Exodus: Dioses y Reyes – Exodus: Gods and Kings

Hay películas que te dan un mal yu-yu de cojones y que las evitas como barrio de truscolanes. Puede ser por un protagonista, por el tema, por la música o porque muy en el fondo sabes que algo está pero que muy mal, como es el caso de la que voy a comentar hoy. Mi única razón para verla es que la dirigió Ridley Scott y en su contra estaba todo lo demás. Reservé la entrada en tres ocasiones antes de las vacaciones navideñas y siempre encontré una buena excusa para no entrar al cine y cuanto más leía, más sabía que no era lo mío pero finalmente, el viernes fui a ver Exodus: Gods and Kings película que está en los cines en España con el patético título de Exodus: Dioses y Reyes que nos recuerda que para traducir títulos de cine no hay que hablar idiomas sino comer nabos de distribuidores.

Dos julays andan a la gresca por una movida de que su keli no es la keli

Un pollardón que trabaja de general y otro pollardón que es hijo de faraón se han criado juntos. Cuando el segundo llega al poder descubre que el primero es hijo de hebreo y lo destierra. El otro se encoña de una mora con la que se casa y le dan unos jamacullos y regresa a Egipto para liberar a su gente, aunque claro, tiene la ayuda de un Dios malvado y cruel que posteriormente dejó de torturar a las masas con las plagas y se especializó en la contratación de presuntos tocadores de niños.

Esta mierda empieza mal cuando te tienes que poner las gafas TresDé que no aportan nada salvo imágenes oscuras. Continúa peor porque la historia es aburrida, con dos tíos vestidos con falda y que se nota a la legua que lo que quieren es montarse el uno al otro y por no hacerlo, acumulan mala leche que liberan peleándose como verduleras de Vecindario. El protagonista es Christian Bale en una pésima interpretación de Moisés, hombre al que descalabra y le suprime todo el carisma que ha de tener una persona que alza un pueblo para que se rebele. Sus momentos hablando con Dios, que se disfraza de niño que busca cura para que lo toque, son de pena. Tampoco se entiende muy bien por qué se casa con una mora si quería tanto a su pueblo y lo de la montaña esa a la que va a escribir los diez mandamientos y el apéndice, es de risa. Joel Edgerton es aún peor como Ramsés, simplemente pasea por los escenarios sin saber muy bien que tiene que hacer y no resulta creíble en ninguna escena con su mujer e hijo. Ni cuando se pelean logran despertar algo de interés. La movida del éxodo (o exodus, si quieres ser igual de pedante que el que le puso el título en español) es sosa y poco creíble, con Moisés controlándolo todo y Ramsés enrabietado. La escena en el agua es de puta pena y ya manda güevos que de toda la gente que pilló el agua cuando se cerró, solo escaparan Moisés y Ramsés, cada uno en una orilla. En fin, que una película sosa y cansina que no aporta nada y que ya está olvidada.

Esto puede que engañe a alguna manada de miembros del Clan de los Orcos pero cuando se corra la voz allí no entra nadie más. Tampoco es cine digno de los sub-intelectuales de GafaPasta.

2 respuesta a “Exodus: Dioses y Reyes – Exodus: Gods and Kings”

  1. Demasiado generoso, en cuanto a puntuación. A mí me pareció aburridísima, de principio a fin. Un exceso de grandilocuencia narrativa para contarte nada.

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