al parecer, el mejor conservado y el que tiene las aguas más límpias y cristalinas de todo Asia. Un alucine que no veas Estuvimos allí casi dos horas con lo que tuvimos tiempo suficiente para bañarnos, explorar con las gafas y el tubo, hacer fotos y vídeos y más fotos y hasta charlar en el agua. Un sitio increíble. Tuvimos que volver a subir y bajar escaleras para regresar al barco y en el camino, volví a parar en el mirador para hacer unas cuántas fotos más, que uno nunca tiene suficientes. 

Después regresamos hacia el municipio de Coron y al llegar nos quedamos un rato charlando en el muelle. Tuvimos un grupo muy agradable. Regresé a mi Keli haciendo una parada en una panadería para encochinarme y después de ducharme y refrescarme, esa noche cené en un grill. También me apunté para el siguiente tour, el cual tiene un nombre dificilísimo de adivinar.  

El relato continúa en Mi segundo paseo alrededor de la isla de Coron