Fin de semana sin parar

No sé como me las apaño para no tener un solo momento libre. El viernes salí de mi casa a las siete de la mañana y a partir de ese momento la montaña rusa empezó a correr y subir y bajar y girar y dar otra vuelta sin descanso hasta el domingo por la noche. A las cuatro de la tarde salí escopeteado de la oficina con una agenda calculada al milímetro y con todo funcionando con precisión suiza, lo cual me permitió tomar un tren que me dejó en Duivendrecht a las cinco menos veinte y desde allí ir en metro hasta Waterlooplein y caminar al cine, entrando a comprar mi entrada a las cinco en punto, el momento en el que comenzaba la película que quería ver. Me hice una sesión doble y vine llegando a mi casa a las once de la noche y me puse a preparar la mochila con las cosas que iba a necesitar al día siguiente.

El sábado por la mañana a las ocho comenzaba a prepararme un chocolate con Churros y sigo probando la nueva churrera y tratando de ajustar las cantidades para que los churros no me exploten después de sacarlos del aceite, lo cual indica que hay aire en su interior. Tras el desayuno, hice una tortilla de papas con cebolla, metí la mitad en una bolsa sin aire para llevar y terminé de llenar la mochila. A la una y seis minutos de la tarde el Rubio recogía mi mochila de cuarenta litros y que pesaba veintipico kilos y a cambio me entregaba las tres unidades pequeñas. Los chiquillos iban conmigo a ver Frozen: El reino del hielo – Frozen. Nos encontramos con los padres a la salida del cine y ya en la casa nos pasamos la tarde desplazando leña y ramas podadas de los arbustos al punto en el que habían acordado la recogida. Además de la media tortilla yo también aporté dos bolsas de mi épica y legendaria crema de calabaza y la mujer del Rubio ya me ha pedido la receta.

Crema de calabaza

Crema de calabaza, originally uploaded by sulaco_rm.

El menú de cervezas constó de Erdinger, Weihenstephaner, Duvel y Kornuit.

Por la mañana a las ocho menos cuarto ya estaba en una batalla de correos electrónicos con los colegas con los que iba a ir a patinar ese día, decidiendo si cancelábamos o continuábamos con el plan. El pequeño problema era una alerta amarilla y vientos de ochenta kilómetros por hora con llovizna y siete grados, unas condiciones muy lejos de las perfectas para desarrollar ese deporte en el que los Países Bajos dominan en los juegos olímpicos de invierno.

Torre de panqueques

Torre de panqueques, originally uploaded by sulaco_rm.

Mientras se decidía mi futura agenda, preparé una torre de panqueques con unos veinticinco para desayunar. Para cuando terminamos el desayuno el evento de patinaje había sido cancelado y entre pitos y flautas vine llegando a mi casa sobre las doce de la mañana. A la una y media volvía a salir y me fui al cine en Utrecht para ver La gran estafa americana – American Hustle y con el disgusto aún en el cuerpo fui al supermercado, compré las cosillas que había en mi lista y al volver a casa me puse y preparé un pollo korma a partir de una receta de Jamie Oliver que probé hace unos años y que no me convenció. Esta vez parece que me quedó mejor y tengo una cantidad considerable para congelar.

Pollo korma

Pollo korma, originally uploaded by sulaco_rm.

Tras la cena, edité unas cuantas fotos, escribí sobre la película que había visto y después de ver un par de episodios de mis series favoritas, en este caso Ravenswood con brujas (que son los nuevos vampiros), me dormí y opté por acostarme temprano para descansar. Mientras dormía me han crecido las citas como las setas en otoño y ya tengo de nuevo otras dos semanas petadas.

10 respuesta a “Fin de semana sin parar”

  1. Qué cansado es leerte, no paras hijo. Eres tan inquieto que pareces gemelos en vez de uno. Yo este finde tampoco he parado, fin de semana largo en mi amada Roma, vengo cansada, pero encantada como siempre. Ya quiero volver, adoro Italia.

  2. A Italia voy en abril, Boloña y Verona. En Marzo lo tengo petado pero hoy salió una oferta que no pude resistir y voy a Estambul de nuevo a ver al Turco.

  3. Dos ciudades encantadoras, las conozco ambas. No sé si vas en el mismo viaje a ambas, porque Verona está más al norte, yo fui en tren desde Milán. Ay, que quiero ir yo también.

  4. Voy a Boloña y regreso por Verona y entre ambas viajo en tren. El plan es dos noches en Boloña y una en Verona. Todo el mundo me dice que un día es poco para Boloña así que no creo que vaya a Ferrara u otras ciudades en la zona.

  5. Después del mes y medio que llevamos en Galicia… ¡alertas meteorológicas a mi, JA!! me parto de risa, vaya!! A estas alturas ya tenemos las aletas en desarrollo, y si seguimos así una semana más, vamos a acabar de desarrollar el superpoder del vuelo controlado (ahora es incontrolado, pero no nos falta nada!) por no hablar de nuestra capacidad de reconstrucción de paseos marítimos, que parece que estemos entrenando, ahora lo reconstruímos, esta noche nos lo tira el mar, mañana reconstruímos, vuelta a empezar…. Lo dicho, esa “alertita” de risa que teníais el día del patinaje, ya sabes por donde me la paso… 😉

  6. Virtuditas, aquí se construye mejor, sobre todo porque ya estamos por debajo del nivel del mar pero lo del viento no tiene nombre. Hoy tenemos una nueva alerta por ventiscas. Ya no se caen los árboles porque no quedan árboles flojos, esos cayeron en los cuatro o cinco temporales anteriores. También hemos recibido toda el agua de la sequía de California. Mi jardín es un pantano y el del Rubio ni te cuento. Solo se puede andar por su césped con botas porque el suelo está tan mojado que al pisar se te hunde el pie en la hierba y notas como si todo está flotando.

  7. Bueno yo creo que en Bolonia con un día completo tienes bastante, lo que pasa es que es una ciudad preciosa de pasearla. Si te aburres, Florencia está a una hora de tren de Bolonia y esa sí que merece la pena no dejar de pasar por allí, aunque ya la conozcas (yo a Roma creo que con esta he estado seis o siete veces y tres o cuatro en Florencia). También está muy cerca de Bolonia, Rávena que es una ciudad preciosa, con unas iglesias con unos mosaicos bizantinos impresionantes y está muy cerquita de Bolonia, por si no sabes qué hacer un día. Se va en tren de Bolonia y se llega en poco tiempo.

  8. Florencia ya la he visto y quiero volver pero será en otro viaje, puede que en otoño. Había pensado en Ferrara porque está de camino a Verona en tren y para Rávena tendría que ir, volver y después seguir a Verona, con lo que me da la impresión que perdería demasiado tiempo en el transporte. Igual me centro en Boloña por día y medio, después sigo a Verona y tengo día y medio también allí y en otra ocasión hago Rávena, Módena, San Marino, Ferrara y alrededores.

  9. Sí la verdad es que Florencia también merece ir de vez en cuando, pero más tiempo, pero yo siempre que estoy por los alrededores voy, aunque sea dos o tres horas, para pasearla y volverme con cara de felicidad. Yo no recuerdo si fui a Ferrara, creo que no, sí fui a Módena y no me puso mucho, para mí es prescindible, (tenía una catedral preciosa según la guía, pero como la estaban restaurando no ví nada de la fachada, creo recordar. Rávena sí que merece una visita, por lo menos para mí, que soy integrista del arte y me encanta una exposición, un cuadro y un mosaico, aunque si no te pone esto, creo que la ciudad era muy bonita de pasear. La pasta al ragú de Bolonia exquisita.

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