Entalula, la isla Serpiente, la Catedral y la preciosa playa de Ipil

El relato comenzó en El salto a Dubai que comienza las vacaciones

Mi tercera mañana en el Nido comenzó con mi desayuno a las siete, aunque la excursión comenzaba a las nueve pero ya que estoy despierto, prefiero comer. Hoy elegí tosilog, mi favorito, con su arroz blanco, huevo frito y tocino marinado y cortado en tiritas y supongo que frito. Sobre las nueve menos cuarto fui al lugar en el que contraté la excursión. Me llevaron al punto de la playa del que salía nuestro barco, de unos que tienen dos con el curioso y único nombre que seguro que no os suena de Fast and Furious. Es difícil saber quien va contigo cuando tienes decenas de barcos y cientos de personas esperando en la playa. Aquello es un caos que se autogestiona. En un momento determinado quedó claro cual era nuestro grupo y nos subimos al barco. Éramos dieciseis pasajeros, de los que tres no eran filipinos, además del Elegido habían dos pavas morcillonas que resultaron ser dos amigas que trabajan para una ONG en San Francisco, una era peruana y la otra turca. Entre las dos se pueden comer una vaca entera como aperitivo y después seguir con una cena de treinta y cuatro platos más. Le mandé un mensaje a mi amigo el Turco diciéndole que le encontré la segunda esposa, que vive en San Francisco, su ciudad favorita, es turca, trabaja y tiene nómina y aunque está enocchinada, seguro que puede tener uno o varios niños. Eso sí, le dije que en lugar de alquilar el ordeñador normal para mujeres como con la primera esposa, con esta tiene que buscar uno de esos para vacas con los conectores de las ubres y poner por lo menos una garrafa de quince litros para llenar. De los filipinos, había una que había venido a ver a su madre, con su hijo y ya puestos, toda la familia de vacaciones al Nido con lo que ellos eran nueve personas del grupo. 

Vinimos saliendo sobre las nueve y media ya que los guardacostas han de firmar y quedarse copia de los manifiestos de abordo supongo que para saber quien muere en caso de accidente. En mi barco había un ya Julayus Maximus de treinta y dos. Después de treinta y cinco minutos llegamos a la isla Lola, hoy en día conocida como Entalula. Vas a una playa como de película paradisíaca con una roca muy bonita en un lado y un entorno tropical con mucha vegetación. Estuvimos allí unos cuarenta minutos nadando y buceando. El Tour B no es tan popular y hoy solo lo hacían cuatro barcos y nosotros llegamos a todos lados los pimeros con lo que no habían los agobios de los tours A y C. Desde allí fuimos a bucear junto a la isla de Popolcan, tienen unos corales alucinantes, súper bien cuidados. Estuvimos allí como medía hora. omo el fondo es a unos tres metros los buceadores no van y muchos que no hacen estas excursiones se irán totalmente engañados del Nido en lo relativo a corales. 

La tercera parada fue en la isla Vigan, la cual llaman para los turistas isla Serpiente porque tiene una tira de arena que sale de la misma y la conecta con otra. Han acondicionado un sendero a la parte más alta de esa isla, apenas veinte o treinta metros y desde allí hay una bonita vista. Hice un montón de fotos y también caminé por la cola de la serpiente. 

Nuestra siguiente parada fue para ir a ver la cueva Cudugnon, usada para esconderse de los japoneses en la Segunda Guerra Mundial. Son en realidad dos cuevas con una entrada minúscula y que tienes que hacer casi tumbado. Dentro huele a mierda de murciélagos y truscolanes que no veas. Junto a la cueva hay una pequeña playa y allí nos sirvieron el almuerzo. Los de las excursiones del Nido son los más espectaculares que he comido en toda Asia. 

La quinta parada fue para ir a ver la cueva de la isla Catedral, espectacular y que el barco se pone junto a la entrada y la ves desde allí ya que solo se puede entrar con una canoa o algo parecido. Tiene aberturas en el techo que permiten que se ilumine. Preciosa. 

La sexta y última parada fue para pasar una hora en la isla de Pinagbuyutan, en la flipante playa Ipil de arena blanca, con palmeras y que parece como sacada de un sueño. Vinimos regresando sobre las cuatro y media. Desupés llevé a la turca y la peruana al club de buceo porque querían ir a bucear un día y me iré a mi habitación. Por la noche quedé con el británico/alemán para cenar. 

El vídeo y las fotos de lo que conté este día están en El día del Tour B en el Nido y el relato continúa en Desde el Nido a Coron

Una respuesta a “Entalula, la isla Serpiente, la Catedral y la preciosa playa de Ipil”

  1. Tallulah, me viene a la memoria, aquella célebre película en la que los protagonistas eran niños, ña primera de Jodie Foster, de niña cantaba aquello de “My Name Is Tallulah”… 🙂
    Esta canción y la coreografía de las niñas vestidas de cabareteras, nunca se me ha olvidado, es hoy dia que me sigue encantando 🙂
    Salud

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