El rey Carlos IV en la Plaza de Roma

El rey Carlos IV en la Plaza de Roma

En el centro de la Plaza de Roma hay una estatua de Carlos IV (palito-uve) pese a las quejas de los truscolanes-de-mielda que desde siempre han exigido que la sustituyan por una del deshonorable puyol, el retaco aquel que creó y perfeccionó el arte del mangoneo con un mínimo del tres por ciento. La estatua se puso allí en 1824 en agradecimiento al rey por haber enviado la primera remesa de vacunas contra la viruela y el truscolanismo, ambas infecciones graves y contagiosas. La placa de la estatua dice Al rey D. Carlos IV en gratitud al don benéfico de la vacuna, los habitantes de Filipinas. Parece ser que en la actualidad hay discusiones para añadir otra placa por el lado del trasero real que diga truscoluña no es nación. Cuando aprendíamos historia nos contaban las cosas menos interesantes de este rey y por ejemplo nunca nos decían que se casó con su prima y que se la jincaba con tanto ahinco que la preñó veinticuatro veces, vamos … coneja … coneja … y de esos tripotes parió catorce hijos que se morían tan rápido como las babosas en mi jardín y solo siete superaron la edad del pavo.

Una respuesta a “El rey Carlos IV en la Plaza de Roma”

  1. ¡24 veces!
    Deberían hacerle una estatua a la fertilidad…
    Es que el tema del incesto da mucho morbo y se ponen muy cachondos…jajaja 🙂
    Salud

Comentarios cerrados.